Reportajes y noticias de SEMlac

del 12 al 18 de noviembre de 2007

 

 

República Dominicana: 25 de Noviembre, la pólvora asustada con las Mirabal

Por Mirta Rodríguez C.

 

Santo Domingo, noviembre.- De los mártires, héroes y heroínas, se suele afirmar que siguen viviendo y luchando junto a quienes en cualquier rincón del planeta le abren espacio a la justicia. Es así para quienes desbrozaron caminos a sus pueblos.

 

A casi medio siglo de que el déspota dominicano Rafael Leónidas Trujillo mandara asesinar a garrotazos a Minerva, María Teresa y Patria Mirabal, aquellas jóvenes a quienes el poeta nacional Pedro Mir calificara de mariposas aptas para determinar el ocaso del tirano, siguen actuando en su país y en el mundo.

 

“…habían caído en un mismo silencio asesinadas

y eran las tres hermanas Mirabal

¡oh asesinadas!

entonces se supo que ya no quedaba más

que dentro de los cañones había pavor

que la pólvora tenía miedo

que el estampido sudaba espanto

y el plomo lividez

y que entrábamos de lleno en la agonía de una edad

que esto era el desenlace de la Era Cristiana…”

 

Apenas seis meses después del bárbaro crimen, que incluyó también al chofer que las llevaba, el sátrapa murió ajusticiado a balazos.

 

Instituido desde l999 por Resolución de la Asamblea General de la ONU (A/RES/54/134 del 17 de diciembre de 1999) como Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, la fecha del 25 de noviembre es hoy fuego que alimenta el derecho de ellas a una vida libre de agresiones.

 

Además del componente luctuoso de la conmemoración, hay toda una historia de batallares femeninos detrás de lo que, paso a paso, fue poniendo peldaños a la consagración de los derechos humanos de las mujeres, proceso que se renueva cada año y se multiplica en actos y en razones.

 

Fue en 1981 en Bogotá, durante el Primer Encuentro Feminista de América Latina, que desde el seno de la delegación dominicana, por iniciativa de Ángela Hernández, surgió la voluntad de canalizar los pronunciamientos sobre las violencias contra las mujeres, eligiendo un momento significativo para reforzar las luchas.

 

¿Cómo fue que la fecha que marcaba un crimen monstruoso, eminentemente político, pasó a abarcar todas las formas de violencia?

 

“Cuando Ángela nos lo propuso, a nosotras se nos iluminaron los ojos; aquel asesinato había sido una expresión de cómo las mujeres vivimos la violencia en nuestras sociedades. Ella explicó que las hermanas Mirabal aportaban el mejor ejemplo de cómo las dominicanas padecíamos la violencia política, la violencia sexual, todo tipo de violencias”, contó a SEMLAC la profesora Nelsy Aldebot.

 

“Lo otro fue que, cuando en el grupo ya estuvimos de acuerdo, había que llevarlo a la plenaria final del Encuentro…”, agregó Aldebot.

 

Con voz de fuegos

Esa presentación le correspondió a Magaly Pineda, entonces ya muy conocida en el movimiento de mujeres del continente.

 

Ella lo recuerda así: “Ya se había discutido mucho sobre violencia y encontramos que ese era un tema que unía a todas. Porque se habló de muchas formas de violencia, la sexual, la falta de empleo como violencia…. Ya antes, aquí, nosotras habíamos hecho actividades para denunciar estas violencias”.

 

“En ese momento, cuando estábamos discutiendo eso en Bogotá, hubo una reunión de grupos y se pidió que llevaran propuestas a la asamblea final. Yo nunca se lo he preguntado a Ángela y hay quienes dicen que fui yo quien lo propuse, pero lo cierto es que fuimos las dominicanas".

 

“Había muchas mujeres jóvenes. Es cierto que yo siempre estaba hablando de las hermanas Mirabal. Y debo haber sido elocuente porque me acuerdo de una poeta que me llamó “voz de fuego”.

 

Ángela Hernández es hoy una prestigiosa escritora y poeta, autora, entre otros textos, de la novela Charamicos que tiene por escenario fundamental la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Relata las luchas de las figuras más adelantadas de la década de los setenta, cuando gobernaba Joaquín Balaguer y muchos luchadores fueron asesinados o desaparecidos.

 

En entrevista con SEMlac, Hernández explicó por qué buscaba incluir el componente político en la propuesta:

 

“Nos dábamos cuenta de que debíamos promover una conmemoración que englobara todas las violencias contra las mujeres, que sirviera para la lucha y la denuncia. En el Encuentro se habían presentado testimonios de la violencia social, de las mujeres presas, asesinadas, de los movimientos sociales… Entonces, cuando hablamos de establecer un día hubo absoluto consenso con el 25 de Noviembre”.

 

El reconocimiento internacional

En Dominicana y otros países del continente los movimientos feministas y de mujeres empezaron pronto a utilizar la conmemoración para impulsar sus empeños, además de para reconocer a las hermanas mártires.

 

En 1979 la ONU aprobó la Convención contra toda forma de Discriminación contra la Mujer y en 1993 hizo lo mismo con una contundente Declaración, la 48/104 del 20 de diciembre, donde reconoce el valor y la influencia de las organizaciones femeninas:

 

”Los Estados deben condenar la violencia contra la mujer y no invocar ninguna costumbre, tradición o consideración religiosa para eludir su obligación de procurar eliminarla. Los Estados deben aplicar, por todos los medios apropiados y sin demora, una política encaminada a eliminar la violencia contra la mujer”.

 

“Con este fin, deberán:

“Abstenerse de practicar la violencia contra la mujer....

“Proceder con la debida diligencia a fin de prevenir, investigar y, conforme a la legislación nacional, castigar todo acto de violencia contra la mujer, ya se trate de actos perpetrados por el Estado o por particulares”;

 

“Establecer, en la legislación nacional, sanciones penales, civiles, laborales y administrativas, para castigar y reparar los agravios infligidos a las mujeres que sean objeto de violencia; debe darse a éstas acceso a los mecanismos de la justicia y, con arreglo a lo dispuesto en la legislación nacional, a un resarcimiento justo y eficaz por el daño que hayan padecido; los Estados deben, además, informar a las mujeres de sus derechos a pedir reparación por medio de esos mecanismos”.

 

La resolución de la ONU, que internacionaliza el 25 de Noviembre, fue presentada por la delegación diplomática dominicana en 1999 y se aprobó en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas de ese año. Pero antes, en 1997, en la patria de las Mirabal fue adoptada a Ley 24/97 contra la violencia intrafamiliar.

 

16 días de activismo a escala universal

Esta conmemoración sigue ofreciendo acicates a los esfuerzos a favor de los Derechos Humanos de las Mujeres. Desde 1991 moviliza al planeta la campaña “16 días de activismo contra la violencia hacia las mujeres”, una iniciativa del Centro de Liderazgo Global de las Mujeres, dinámica agrupación de norteamericanas.

 

Los 16 días arrancan el 25 de noviembre y se extienden hasta el 10 de diciembre, aniversario de la firma en 1948 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

 

Durante esos días también se recuerda el 29 de noviembre, cuando desde el Parlamento Europeo la diputada Emma Bonino propuso convocar un día internacional de lucha contra la mutilación genital femenina; el primero de diciembre, como Día Internacional de Lucha contra el Sida; y el 6 de diciembre, aniversario de la masacre de Montreal, cuando un hombre disparó a 14 universitarias por ser feministas.

 

Este año, a las tradicionales luchas contra la violencia de género, se añadirán, por iniciativa de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones y Radio Feminista Internacional, las formas de violencia resultantes de las nuevas tecnologías: el acoso electrónico y las violaciones a la privacidad mediante celulares, filmaciones y otros recursos.

 

Hoy por hoy, desde el martirologio de Minerva, María Teresa y Patria Mirabal, germinan espigas de rebeldía y lucha.

 

 

Salud: Guatemaltecas padecen cáncer de mama desde los 14 años

Por Alba Trejo

 

Guatemala, noviembre.- El cáncer de mama significa, para tres de las cinco naciones de Centroamérica, la segunda causa de mortalidad de su población femenina por cáncer, después del cérvico uterino. Pero en Guatemala la situación se agrava debido a que se presenta desde los 14 años de edad.

 

Es por eso que, como nunca antes en el país, un grupo de empresas unieron esfuerzos para intensificar la campaña color rosa, que desde hace un par de meses busca despertar la conciencia de las mujeres y hombres de Guatemala para que contribuyan a prevenir este mal.

 

En la práctica consiste en lograr que ellas se hagan el examen de detección y prevención y que el resto de los habitantes compren productos rosa para sostener las quimioterapias, cirugías y medicina.

 

La Agencia Internacional de Investigación del Cáncer señala que Guatemala, Honduras y Nicaragua son las tres naciones de la región donde el cáncer de mama es la segunda causa de muerte por cáncer entre las mujeres, mientras que en Costa Rica ocupa el primer lugar. El Salvador lo tiene como incidencia en tercer escalón, después del cáncer cérvico uterino y del estómago.

 

En Guatemala, el no gubernamental Instituto Nacional de Cancerología (Incan), a través de su director, el doctor Héctor Guerra, reporta que aunque el cáncer cérvico uterino ocupa el primer lugar en mortalidad de las mujeres –en el 2006 detectaron 1,613 casos– es preocupante que ahora el de mama se apodere de las mujeres adolescentes.

 

Y es que no sólo al Incan han llegado niñas de 14 años con este problema, también la Liga contra el cáncer ha atendido a mujeres de 17 y hasta 80 años con este cáncer, la mayoría de escasos recursos o muy pobres, comenta Mirna Torres de Mansilla, de esta entidad.

 

De acuerdo con datos del Incan, cada mes 650 guatemaltecas llegan a esa entidad para realizarse el examen de mama. A juicio de Mirna, es un número pequeño si se toma en cuenta que, a nivel nacional, hay sitios privados donde se atienden las mujeres y los casos no son reportados.

 

Del total de pacientes atendidas en el Incan, entre 10 y 15 presentan el mal, muchas con un nivel avanzado de cáncer, una etapa en la que poco o nada se puede hacer, destaca el doctor Guerra.

 

El cálculo del director del Incan es preocupante, ya que señala que en un mes, por lo menos a seis mujeres se les extirpa un seno tras ser diagnosticadas.

 

Pero al mal se agrega la pobreza de las mujeres, quienes deben pagar entre 800 y 900 dólares por cada uno de los cinco tratamientos de quimioterapia que requieren.

 

Patricia Montepeque, funcionaria de la empresa de productos femeninos Avon, empresa pionera en las campañas contra el cáncer de mama desde hace 12 años, asegura que los tratamientos tienen un costo elevado muy difícil de cubrir.

 

Torres de Mansilla, quien ha tenido que buscar apoyo económico en entidades para proporcionar las medicinas necesarias a las enfermas, indica que al elevado precio hay que agregar el costo de atención médica que requieren las afectadas.

 

Y es que en este país, de acuerdo con el Informe de Desarrollo de las Naciones Unidas, una familia de escasos recursos suele vivir con un promedio de un dólar diario para alimentar a sus hijos, darles educación, transporte y medicina.

 

Cada vez son más las mujeres que pasan a formar parte del grupo en edad fértil, donde los riesgos de cáncer de mama son más altos. El Instituto Nacional de Estadística detalla que en 2005 Guatemala poseía un total de tres millones 32 mil 114 mujeres en edad fértil entre los 14 y 39 años de edad.

 

Es por ello que, en centros comerciales, buses y revistas, hoy se atrae la atención de las mujeres para que se unan a la cruzada. Ropa rosa, sandalias rosa, linternas rosa, listones rosa y otros objetos son ofrecidos en catálogos, locales y zapaterías. La mitad de la venta de estos objetos es donada a la Liga y al Incan principalmente.

 

Montepeque señala que, para ayudar en los tratamientos este año, Avon contribuirá a esta causa promoviendo la venta de "Sandalias Cruzada 2007" y/o el “Llavero Linterna Cruzada 2007.

 

Con los fondos donados por Avon se han realizado campañas de prevención, que incluyen charlas, mamografías y exámenes de Papanicolau. Además, se han comprado vehículos para la cobertura del área interior del país y se ha logrado la impresión y distribución de materiales educativos.

 

Otras empresas transnacionales como Payless Shoes, Tres M y Estée Lauder también promueven la campaña rosa.

 

 

Cuba: Trabajo por cuenta propia, otra forma de empleo

Por Raquel Sierra

 

La Habana, noviembre.- Un accidente automovilístico y un divorcio complicado cambiaron la vida de Teresa. Después de 30 años de trabajo estatal, decidió abrirse espacio en el empleo independiente, que se ha convertido hoy en una de sus razones de ser.

 

“Me vi sin trabajo, con una hija y un hijo adolescentes. Tenía sólo unos pesos en el bolsillo, pero no pensé que era el fin de mundo”, cuenta Teresa Álvarez Carrasco, de 54 años, quien está al frente de un pequeño restaurante. Empezó haciendo croquetas y, como gustaban, cada día llovían los encargos. La nueva vida de esta cubana, licenciada en Economía, había comenzado.

 

“No planifiqué tener un restaurante, fue creciendo solo. Decoré el patio de la casa con plantas y piedras. Me dijeron que sacara la licencia y buscara un nombre”, recuerda 10 años después de aquellos trámites.

 

“En mi antiguo trabajo, donde dirigía a decenas de hombres, me decían doña, así que lo llamamos `Doña Teresa´”, dice, con la sonrisa en los ojos.

 

En medio de helechos y rejas, están las 12 capacidades, como establecen las normas para estos establecimientos, identificados popularmente como “paladares”, nombre tomado de una telenovela brasileña cuya transmisión coincidió con la ampliación de esta actividad, en 1993.

 

A raíz de la crisis económica iniciada en la década del noventa, miles de trabajadores debieron quedarse en sus casas, percibiendo sólo parte del salario. Entre las reformas adoptadas, estuvo el trabajo por cuenta propia en especialidades a las que el Estado no podía dar respuesta.

 

Aparecieron en las ciudades y campos de la isla reparadores de todo tipo de equipos, prestadores de servicios, transportistas privados, cafeterías y mini restaurantes, hasta alcanzar 157 categorías. Todos deben pagar impuestos, que varían según la modalidad. El excedente cubre las necesidades familiares y la continuidad del negocio.

 

Según expertos, desde 2004 se trabaja en el reordenamiento del llamado “cuentapropismo”, sobre la base de ciertos principios: que sirva de complemento del empleo estatal, se realice de manera individual, la autorización para el buen ejercicio sea renovable; la producción y comercialización se realicen en el domicilio del titular y sea ejercido sólo por personas naturales.

 

Aunque no hay cifras oficiales, los investigadores estiman que cerca de la tercera parte de los “cuentapropistas”, o trabajadores por cuenta propia, son mujeres, con presencia notable en especialidades vinculadas con la gastronomía.

 

Esta casa, que presta servicios en pesos cubanos –no en moneda convertible, que se cotiza a 25 pesos por uno convertible--, está ubicada en Fontanar, a unos 10 kilómetros del centro de La Habana. Sin embargo, hasta allí llegan las familias, las parejas, los amigos buscando “la sazón de Tere”.

 

“Siempre me gustó cocinar, pero aquí descubrí que tenía un don para inventar platos, organizar eficientemente la cocina, mantener la higiene y llevar los inventarios. Todo es como una inspiración”, comenta.

 

“No tenemos lujos, invertimos poco a poco en mejoras, pero sin perder la esencia de un restaurante familiar. Cuando los clientes llegan, saludan, ven a mis hijos, quienes en su tiempo libre son mis ayudantes”, explica.

 

“Aunque se pierde un poco la privacidad, los clientes aprecian el ambiente, muy distante de lo frío y formal que puede resultar otro tipo de restaurante”, dice.

 

“Tenemos en la carta 90 platos de comida criolla –a base de cerdo, pollo, carnero y conejo– e italiana. Algunos los he creado yo, otros mi hijo. Cuando amanecemos con ganas de inventar, mezclamos ingredientes hasta obtener una nueva receta”, cuenta.

 

Así, se puede elegir entre el Bistec Ángel, una combinación de diferentes embutidos y sustancias; o el Teresa, revestido de jamón, chorizo, queso y cebollas, entre otras muchas opciones, incluidos los postres caseros.

 

El espíritu de Teresa ha sido fuerte, ni siquiera el Gillan Barré –grave enfermedad neurológica– la pudo doblegar. Los médicos le dijeron que sólo podría caminar al año, pero a los seis meses comenzó a dar los primeros pasos, en una recuperación que los especialistas consideran asombrosa.

 

Anda por su cocina, sonriente, viendo cómo está la preparación de los platos, que se hacen al momento y no deben tardar, sin que esto les reste calidad.

 

“El trabajo es duro, desde la mañana a la noche. Al cierre, hay que revisar la existencia de productos para que no falten al otro día. No somos ambiciosos y atendemos con hospitalidad y seriedad”, agrega.

 

Hay dos máximas que no deben violarse: comprar productos donde está establecido, como sinónimo de garantía y legalidad, y cocinar todo al momento, sin que el tiempo entre el pedido y el servicio sobrepase los 30 minutos.

 

“Esta paladar me sirvió para dedicarle tiempo a mis hijos y sacarlos adelante, sentirme realizada y ayudar a mi familia. Es importante no cerrar nunca porque eso crea incertidumbre en los clientes y, si pierdo uno, pierdo 10, pues la promoción aquí son sólo los comentarios de persona a persona”, apunta.

 

Ajetreo sin fin

Otra de las modalidades del trabajo por cuenta propia en que incursionan las mujeres son las cafeterías de comida ligera para llevar, sin servicio de mesas. También requiere de mucho esfuerzo.

 

Rosa vive cerca de una estación de ómnibus intermunicipal. Sus principales clientes son los conductores de los vehículos. “Desde que amanece estás cocinando y vendiendo `cajitas´ (envases de cartón donde se sirve la comida)”, dice.

 

“Vendo desde hace años. La comida está buena y las raciones, abundantes. Alguna gente quiere ganar más sirviendo menos, pero no se da cuenta que así pierde clientela”, dice Jorge López, uno de sus fieles comensales.

 

Rosa confiesa: “Lleva trabajo. Lo hacemos entre mi esposo y yo. Si tengo que salir, él vende y otra persona cocina. Compramos las viandas, arroz y granos en los mercados agropecuarios de libre oferta y demanda; el resto, en la red que vende en pesos convertibles”.

 

“No es para hacerse rico, pero da para vivir. He arreglado mi casa, fabriqué un cuarto para mi hija y le hice realidad un sueño: tener una computadora. Creo que con mi título de técnico medio en economía, en un empleo estatal, no habría podido hacer todo eso”, afirma.

 

Según informes oficiales, el salario promedio al cierre del pasado año era de 387 pesos. Cada día, Rosa vende cerca de 60 “cajitas” a 25 pesos, entre otros productos de menos precio. “Sacando los costos, los impuestos y los gastos de la casa, nos queda dinero”, revela, un tanto reacia.

 

Para Haydé, después de llevar una cafetería por casi 10 años, fue preferible cerrar “porque no daba tanto como al principio. Era algo muy esclavo, todos los días, a todas horas, y mucho tiempo de pie, que acaba con los riñones”, dice.

 

Desde sus inicios, esta actividad es considerada “un mal necesario” de los tiempos de crisis. Sin embargo, algunos economistas tienen otra visión.

 

“El trabajo por cuenta propia constituye una posibilidad más de empleo y da solución a problemas en la prestación de los servicios a la población e inclusive para el mismo Estado”, señala un economista que prefirió no ser identificado.

 

El estudio Política Social y reformas estructurales: Cuba a principios del siglo XXI, de un grupo de autores cubanos, señaló en 2004 que la cantidad de este tipo de trabajadores era pequeña, ya que representaba 3,4 por ciento del total de ocupados.

 

Las limitaciones en los permisos, la falta de un mercado mayorista para la compra de insumos y el rigor en los controles, entre otras causas, minaron el trabajo por cuenta propia.

 

En los momentos de esplendor, en 1995, se registraron unos 210.000 inscritos. Según fuentes especializadas, al finalizar 2006 contaban con licencia para el ejercicio legal del trabajo por cuenta propia 136.349 personas.

 

En la medida en que se ha limitado la entrega de licencias, así como el incremento de los impuestos, estos trabajadores han abandonado el desempeño legal de esta actividad, pero una parte no despreciable de ellos la ejerce ahora por vías no legales y sin tributar al presupuesto, señala un estudio al respecto.

 

A juicio del experto consultado, “hay que dejar de tener el criterio de que la creación de un espacio no estatal constituye un germen del capitalismo. En el socialismo pueden y deben convivir diversas formas de propiedad y en modo alguno contradice la nueva forma de producción social”.

 

Uno de los problemas del ejercicio por cuenta propia es que no existe derecho a jubilación. Al respecto, el especialista considera que esa decisión debe reconsiderarse “por cuanto ese sector presta un servicio, crea bienes materiales para la sociedad y esta debe reconocérselo”.

 

A su juicio, “debería incluirse, dentro del impuesto que se paga a la Oficina Nacional de la Administración Tributaria, un complemento que considere la jubilación”.

 

 

Cuba: Los temas de género se sientan en las aulas

Por Dixie Edith

 

La Habana, noviembre.- Contribuir, desde la educación, a la eliminación de toda forma de desigualdad basada en las diferencias de sexo es uno de los objetivos explícitos de Género y Educación. Selección de lecturas, un libro preparado por el Centro de Estudios de la Mujer (CEM), de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).

 

El volumen incluye, entre otros textos, reflexiones acerca de la construcción cultural de la masculinidad y la feminidad, la socialización de género en Cuba y el sexismo en el lenguaje, y fue editado de conjunto con la editorial Pueblo y Educación, que garantiza los textos de las escuelas cubanas, para llevar estos temas a los diferentes niveles de la enseñanza general.

 

Según reza en su introducción, el propósito es familiarizar al personal docente con el tema de género, “sus conceptos fundamentales y ofrecerles algunas herramientas metodológicas para estimular, a través de la educación, un proceso de construcción de una cultura de género basada en relaciones de igualdad de derechos y oportunidades para hombres y mujeres”.

 

El libro fue presentado durante un taller convocado por la FMC para celebrar el décimo aniversario de su Centro de Estudios. La ocasión también sirvió de escenario para subrayar la necesidad imperiosa de que los centros de investigación del país establezcan alianzas para propiciar visiones más integrales de los fenómenos sociales. Se trata de que los estudios sociales trasciendan el umbral del diagnóstico y ayuden a tomar decisiones y trazar políticas.

 

En la jornada también se abordó la situación de la mujer en la educación superior y la aplicación del enfoque de género en la implementación de las políticas públicas.

 

Lina Domínguez, viceministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, consideró que la actualidad exige que las investigaciones no se limiten a describir las situaciones. El CEM, dijo, debe promover este análisis y recepcionar los problemas de género, a la par que tiene el compromiso de organizar la red de estudio sobre la mujer y seguir profundizando en fenómenos como la baja fecundidad de las cubanas.

 

Domínguez instó a estudiar el papel de las mujeres en el desarrollo local y las tendencias a la autolimitación, marcadas en los años de período especial. También insistió en potenciar el estudio de temas como el de la violencia intrafamiliar.

 

Entre las investigaciones realizadas en esta década de trabajo por el CEM, y también citadas durante el taller, destacan las dedicadas a la situación de la niñez, la adolescencia, la mujer y la familia en Cuba; y al análisis de la aplicación del enfoque de género en la selección y promoción de los cuadros y su reserva.

 

 

Internet, pobreza y mujeres

Por Sylvia Ruth Torres

 

Managua, noviembre.- Un nuevo record mundial relacionado con las Metas del Milenio y el compromiso por erradicar la pobreza se estableció el pasado 17 de octubre, Día Mundial de la Pobreza. En sólo 24 horas, más de 38.000 personas se pronunciaron contra este mal y reclamaron mayor inversión en las mujeres como forma de erradicarlo.

 

El mensaje animado, traducido a cuatro idiomas, circuló a través de correos electrónicos por todo el mundo. La campaña se basa en que, a ocho años de 2015, se ven pocas posibilidades de que los gobernantes del mundo cumplan con el compromiso asumido de reducir a la mitad los índices de 2000.

 

El Economista, uno de los periódicos más influyentes en asuntos económicos, reconoció que, las mujeres son “el motor más poderoso” para alcanzar el crecimiento económico. Tan impactante resultó esa afirmación que el Banco Mundial la cita en el relanzamiento de su nuevo enfoque de género, según el cual la práctica de la equidad constituye una práctica de “economía inteligente”.

 

La prueba es que los países con mayor equidad son los de más desarrollo. Asimismo, de acuerdo con el Banco Mundial, algunos estados de India donde existe más inclusión de mujeres coinciden con los de mayor dinamismo económico.

 

No podría ser de otra forma. Durante un seminario sobre empoderamiento económico, realizado en septiembre de 2007 en Roma y organizado por el Instituto Legal Para el Desarrollo (IDLO), las participantes remarcaron la importancia de este proceso. Las asistentes provenían naciones empobrecidas de África, Europa del Este y América Latina, y sus historias de logros y fracaso en cuanto a inclusión femenina eran muy parecidas.

 

“Para las mujeres, la pobreza significa, más que tener un ingreso escaso o ningún ingreso, no tener control sobre sus ingresos, incluso en la familia. Significa perder oportunidades porque no tienen poder, ni voz. Significa quedar excluidas porque están omitidas, subvaloradas, desatendidas y subrepresentadas”, señala el mensaje de la campaña electrónica, auspiciada por Unifem y Women´s Funding Network.

 

En Roma, las mujeres plantearon que la falta de empoderamiento económico es lo que permite la reproducción de muchas situaciones de inequidad. Por ejemplo, cuando se analiza el círculo de la violencia, se encuentra que muchas mujeres enfrentan la muerte porque no tienen a dónde ir, o carecen de recursos para vivir.

 

Muchas personas que trabajan con víctimas o sobrevivientes de violencia conocen que la falta de recursos económicos empuja a las mujeres a retractarse de sus denuncias por incesto o abuso sexual. Lo económico no llena, pero mantiene, dice un refrán popular, y se ha comprobado que la autonomía económica constituye un factor de protección en situaciones de violencia.

 

En medio de la falta de acceso al crédito, las microfinancieras con enfoque de género han probado ser un vehículo importante, aunque insuficiente, para el empoderamiento de este sector poblacional.

 

Un ejemplo conmovedor fue dado a conocer durante el seminario de IDLO en Roma, por Deborah Burand, especialista de la Grameen Foundation, basada en los Estados Unidos y especializada en microfinanzas.

 

Burand contó que, durante una sesión de trabajo en Tanzania, una mujer agradeció que el crédito otorgado por una microfinanciera la había salvado del dolor de rodillas. La razón es que, al manejar sus propios recursos, ya no se veía obligada a arrodillarse ante su marido para pedir dinero con el cual poder enviar sus hijos a estudiar.

 

Pero también hay aportes femeninos a la economía que no se explicitan. En Nicaragua, en épocas de crisis, cuando la producción agrícola se vuelve insostenible, las mujeres subsidian esta actividad a partir de la realización de acciones en la venta de servicios. Cada vez más, ellas aparecen en este tipo de faenas.

 

Por otro lado, muchos países pobres viven de las remesas económicas de los migrantes, y cada vez migran más mujeres. Por esta razón es que la campaña contra la pobreza señala que la inclusión en programas económicos es vital para afrontar “el hambre, el analfabetismo, la desnutrición y las enfermedades, al igual que la mortalidad materna e infantil”.

 

RECUADRO

Una Plataforma para el cambio

La campaña contra el hambre invita a los líderes mundiales a:

-         Educar a las niñas e incrementar el “alfabetismo económico” y la participación política de las mujeres;

-         Reformar las leyes discriminatorias de herencia y propiedad para ayudar a las mujeres a emprender la construcción de patrimonios;

-         Recordar que no existen los “presupuestos neutrales al género”; los efectos de cada política fiscal, ya sea en relación con la tributación o con la asignación de recursos, deben medirse en términos de su impacto en la vida de hombres y mujeres;

-         Mejorar las opciones de cuidado infantil y la flexibilidad para las madres que trabajan;

-         Eliminar la brecha de género en los salarios;

-         Incluir el trabajo doméstico no remunerado en las cuentas de ingresos nacionales y exigir subsidios para licencias por maternidad y paternidad;

-         Conceder a las mujeres el “crédito” que merecen: facilitar el acceso de las mujeres al crédito, las finanzas y la capacitación, e involucrarlas en el desarrollo de la política macroeconómica para garantizar que ésta sea sensible al género;

-         Colaborar con los fondos de mujeres para apoyar a las mujeres para quienes todos los días son el día de la pobreza.