Reportajes y noticias de SEMlac

del 26 de marzo al 1 de abril de 2007

 

 

Uruguay: Aún lejos de la equidad racial

Por Ángela Castellanos

 

Montevideo, marzo (SEMlac).- “Yo trabajo como cocinera en una casa particular, estudié primaria y hasta quinto año de liceo (secundaria), pero dejé de estudiar porque la situación económica de mi familia hacía que necesitara llevar plata a la casa”, dijo a SEMlac Adriana Sánchez, una mujer afrodescendiente uruguaya.

 

Este no es un caso extraordinario. Como ella, la mayoría de las personas negras de Uruguay ha desertado de la escuela por motivos económicos, no ha accedido a estudios secundarios, ocupa cargos mal remunerados, y ha sufrido discriminación en la escuela y el trabajo.

 

“No es que seamos incapaces, sino que tenemos menos oportunidades. Este es un país muy discriminatorio, te lo hacen sentir, los uruguayos discriminamos a los extranjeros, a los de las demás razas, también a los chinos, a los bolivianos”, agrega Sánchez, quien prefiere que la llamen negra, en lugar de morocha o morena, pues se siente orgullosa de su raza.

 

La erradicación de la discriminación racial, cuya jornada mundial se cumple cada 21 de marzo, continúa siendo una tarea pendiente en un país con una historia de eliminación violenta de los pueblos indígenas, y donde la mayoría de las personas negras se sigue desempeñando en los mismos oficios en que lo hicieron los primeros africanos en tierra uruguaya.

 

Con motivo de esa celebración, declarada por la Organización de las Naciones Unidas, se realizará el Foro Internacional Kizomba (que significa reunión de negros en la lengua quinbundo), en la frontera norte de Uruguay, con participación de negros del otro lado del límite territorial, pero que comparten las mismas raíces.

 

La idea es que las personas de raza negra expongan sus opiniones y reivindicaciones ante funcionarios del gobierno y políticos. En esta quinta edición se espera que asistan unas 150 personas.

 

La presencia de individuos de raza negra en el actual territorio de Uruguay data de la época de la Colonia, cuando los gobernantes autorizaron traer africanos en categoría de esclavos, mayoritariamente de Angola, para trabajar en oficios domésticos de las familias acaudaladas de Montevideo.

 

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y la Encuesta de Mujeres Afrodescendientes, las personas negras se limitan, en su mayoría, a trabajos manuales no calificados, sobre todo de servicio. El 50 por ciento de las mujeres se desempeña como empleada doméstica. Por consiguiente, el ingreso es mucho menor: 20 por ciento por debajo de los eurodescendientes.

 

Esto también se ve reflejado en los pensionados: por cada 20 pesos uruguayos que recibe uno de raza blanca, el de raza negra percibe 14.

 

Las personas negras presentan el mayor nivel de deserción en todos los niveles de enseñanza y el 50 por ciento de las mujeres negras no accede a la enseñanza secundaria, aseguran las mismas fuentes. Además, niñas y niños de raza negra son rechazados por un 15 por ciento de sus compañeros de clase, y dos de cada tres tienen problemas de baja autoestima o desvalorización.

 

“Yo creo que a veces los negros se discriminan solos, yo me he abierto mi espacio. Soy la única negra en todas las comisiones en que participo”, declara Sánchez, quien es presidenta de la Comisión de Fomento del barrio El Dorado, ubicado en la localidad de Piedras, en el departamento de Canelones.

 

Sánchez, de 46 años, es madre de siete hijos y abuela de tres nietos. “Durante muchos años viví dedicada al hogar, no miraba al costado, sin saber qué le pasaba al vecino. Pero empecé a juntarme con los demás. Al principio a mi esposo le costó (entender), pues es el más casero. Pero a mí me gusta trabajar para los demás”, rememora.

 

“Cuando llego del trabajo (de cocinera), preparo la comida para mi familia y luego salgo a las reuniones”, asegura Sánchez, quien hoy participa activamente en las comisiones comunitarias de salud, de eventos culturales, y preside la comisión de fomento.

 

Actualmente, la comunidad negra representa el seis por ciento de la población uruguaya, que es de 3,2 millones de habitantes. Sin embargo, sólo hay un parlamentario de raza negra, Edgardo Ortuño, diputado a la Cámara de Representantes por el gobernante Frente Amplio.

 

Precisamente durante este gobierno, que lleva dos años, se han creado nuevos espacios institucionales en cinco ministerios, en la forma de secretarías y unidades temáticas sobre los afrodescendientes, las cuales buscan promover la inclusión de la equidad racial en las políticas sectoriales.

 

“No hemos visto los resultados. Esperamos que se hagan visibles este año”, dijo con mucha cautela a SEMlac Romero Rodríguez, dirigente de Mundo Afro, la ONG de afrodescendientes de mayor cobertura, y que mantiene muchos convenios y vínculos con el gobierno. Existen otras dos docenas de organizaciones, entre ONG y grupos de base, pero que trabajan a nivel local.

 

Ante la pregunta sobre el desempeño de la Secretaría de la Mujer Afrodescendiente del Ministerio de Desarrollo Social, Alicia García, dirigente de Mundo Afro, dijo: “no le hemos hecho seguimiento al trabajo de la Secretaría”.

 

Carmen Beramendi, directora del Instituto Nacional de la Mujer, afirmó que “Uruguay es profundamente discriminatorio con las mujeres, y es racista”, y agregó que “no es posible pensar una sociedad sin la variable diversidad. No sólo aceptarla, lo que sería paternalismo, sino que sea una cuestión a celebrar en términos de democracia”.

 

De hecho, las mujeres afrodescendientes sufren triple discriminación: por ser mujeres, por ser de raza negra y por ser pobres. Según las mismas fuentes oficiales, más del 40 por ciento de ellas ha sufrido diferentes formas de violencia.

 

Para apoyar a las uruguayas negras más vulnerables, Mundo Afro ha desarrollado en los últimos 10 años dos cooperativas: Unión de Familiares de Mundo Afro, en cada uno de los barrios Palermo y Sur, donde viven los negros en Montevideo, desde tiempos inmemoriales.

 

El proyecto, que cuenta con el apoyo del gobierno nacional y municipal, ha brindado 36 soluciones de vivienda para familias negras de bajos recursos.

 

 

Perú: País discriminador

Por Julia Vicuña Yacarine

 

Lima, marzo (Especial de SEMlac).- La sociedad peruana está habituada a discriminar, en ella se aprende a hacerlo aunque no se quiera y se discrimina pese a que no se está de acuerdo con la discriminación, sostuvo Rolando Ames, durante su exposición en el Seminario Durban +5: Balance de Políticas Públicas para enfrentar el racismo en el Perú.

 

Para Ames, coordinador de la especialidad de Ciencias Políticas de la Pontifica Universidad Católica y ex miembro de la Comisión de la Verdad, la discriminación se expresa a través de prácticas cotidianas en las que está en juego cómo “nos relacionamos con el otro que es distinto a nosotros, en todo momento y en todas las situaciones”.

 

Señaló que, tales prácticas, cada individuo las aprende desde chiquito “y una vez aprendidas es bien difícil cambiarlas porque la forma de trato está basada en la desconfianza, la competencia y en la imposición del más fuerte”.

 

Afirmó que no es posible pensar en una reforma del Estado si no se discute cómo nos tratamos entre Estado y sociedad y cómo nos tratamos entre peruanos, porque las pautas institucionales no sólo son legales, también lo son las costumbres, las prácticas regulares de cómo se trata a un contribuyente andino, a un asiático, a un afrodescendiente.

 

El seminario se llevó a cabo el 24 de marzo en la sede del Congreso Nacional, convocado por la congresista Hilaria Supa, una de las dos representantes de pueblos indígenas en el Parlamento peruano, para analizar los avances y desafíos en la implementación en el Perú del Programa de Acción de la III Conferencia Mundial contra el Racismo, la Xenofobia, la Discriminación y la Intolerancia, celebrada en Durban en 2001.

 

Oswaldo Bilbao, del Centro de Desarrollo Étnico (CEDET), dijo que desde la perspectiva de los movimientos afroperuanos, la implementación de dicho programa “es un fracaso” porque no se han aplicado medidas específicas para la población afrodescendiente del país.

 

Si bien reconoció que se está incorporando el tema de los afrodescendientes en diversas instancias del sector público, como en el caso de la educación intercultural, justicia y derechos humanos, incluyendo a los afrodescendientes en la Comisión Nacional de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, “el racismo y la discriminación racial siguen manifestándose en los diversos ámbitos de la sociedad”.

 

En su discurso de clausura, la congresista Hilaria Supa acusó al Estado de discriminador, porque no reconoce la cultura de los diferentes grupos étnicos que han aportado en la construcción del país.

 

Recordó el día que juramentó en el Congreso, “me dijeron que era una falta de respeto hacerlo en quechua, que si quería hablarlo lo hiciera en mi casa o en mi pueblo, y eso es discriminación, porque he sido electa por gente que como yo habla y entiende en quechua”.

 

 “En los hospitales nos dicen que no sabemos hablar, que somos cochinas, pero si no tenemos servicios básicos ¿que quieren? Nosotras olemos a tierra o hierbas, pero no nos entienden, porque eso es discriminación”, advirtió.

 

A la invitación de la congresista Supa, de sumarse a la difusión del Programa de Acción de la Conferencia de Durban y luchar contra la discriminación, Lucila Cruz, presidenta del Consejo Nacional del Pueblo Aymara le ofreció su respaldo “cuenta conmigo hermana Hilaria, porque las mujeres con polleras sabemos lo triste que es ser pobre, ser mujer, ser indígena”.

 

Relató diferentes situaciones de discriminación que enfrenta cuando llega a Lima desde Puno, departamento andino ubicado en el altiplano, al sur del país. “Debo esperar más tiempo para ser atendida porque uso polleras, mientras que las uñas pintadas pasan rápido nomás. Pero eso va a cambiar hoy más que nunca porque tenemos a dos hermanas congresistas que van defender nuestros derechos”, subrayó.

 

La III Conferencia Mundial contra el Racismo, la Xenofobia, la Discriminación y la Intolerancia, alienta a los Estados a elaborar o desarrollar planes de acción nacional para promover la diversidad, la igualdad, la equidad, la justicia social, la igualdad de oportunidades y la participación de todos.

 

Asimismo, insta a los Estados adopten las medidas constitucionales, legislativas y administrativas necesarias para fomentar la igualdad entre las personas y los grupos víctimas del racismo.

 

 

Bolivia: Urus, una etnia en extinción

Por Liliana Aguirre Flores

 

La Paz, marzo (SEMlac).- El viento es un enemigo para la etnia Uru. Por eso, cuando sopla, toman una bolsa y lo atrapan para entregarlo a su autoridad espiritual y que ésta lo controle. Dentro de su sincretismo, los urus ven al viento como un ser peligroso que viene a acabar con la poca fertilidad de las tierras altiplánicas de Oruro, a 500 kilómetros de La Paz.

 

Desde épocas inmemorables, los urus fueron relegados a las regiones hostiles del altiplano y sometidos a los designios de la naturaleza, ya que el mundo aymara no los aceptaba y pretendía esclavizarlos por el uso de la lengua puquina y sus cosmovisiones diferentes, que los hace autodenominarse seres de sangre negra.

 

Con muy pocas posibilidades de subsistir, el pueblo uru se instaló en las cercanías del río desaguadero y muchos de sus integrantes fueron a parar a islas flotantes dentro del lago Titicaca, compartido por Bolivia y Perú, y se dedicaron a la pesca. Sin embargo, esta actividad les fue arrebatada por los aymaras, quienes hoy día controlan este negocio, por lo cual los urus quedaron sin fuente de ingresos.

 

Ramiro Molina, director de Museo de Etnografía y Folclor de Bolivia, explicó a SEMlac que la situación de los urus es muy precaria. En la actualidad muchos han emigrado en busca de dinero porque las constantes sequías, que dañan a los cultivos, los sumergen en temporadas de hambruna durante las cuales muchas personas mueren de inanición o de tuberculosis.

 

“Sin ningún medio de ingreso, muchos urus (mujeres y hombres) se marchan hacia zonas clandestinas de producción de cocaína para trabajar en el pisado y el proceso de maceración del estupefaciente. De esta forma, consiguen dinero para comprar semillas y cultivar la tierra, pero regresan enfermos y con costumbres nuevas, que alteran las tradiciones de la etnia y la desequilibran”, apuntó Molina.

 

La profesora de origen uru, Filemona Madani, expresó que cada año que pasa son menos los urus que mantienen vivas las ritualidades ancestrales y, cada vez, las épocas de hambruna se hacen más largas.

 

“Creo que es inevitable que desaparezcamos, la esencia de nuestra cultura Uru está destinada a la extinción total, más ahora que los cambios climáticos han hecho que perdamos las cosechas por las heladas y las sequías”, sostiene Mamani.

 

Al desolador mensaje de Filemona se suma el abandono, por parte de los estados boliviano y peruano, hacia esta etnia ,que no supera los 5.000 habitantes en ambos países y que, según investigaciones, es considerado el pueblo más antiguo del altiplano, con orígenes que datan de hace 2.500 años AC.

 

 

Cuba: El cambio climático afectará a las mujeres

Por Raquel Sierra

 

La Habana, marzo (Especial de SEMlac).- La mayoría de las mujeres ni piensa en ello. Las noticias que ven por televisión les parecen distantes. Sin embargo, el cambio climático las golpeará fuertemente en el futuro: el clima será más cálido y las precipitaciones menos abundantes, lo que impactará negativamente en la disponibilidad de alimentos, generalmente a su cargo.

 

La reducción en la disponibilidad de alimentos generaría un estrés adicional en ellas, a la hora de alimentar a la familia, una tarea que en la mayoría de los hogares descansa sobre sus hombros.

 

Los expertos alertan que el aumento de las temperaturas y del nivel del mar, el desequilibrio en los procesos de precipitaciones y acrecentados períodos de sequía, clasifican como las principales consecuencias del cambio climático.

 

La condición insular de Cuba la hace más vulnerable a las posibles variaciones climáticas pronosticadas para este siglo, advierten especialistas del Centro Nacional del Clima.

 

Ramón Pérez, director de esa institución científica, declaró a la prensa local que la isla “tiene que prepararse para un clima más cálido”, con regímenes desfavorables de precipitaciones, etapas de extrema sequía o temporadas ciclónicas muy activas.

 

De acuerdo con el experto, también la agricultura experimentaría pérdidas de consideración, pues muchas variedades de cultivos tendrán que adaptarse a nuevas condiciones climáticas y no pocas especies de animales y plantas padecerán transformaciones en su ciclo de vida, e incluso podrían extinguirse.

 

Si bien toda la población sufriría el impacto de esos eventos, las mujeres --algo más de 51 por ciento de los 11, 2 millones de cubanos--, sentirán más severamente las consecuencias del cambio climático.

 

Durante la etapa de sequía sufrida en el país entre 2002 y 2006, las cubanas tuvieron que desplegar mayores iniciativas y recurrir a la imaginación para servir la mesa, ante la contracción de la producción agrícola.

 

“Cocinar, incluso si tienes todo lo que necesitas, representa una tarea compleja. Imagínese si faltan los condimentos frescos, las viandas y los vegetales, como en estos últimos años”, comenta a SEMlac Rosario Orta, ama de casa.

 

En el informe ‘Desafíos a las Aguas Internacionales: Valoración Regional en una Perspectiva Global’, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente alerta que las consecuencias del cambio climático se reflejarán en 2010 en más pérdidas de tierra cultivable, inseguridad alimentaria y daños a la pesca.

 

Según expertos cubanos, habrá que trabajar en la producción de alimentos que se ajusten a la reducción de la humedad de los suelos por el aumento de las temperaturas.

 

Nelson Companioni, del Instituto de Investigaciones Fundamentales de la Agricultura Tropical, indica que trabajan en el acondicionamiento de los cultivos ante las alternancias de temperatura que ya se producen, como calor y lluvias en invierno.

 

Asimismo, se concentran en la búsqueda de variedades y cultivos más adaptables a la inestabilidad climática y con mayor plasticidad en su comportamiento, explica a SEMlac.

 

De acuerdo con el investigador, los sistemas productivos que se introducen en la agricultura urbana –canteros enriquecidos con materia orgánica--, retienen más la humedad, lo que impide el estrés abrupto, que causa menos daño.

 

En la isla, el potencial aprovechable de los recursos hidráulicos asciende a 13.285 millones de metros cúbicos. El riego de cultivos agrícolas consume 70 por ciento del agua acumulada; el abasto a la población, 20 por ciento; mientras que el resto se emplea en otras actividades. Aunque aún no hay estudios al respecto, se estima que la anunciada carencia de agua también las perjudicaría.

 

“Cuando falta el agua, todo se dificulta: lavar, limpiar y cocinar, que son labores que tocan a la mujer, aunque trabaje en la calle”, considera Marlen Rojas, profesora de enseñanza media.

 

De acuerdo con informes oficiales, las cubanas son el 66,6 por ciento de los profesionales y técnicos, el 48,9 de los investigadores y el 63,3 de los graduados universitarios. Ello no las exime, sin embargo, de la sobrecarga en el hogar, donde siguen asumiendo el grueso de las tareas domésticas.

 

A juicio de Rojas, “el cambio climático del que tanto se habla, aunque parece cosa lejana, ya se hace sentir con inundaciones y huracanes más violentos en el área, que dejan a familias enteras sin vivienda y sin sus pertenencias. Eso sin pensar que habrá más calor, lo que también genera estrés”.

 

En Cuba, la temperatura media se incrementó de 0,6 a 0,7 grados Celsius desde 1951. Los pronósticos indican que, para 2100, pudiera aumentar hasta 2,5, como parte de las variaciones de la temperatura media en el planeta, cercana a 0,74 desde comienzos del siglo pasado.

 

El aumento de las temperaturas podría incidir en el incremento de las plagas, como ha sucedido en este invierno, más cálido que lo habitual.

 

“Hasta el momento no existe una estrategia específica para el cambio climático, aunque sí están trazados planes de contingencia para situaciones como el calor de este invierno y los huracanes, como parte de las orientaciones de la Defensa Civil”, señala Dagoberto Collazo, especialista de Sanidad Vegetal.

 

Un alimento esencial en la mesa cubana, como la papa, así como otros productos agrícolas, tendrán este año rendimientos inferiores a los esperados, por la alta incidencia de plagas y los efectos del calor, señalan algunas fuentes especializadas.

 

Aurelia Castellanos, presidenta de la Asociación Cubana de Producción Animal en La Habana, comenta a SEMlac que, ante la alerta lanzada por los expertos, esa organización no gubernamental, dedicada a la capacitación de los productores, deberá incluir en sus proyectos acciones para la adaptación al cambio climático.

 

Otros daños

Las consecuencias del cambio climático tienen un largo alcance y podrían involucrar también la salud humana.

 

Según un informe publicado en 2006 por la revista The Lancet, la mayoría de las investigaciones se han centrado en los efectos de las olas de calor y sus consecuencias sobre la salud.

 

De acuerdo con los estudios, se incrementarían las afecciones cardiovasculares y los problemas respiratorios, la mortalidad en ancianos y niños, habrá mayor aparición de enfermedades infecciosas como dengue, cólera, encefalitis viral, leishmaniasis y diarreas, entre otras.

 

Por otra parte, el calor prolongado también puede provocar un aumento en la dispersión de partículas, esporas de hongos y polen, lo que causaría un incremento de las reacciones alérgicas y asmáticas. En Cuba un considerable porcentaje de la población padece alergias.

 

La mayor exposición a los rayos ultravioletas puede elevar la incidencia de cáncer de piel y lesiones oculares, como las cataratas.

 

Las inundaciones provocarían ahogamientos, lesiones físicas, pérdida de viviendas y objetos personales, contaminación del agua, desaparición de los cultivos, deterioro de las condiciones higiénicas, malnutrición y trastornos mentales e incremento de las infecciones víricas, entre ellas la malaria, de la que se contagian anualmente unos 500 millones de personas en el mundo.

 

El cambio

En Cuba se investiga y se preparan las estrategias de adaptación y mitigación del fenómeno desde 1991, antes de que la alerta de la comunidad científica internacional adquiriera carácter tan confirmativo y alarmante, señaló el doctor Abel Centella, subdirector científico del Instituto de Meteorología.

 

De acuerdo con Carlos Rodríguez Otero, del Instituto de Planificación Física, esa institución tiene trazadas estrategias para minimizar el impacto de catástrofes como huracanes o sequías, en las poblaciones más sensibles.

 

Identificar riesgos, zonas de impacto, regulaciones urbanísticas y territoriales permite trazar medidas para intervenir de forma efectiva en comunidades vulnerables a las variaciones que se avecinan, precisó.

 

Estudiosos cubanos clasificaron entre los expertos seleccionados a escala internacional para integrar los grupos de adaptación y mitigación del Panel Intergubernamental de Cambio Climático.

 

En febrero pasado, científicos del mundo, pertenecientes al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (GIEC), advirtieron que la humanidad se enfrenta a los mayores desafíos de toda su historia en el siglo XXI.

 

Investigaciones del GIEC, creado en 1988 por las Naciones Unidas, muestran que los niveles del mar crecerían hacia 2030, se acelerará el ritmo de pérdida de superficie de los glaciares y confirman que, si no se adoptan medidas emergentes, el incremento de las temperaturas dejará a millones de personas en la hambruna.

 

Para Ángela Corvea, quien desarrolla un proyecto de promoción del cuidado del entorno, la alarma sobre el fenómeno podría convertirse en una moda y opacaría las acciones que, a nivel comunitario, pueden hacerse para proteger el entorno.

 

Recuadro (alternativo)

Pasos en el camino

La política cubana de emplear equipos generadores de electricidad de menor consumo de combustible y cambiar bombillas incandescentes por ahorradoras, contribuye a la disminución del uso de combustibles fósiles, cuyas emanaciones atentan contra el ambiente.

 

Las autoridades de la isla han suscrito e implementado convenios internacionales en el marco de la Estrategia Nacional Ambiental de Cuba, entre ellos, las convenciones de diversidad biológica, marco para el cambio climático, de lucha contra la desertificación y la sequía y para el control de las sustancias agotadoras de la capa de ozono.

 

El país se ha beneficiado además con proyectos de organizaciones no gubernamentales internaciones y organismos del sistema de Naciones Unidas para la adaptación al cambio climático.

 

 

Perú: Reserva Nacional de Paracas, una iniciativa encomiable

Por Cecilia Luque y Zoraida Portillo

 

Paracas, Perú, marzo (SEMlac).- “La gente piensa que la labor del guardaparque es sólo la de mantener el lugar limpio”, comenta Lucía Cáceres, joven estudiante de biología de la universidad privada Ricardo Palma.

 

“No es cierto, cumplimos funciones muy importantes dentro de la Reserva”, añade, sin ocultar su orgullo, aludiendo a las tareas de vigilancia y control que realizan, sin descuidar la investigación científica.

 

Ella, al igual que sus otros 19 compañeros, aprovecha sus vacaciones de verano para realizar sus prácticas preprofesionales en la Reserva Natural de Paracas, un imponente escenario natural ubicado a 250 kilómetros al sur de Lima que combina mar, ruinas arqueológicas e inmensas dunas de arena con una diversidad biológica impresionante.

 

Hemos llegado a este hermoso lugar luego de cuatro horas de viaje, junto con un grupo de periodistas de la prensa nacional y extranjera, por invitación del Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA), que mediante estas visitas aspira dar a conocer las bondades y beneficios de la conservación del medio ambiente, y las iniciativas que muchos ciudadanos de diversa edad están llevando a cabo en el Perú.

 

Nuestra primera constatación: los guardaparques voluntarios realizan una labor extraordinaria. Permanecen en la Reserva desde el 30 de diciembre hasta el 31 de marzo y cumplen un estricto horario de trabajo, desde las cinco de la mañana hasta las seis de la tarde, y los fines de semana hasta las once de la noche.

 

Además de la limpieza, controlan que los visitantes no entren a zonas permitidas sólo al personal de la Reserva y/o los científicos, vigilan que no se pesque con dinamita, patrullan las costas para que no ingresen cazadores ni pescadores ilegales, brindan información del área y de sus especies a los visitantes y realizan censos y monitoreos a las especies animales que allí habitan.

 

La Reserva Nacional de Paracas cuenta con aproximadamente 335.000 hectáreas, 218.000 de las cuales se encuentran en el mar. Es la única área protegida marino-costera del Perú. Su diversidad biológica es muy rica: en ella viven alrededor de 1.543 especies, entre migratorias, residentes y endémicas.

 

“Aquí encontramos algas, plantas terrestres, diversos tipos de criaturas marinas como anélidos, moluscos y artrópodos marinos y terrestres, peces, reptiles, aves y mamíferos”, informa el Jefe de la Reserva, el biólogo Oscar García Tello.

 

Incluso hay dos aves en peligro de extinción, el famoso pingüino de Humboldt (Sphenicus humboldti) y el potoyunco peruano (Pelecanoides garnotii). El 10 por ciento de las aves son migratorias, lo que le confiere una gran importancia ecológica.

 

Pero lo que verdaderamente concita la atención de los visitantes es la enorme cantidad de lobos marinos, cuyos rugidos ensordecedores acompañan gran parte de nuestra travesía por el mar. Según García, entre enero y febrero, la temporada reproductiva, se han llegado a contabilizar hasta 40.000 lobos chuscos (Otaria byronia).

 

“También tenemos 60 delfines en tres zonas bien definidas de la Reserva y hasta una especie de ballena, la jorobada, así como siete de tortugas marinas. Todas estas usan las aguas de Paracas como zona reproductiva y de alimento. Se han identificado 60 ejemplares de delfines”, agrega.

 

Ese censo fue posible en gran parte por la ayuda de guardaparques voluntarios como Lucía, porque si bien el cuidado de la Reserva es prioritario para el INRENA, el presupuesto es exiguo y sólo se cuenta con 13 personas contratadas para esa función.

 

“Creo que hoy en día a los jóvenes no les gusta investigar, porque no conocen las diferentes opciones que existen. Por ejemplo, acá en la Reserva todavía queda mucho por averiguar”, corrobora Lucía mientras pasea su mirada por el mar azul.

 

Mar adentro, una familia de tres delfines nos sale al encuentro y, a lo largo del recorrido, bandadas de cormoranes, guanayes y pelícanos nos acompañan. También nos topamos con decenas de barcas de pescadores regresando de su faena de pesca y algunos buzos en plena extracción de conchas de abanico.

 

Hasta hace pocos años, la Reserva estuvo al borde de la devastación pues la extracción ilegal de especies marinas, especialmente de conchas de abanico para el consumo, era incontrolable.

 

“Todos ellos trabajan con el debido permiso de INRENA luego de presentar su Plan de Manejo correspondiente, lo que asegura el uso racional y sostenible de los recursos hidrobiológicos del lugar”, nos tranquiliza Oscar Tello. E informa que actualmente 16 organizaciones sociales de pescadores artesanales están a punto de obtener concesiones para el aprovechamiento de los recursos marinos.

 

El proyecto “Cultivo de Conchas de abanico” da empleo a unas 2.000 personas de la localidad que, de esta manera, ven a la Reserva como un recurso que les permite mejorar sus condiciones de vida y no como un ente ecológico lejano que, por el contrario, limita sus posibilidades, como ocurre en muchos proyectos, comentan los expertos.

 

En la bahía de Paracas existen 23 lotes, que abarcan 500 hectáreas, destinadas a la producción de conchas de abanico, cuya época de producción desde la siembra hasta la cosecha abarca 16 meses, llegándose a producir hasta 40 toneladas por año. El grueso de la producción se destina a Francia, su principal mercado, donde se paga hasta $10 el kilogramo.

 

En el mirador de Lobos finos (Arcthocephalus australis) de Punta Lagunillas, uno de los cuatro puestos de control del área, somos testigos de la labor de los jóvenes voluntarios, quienes se encontraban recorriendo las orillas de la playa recogiendo y agrupando en diferentes rumas la basura y otros restos que en ella encontraban.

 

En la Reserva, alrededor del 20 por ciento de los desperdicios son residuos sólidos, de éstos, 45 por ciento corresponden a materia orgánica, 40 a plásticos y 15 a aparejos de pesca. Uno de los logros de la Reserva –y por tanto, de estos jóvenes– es haber recuperado entre 20 a 25 toneladas de residuos sólidos de las orillas marinas, gracias a un programa de educación ambiental de reciente aplicación.

 

Consiste en realizar funciones de títeres en las principales plazas y playas de Pisco, municipio al que pertenece la Reserva. Cada función cuenta con aproximadamente 200 a 300 asistentes, entre niños y adultos, por lo que el trabajo de concientización está dando frutos.

 

Y como para demostrar que, cuando se compromete a las instituciones locales y nacionales en el cuidado del patrimonio, la respuesta es sorprendente, nuestros acompañantes del INRENA nos cuentan que la jefatura de la Reserva, junto con el Instituto Nacional de Cultura y la Policía Nacional, han capturado dentro de la Reserva bandas organizadas de “huaqueros”.

 

El oficio de huaquero es muy común en el Perú, dada la gran riqueza arqueológica del país. Se trata de bandas dedicadas a profanar los sitios arqueológicos, en este caso, las tumbas de los antiguos Paracas, famosos por sus “mantos” tejidos a mano con plumas de aves que se cotizan en miles y hasta millones de dólares en el mercado negro.

 

Para lograr este propósito, no escatiman en destruir los restos cerámicos e incluso las mismas momias que los mantos envuelven. El año pasado se logró capturar un grupo de huaqueros liderados por un profesor de la Universidad de Ica e integrado por soldados de la Fuerza Aérea del Perú, nos informan.

 

Cae la tarde y es hora de volver, el naranja intenso del sol se mezcla con los rojizos matices de los cerros alrededor. Nos vamos renovados, mucho más enamorados de la naturaleza y comprometidos con la causa del cuidado y preservación de nuestro hogar, el planeta Tierra.

 

 

Argentina: Presentan campaña contra la trata de personas

Por Norma Loto

 

Buenos Aires, marzo (SEMlac).- Combatir, sensibilizar y generar conciencia en la población son objetivos centrales de la campaña, iniciada por la Oficina Internacional de Migraciones (OIM), en torno a la trata de personas, un flagelo considerado una de las nuevas formas de esclavitud moderna.

 

“No a la Trata de personas. No a la esclavitud moderna” es el lema de dicha campaña, presentada por esa entidad en la Ciudad de Buenos Aires, en colaboración del Instituto Nacional contra la Discriminación y la Xenofobia (INADI). Como parte de ese empeño, desde el pasado 14 de marzo se dispone de una línea telefónica gratuita para que las víctimas puedan solicitar protección y asistencia.

 

El inicio de esta cruzada ocurre en momentos en que la argentina Susana Trimarco recibió el 8 de marzo el premio Mujeres de Coraje, entregado por primera vez por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Trimarco, es la madre de Marita Veron, una joven secuestrada en 2002 en la provincia norteña de Tucumán y que aún no ha sido encontrada.

 

La información acerca de este programa de la OIM se difundirá en los medios radiales, televisivos y gráficos y con él se aspira a llegar a las víctimas de la explotación sexual y laboral, sus clientes, familiares, vecinos y amigos.

 

La imagen de los mensajes la encabeza la actriz y cantante uruguaya (radicada en Argentina) Natalia Orebro, quien grabó un video clip que cuenta la historia de Lucía, una joven víctima de este azote. Oreiro manifestó, en conferencia de prensa, que su participación tiene como fin explicar y concientizar sobre la temática.

 

“Muchas de las víctimas son jóvenes con escasos recursos, y el hecho de que hayan pensado en mí como una figura pública con alcance, no sólo en los medios, sino a la juventud, puede ayudar a que esto se difunda”, comentó.

 

La trata “es algo que nos debe importar a todos. Por eso, la difusión de este flagelo y la concientización en la comunidad puede ayudar a revertir la situación”, expresó la artista.

 

Por su parte, la presidenta del INADI, Maria José Libertino, consideró “muy importante que este negocio de tráfico humano se considere un delito federal, para poder perseguirlo como corresponde”. Argentina no posee una legislación específica que penalice la trata, aunque sí existen varios proyectos de leyes que esperan su tratamiento en el Poder Legislativo Nacional.

 

En tanto, el director Regional de la OIM, Eugenio Ambrossi, manifestó que con esta campaña se inicia la etapa más difícil, porque “estamos buscando el compromiso de la sociedad. Este problema no es responsabilidad sólo del Estado, sino de todos”.

 

De acuerdo con declaraciones de miembros de la OIM al matutino La Nación, “en lo que va del año se asistió a 11 víctimas de ese delito en el país. Por explotación laboral fueron siete personas de nacionalidad boliviana y por explotación sexual se atendió a cuatro mujeres, tres dominicanas y una paraguaya”.

 

 

Perú: Sin igualdad de oportunidades no hay democracia

Por Julia Vicuña Yacarine y Zoraida Portillo

 

Lima, marzo (Especial de SEMlac).- En cuanto a temas de género, la semana está movida en el Perú, pues a la reciente promulgación de la Ley de Igualdad de Oportunidades, por el Presidente Alan García con una ceremonia especial en Palacio de Gobierno, se sumó casi de inmediato la polémica por el tema del aborto terapéutico.

 

La Ley de Igualdad de Oportunidades introduce la equidad de género como principio de la igualdad de oportunidades y como eje de aplicación de la ley. Establece el uso de un lenguaje inclusivo, la necesidad de una educación sexual integral con perspectiva científica, y de erradicar estereotipos en los operadores de justicia, principalmente en casos de violencia sexual.

 

Para Lisbeth Guillén, responsable del Programa de Participación Política del Movimiento Manuela Ramos, esta ley será el marco normativo, institucional y de políticas públicas en los ámbitos nacional, regional y local, para garantizar a mujeres y hombres el ejercicio de sus derechos a la igualdad, dignidad, libre desarrollo, bienestar y autonomía y, por tanto, saludó su promulgación.

 

Sin embargo, Susel Paredes, abogada del Centro de la Mujer Flora Tristán, expresó su descontento porque se han eliminado los artículos referidos a la igualdad de oportunidades para las mujeres independientemente de su orientación sexual, “desconociendo la existencia de las mujeres lesbianas, que también somos ciudadanas”, sentenció.

 

La ex candidata al Congreso de la Republica, e integrante del movimiento homosexual de Lima, afirmó que esta clase de medidas deja sin amparo legal a quienes sufren maltrato laboral o social por su orientación sexual.

 

“La democracia no estará completa si no se alcanza el acceso libre e igualitario, así como la equidad para todas las mujeres y hombres del Perú”, afirmó el presidente Alan García durante la ceremonia de promulgación.

 

El Jefe de Estado aseguró también señaló que los Derechos sexuales y reproductivos están garantizados con esta ley y que impulsará el acceso de las mujeres al parto asistido y gratuito, así como a los programas gratuitos de despistaje de cáncer.

 

Si bien el mandatario, defendió el derecho de la mujer a elegir el método anticonceptivo que considere más conveniente, aclaró que no está de acuerdo con el aborto, desde ningún punto de vista.

 

“Nosotros necesitamos que haya educación en ese aspecto, lo que no significa, como teme nuestra Santa Madre Iglesia, que vayamos al aborto con el cual estaré siempre en contra, sino a toda forma de educación que permita a la mujer saber y poder administrar su destino y ser madre responsablemente”, dijo.

 

Precisamente, apenas dos días después de las palabras del mandatario, la sociedad peruana se vio enfrentada nuevamente por el tema del aborto luego que el Ministro de Salud, Carlos Vallejos, anunció la conformación de una comisión multisectorial para analizar el tema del aborto terapéutico.

 

El asunto comenzó cuando las autoridades del Instituto Materno Perinatal de Lima, pusieron en vigencia un protocolo de aborto para la interrupción terapéutica de la gestación menor de 22 semanas hasta en "17 cuadros clínicos o enfermedades que puede padecer la paciente gestante".

 

Esta lista incluye enfermedades como cáncer de cerviz invasivo, lupus eritematoso, insuficiencia renal crónica, neoplasia maligna del aparato gastrointestinal, insuficiencia cardíaca, hipertensión arterial crónica y cánceres ginecológicos que requieran quimioterapia.

 

De inmediato se suscitó una polémica sobre el ámbito de aplicación de este protocolo que, según el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales (PROMSEX), podría ser puesto en práctica en todos los hospitales a nivel nacional, pero que según fuentes del Ministerio de Salud sólo regirá en el Instituto Materno Perinatal de Lima.

 

La Comisión nombrada por el Ministro deberá puntualizar las causas del aborto legal para todo el país.

 

La Comisión Episcopal Peruana de inmediato sacó un comunicado rechazando el aborto terapéutico señalando que no importa cual sea el motivo "seguirá siendo el asesinato de un ser humano a manos de otro”.

 

Cabe señalar que el aborto terapéutico está incorporado desde 1929 en el Código Penal para aquellos casos en los que peligre la vida de la madre.

 

De otro lado, una encuesta, realizada por la Universidad de Lima, reveló algunas sorpresas: si bien un abrumador 83 por ciento de encuestados se mostró en contra del aborto, cuando se les preguntó a esas mismas personas su opinión sobre el aborto en caso de violación, malformaciones congénitas del feto y peligro para la vida de la madre, más de la mitad se mostró de acuerdo.

 

Otra encuesta, realizada por el Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica, en otro ámbito, reveló que una mayoría abrumadora de peruanas y peruanos considera que vive en una sociedad machista. El 39 por ciento cree que es muy machista y el 32 por ciento bastante machista. Sólo el 26 por ciento de encuestados opina que la sociedad es poco machista.

 

La mayor parte de personas encuestadas, el 52 por ciento señala que el machismo es practicado principalmente por los hombres, el 41 por ciento piensa que lo es tanto por hombres como por mujeres, y señaló el seis por cineto cree que practicado más por las mujeres que por los hombres.

 

Causa sorpresa que la mayoría de encuestados considere que el machismo en el Perú es una práctica al interior del hogar pues para ellos son las mujeres las que se ocupan mayoritariamente de lavar la ropa, hacer el mercado, limpiar la casa y preparar la comida, aunque afirman que en el ámbito público las mujeres y los hombres tienen las mismas oportunidades.

 

En lo que se refiere a la Ley de Igualdad de Oportunidades, el reto a futuro es la implementación de de parte de las autoridades, tanto a nivel nacional, como regional y local y la vigilancia de su cumplimiento por parte de las organizaciones de mujeres, a fin de garantizar que ésta prevalezca sobre las costumbres e ideologías machistas de los operadores de justicia y de los servidores públicos.