Reportajes y noticias de SEMlac

del 22 al 28 de octubre de 2007

 

 

Argentina: Una mujer sería la futura presidenta del país

Por Norma Loto

 

Buenos Aires, octubre.- ¿Una mujer la próxima presidenta de los argentinos?, es la pregunta de estos días. La respuesta esbozada en la mayor parte de la ciudadanía es sí, porque, según las encuestas, en las elecciones presidenciales del 28 de octubre, la candidata oficialista Cristina Fernández se llevaría la victoria y el segundo lugar sería de la opositora Elisa Carrió.

 

Los sondeos indican un triunfo de Fernández, aunque no se descarta una segunda vuelta entre ambas aspirantes. En Argentina, la ley electoral estipula que el ganador debe superar el 45 por ciento de los votos, o pasar el 40 por ciento con más de 10 puntos porcentuales de ventaja sobre la segunda fuerza más votada, para no llegar a una segunda vuelta (balotaje) entre las dos finalistas.

 

Esta no será la primera vez que una mujer encabece el Poder Ejecutivo Nacional, ya que en 1974 la entonces vicepresidenta María Estela Martínez ocupó ese lugar en reemplazo de su marido, el entonces presidente Juan Domingo Perón.

 

La diferencia con aquel momento es que, por primera vez, los argentinos votarían directamente por una mujer para que conduzca en los próximos cuatro años el destino del país.

 

¿A qué se debe este fenómeno en el electorado? ¿Acaso los argentinos ahora tienen más conciencia acerca de la igualdad de oportunidades entre varones y mujeres? La doctora Dora Barrancos, socióloga y presidenta del Instituto Interdisciplinario de Estudios de Géneros de la Universidad de Buenos Aires, comentó a SEMlac que este histórico paso se debe a múltiples factores, pero en especial a la ley de cupo femenino (cuotas).

 

“Esta ley permitió una mejor afirmación de las mujeres en la arena política, ya que les permitió que lleguen en mayor proporción a cargos respetables. Entonces hay una mayor consistencia en la presencia de las mujeres que se han afirmado en la esfera política y eso da como resultado que hoy tengamos estas candidatas a presidentas”, precisó la especialista.

 

“Tanto Carrió como Fernández tienen muy importantes carreras como legisladoras. Es así que, una vez instaladas en el terreno político, hay una consecuente acción por permanecer con ampliación de sus propias expectativas biográficas”, dijo Barrancos.

 

Carrió y Fernández son diferentes y sólo se asemejan en el prototipo de mujeres de fuerte temperamento, que generan enemigos y seguidores a la vez.

 

Elisa Carrió, que según algunas encuestas se llevaría el 30 por ciento de los votos, es una abogada de 51 años que por segunda vez se postula para presidenta. Posee una amplia experiencia legislativa y en los últimos tiempos fundó la Coalición Cívica, una fuerza que aglutina partidos de centro y de la derecha moderada.

 

En tanto, Cristina Fernández, quien obtendría el 46 por ciento de los sufragios, también tiene una vasta experiencia como legisladora y representa al Frente por la Victoria, un movimiento que reúne a distintas tendencias partidarias, aunque tanto ella como su esposo, el actual presidente Néstor Kirchner, tienen su origen en el ala izquierda de peronismo.

 

Además de estos aspectos, presentan otras diferencias evidentes. Según Barrancos, Fernández lleva consigo un estereotipo muy marcado de feminidad, ya que es prolija, delgada, impecable, “pero en realidad las mujeres, en la vida cotidiana, no somos así, porque a veces nos despeinamos y tenemos arrugas porque envejecemos. En cambio, Elisa Carrió es la no marca del estereotipo, con su sobrepeso y su desprolija presencia”.

 

“A la vez, Carrió es una intelectual, mientras Fernández no, ella es una mujer que ha transitado por todos los estratos del poder”, continúa Barrancos.

 

Pese a estos contrastes y más allá de algunos recursos retóricos, ambas se asemejan en la mirada conservadora de algunos aspectos de la realidad social. El derecho al aborto, legal, seguro y gratuito sería un punto de coincidencia entre Carrió y Fernández, puesto que ambas se han manifestado opositoras.

 

“En caso de promulgarse la ley a favor del aborto legal, seguro y gratuito, cualquiera de las dos mujeres que lleguen a la presidencia vetarían esa ley. Por eso, tanto Cristina Fernández como Elisa Carrió son dos personalidades poco alentadoras para quienes luchan por este y otros derechos de las mujeres”, concluyó.

 

 

República Dominicana: Campesinado demanda comida y tierra

Mirta Rodríguez C.

 

Santo Domingo, octubre.- Una consigna abarcadora y sonora: “calderos vacíos, aquí va a haber un lío”, movilizó la pasada semana a varios cientos de personas del campo, la mayoría mujeres, concentradas en la zona de Cambita, a unos 90 kilómetros al noroeste de Santo Domingo, la capital dominicana, donde coincidieron campesinas y campesinos de Baní —más al sur— San Cristóbal y otras provincias cercanas.

 

Impactada tal vez por la fuerza de una consigna que, en las condiciones de precariedad en que vive la población dominicana, puede considerarse “explosiva”, la policía del lugar se dedicó a requisar los panfletos anticipadores de que iba a “haber lío”, si bien no hicieron detenciones ni impidieron la actividad.

 

La motivación principal fue hacer coincidir una parte de sus demandas y reivindicaciones con el Día de la Soberanía Alimentaria, el 15 de octubre, y con el 17, de la Jornada Mundial de Lucha contra la Pobreza, por lo cual decidieron sacar a la calle sus empeños y protagonizar unas cuantas manifestaciones de rechazo y protestas en estos días, cuando también en el plano nacional hay varias razones para la movilización ciudadana campesina.

 

Las demostraciones públicas que se vienen produciendo desde hace dos semanas están enfiladas, por un lado, a resistir a las intenciones gubernamentales de privatizar las tierras, política coincidente con la que aplica el Fondo Monetario Internacional y, simultáneamente, de protesta por las carencias alimentarias para la subsistencia, la obtención de semillas y el transporte de sus productos.

 

A lo anterior se suma la carencia de títulos de propiedad de sus parcelas, la mayoría de las cuales les fueron “dadas” por la Reforma Agraria engañosa e incompleta de l962, por lo general sin papeles que las respalden.

 

El aspecto competitividad agobia al campesinado pequeño o sin tierra, porque el país acaba de poner en marcha la implementación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y mucha gente está consciente de que la nación carece de condiciones, en el campo pobre, para competir, no ya frente a productos importados, sino tampoco con las grandes empresas y terratenientes poderosos que disponen de insumos y tecnología.

 

Las tierras agrícolas del país estaban concentradas, en un 45 por ciento, en fincas de entre 300 y 1.000 hectáreas, propiedad del uno por ciento de terratenientes, según datos de 1998. El resto de la superficie cultivada estaba, sólo en un cinco por ciento, en usufructo o tenencia de productores con menos de cinco hectáreas.

 

De casi dos millones de hectáreas bajo explotación agropecuaria, apenas 240.000 eran tierras distribuidas por la Reforma Agraria de 1962. Pero, a pesar de haber sido entregadas, esto se hizo sin titulación.

 

Por eso, días atrás se produjo frente al Congreso de la República una vigilia muy numerosa, convocada por la Articulación del Campesinado Dominicano, una coalición de organizaciones campesinas que exigen esa entrega de títulos, de los cuales se beneficiarían cerca de 10.000 campesinos, buena parte de ellas mujeres, nunca tomadas en cuenta.

 

La Confederación Nacional de Mujeres del Campo (CONAMUCA) lidera esta demanda, como también la manifestación de los calderos en Cambita, zona que en las década del sesenta y setenta fue escenario de fuertes enfrentamientos, que incluyeron la toma de tierras.

 

Una campesina de esos rumbos, la lideresa mártir Domitila Soriano, más conocida por Mamá Tingó, asesinada en Yamasá, es la imagen negra y altiva que forma parte del logotipo identificador de las mujeres afiliadas a CONAMUCA, muy combativas y beligerantes en sus propias luchas y en las de todas las mujeres.

 

 

Perú: Incremento acelerado de cáncer de mama en Lima

Por Zoraida Portillo

 

Lima, octubre.- Cada día muere en Lima una mujer víctima del cáncer de mama, reveló el Jefe de Tumores Mixtos del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), el doctor Raúl Velarde.

 

Velarde aseveró que, en la capital peruana, el cáncer de mama ha desplazado al de cuello uterino en cuanto al número de víctimas mortales. En los distritos donde habitan mujeres pertenecientes a estratos socio-económicos más altos es donde se registra la mayor prevalencia de víctimas mortales.

 

La edad de la aparición de la enfermedad también ha disminuido, pues si antes se presentaba generalmente a partir de los 50 años, en la actualidad se detectan casos en mujeres desde los 30 años de edad.

 

Estos datos fueron informados durante la campaña “Prevenir asegura tu derecho a vivir”, que culminó el pasado sábado 20 de octubre en el país y cuya finalidad fue advertir a la población que la prevención en salud es un derecho para garantizar una vida libre de cáncer y otras enfermedades.

 

Según Velarde, una explicación del incremento de cáncer de mama entre las capitalinas es el cambio de patrones de vida que se viene experimentando, especialmente entre los sectores económicos más pudientes.

 

La población peruana, y especialmente quienes viven en Lima, cada día adoptan más costumbres propias de los países desarrollados, como el uso indiscriminado de hormonas y anticonceptivos. “Además, las mujeres están retrasando el inicio del primer embarazo, situación que aumenta la incidencia de esa enfermedad”, subrayó.

 

Por su parte, el presidente de la Sociedad Peruana de Cancerología, Edgar Amorín, señaló que aunque existe una predisposición de tipo genético y hereditario para el cáncer de mama, los hábitos de vida, el régimen alimenticio y la ingesta de algunos tipos de hormonas, como los contraceptivos orales, condicionan la aparición de este mal.

 

“En los estratos altos son más comunes los desórdenes de tipo alimenticio, el tabaquismo y el uso de hormonas, a diferencia de lo que ocurre en los sectores económicamente más desprotegidos”, añadió.

 

Ambos especialistas coinciden en señalar que la única forma posible de detectar precozmente un cáncer de mama es con prevención. “Y las únicas medidas preventivas contra este tipo de cáncer son las mamografías anuales a partir de los 40 años y las ecografías antes de los 30”, remarcó Velarde.

 

Si una mujer no ha tenido familiares con cáncer de mama, debe practicarse su primera mamografía a partir de los 40 años y repetirla anualmente, mientras que si hay antecedentes familiares de este mal, la mamografía debe realizarse a los 30 años, añadió.

 

Por su parte, Amorío destacó que aquellas mujeres con antecedentes familiares de cáncer de mama tienen una posibilidad de 5 a 25 por ciento de contraer la enfermedad en relación con aquellas que no tienen este patrón genético.

 

El cáncer de cuello uterino

De otro lado, a nivel nacional, el cáncer de cuello uterino sigue siendo la primera causa de muerte por cáncer entre las mujeres, con 28 muertes por cada 100.000 habitantes, según estadísticas del Ministerio de Salud.

 

La principal causa de este cáncer en el Perú es la presencia del papiloma virus humano (PVH). Pese a que la vacuna para las dos cepas de este virus más frecuentes en el Perú se aplica desde hace un año, muy pocas mujeres conocen de su existencia, básicamente entre los sectores de clase media y alta de Lima.

 

Una explicación para ello es su alto costo, pues esta vacuna sólo se vende en farmacias y establecimientos privados de salud y cuesta aproximadamente 1.500 soles (unos 500 dólares al actual tipo de cambio).

 

Otra limitación de esta vacuna es que sólo protege adecuadamente a mujeres entre los 9 y 26 años de edad que no hayan tenido relaciones sexuales. En estos casos asegura una protección de hasta 70 por ciento contra el papiloma.

 

Para las que no caen este rango, la prevención contra el cáncer de cuello uterino es la realización periódica del examen de Papanicolau. Sin embargo, estadísticas del sector indican que, como promedio, apenas el diez por ciento de las que tienen una vida sexual activa se realiza regularmente este examen.

 

Según otro especialista del INEN, el oncólogo Marco Sánchez Salcedo, las mujeres que inician su vida sexual a edades muy tempranas se ubican entre la población en riesgo para desarrollar cáncer de cuello uterino.

 

Entre otros factores, influye que sus órganos reproductivos aún no han completado su pleno desarrollo. Desde el punto de vista médico, la edad reproductiva ideal es a partir de los 21 años, “cuando la mujer ha madurado biológica, social y psicológicamente”, enfatiza Sánchez.

 

De acuerdo con diversas investigaciones sobre salud reproductiva realizadas recientemente, las jóvenes peruanas tienen más bien un inicio sexual precoz, en promedio a los 14 años, aunque hay regiones, como la amazonía, donde empieza a los 11 años.

 

Cuando una joven comienza sus relaciones sexuales, está expuesta a diversas enfermedades de transmisión sexual, originadas generalmente por su falta de información sobre los métodos de protección correspondientes, señala Sánchez.

 

“Las mujeres de esta edad no acuden al médico por vergüenza y la detección (de infecciones de transmisión sexual) se hace en forma tardía”, advirtió el especialista, basado en su práctica profesional como Jefe del Departamento de Ginecología del INEN.

 

Sánchez advirtió que la presencia del papiloma virus “sumado a otros factores de riesgo como el tabaco, el alcohol y las diversas parejas, podrían desarrollar una neoplasia maligna al cabo de una década, aproximadamente”.

 

 

Colombia: Nuevo programa de atención a mujeres agredidas sexualmente

Por Ángela Castellanos

 

Bogotá, octubre.- El seis por ciento de las colombianas han sido violadas y como resultado de este crimen han contraído enfermedades de transmisión sexual, quedado en embarazo, tenido que practicarse abortos, sufrido trastornos sicológicos y sexuales, y han visto disminuido su rendimiento escolar y laboral.

 

Para atender de manera integral a las personas agredidas sexualmente, Profamilia, una organización privada sin ánimo de lucro, lanzó este mes de octubre el programa “Avise”, cuyo lema es “En la violencia sexual, el silencio no ayuda”.

 

“Se llama así porque es importante dar aviso inmediatamente, pues para evitar algunas de las consecuencias físicas se deben tomar acciones rápidas”, afirmó a SEMlac Juan Carlos Vásquez, asesor científico de Profamilia, organización pionera en atención en salud sexual y reproductiva en Colombia.

 

“Para prevenir un embarazo no deseado producto de una violación se deben aplicar métodos de anticoncepción de emergencia en las siguientes 72 horas”, agregó.

 

El programa surgió ante las graves revelaciones de la Encuesta de Demografía y Salud 2005, que esta organización realiza cada quinquenio con representatividad estadística para todo el territorio colombiano.

 

Sin incluir los abusos sexuales provenientes del esposo o compañero, el seis por ciento de las mujeres reportaron haber sido forzadas a tener relaciones sexuales, y el 47 por ciento de éstas dijeron haber sido violadas antes de los 15 años de edad. Es decir, casi la mitad de colombianas víctimas de este crimen son adolescentes.

 

Pero además, la Encuesta reveló que de cada 100 mujeres violadas, 76 lo fueron por personas conocidas, tales como amigos (22 por ciento), parientes (18), ex-marido (15), novio (ocho), y empleador (tres). El padre es reportado violador por el tres por ciento de las encuestadas y el padrastro, por el cinco.

 

Ante estas cifras, “el hogar y la escuela no son los lugares seguros que creíamos”, afirmó a SEMlac María Isabel Plata, directora ejecutiva de Profamilia. “Por eso hemos desarrollado el Programa de Atención Integral a la Violencia Sexual, que incluye atención médica, por la cual prevenimos embarazos no deseados con métodos de anticoncepción de emergencia, hacemos pruebas de VIH-SIDA y damos atención gineco-obstétrica”, abundó.

 

Precisó que, a través de ese plan, se brinda además asistencia psicológica en el momento de la crisis y se ofrecen alternativas para superar el trauma, así como asesoría jurídica para que las afectadas puedan ejercer sus derechos y hacer denuncias legales.

 

Aunque Profamilia suele cobrar tarifas reducidas para las personas no afiliadas al sistema de seguridad social, la atención médica de emergencia de “Avise” no tendrá costo en las 30 ciudades donde esta organización cuenta con centros de atención, y para la asesoría general dispuso de una línea telefónica gratuita.

 

La encuesta también develó la violación del esposo o compañero permanente, y encontró que el 12 por ciento de las colombianas casadas o en unión libre han sido abusadas sexualmente por su pareja.

 

En general, la sociedad colombiana no reconoce en voz alta la violación cuando el agresor es el marido o compañero permanente. Sin embargo, una de cada tres mujeres separadas y que argumentó, como causa de la separación, la violencia conyugal manifestó haber sido abusada sexualmente por su pareja.

 

Tales abusos podrían tener efectos en la maternidad y en la salud sexual. La encuesta encontró que el 45,3 por ciento de las mujeres violadas por el esposo o compañero expresó no desear el último embarazo. Además, los resultados anormales de citologías (examen Papanicolau) resultan mayores entre las mujeres violadas por sus parejas permanentes en comparación con los de aquellas que han estado alguna vez unidas.

 

Para la directora ejecutiva de Profamilia, existe una cadena de violencia en Colombia, la cual la confirman las cifras de Encuesta: de las mujeres violadas por su esposo o compañero, el 93 por ciento manifestó haber recibido maltrato físico por parte de sus progenitores, y el 58 expresó que golpean a su prole.

 

 

Cuba: ¿Menarquia precoz o pubertad precoz?

Por Raquel Sierra

 

La Habana, octubre.- Naomi tiene seis años y apenas está adentrándose en el mundo de las letras, las sumas y la lectura. Justo por eso fue grande el sobresalto de su mamá, Belkis Ortega, cuando descubrió vestigios de sangre en la orina de la niña.

 

Miles de cosas pasaron por su cabeza. Le hizo a su hija varias preguntas tratando de buscar una explicación. “No mamá, sólo hice pipi”, le dijo, ante su duda sobre una mala digestión. Belkis la revisó y corroboró su sospecha, la niña tenía un sangrado.

 

La pediatra Juana Libertad Martín, del policlínico municipal Plaza de la Revolución, pidió calma a la madre, examinó a la niña y la remitió hacia una consulta especializada.

 

Tras el análisis físico, la doctora Dania Chiong Molina, especialista de II Grado en Endocrinología, del Hospital Pediátrico Docente de Centro Habana, en la capital cubana, determinó que se trataba de una menarquia precoz, cuya definición médica es: el inicio del sangrado uterino que ocurre en las niñas antes de la etapa de la pubertad.

 

Según explicó Chiong a SEMlac, “este ocurre sin que aparezcan alteraciones en el crecimiento ni signos puberales, como el desarrollo de las mamas o el vello púbico”.

 

La menarquia precoz no es la menstruación en sí, que está asociada a la presencia de esos signos, apunta la galena, con 28 años de experiencia en la especialidad.

 

“Puede ser un sangrado aislado o presentarse regularmente como un ciclo menstrual, sin llegar a serlo, porque la menor no está todavía en la pubertad. La menstruación aparece entre dos y cuatro años después de que se hayan desarrollado las mamas y aparecido el vello púbico”, agrega.

 

Aunque no es muy común, en el caso de menarquia en edades tempranas es preciso descartar que sea el inicio de una precocidad sexual, un cuerpo extraño introducido en la vagina o tumores a nivel de los órganos genitales.

 

A juicio de Chiong, además del examen físico exhaustivo, es muy importante realizar diferentes pruebas —radiológicas, ultrasonidos y análisis hormonales—, que permitan descubrir la razón del sangrado.

 

“Fue un alivio escuchar que las pruebas estaban bien. Hasta le hicieron una placa para ver si había envejecimiento prematuro de las manos. Ella sólo tiene seis años, no ha desarrollado y su mayor preocupación es ir a jugar con otros niños, fue un susto espantoso”, cuenta la madre, ya con conocimientos suficientes para no perseguir fantasmas.

 

Para la especialista, la causa no está bien definida por la literatura ni las prácticas médicas; sin embargo, se considera como la más posible el aumento de sensibilidad del útero a las hormonas sexuales.

 

“Desde el nacimiento, el hipotálamo, la hipófisis y los ovarios producen pequeñas cantidades de hormonas para funciones metabólicas, a veces el útero es hipersensible a ellas, lo que puede provocar sangrado”, detalla.

 

“Ya en la pubertad, con la maduración del cuerpo, aumentan los niveles de esas hormonas y se produce la menstruación, cuando existen otros signos propios de esa etapa”, agrega.

 

Estar preparados

Aun cuando el médico y las pruebas determinen que se trata de una menarquia de esta índole, sólo de carácter fisiológico y sin trascendencia, hay que advertir debidamente tanto a la madre como a la niña sobre esta situación. De esa forma, se evitan los posibles trastornos sicológicos que pueden aparecer si no existe una buena preparación, considera la doctora Chiong.

 

En caso de que el sangrado sea regular, como son edades muy tempranas y las niñas no tienen casi conciencia de lo que les sucede ni la responsabilidad para asumirlo, las madres deben velar por el cuidado y la higiene, advierte la experta.

 

Esta particularidad en la vida de algunas niñas no conlleva tratamiento alguno, sin embargo, sí una consulta de seguimiento para saber si se trata de una pubertad precoz o si pudiera existir un tumor pequeño que, por su tamaño, no fue detectado al inicio, alerta.

 

“En diciembre, Naomi tiene que ver nuevamente a la doctora para saber si hubo algún cambio desde las pruebas del verano. El sangrado no le ha repetido, pero si sucediera, ya sé de qué se trata”, señala Belkis Ortega.

 

En algunas publicaciones, la menarquia precoz aparece como factor de riesgo para el embarazo adolescente y el cáncer de mama.

 

Al respecto, Chiong considera que ese término podría estar siendo usado en lugar del de pubertad precoz, definida como “la aparición de características secundarias en la niña antes de los ocho años, y en el varón, antes de los nueve”.

 

Según su criterio, en la menarquia precoz no existe riesgo de embarazo porque las menores no tienen el desarrollo que se requiere para ello, pues su sangrado —ocasional o regular— no puede ser considerado menstruación.

 

Otra opinión

No obstante, parece haber cierta contradicción en el uso del término. De acuerdo con el ginecólogo Juan Carlos Farrán, del servicio de salud sexual y reproductiva del policlínico Plaza de la Revolución, la menarquia precoz es el primer sangrado de las muchachas, su primera menstruación.

 

Para Farrán, este suceso ocurre en la pubertad, cuando se presentan algunos signos como botón mamario y vello en las axilas y la pelvis, y significa que existe función ovárica y desarrollo de la hipófisis y el hipotálamo, acorde con esa etapa.

 

“En ese período, el útero empieza a ser estimulado, comienza el ciclo uterino, se producen ovulaciones, y sí pueden aparecer embarazos muy tempranos, porque aunque el útero no está completamente preparado, puede anidar un embarazo”, señala.

 

A su juicio, el desarrollo sexual temprano hace que una muchacha parezca de más edad pero, desde el punto de vista cerebral, todavía es una niña y eso puede traer problemas en sus relaciones sexuales.

 

Por otra parte, el especialista coincide en que, cuando el cuerpo y los órganos ginecológicos empiezan a sufrir una estimulación sexual temprana, en el caso de las mamas, ello puede influir en la aparición futura de displasias y cáncer.

 

Según el estudio "Atención especializada a los síntomas mamarios", realizado en el Hospital docente Carlos Manuel de Céspedes, en la oriental ciudad de Bayamo, cada día se da mayor importancia a los factores de riesgo, entre ellos, antecedentes familiares, menarquia precoz, primiparidad (primer parto) tardía, nuliparidad (no haber dado a luz), no lactar, menopausia precoz y factores dietéticos.

 

En ese caso, el término estaría siendo usado como una acepción equivalente a pubertad precoz.

 

De igual forma se manifiesta el doctor Jorge Pelaéz Mendoza, en Métodos Anticonceptivos. Actualidad y perspectivas para el nuevo milenio, cuando señala que la menarquia más precoz, los factores socioeconómicos y culturales, la falta de educación sexual en la sociedad (…) influyen en que cada vez sea más precoz el inicio de la vida sexual de los y las adolescentes.

 

Los tiempos cambian

En cualquier caso, el tema de la menstruación y su tratamiento dentro de la familia ha cambiado con los tiempos.

 

Mariana, una profesional cubana de 70 años, recuerda su primera vez, a los 10 años de edad, cuando hablar de la “regla”, como también se le dice en la isla a la menstruación, no era bien visto.

 

“Me querían tratar como si estuviera enferma. Sólo mi padre, médico, me sentó y me dijo: `eso le pasa a todas las mujeres, tú vas a hacer tu vida como siempre, ir a la playa y pasear, sólo que tienes que extremar la higiene’”.

 

“Por suerte esa situación cambió, porque era un misterio y una, muy chiquita aún para saber esas cosas, sólo veía la intriga de los paños para ponerse, sin saber las causas y consecuencias que podría traer ese cambio. Con decirte `ya eres mujer´, no nos decían nada”, comenta Ina Miranda, madre de cuatro hijas.

 

Su propia vida la hizo romper con esa práctica ignorante, dice. “Cuando mis hijas crecieron, a cada una la senté, le dije del `pi al pa´ (todos los detalles) para que supieran que no estaban enfermas, que eso era normal en las mujeres y una de las condiciones para en el futuro tener sus hijos”.

 

 

Decálogo de la mujer incolora

Por Ilse Bulit

 

La Habana, octubre.- Se redacta en la primera persona del plural, porque, en algunos de estos puntos, nos sentiremos cómplices.

 

Reproducimos, en la crianza de nuestros hijos, hábitos y costumbres que perduran y justifican la violencia física, oral y psicológica a que estamos sometidas.

 

Atentamos contra nuestro cuerpo cuando, en aras de cumplir los llamados deberes familiares, ni asistimos a tiempo a los médicos ante cualquier síntoma, ni cumplimos sus indicaciones.

 

Empobrecemos nuestra alimentación, al guardar y ofrecer, día tras día, los alimentos más nutritivos a los otros, sin pensar en nuestro progresivo deterioro físico.

 

Disfrazamos sentimientos, nos negamos el goce y dañamos nuestra psiquis cuando, sobre la base de complacer al hombre, mentimos en lo tocante a la satisfacción sexual con ilusorios orgasmos.

 

Nos dejamos exponer a las infecciones sexuales y, en especial, al VIH-sida, cuando le permitimos penetrarnos sin la protección del condón.

 

Aceptamos sobre nuestros hombros la responsabilidad total en la concepción, como si el placer sólo le perteneciera a ellos y a nosotros el resultado deseado o no, lo que nos obliga al uso de anticonceptivos, aunque en determinados casos alteren nuestra salud.

 

Cerramos los ojos ante las muestras de acoso sexual y sólo tomamos el camino de la huida, sin la denuncia abierta y el esclarecimiento de las circunstancias.

 

Permanecemos en silencio, aun cuando en nuestra presencia se cometan arbitrariedades contra la mujer, en sitios estudiantiles o laborales, que atentan contra las posibilidades de superación y acceso a mejores puestos de trabajo.

 

Callamos y volteamos el rostro para no comprometernos contra la violencia física cometida hacia nuestras congéneres, como si en un día cualquiera no pudiéramos ser nosotras las violadas, golpeadas o asesinadas.

 

Desconocemos las leyes vigentes que nos protegen, en mayor o menor grado, y no prestamos atención ni nos unimos a las organizaciones que luchan por los derechos y realización plena de la mujer.