Reportajes y noticias de SEMlac

del 19 al 25 de febrero de 2007

 

 

Salud: Poblaciones a salvo de la diabetes

Por Zoraida Portillo

 

Lima, febrero.- Las poblaciones indígenas, que viven por encima de los 3.000 metros de altitud, están a salvo del avasallador avance de la diabetes, que viene afectando a muchos grupos étnicos alrededor del mundo. Estudios científicos realizados en los Andes del Perú demuestran que la acción de la insulina mejora con la altura.

 

Así lo confirmó a SEMlac el doctor Segundo Seclén, uno de los más connotados especialistas peruanos en esta materia. Hace más de 20 años fundó la primera clínica para diabéticos del Perú, desde la Universidad Cayetano Heredia de Lima.

 

Actualmente es especialista del programa de la Organización Panamericana de la Salud denominado CARMEN: Conjunto de Acciones para la Reducción Multifactorial de Enfermedades no Transmisibles, entre las cuales se encuentra la diabetes.

 

Hace dos años realizó un estudio sobre la incidencia de la diabetes entre los pobladores de Tarma, localidad del centro del país situada por encima de los 3.000 metros. Allí detectó registros de uno por ciento de población afectada, lo que convalidó investigaciones efectuadas con otras poblaciones autóctonas de altura, en diversas partes de los Andes peruanos.

 

Asimismo, se compararon las tasas de incidencia de diabetes entre habitantes de la costa, sierra y selva del Perú, correspondiendo niveles ínfimos a las poblaciones de altura.

 

“Se trata de un fenómeno de tipo biológico, por el cual la acción de la insulina mejora notablemente en altura”, afirma, pero advierte que eso no significa que las personas sean inmunes a los efectos de la diabetes cuando bajan a menores alturas y modifican sus hábitos de consumo y de vida.

 

Ejemplifica con la etnia de los Chancas, cuyos individuos registran cero por ciento de obesidad y de diabetes mientras más alejados de las ciudades y a más altura están sus caseríos, y consumen lo que ellos mismos producen. En cambio, un grupo de ellos, que vive sobre la carretera marginal de la selva y se alimenta de manera más “moderna”, tiene una prevalencia de 10 por ciento de obesidad.

 

“Eso demuestra que, realmente, el estilo de vida, y sobre todo el alimenticio, influye sobre la diabetes y la obesidad. No se crea que estos pobladores tenían un modo de vida sedentario, pero sí mucho acceso a bebidas gaseosas, azúcar, cerveza, a diferencia de sus congéneres más alejados”, subrayó.

 

En una conferencia mundial celebrada en noviembre pasado en Australia, los científicos revelaron que las poblaciones indígenas de todo el mundo confrontan una seria amenaza, porque el cambio en los hábitos de consumo y en su ritmo de vida los ha vuelto muy vulnerables frente a la diabetes.

 

Durante la cita, muchos expertos advirtieron que para fines del siglo XXI la mayor parte de la población indígena –que actualmente asciende a 375 millones de habitantes en todo el planeta– habrá sido arrasada por este padecimiento.

 

En opinión de Seclén, esa afirmación no es exagerada si se analiza no sólo su incidencia, sino el crecimiento acelerado de la diabetes entre diversos conglomerados indígenas en los últimos años. Un claro ejemplo, a su juicio, lo constituyen los indios Pima de Estados Unidos.

 

“Cuando estaban en las aldeas, recluidos, tenían prevalencias bastante bajas. Desde que se abrieron al estilo de vida occidental, ostentan la más alta del mundo: 30 por ciento de su población es diabética”, reveló.

 

Las cifras dadas a la publicidad durante la conferencia de Australia son igual de alarmantes. Por ejemplo, la tasa de prevalencia de diabetes entre los indígenas australianos es 10 veces más frecuente que entre el resto de la población.

 

Y en la República de Nauru, más del 30 por ciento de las personas adultas, entre 20 y 35 años, tiene diabetes del tipo dos. Sin embargo, entre los mayores de 35 uno de cada dos habitantes presenta la enfermedad.

 

Nauru, una isla al sur del Océano Pacífico, anteriormente conocida como Pleasant Island sólo cuenta con 12.000 habitantes y es el tercer estado independiente más pequeño del mundo.

 

La rápida transición cultural al modo de vida occidental de numerosas comunidades nativas, ocurrida en sólo dos generaciones, ha dado como resultado que la diabetes reemplace a las enfermedades infecciosas como la principal amenaza para su subsistencia, señaló Stewart Harris, uno de los especialistas participantes de la reunión de Australia.

 

Entre los indígenas de América Latina la situación es similar. Así, de acuerdo con diversos reportes clínicos disponibles en Internet, la incidencia de este mal entre los indios mapuches de Chile se incrementó en los últimos 15 años, afectando al 3,2 por ciento de los varones y 4,5 por ciento de las mujeres. La prevalencia de obesidad asociada a diabetes es de 56 por ciento.

 

Según la Organización Panamericana de la Salud, los mapuches y los aymaras son las etnias que presentan menor incidencia de diabetes, lo que en cierta forma avala las investigaciones del doctor Seclén respecto a la altura, pues estas etnias viven en zonas altas andinas.

 

Sin embargo, informes periodísticos procedentes de Bolivia señalan que el 90 por ciento de los casos de diabetes que se atienden en los hospitales de La Paz, corresponden a migrantes aymaras o sus descendientes, quienes han modificado sustancialmente sus hábitos ancestrales de vida, al llegar a la ciudad.

 

Seclén, quien además es asesor de la Alta Dirección del Ministerio de Salud de Perú, confirma que las poblaciones nativas no cuentan con defensas genéticas para hacer frente a la diabetes y refiere que una teoría aceptada por la ciencia para explicar lo que sucede en el organismo de muchos individuos es la del gen “ahorrador”.

 

Se trata de un gen que se desarrolló en el ser humano hace millones de años atrás, cuando a grandes períodos de caza en abundancia se sucedían otros de escasez total y la gente tenía que hibernar para guardar energías y calorías y recuperarse para el siguiente período, explica.

 

El desarrollo del “gen ahorrador” posibilitó que entre los períodos de ayuno se lograra asimilar y metabolizar las reservas que poseía el individuo. Una teoría antropológica sostiene que, cuando se llega a la sociedad contemporánea, en la cual hay ingente cantidad permanente de alimentos, ese gen ahorrador se torna nocivo y desencadena los grados de obesidad en las personas.

 

“Esta teoría explica por qué estas comunidades nativas, con condiciones ancestrales más o menos similares a las de nuestros antepasados, pasan a tener grados significativos de obesidad cuando llegan a las ciudades, en las cuales hay un permanente consumo de alimentos y, sobre todo, los altamente energéticos, como la grasa o los azúcares,” sostiene.

 

“Esencialmente es una herencia genética en la cual casi todos nosotros tenemos tendencia hacia grados de obesidad diferenciados”, añade.

 

Resulta curioso, de otro lado, que pese a que muchas poblaciones autóctonas no han padecido diabetes sí hayan desarrollado toda una farmacopea, a partir de plantas y alimentos para combatir la enfermedad.

 

Seclén reconoce que si bien la medicina tradicional peruana –con una historia que se remonta antes de los Incas y no ha perdido vigencia– conoce tratamientos para muchas enfermedades crónicas como la diabetes, tiene que hacer frente a los intereses de la industria farmacéutica transnacional, “a la que no le interesa o no le conviene una competencia a este nivel y, por lo tanto, no apoya este tipo de investigaciones en general”.

 

“Hay una gran gama de sustancias vegetales pertenecientes a la medicina tradicional que, creo, deberían incluirse dentro de una política de medicamentos y de tratamientos para la población”, concluye.

 

 

Fibromialgia: Una enigmática enfermedad

Por Mariana Ramírez-Corría

 

La Habana, febrero.- “Los dolores desde la cervical, irradiados por todo el cuerpo, eran insoportables. Llegué a sospechar que tenía un cáncer terminal”, explica a SEMlac Vivian Valdés, de 42 años.

 

“Una enfermera amiga que notó mi mano derecha muy inflamada, me sugirió ver al doctor José Ramón Sirut, reumatólogo del Hospital capitalino Calixto García. Después de un riguroso reconocimiento por distintos puntos del cuerpo, me diagnosticó fibromialgia y me dijo que era incurable”, agregó.

 

Esta enfermedad es de carácter crónico. Según estadísticas en México y Europa, alrededor del 90 por ciento de los casos se presentan en mujeres y la mayoría de ellas ignora que la padecen. El diagnóstico se hace difícil por el consecuente desconocimiento. Su causa es multifactorial.

 

“El doctor Sirut me asegura que esto es el final de un proceso que pudo haberse iniciado hace meses o años, después de una irritación seria del sistema nervioso en cualquier lugar del cuerpo. Entonces recordé que, en 2004, sufrí una fuerte crisis nerviosa por una relación sentimental que me afectó mucho a mí y a mi hijo, de mi anterior y primer matrimonio. En aquel momento debí tomar vacaciones”, cuenta Valdés.

 

Consultada por SEMlac, la doctora Araceli Chico Capote, especialista de segundo grado en Medicina Interna y Reumatología del hospital Hermanos Ameijeiras, también en la capital cubana, explica que en el país no hay estadísticas al respecto, pero que, efectivamente, esa enfermedad la sufren más las mujeres, aunque los hombres, niños y ancianos no están exentos.

 

“Actualmente es la tercera causa más frecuente en mi consulta externa, después de la osteoartrosis y la osteoporosis”, precisa.

 

Además del reconocimiento por los puntos sensibles, o puntos diana, también se puede diagnosticar en casos que llevan más de seis meses sufriendo síntomas como fatiga acentuada, entumecimiento matinal, alteraciones del sueño, hormigueo en extremidades, depresión, jaquecas, ansiedad y, sobre todo, dolores generalizados que provocan que un paciente te diga “todo me duele y no puedo dormir”, agrega Chico Capote.

 

Vivian agradece que la hayan remitido al Centro Nacional de Ozono, con la doctora Silvia Menéndez, segura de que un tratamiento con ozono la ayudaría mucho. Esta, a su vez, la encaminó al neurólogo Pablo Castillo, quien ofrece consultas en un policlínico cerca de donde reside la enferma. El especialista hace años trabaja en coordinación con el centro.

 

“Además de la aplicación de ozono por vía rectal, el doctor Castillo me ha ayudado muchísimo, sobre todo desde el punto de vista emocional, a superar mi enfermedad”, agrega Vivian.

 

La doctora María del Carmen Valdés, especializada en Medicina Interna y cuidados intensivos en adultos, explica a SEMlac que se han encontrado evidencias significativas, como que los niveles de serotonina de los enfermos están bajos, al igual que en la depresión.

 

Asimismo, se ha visto que la placa motora -que es donde se conecta el nervio con el músculo para darle órdenes- presenta falta de oxigenación. Esto explica la utilidad, indiscutible, de la ozonoterapia, confirma la especialista.

 

Valdés agrega que se aprecia un aumento significativo de la proteína presente en el líquido cefalorraquídeo, cuya función desconocemos, aunque no es hormonal. Asimismo, aparecen disminuidos algunos aminoácidos como el triptófano (contenido en las bananas y que tiene cualidades relajantes y mejora el estado de ánimo), lo cual es lógico porque este, concretamente, es el antecedente directo de la serotonina.

 

Castillo explica a SEMlac que los resultados de la ozonoterapia son muy esperanzadores. Además, esa técnica propicia una mejoría de la musculatura paravertebral y disminuye el dolor.

 

El ozono se aplica por vía rectal o subcutánea, esta última en la región vertebral. En algunos casos se inyectan 10 cc por vía intramuscular o también endovenosa. Ahora bien, su aplicación, en casos específicos, se fundamenta en la autohemoterapia, es decir, que se extrae sangre al paciente, se trata esta con ozono y se le vuelve a inyectar en el torrente circulatorio.

 

Los efectos del ozono en reumatología, constatados por investigaciones científicas, se cifran en la estimulación de la regeneración tisular, la mejora de la microcirculación, el consecuente alivio de la inflamación y la flexibilización de la membrana de los hematíes (glóbulos rojos), en una acción inmunorreguladora. “Los pacientes notan una franca mejoría en su estado general, ya en las primeras sesiones”, asegura Castillo.

 

Juan Manuel Sesti, fisioterapeuta, agrega a nuestra investigación que tiene algunos pacientes con fibromialgia a quienes aplica Taichi. “Eso los ayuda mucho. Son ejercicios de estiramiento y actividades suaves y lentas. El tratamiento con determinados ejercicios y Taichi debe ser sistematizado hasta que se logre controlar la enfermedad y que el dolor desaparezca", recomienda.

 

Es curioso que un neurólogo ahonde en este padecimiento, pero el doctor Castillo explica que la fibromialgia es un dolor neurogénico. Hay síntomas que están muy relacionados a una disfunción del Sistema Nervioso Autónomo.

 

La hipersensibilidad química en los puntos sensibles es resultado de una deficiencia fisiológica entre los músculos y las terminaciones nerviosas. El dolor en 11 de los 18 puntos sensibles ofrece un diagnóstico fiable.

 

RECUADRO

 

No todo está perdido

Los médicos se han limitado a paliar el dolor, la ansiedad y los múltiples trastornos que provoca la fibromialgia. Hay terapias alternativas como la homeopatía, hidroterapia, acupuntura, taichi, shiatsu, chi kung, yoga, ozonoterapia, entre otras que remedian y mejoran la calidad de vida.

 

Pero un paciente llamado Alfred Blasi, ciudadano español, comercializa en su país en estos momentos un preparado llamado Recuperation, elaborado a partir de una mezcla de elementos químicos que contienen iones de citrato sódico, cloruro potásico, fosfato cálcico y carbonato de magnesio que existen -en su proporción exacta- en toda célula sana.

 

Asegura que con esta medicina ha logrado curarse, así como otras personas a las que ha ofrecido su remedio.

 

Los médicos aún ponen en duda la eficacia de este tratamiento.

 

 

VIH/sida: Mensajes y prevención entre mujeres

Por Sara Más

 

La Habana, febrero.- En El Cerro, uno de los barrios más populares de La Habana, un nuevo salón de belleza combinará sus habituales servicios con la información y orientación para prevenir el VIH, virus causante del sida.

 

Es un lugar pequeño, modesto, recién reconstruido y equipado, cuyas estilistas han sido capacitadas para su doble función: la de promover el arreglo físico y la belleza femeninas y también una vida responsable y saludable frente al sida y las infecciones de transmisión sexual.

 

El proyecto es resultado del trabajo conjunto de varias organizaciones y entidades de la isla, como la Federación de Mujeres Cubanas, el Ministerio de Salud Pública y el Centro Nacional de Prevención de ITS/VIH/Sida, entre otras, y contó con el apoyo del sistema de Naciones Unidas y el aporte financiero de alrededor de 50.000 dólares de ONUSIDA y el Fondo Global  contra el VIH/sida.

 

Además de los habituales servicios de belleza, el centro será lugar de referencia para el encuentro, orientación e información sobre la enfermedad y otros temas relativos a la equidad de género y la prevención de la violencia intrafamiliar.

 

Igualmente, aspira a convertirse en un enclave fuerte en el municipio del Cerro, cuarta localidad de incidencia de la enfermedad en la capital cubana, donde se concentra aproximadamente el 60 por ciento de la epidemia del país, precisó el viceministro de Salud, Gonzalo Estévez.

 

Aunque ellas no son mayoría entre las personas portadoras y la epidemia en Cuba sigue siendo fundamentalmente masculina, con preponderancia de los hombres que tienen sexo con otros hombres, el incremento de los casos en mujeres preocupa a especialistas y autoridades de la isla.

 

“Lo que podamos trasmitir a las mujeres es muy importante; ellas no son la mayoría entre los casos de sida, pero sí ha aumentado su presencia en las estadísticas de la epidemia”, opinó Estévez. “Algunas se infestan a partir de sus esposos y estos, a veces, de las relaciones con otros hombres, por lo  que las mujeres adquieren el virus sin conocimiento de causa”, agregó.

 

Susan Mc Dade, representante de Naciones Unidas en Cuba, comentó a SEMlac que el nuevo centro será un lugar muy frecuentado por las mujeres más diversas, interesadas en embellecerse y sentirse mejor. “Ahora podrán encontrar también un espacio común para el intercambio sobre estos temas, para convertirse en un servicio social muy importante”, señaló.

 

Sucede que los hombres que hacen mayoría entre los portadores del VIH y tienen sexo con otros hombres también mantienen relaciones con sus novias y esposas, y así muchas veces pasa la infección a las mujeres heterosexuales. “Se incrementa el peligro porque ellas no lo saben“, explicó. “El fenómeno comienza en la población masculina, pero cuando cruza a la femenina es más difícil de controlar”.

 

Entre las condiciones que hacen muy vulnerables a las mujeres están sus características orgánicas, como la posibilidad de tener infecciones sexuales enmascaradas o no fácilmente detectables, que aumentan y facilitan el contagio de VIH. La idea es que, además de elevar su cultura e información, ellas puedan multiplicar esos mensajes en la familia y la comunidad.

 

 

Colombia: Berry Brazelton, el hombre que sabía mirar

Por Julia Londoño Bozzi

 

Bogotá, febrero.- Cuando el doctor Berry Brazelton habla de niños y niñas, su cara se transforma. Hace pucheros, su expresión adquiere una dulzura infinita y sus manos empiezan a moverse, en cámara lenta, como cargando a un bebé imaginario.

 

Berry T. Brazelton es el “Papá de la Pediatría en el mundo”. A sus 88 años, el autor de la Escala Para Evaluación del Comportamiento Neonatal –herramienta empleada por miles de pediatras para determinar el temperamento de los niños- decidió visitar por primera vez Colombia; se moría de las ganas de conocer a niños y niñas del país.

 

En una breve gira que comenzó en Bogotá y siguió por las ciudades de Cali, Medellín y Barranquilla, Brazelton se reunió, la primera semana de febrero, para hablar con grupos de pediatras sobre el tema que lo ha apasionado toda la vida: la relación de padres y madres con sus pequeños.

 

Graduado de la Universidad de Columbia, Brazelton ingresó al Centro de Estudios Cognitivos de la Universidad de Harvard, donde actualmente una cátedra lleva su nombre, y se vinculó posteriormente a la Unidad de Desarrollo Infantil del Hospital de Boston, de la que es fundador, donde ha atendido a lo largo de más de 50 años de oficio a 25.000 niños y sus familias.

 

Llamado Berry en honor a su entrañable abuela, empezó a desarrollar su gran capacidad de comunicación con los pequeños cuando él mismo era un niño y cuidaba de sus primos, sólo un par de años menores que él.

 

Por eso no sorprende que tras sólo minutos observando a una pareja con su recién nacido, en su consultorio, Brazelton pueda detectar muchos componentes de la relación entre el nuevo miembro de la familia con sus progenitores.

 

Acompañado de Joshua Sparrow, su colega y mano derecha, el líder mundial de la pediatría compartió con los colegas colombianos los resultados de sus últimas investigaciones como director de Touchpoints, un centro de capacitación e investigación dirigida a quienes cotidianamente trabajan con menores.

 

Como principal consejo para madres y padres que se estrenan en el difícil pero gratificante camino de acompañar a sus hijos en los momentos clave del desarrollo, Brazelton comentó a SEMlac: “No se preocupen tanto por cómo van a educar a sus hijos y dediquen más tiempo a observarlos, porque las claves sobre cómo guiar a cada niño están dentro de él mismo y sólo hace falta centrar la atención en el bebé para ir descubriéndolas”.

 

El derecho a no nacer y otras respuestas

Las conferencias que el pediatra dictó en Colombia se centraron en cinco temas: los resultados de la aplicación, durante más de 40 años, de la Escala Para Evaluación del Comportamiento Neonatal; las etapas del desarrollo afectivo entre el infante y sus padres; los puntos de quiebre en el desarrollo; las diferencias entre los bebés, según su etnia y el acompañamiento ideal de la familia y el pediatra a niños con necesidades especiales.

 

Cuando uno de los médicos se acercó a Brazelton, en Bogotá, para preguntarle su visión sobre el tema del aborto, el médico contestó dejando entrever la experiencia acumulada en su trayectoria como defensor legal de niños en situación de desventaja: habló del derecho de los niños, en situaciones adversas, a no nacer.

 

“Si la madre de seis niños vive en una situación precaria, de pobreza, o de extremas dificultades y decide que no puede tener otro hijo, hay que pensar en el derecho de ese niño a no nacer”, recalcó.

 

El autor de más de 40 libros y 200 ensayos sobre pediatría habló también de la experiencia de amor que vivencian padres y madres cuando descubren que su bebé recién nacido los reconoce a través de su voz, su olor, su contacto físico. “Se enamoran perdidamente de su hijo. Se enamoran como nunca antes en sus vidas”, dijo.

 

Con respecto a la forma de ser madre o padre según cada cultura, Brazelton destacó que en Latinoamérica, en general, hombres y mujeres son cálidos miembros de familia y recalcó que, en ese sentido, otras culturas tienen mucho que aprender de las nuestras.

 

A la hora de la disciplina, afirmó el médico estadounidense, es importante que los padres sepan que disciplinar es un acto de amor y no deben temer hacerlo por miedo a convertirse en el malo del paseo.

 

Según Sparrow, el médico que ha acompañado a este veterano a lo largo de muchas de sus experiencias médicas, lo que hace a Berry tan especial es que volcó todos sus conocimientos científicos hacia un arte trascendental: el arte de mirar.

 

“Gracias a que Berry se dedicó a observar cuidadosamente a los niños para aprender de ellos es que muchos de los adelantos recientes, en el campo de la Pediatría, han sido posibles. Berry entendió que en la observación de los niños estaba la clave para acompañarlos en el proceso de crecer”, señaló Sparrow.

 

El doctor que presentó durante 12 años el programa de televisión Lo que todo niño sabe (espacio ganador de dos premios Emmy y del récord como programa dirigido a padres de familia que más tiempo estuvo al aire en la televisión norteamericana) le recomendó a sus colegas hacer del trabajo con los niños una experiencia divertida.

 

Acto seguido les hizo una confesión sobre el carácter de su relación con los niños: “Soy muy feliz en mi trabajo. Me vuelvo un niño y por eso me entiendo con ellos de igual a igual. Me gusta tanto ser pediatra, y lo disfruto tanto, que siento que siempre que estoy rodeado de niños, soy feliz”.

 

 

Argentina: Alicia Bruzzo, la estrella que partió

Por Norma Loto

 

Buenos Aires, febrero.- Escena final: una mujer vestida de negro ingresa al escenario, toma la mano de Alicia, la actriz, y le dice: despídete de tu público. La actriz se muestra azorada y no logra esbozar palabra alguna, sino una negación por la despedida. El silencio se apodera del ambiente,  los telones se cierran. La obra llegó a su fin.

 

Imaginar este final para la reconocida actriz Alicia Bruzzo, recientemente fallecida, quizás no sea un delirio. Dicen que los artistas se deben a su público y, tal vez, la Bruzzo hubiese querido quedarse en el escenario hasta la eternidad.

 

Alicia Bruzzo, 51 años, había sido internada días pasados por una afección pulmonar y el 13 de febrero, a las 19 horas, la noticia de su fallecimiento se apoderó de las agendas de los medios y de los ánimos de su público.

 

En los últimos años la actriz sufrió diferentes problemas de salud: en 1992 tuvo una grave intoxicación con jarabe de propóleos contaminados; luego, en 2002, le detectaron cáncer de mama y, últimamente, tuvo una serie de complicaciones óseas y pulmonares.

 

Fue calificada como una actriz de raza, no sólo por ponerle el cuerpo y el alma a sus representaciones, sino a su cotidianeidad. Quizás eso explique la hidalguía con que enfrentó el cáncer y salió a hablarles a las mujeres para prevenirlas.

 

"Las mujeres tienen que saber que este mal puede aparecer, pero no deben tener miedo, porque es una enfermedad que está muy investigada y que se puede combatir", declaraba por entonces a la prensa.

 

Desde mucho antes de contraer esa enfermedad, Alicia se dedicó a sensibilizar sobre esa problemática. Desde 1998 hasta 2005 se dedicó a acompañar a las acciones solidarias de la Fundación Oncológica Encuentro, que se dedica a la investigación, la contención psicológica de pacientes y familiares y al suministro de Tamoxifeno para el tratamiento del cáncer de mama.

 

"Era la madrina de nuestra Fundación. Además de gran actriz, fue una persona muy solidaria, para ella la solidaridad fue una actitud de vida", comenta a SEMlac la doctora Rosa Levin, presidenta de Encuentro.

 

"De ella tendré el mejor de los recuerdos, fue una mujer de mucho coraje, nunca la vi deprimida ante esa enfermedad. Recuerdo cómo le hacía frente a la fatiga y al dolor, y salía al escenario a entregarse a su público", evoca la profesional.

 

Dueña de una inigualable manera de actuar, brilló en recordadas tiras televisivas como "El Rafa,  "Alta Comedia", "Atreverse"  y "Situación Límite", así como en la pantalla, en sus entregas para "Una sombra ya pronto serás" (1994), "El Che" (1997) y "Pasajeros de una pesadilla" (1984).

 

En tanto, en teatro se destacó en "Alta en el Cielo", "Monólogos de la Vagina", "Yo Amo a Shirley" y "Las Brujas de Salem".

 

Alicia Bruzzo tuvo que soportar los trastornos de la obesidad, ya que llegó a pesar 140 kilos y, luego de varios tratamientos que incluyeron un anillo gástrico, logró bajar 40 kilos.

 

Quizás la pérdida de su  escultural figura fue una de las injustas razones por las cuales no recibía ofertas laborales para mostrarse en la –a veces tirana -  pantalla televisiva. En los últimos tiempos se dedicó a la docencia, la dirección de teatro y descubrió el arte digital, género en el cual incursionó con varias muestras públicas.

 

Bruzzo nació en el barrio porteño de Parque Patricios, el 29 de septiembre de 1949. El último 13 de febrero, su hija Manuela, sus amigos y su público le dieron el último adiós y el más emotivo de los aplausos.

 

 

Cuba: Feria del Libro, espacio de reivindicación

Por Raquel Sierra

 

La Habana, febrero.- Sin proponérselo, La Feria Internacional del Libro de La Habana es un espacio para la reivindicación de la literatura escrita por mujeres, cuyos méritos, en no pocas ocasiones, son pasados por alto.

 

Según la escritora y periodista mexicana Elena Poniatowska, en América Latina existen muy buenas escritoras que no siempre son reconocidas.

 

Tras 27 años de ausencia, Poniatowska viajó a La Habana la pasada semana para presentar en la feria su libro Tinísima, sobre la mexicana Tina Modotti, editado por Casa de las Américas, una institución que promueve la literatura escrita en este lado del mundo.

 

La Feria Internacional del Libro es considerada uno de los principales eventos socio-culturales en Cuba, con gran participación popular. Según fuentes del Instituto Cubano del Libro, en los cuatro primeros días, los salones del evento en La Habana habían sido visitados por más de 319.000 personas.

 

Las primeras ferias se celebraban cada dos años, pero a partir de la IX, en 2000, ganó carácter anual. Inicialmente, se circunscribía a la capital cubana, pero en la XI edición se extendió a otras 18 ciudades. Esta vez las propuestas literarias llegarán a 40 ciudades.

 

Cada año, en la feria de las letras participan editoriales nacionales y extranjeras, autores, editores, distribuidores, libreros, impresores, agentes literarios, productores de multimedia, periodistas y otros profesionales.

 

La presencia femenina es notable. Las autoras de la isla y de otras naciones presentan sus libros, dictan y asisten a las conferencias y actividades colaterales.

 

Por Cuba, decenas de nombres de mujer están impresos en las carátulas.  Es amplio también el diapasón de los géneros que emplean. Desde La familia del señor y la señora Lechuza, un libro de literatura infantil de Celima Bernal hasta el ensayo Mujeres de la Guerra Civil, de la historiadora Nidia Sarabia.

 

En esta ocasión, la escritora y crítica cubana Aida Bahr, directora de la editorial Oriente, de Santiago de Cuba, puso al alcance del público el libro de cuentos Ofelia, que recoge siete historias de mujeres que llevan ese nombre.

 

En su literatura de ficción, la ganadora del Premio Alejo Carpentier de Cuento de 2006 aborda temas femeninos, sin embargo, explica que, al contrario de lo que algunos piensan, no escribe para las mujeres sino “desde la mujer”.

 

En entrevista de prensa, la escritora señaló que las historias que se le ocurren son vividas por mujeres, pero ello no significa que no involucren a los hombres y consideró que su literatura no es feminista.

 

La editorial que dirige Bahr presentó en la feria la colección Mariposa, que incluye cuento, novela y memorias de viaje escritas por mujeres.

 

Entre los asistentes a la edición XVI de Feria estuvo la ecuatoriana Aminta Buenaño, narradora, profesora universitaria y columnista del diario El Universal, considerada una de las mejores “plumas” de su país.

 

Es autora de Mujeres divinas, un volumen de cuentos con historias de mujeres que aborda temas como el embarazo, la pérdida de la virginidad, la lactancia y la primera menstruación, entre otros, que Buenaño convirtió en literatura tras entrevistar a unas 200 ecuatorianas.

 

Según explicó, su libro no es feminista, sino femenino. “No aboga por ninguna doctrina, simplemente es testimonio, la semilla que saqué de la vida cotidiana”.

 

Para sorpresa de no pocos, Mujeres divinas, de 2006, es un libro buscado también por los hombres, que ha hecho que en estos momentos se trabaje en una tercera edición.

 

La feria de 2007, que se extenderá hasta el 11 de marzo y está  dedicada a Argentina, trajo a la isla a la editorial Madres de la Plaza de Mayo. La activista social Hebe de Bonafini explicó, en conferencia de prensa, que se trata de una editorial pequeña, con menos de tres años, y que ha producido unos 40 títulos de corte histórico y político, algunos de los cuales llevan firmas de las propias madres y recogen sus testimonios y su quehacer.

 

Recuadro

Feria adentro

 

La Feria Internacional del Libro, inaugurada el 8 de febrero en el complejo Morro-Cabaña de la capital cubana, se extenderá del 19 al 25 de febrero a la región occidental, del 26 de febrero al 3 de marzo al centro de la isla hasta concluir el 11 de marzo en la oriental ciudad de Santiago de Cuba.

 

Según un sondeo del Instituto Cubano del Libro, los estudiantes universitarios son los que más acuden a la feria. En esta ocasión, señalan las encuestas, hay más variedad de títulos.

 

Para la fiesta de la literatura se imprimieron ocho millones de ejemplares de variados títulos, tanto de literatura infantil, poesía, testimonio o ficción.

 

Dentro de la feria, se realizan eventos relacionados con el diseño, la edición, la literatura infantil y la narrativa, entre otros.

 

 

Tecnología: Uruguay abre los ojos a la brecha digital de género

Por Ángela Castellanos

 

Montevideo, febrero.- El gobierno de Uruguay reconoció la necesidad de facilitar el acceso de las mujeres a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), como estrategia para contribuir a eliminar la brecha de género existente.

 

En el capítulo “El Uruguay Innovador” del primer Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades y Derechos, previsto para 2007-2011, se contempló una línea de acción “tendiente a incentivar los procesos de desarrollo sostenible que contemplen el acceso y la participación en condiciones de igualdad a los procesos de innovación, tecnológica, científica y cultural, de manera de asegurar equidad en los niveles de bienestar social”.

 

El proceso de diseño de este programa siguió el mismo procedimiento que se empleó en los demás países de la región: consultas participativas a las comunidades y grupos de base, organizaciones no gubernamentales (ONG) y entidades públicas que, de una u otra forma, están relacionadas con los temas de género y mujer.

 

Una de las ONG con alguna experiencia en el tema es “Cotidiano Mujer”, que realizó un taller el año pasado con mujeres de barrios periféricos de Montevideo. “Vamos a profundizar más este año, desde la perspectiva de favorecer el desarrollo de grupos, apropiarnos de las TIC para ejercer control ciudadano y el empoderamiento”, dijo a SEMlac Lilián Celiberti, miembro de este grupo.

 

“A ello le agregaremos otros temas como el derecho a la comunicación, a la información y el acceso a Internet libre”, agregó. Su interés no está centrado en el uso de la computadora, sino en explorar formas de empleo de las TIC como herramientas para romper fronteras y así conectarse con otras mujeres para adelantar procesos beneficiosos de todas, explicó.

 

Esta comprensión va un paso más adelante en la situación de Uruguay, donde si bien cuatro de cada 10 uruguayos sabe usar computadoras, de estos casi 20 por ciento no emplea Internet, y la mayoría de los que lo utilizan sólo lo hacen para comunicarse por mensajería instantánea o correo electrónico. Es decir, no conocen las posibilidades de trabajo en red, investigación y participación ciudadana que esta vía ofrece.

 

Aunque aún es un tema no muy relevante para las mujeres y con poca demanda por parte de las uruguayas, el estatal Instituto Nacional de Mujeres decidió incluirlo en el Plan Nacional, para que las políticas públicas que se vayan formulando tengan en cuenta la brecha de género.

 

La brecha digital, es decir el abismo entre quienes tienen acceso y control a las TIC y los que no lo tienen por razones económicas, se reproduce al interior de las sociedades por causa de género. Numerosos estudios a nivel mundial identifican al prototipo de usuario de Internet como hombre, blanco, menor de 30 años, de nivel socioeconómico alto o medio, y alta o medianamente educado.

 

Por ahora, Uruguay adolece de políticas de inclusión digital que promuevan la democratización de las TIC, de manera que este es el primer paso en ese sentido desde el Estado.

 

 

Desigualdades hasta en la alegría

Por Ilse Bulit

 

La Habana, febrero.- “La niña” empina sus nalgas de trapo y busca la mirada aprobatoria de sus amigos. “Esas son nalgas de negra, se te fue la mano”, le dice en tono burlón “la oriental”, quien a su vez rellena el ajustador “meidenfor” talla 36.

 

“¡Vamos, apúrense, ya están avisando para formar!”, grita “la Fornés”, llamada así por su imitación y adoración hacia la vedette de moda. Y rápidos, se enfundan las suaves sedas de sus disfraces de odaliscas. Los velos cubren sus rostros y pronto, al sonido de tumbadoras y trompetas, sus cuerpos competirán en gracia y voluptuosidad con las hembras verdaderas.

 

Sábado de febrero, finales de la década de los 40 del pasado siglo. Hoy comienza el Carnaval Habanero. Sí, en mayúsculas porque fue el antecesor del ahora famoso de Río de Janeiro.

 

Los componentes de la comparsa “La Sultana” se mueven nerviosos en sus puestos. Las pesadas farolas alumbradas con velas son sostenidas por fornidos negros de hombría probada. El sultán ensaya sus pasos con su “favorita”: él, blanco de mirada acariciadora y sonrisa brillante con sus colmillos de oro; ella, mulata de cuerpo portentoso, carne para pellizcar y cintura para meneos cadenciosos y oportunos.

 

Las odaliscas quedan mezcladas en sus azules atuendos. En competencia entran aquí machos por equivocación y hembras, quizás asqueadas del destino utilitario de su sexo. Este grupo irá al centro. A los lados, parejas de hombres y mujeres, blancos, negros, mulatos, sudor caído a los pies que marcarán el ritmo de músicos que marchan y tocan, tocan y marchan y aún tienen tiempo para pasarse el aguardiente, goloseado por el sultán y su séquito ambivalente.

 

La comparsa La Sultana es la representante justa del barrio de Colón, en la capital. Es el espejo de un grupo humano donde unos viven de día y duermen de noche y otros viven de noche y duermen de día.

 

En los viejos solares, las accesorias, los edificios de principios de siglo, respiran vendedores callejeros de frutas, lavanderas y criadas, prostitutas y sus proxenetas, homosexuales reconocidos, obreros de baja calificación y hasta un hombre grueso y asmático, apellidado Lezama Lima (famoso novelista cubano del siglo XX) quien nunca se avergonzaría de morar en la calle demarcadora de esta zona de tolerancia.

 

Y en esta comparsa, juntos y revueltos, están los marginados por sus distintas diferencias que durante cuatro sábados consecutivos serán reverenciados al paso de sus bailes por quienes los desprecian todo el año.

 

El Carnaval, opción para el pecado escondido antes de la purificación de la Semana Santa, sostiene las desigualdades de a diario.

 

En la tarde siguiente, domingo de paseos de carrozas, coches, camiones engalanados, patinadores y máscaras a pie por los lados de esta especie de parque alargado llamado Prado, en la Habana Vieja, coronada con el nombre de Patrimonio de la Humanidad.

 

A flote están las diferencias. En los coches descapotables, los ricos de ocasión o del linaje heredado. En los camiones, gente de barrio obrero con algunas cabezas demasiado rizadas y tez oscura no forjada por el sol.

 

En las carrozas pertenecientes a fabricantes de cervezas, cigarros y demás, los muslos desnudos de las modelos o bailarinas son pálidos.

 

En la noche, los bailes de máscaras. Aquí no hay pérdida de las líneas divisorias. Todo bien definido por las denominadas razas, profesiones, sitios de nacimiento y orden monetario.

 

Son las fiestas organizadas por las sociedades recreativas. En el Centro Asturiano, los asturianos. En el Centro Gallego, los gallegos. También en el Barrio chino, con sus adecuaciones propias. Pero, en estas sociedades regionales, poco a poco, como en sordina, la mezcla racial daba tonos de almíbar quemada en la piel de algunos bailadores.

 

Al oeste de la costa norte de La Habana, las playas ostentaban dueños. Mientras más al oeste, más señorío, más poder financiero y, por supuesto, más diferencias reglamentadas y de obligatorio cumplimiento.

 

Se sentía la influencia estadounidense en los nombres adoptados. Se denominaban clubs. Aquí, en esta porción de mar, playa, máscaras y disfraces, los trabajadores de la Compañía de Electricidad; en la otra, los pertenecientes a la de Teléfonos; y también, los otros, los bancarios.

 

Más allá, los posibles accionistas de estas, en roce con los herederos de títulos nobiliarios comprados en el siglo anterior. Son los socios del Country, Habana Yacht, Vedado Tennis, Miramar Yacht Club. Hasta para amenizar los bailes se tenía en cuenta el color de la piel de los músicos.

 

Los mulatos, los negros, para sobrevivir, imitaban. También se separaban y agrupaban no sólo por la pigmentación cutánea, sino por sus ocupaciones. Un popular proyecto discográfico lleva el nombre de una de estas uniones, la fundada en zona capitalina de Marianao en los años 30, la Buenavista Social Club.

 

Mientras, sin percatarse apenas, confabulados por la exigencia de la alegría, los marginados de la comparsa “La Sultana” ensayaban los pasos de esa unidad que congrega a los pobres por las causas mejores.