Violencia de género

Violencia de género (423)

Por Alba Trejo
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Guatemala, junio (SEMlac).- Adriana Portillo es una de las mujeres guatemaltecas a las que la guerra la marcó para siempre. Sus dos hijas, de 10 y 9 años, desaparecieron en 1981, cuando el ejército allanó la casa donde las niñas estaban con su abuelo. Desde ese día no volvió a saber nada de ellas. Han pasado 31 años. 
Hoy circulan por las redes sociales las fotos con los rostros de cómo serían las pequeñas con 40 años de edad, por si alguien las ha visto.
Adriana dijo a SEMlac que su esperanza es que hayan sido dadas en adopción o en servidumbre. Aunque entre llantos asegura que lo que desea, antes de morir, es abrazar, aunque sea sus cadáveres. Este es uno de los casos más paradigmáticos de Guatemala, donde según la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, desparecieron 50.000 personas durante el conflicto armado interno, de ellos el 11 por ciento fueron niños a quienes esclavizaron, los usaron como servidumbre, los dieron en adopción o los mataron.

¿Por qué denunció el caso de la desaparición de sus hijas fuera del país?
El terror era muy grande porque se habían llevado a seis miembros de mi familia y dos años antes habían matado a mi hermano; tenía mucho miedo. Tuve que irme a otro país a denunciar la desaparición de mi familia, pero principalmente de mis dos hijas.

¿Qué ocurrió aquel día que se llevaron a su familia, incluyendo a sus dos hijas?
Mis niñas habían salido con mi papá, su familia y un hermano. Íbamos a tener una fiesta el domingo; me dijo: dame a Chaguita y Glenda. Le dije que sí, me despedí rápido con un besito ligero. El día que llegamos a la capital, a las dos de la tarde, la cuadra entera donde vivía mi papá estaba rodeada por radio patrullas, carros jeeps y camiones del ejército. Se los habían llevado o los mataron allí, eso no lo sé. 

¿Qué era lo que buscaban?
Le habían caído a la casa, que era una sede de la organización Revolucionaria del Pueblo en Armas (ORPA), de la cual mi papá era el encargado. Allí se atendían a miembros de la agrupación que eran heridos o se recibía a personas que estaban huyendo de la represión, y en ella estaban también mi cuñada, mi madrastra y mis dos hijas.

¿Ese día, en ese operativo, desaparecieron las niñas y el resto de su familia?
Tenemos dos versiones diferentes de testigos; una asegura que al lugar ingresó de retroceso un picop (camioneta) y después salió cubierto con una lona, debajo de la cual posiblemente iban los cadáveres. La otra versión es que de la casa sacaron a dos mujeres y dos niñas que gritaban y pedían ayuda. 

¿Y según usted, qué ocurrió?
Es posible que mis hijas hayan dicho algo, porque ellas eran conscientes de la situación del país, de lo que el ejército hacía, quizás dijeron algo y pudieron haberlas eliminado, eliminar la semilla, pero a mi hermanita de año y medio es posible que la hayan dado en adopción. A mi papá lo habían golpeado, quizás lo mataron.

Cada vez que viene a Guatemala, ¿qué espera encontrar?
Llevo 31 años buscando a mis hijas. Y aún no tengo la certeza de si las mataron, las regalaron, las dieron en adopción, quiero saber que ocurrió, eso es lo que busco; que aparezcan, aunque sea sus cadáveres, para abrazarlos. 

¿Cómo recuerda a las niñas, en el corto tiempo que las tuvo a su lado? 
Es difícil para mí hablar de esto. Rosaura Margarita y Glenda Corina Carrillo Portillo, de 10 y 9 años. Rosaura tenía sentido del humor, reía mucho, era tímida, le gustaba bailar. Glenda era más abierta, extrovertida, muy inquisitiva, recuerdo que un día me preguntó: "mamá, ¿por qué hay pobres y por qué hay ricos, por qué hay gente que tiene tanto, que tiene juguetes y por qué nosotros no tenemos nada?". A su corta edad, mis hijas sabían que no se podía hablar del ejército, que era secreto.

Ha circulado unas fotos en la red social, fotos de sus hijas y de cómo serían actualmente, ¿eso significa que alberga la esperanza de que estén vivas?
Pasé tres años buscándolas en las calles, yo tomaba un bus para irme a la ciudad, al orfanatorio y me paraba horas viendo a los niños cuando salían a recreo para ver si veía a mis hijas; pero no. Albergo la esperanza de encontrarlas como sea, quiero que me digan si las dieron en adopción o dónde están sus cadáveres. ¿Qué hicieron con ellas?

¿Qué ha hecho todos estos años para buscar a sus hijas?

¿Qué no he hecho? Yo salí a finales de 1984 y en ese momento empezó mi trabajo de denuncia y me convertí en una activista de derechos humanos. Me reuní con el grupo de tortura de Naciones Unidas, pedí información al gobierno de los Estados Unidos y me decían que esa información era secreto de Estado.
Busqué en los documentos desclasificados de la Policía Nacional, me he entrevistado con todas las autoridades y tengo el proceso en el Ministerio Público; pero nada.

¿Cómo ha enfrentado usted como madre esa ausencia de sus hijas?
Físicamente, mi cuerpo se ha resentido, porque yo vivo con medicamentos psiquiátricos y me han afectado. Yo duermo medicada; si no tomo medicamento, tengo pesadillas; y mis depresiones duran de dos a tres años. Incluso me he intentado suicidar varias veces.
Pero también pienso que soy privilegiada en cierto sentido, porque hay familiares de desaparecidos en general que no tienen la libertad de hablar donde yo lo hago. Soy la voz de los que no pueden hablar.

Por Sara Más
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La Habana, junio (SEMlac).- La violencia contra las mujeres, en especial la que ocurre en las relaciones de pareja, es un problema social que afecta a localidades rurales y urbanas en todo el país, alertan especialistas.
Así lo hacen constar las profesoras Clotilde Proveyer Cervantes y Magela Romero Almodóvar, reconocidas investigadoras del tema y autoras del folleto "Sistematización sobre la incidencia y manifestaciones de la violencia contra las mujeres en contextos rurales, con énfasis en los municipios de Jesús Menéndez (Las Tunas) y Pinar del Río", presentado el pasado mes de mayo en la capital cubana.
Ambas experiencias en Las Tunas y Pinar del Río, a 660 y 160 kilómetros de la capital, respectivamente, cuentan con el apoyo de sus sedes universitarias, el acompañamiento de Oxfam y evidencian que el maltrato machista "se manifiesta en todas sus variantes, con mayor frecuencia y visibilidad de la violencia psicológica y económica", apuntan las estudiosas.
Aunque alejados geográficamente, ambos equipos de trabajo tienen en común el compromiso colectivo de un grupo considerable de instituciones, organizaciones y actores sociales que apuestan por la transformación de las milenarias relaciones de poder patriarcal que allí perduran, destacan las profesoras.
Ente otras fortalezas, las autoras identifican la labor de gestión del conocimiento que llevan a cabo en torno a las problemáticas relacionadas con la equidad de género y en contra de la violencia hacia las mujeres. 
También la creación de nuevas capacidades en las instituciones universitarias donde radican los dos colectivos, así como el fortalecimiento de las ya instaladas para investigar, formar, capacitar y sensibilizar a profesionales, actores sociales, decisores de los territorios, líderes comunitarios y de distintas organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil.
"Un aspecto favorable ha sido la articulación de actores para el despliegue de las actividades que se realizan; así como el aprovechamiento de las alianzas con proyectos que se despliegan encaminados al desarrollo socio - productivo local", suscriben las autoras.
Sin embargo, agregan que la continuidad del trabajo necesita de un sistema articulado e integral de atención a la violencia de género, de modo que los actores locales no solo sean capaces de identificar las manifestaciones de violencia, sino que puedan encauzar a las víctimas hacia instituciones, organizaciones o grupos de trabajo que garanticen una atención acertada y el acompañamiento que precisan para salir del ciclo de la violencia. 
A juicio de las autoras, en las dos localidades se cuenta con los recursos necesarios para potenciar la creación de dicho sistema; sin embargo, precisan de entrenamientos más especializados para tener una actuación consciente, acertada y comprometida desde la necesaria perspectiva de género y para lograr la coordinación interinstitucional necesaria a favor de un sistema integral de atención a los casos que se presentan. 
Proveyer y Romero instan, además, a darle una mayor prioridad a la violencia contra las mujeres, ya que los estudios realizados son escasos y se caracterizan por ser diagnósticos microsociales, desarrollados a partir del análisis de muestras pequeñas y muy fragmentadas. 
Destacan, igualmente, que en las zonas rurales de las dos provincias estudiadas la violencia adquiere características particulares en comparación con el ámbito urbano.
En esas áreas rurales perviven un fuerte arraigo a la cultura machista patriarcal de forma naturalizada, una marcada división sexual del trabajo y una fuerte incidencia del alcoholismo como factor catalizador explicativo del aumento de los casos en algunas comunidades.
Aunque en ambas localidades son más visibles la violencia psicológica y la económica, también adquiere relevancia la física. 
"Las y los especialistas interpelados perciben un incremento en el número de hechos que dejan huellas en el cuerpo de la mujer o terminan acabando con sus vidas", suscribe la sistematización.
Como en la mayoría de las regiones del país, en ninguno de los dos contextos analizados existe un sistema de detección y atención temprana de los casos, las redes formales de apoyo son insuficientes y limitadas para ofrecer a las víctimas una atención de calidad, que les garantice información, orientación, protección y seguridad para la vida, agregan las expertas. 
Entre los factores que condicionan esta realidad, identifican la falta de una institución que coordine los esfuerzos que se despliegan en cada territorio con este fin, la poca articulación entre actores locales que garanticen un adecuado seguimiento a los casos, la insuficiente preparación de profesionales que tienen a su cargo ofrecer este servicio y la permanencia de mitos y prejuicios machistas.

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México, junio (SEMlac).- La Red Mesoamericana de las Mujeres Migrantes y organizaciones no gubernamentales señalaron que se ha incrementado la violencia hacia las mujeres migrantes en la Frontera Sur, como la violencia sexual, al igual que no se respetan sus derechos laborales.
Carolina Gutiérrez, coordinadora de la Red Mesoamericana, Mujer, Salud y Migración, señaló que Guatemala, Honduras y el Salvador son los países de procedencia donde las mujeres representan casi la mitad de la población en tránsito.
Al concluir el X Encuentro de la Red Mesoamericana de las mujeres migrantes y el Encuentro internacional para el ejercicio de los derechos laborales de las mujeres migrantes, efectuados el 28 y 26 de mayo, respectivamente, las participantes denunciaron la situación de riesgo para las transmigrantes en su paso por México, donde son violentados sus derechos humanos.
Se ha visto que el proceso migratorio para las mujeres es muy vulnerado, en cuanto a sus derechos, algunas han comentado el tema de la violencia sexual que sufren las migrantes, pero también estamos trabajando algunas estrategias para la prevención en el viaje de la migración".
La activista remarcó que se ha incrementado la violencia hacia las mujeres migrantes y la Red Mesoamericana cuenta con un diagnóstico sobre la situación de las mujeres en el corredor Frontera-Huehuetenango-Guatemala-Chiapas.
Mencionó que del lado de Huehuetenango-Guatemala, de donde es originaria, "queremos apostarle a la incidencia en las instituciones públicas para que tengan mayor presencia en el área fronteriza para la atención de las mujeres".
Carolina Gutiérrez dijo que están trabajando en un proceso de formación de defensoras en derechos humanos de las mujeres migrantes.
"Estamos apostándoles a la formación de recursos humanos para que puedan apoyar a las mujeres en su tránsito", dijo.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Migración (INM), el trabajo del hogar es la principal ocupación de las trabajadoras migrantes y a él se dedican el 65 por ciento de las salvadoreñas, 49 por ciento de las guatemaltecas y 37 por ciento de las hondureñas.
El comercio, el trabajo agropecuario e industrial, el comercio informal y los servicios son otras de las ocupaciones de las centroamericanas en Chiapas.
Se trata de trabajadoras migrantes jóvenes, en edad productiva y reproductiva, con escasas oportunidades educativas, provenientes de Centroamérica, que llegan a trabajar a Chiapas.

Por la Redacción
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México, junio (SEMlac).- El Senado de la República informó que la Comisión Permanente del Congreso de la Unión solicitó a las secretarías de Gobernación (Segob) y de Educación Pública (SEP) construir los mecanismos que permitan erradicar el acoso y hostigamiento sexual en las escuelas de educación superior.
De acuerdo con un comunicado de prensa, la solicitud se realiza a un mes de la movilización más grande que contra la violencia machista haya sucedido y tras la revelación de que existen algunos casos no resueltos, como el de un profesor de la Universidad de la Ciudad de México que pretende ser reinstalado en su puesto o los funcionarios universitarios que no actúan en forma inmediata.
"El acuerdo, discutido ampliamente, pone el dedo en la llaga", comentó la senadora Diva Gastélum, y afirmó que más que legislar, hay que actuar y parar la violencia en las aulas.
El boletín oficial señala que ese punto se aprobó por unanimidad, que fue elaborado por senadores y diputados, para enviar la propuesta a estos secretarios de Estado.
En la argumentación sostienen que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas refiere, en su informe de 2016, que organismos de derechos humanos atendieron un total de 758 víctimas de violencia sexual y 38,1 por ciento de los casos ocurrieron en centros escolares.

El 84 por ciento de las víctimas son mujeres
Información de la SEP y de las secretarías estatales de Campeche, Coahuila, Estado de México, Guanajuato, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas revela, por otra parte, que de un total de 736 asuntos de violencia sexual, 84 por ciento fueron contra mujeres.
Según el estudio, realizado en 2009 por el Programa Universitario de Equidad de Género de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), 49,3 por ciento de las alumnas (aproximadamente 34.642 personas) admitió haber sufrido algún tipo de hostigamiento.
De las jóvenes víctimas de acoso, 27,1 por ciento refirió haber experimentado "miradas morbosas" o "gestos molestos"; 22,1 por ciento señaló "frecuentes piropos no deseados acerca de su apariencia".
El 2,1 por ciento se vio obligada a cambiar de grupo o dar de baja una materia por acoso sexual, en tanto que 0,2 por ciento sufrió amenazas y castigos para realizar actos sexuales no deseados.
El documento enfatiza que en México existen al menos 32 universidades autónomas locales, una por cada entidad federativa, y solo cuatro de ellas tienen un protocolo diseñado para la atención del hostigamiento y abuso sexual.
Ante ello, senadores y diputados plantearon que se debe requerir a universidades, institutos y escuelas de educación superior, públicas y privadas, la elaboración y aplicación de protocolos de atención para dichos casos.
Adicionalmente, en coordinación con las autoridades educativas, se deben realizar de manera interna, en cada plantel, diversas campañas de prevención e información respecto a esta problemática.
La senadora Diva Hadamira Gastélum Bajo enfatizó que el acoso sexual en las universidades provoca un severo daño a la educación del país, pues se aprueba o no un examen a partir de que el alumno "se porte bien" con quien lo aplica, no sobre la base de los conocimientos adquiridos.
La legisladora del Grupo Parlamentario del PRI expuso que tanto mujeres como hombres son víctimas de hostigamiento sexual, pues hay estadísticas que revelan que maestras incurren en acosos de diversas formas, como la "supervisión" de tareas.
El problema escala, apuntó, porque no hay mecanismos efectivos de denuncia; por el contrario, en caso de que un estudiante o alumna se queje, es más fácil que los reprueben.
El estudio de la UNAM destaca que la falta de denuncia radica en el temor, entre el alumnado, de que la autoridad académica sea omisa en su atención o a ser blanco de juicios y críticas de la propia comunidad universitaria, pues se tiende a proteger a la institución o al agresor por encima de las víctimas.
"Esto es muy grave porque marca a los estudiantes. Imagínense a un joven que, con mucho esfuerzo, llega a la educación superior. Es la parte final de la preparación de un hombre y una mujer", enfatizó la senadora Gastélum Bajo, y propuso que en el Congreso se trabaje en un marco jurídico para establecer protocolos a fin de erradicar eficazmente el acoso y hostigamiento sexual en instituciones de educación superior.
En lo anterior coincidió la diputada Genoveva Huerta Villegas, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN), al destacar que el acoso y el hostigamiento sexual atentan contra la integridad física y psicológica de los jóvenes, por lo que es urgente erradicarlos.
Lamentó que, en el ámbito académico, el acoso sexual se aplique verticalmente, pues los profesores y maestras se aprovechan de su posición para abusar del estudiantado.

Por Sylvia R. Torres
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Managua, junio (SEMlac).- Se mata a una mujer para aterrorizar a todas las demás, dice la feminista mexicana Marcela Lagarde. Pero el crimen no culmina con la muerte: al femicidio sigue el asesinato de la reputación de las víctimas. Esto es lo ocurrido con la cobertura periodística del asesinato de la joven Xiomara Cruz Torres y con muchas otras víctimas, aseguró a SEMlac la directora de Católicas por el Derecho a Decidir en Nicaragua, Magaly Quintana. 
Guadalupe Acosta, una amiga de la joven asesinada, escribió una misiva pública en su nombre: "Ayer me mataron, pero peor que la muerte fue la humillación que vino después...., cuestionaron a mis padres por no controlarme, me acusaron de usar drogas, de andar en malas compañías y de no darme a respetar, porque claro, yo me lo busqué (el asesinato)"
Este crimen es el número 30, de 33 en lo que va de año. El femicida, Rodolfo García Valenzuela, alias "El Popo", vecino de Estelí, departamento ubicado a unos 140 kilómetros de la capital, Managua, de donde también era oriunda la joven, había sido reportado como la última persona que la vio con vida. Pero no fue sino hasta 45 días después que la policía lo re capturó y confesó.
En el mes y medio que transcurrió entre la denuncia de desaparición y el descubrimiento del cadáver enterrado en la casa de "El Popo", los familiares y las amistades de la joven empezaron a clamar en Facebook y Twiter por la aparición de Xiomara, de 23 años. 
La denuncia, que saltó de las redes sociales a los medios nacionales, dio inicio al descuartizamiento simbólico de Xiomara. Cuando aún estaba desaparecida, un ex novio Farrington Blandón Talavera, declaró al diario La Prensa que la joven "siempre se relacionaba con empresarios y hombres adinerados que hasta caminaban armados". 
La Policía Nacional investigó el caso como "persona circulada por desaparición"; sin embargo, el exnovio declaró que el Facebook de Xioomaria Cruz estaba a veces activo. 
Los medios de comunicación empezaron a publicar las fotos de la agraciada joven y las especulaciones aumentaron. Un diario nacional publicó que la habían visto en México, mientras tanto su cuerpo yacía en el jardín de la casa del asesino.
El "asesinato de reputación o de personalidad" (character assassination en inglés), según especialistas, consiste en un proceso deliberado para destruir la credibilidad y reputación de una persona, institución o grupo social, dijo Berta Massiel Sánchez, trabajadora dirigente del Fondo Centroamericano de Mujeres, FEMCAM. 
Esta práctica, realizada abierta o encubiertamente, se basa en la diseminación de acusaciones falsas (verbales o judiciales), fomento de rumores y la manipulación de información para justificar los crímenes y abusos, culpando de estos a la víctima, dijo a SEMlac.
La noche del 28 de mayo la policía finalmente confirmó el hallazgo del cadáver y, aunque generalmente se les desea a las personas que mueren que descansen en paz, la campaña contra su reputación arreció.
Un presentador del Telenoticiero de Canal 8, Erick Ruiz, publicó en su cuenta Twitter, "supe que la joven Xiomara andaba del 'timbo al tambo' (por todos lados) con extranjeros----con hombres mucho mayores y exhibiendo lujos… ¿Era tan inocente como la pintan?", preguntó.
La protesta no se hizo esperar. El Movimiento feminista emitió un pronunciamiento dirigido al propietario del medio de comunicación, Laureano Ortega Saavedra, hijo del presidente Daniel Ortega. En él texto las feministas exigían una disculpa pública.
Otros personas, como el catedrático Guillermo Cortéz Domínguez, hizo un llamado a la conciencia de las personas que usan las redes sociales: "He leído en Facebook deplorables opiniones de hombres que son reveladoras del estado de enajenación en el que viven, pues no se dan cuenta del alcance de lo que escriben, víctimas de prejuicios y valores inventados por la antilógica de la dominación machista sobre las mujeres, y hasta caen en la apología del crimen, lo aplauden, lo celebran. Y siendo esto algo inhumano, uno debe pensar que a lo mejor no están conscientes de ello, del significado brutal de lo que dicen. ¿Y sus madres, y hermanas, o hijas?", publicó para sus seguidores en Facebook. 
Varias marchas exigiendo justicia por el asesinato de Cruz Torres han tenido lugar en Estelí y la última, el 3 de junio, fue en la capital, Managua, Ese día, una comisión se personó en las instalaciones del canal de televisión TN8 para repudiar el mensaje del periodista, Erick José Ruiz, a quien los familiares de Xiomara Cruz señalan por re victimizarla en las redes sociales. La comisión fue recibida por Norma Castellón, del Área de Política de la televisora.

Por Norma Loto
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Buenos Aires, junio (SEMlac).- El #NiUnaMenos de este 3 de junio evidenció que se trata de un grito en común. Este día se convertirá, seguramente, en una fecha por incorporar en el calendario de los Derechos Humanos.
Las calles del #NiUnaMenos también demostraron que estamos hermanadas en la misma lucha, que las mujeres tenemos un lazo sororal que es capaz de sanarnos y de ponernos de pie.
Esa hermandad también se expresó en las mujeres migrantes que residen en Argentina. Ellas, marcharon diciendo lo mismo: ¡Vivas Nos Queremos! Y mostraron el caso del femicidio de Claudia Andrea Aramayo Álvarez, hija de nuestra colega de Bolivia, Helen Álvarez Virreira.
El femicidio de Andrea ocurrió el 19 de agosto de 2015. Recuerdo que aquel día me encontraba en una tediosa rutina familiar, cuando recibí el mensaje de mi editora pidiéndome que le confirmara el dato: "la hija de Helen fue víctima de femicidio". 
Desde aquel momento y por muchos días, enfrenté cada instante de mi vida de la forma más confrontativa que jamás pude imaginar. Luego necesité reconfirmar los lazos cercanos, me amparé en abrazos y en cada pañuelo solidario que tuviera ganas de soportar mi desborde.
Días después, llegó un mensaje privado a mi Facebook: "Hola Norma, soy Lilia Camacho, la amiga de Helen Álvarez que vive en Buenos Aires. Al igual que tú, yo sigo con el dolor a cuestas (…)", esto (y mucho más) decía el texto.
Lilia es periodista boliviana y vive en Argentina. Fue ella quien levantó el nombre de Andrea en el #NiUnaMenos.
"Nos encontraremos en Callao esquina Mitre". Entre las 16.30 -17.30", me indicó Lilia en un mensaje enviado este 3 de junio. Cuando intenté llegar al punto de encuentro, observé que las calles de esas esquinas ya estaban ahogadas de un gentío conmovedor. Después, una ola de personas que vi caminar hacia mi dirección me hizo claudicar del encuentro.
Sin embargo, horas antes pudimos comunicarnos. Lilia me contó que marchaban porque el "machismo no tiene nacionalidades(..) Por eso, un grupo de comunicadoras bolivianas que residen en Buenos Aires, exigirán que se haga justicia por Claudia Andrea y por todas las víctimas de femicidios no solo en Bolivia, sino también en la región".
Luego me comentó que conoció a Andrea "desde que tenía 11 años o algo más y le dije a Helen que íbamos a ser consuegras". Lilia es madre de Iván y refirió que ese "chiste antiguo y cavernario, fue la excusa para entablar con ella un lazo de mucho cariño"
Lilia me confió que un día después de mucho tiempo volvió a comunicarse con Andrea, que le había confiado que "admiraba a Helen y que sentía que todas las compañeras de Mujeres Creando eran sus tías".
Mujeres Creando es la organización donde Helen Álvarez milita su feminismo.
Los minutos corrían y, al final, Lilia me pidió disculpas por su "desahogo". En realidad no hay nada que disculpar. La hermandad y la sororidad no necesitan ser disculpadas, sino multiplicadas. Las calles del #NiUnaMenos, este 3 de junio, también gritó: ¡Claudia Andrea, Presente. Ahora y Siempre!!!" . 

Por Norma Loto
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Buenos Aires, junio (SEMlac).- Las calles de Argentina fueron el pasado 3 de junio del #NiUnaMenos. En la multitudinaria marcha estaban las víctimas de feminicidio convertidas en pancartas portadas por sus madres, amistades y familiares. Ellas, ahora, son recuerdos relatados con voces entrecortadas por el llanto.
Han pasado nueve años desde que la hija de Gumersinda Giménez fuera asesinada por un gendarme. La coraza de esta mujer no simula su dolor y dice que nunca pensó "ver a tantas madres colgando las fotos de sus hijas"
Judith tenía solo 16 años cuando la mataron, era alumna de la Escuela La Banderita del villa 31 de la ciudad de Buenos Aires. "Algunas veces pienso que si la Judith viviese yo tendría más nietos". También cuenta que ahora ella estudia trabajo social porque a Judith le hubiese gustado dedicarse a eso.
"Me quedó un solo hijo, Eduardo. Él ya me dio dos nietos maravillosos. Entonces, mi hijo me dice: ´pero no fue así mami. Ella nos cuida desde donde está´", se quiebra Gumersinda.
Es así, en cada feminicidio hay historias y sueños. A veces, sin querer, esos crímenes se convierten solamente en cifras.
Las víctimas de feminicidios son la dolorosa esencia de #NiunaMenos. Desde el año pasado hasta hoy, todo parece ir de mal en peor, porque desde aquel grito multitudinario hasta el 31 de mayo de este año, el Observatorio Adriana Marisel Zambrano, de la ONG La Casa del Encuentro, ha contabilizado 275 casos de feminicidios, de los cuales 171 ocurrieron dentro de casas.
Cada semana hay aproximadamente seis huérfanos por causa de los feminicidios. En estas semanas, tres niñas de 12 años fueron asesinadas. Y este dato vino a calentar aún más almas que ya se organizaban para marchar el pasado viernes.
Este año la manifestación por #NiUnaMenos también dice #VivasNosQueremos y logró reunir a miles de personas de diversos sectores, en cerca de un centenar de ciudades de Argentina.
Llegar a la cabecera de la marcha fue cruzarse con carteles y pancartas con diferentes lemas, con diversos matices, pero todas unidas por una misma causa.
Finalmente, quienes pudieron llegar a ese punto estratégico fueron testigos de la imagen más triste de esta convocatoria. Allí estaban familiares de víctimas de feminicidios, con semblantes dolorosos que interpelan a cualquier humana situación.
Llegar hasta allí fue ver al padre de Carolina Aló, la muchacha que fue asesinada por 113 puñaladas en 1996, marchar con parientes de las víctimas pidiendo lo mismo: que algo cambie. Fue, también, oír una voz ya gastada en medio de la multitud que gritaba y gritaba el nombre de muchas de las víctimas. Pero al rato ese clima se rompió -por un instante, solo por un instante- con cánticos que decían: "¡No, no me da la gana que me maten cuando dicen que me aman!".
También estuvieron amigas de la familia de Chiara Paez. El caso de Chiara fue el que disparó la movilización #NiUnaMenos, el año pasado. Era una adolescente de 14 años; su novio la asesinó a golpes y la enterró en el patio de su casa.
En la multitud también estuvieron los familiares de Bárbara Carolina Toledo. Es imposible ver a Roxana, su madre. Bárbara Carolina tenía 20 años y la mató su pareja, con quien tenía una hija de dos. Bárbara estaba embarazada y fue asesinada por asfixia, en 2015. Esta corresponsal tuvo la oportunidad de hablar con Roxana horas antes, quien aseguró que el juicio estaba cerca y que el "NiUnaMenos es de todas las mujeres, no solo de las asesinadas.
En esta versión de #NiUnaMenos no hubo oradoras, pero se repartió el documento consensuado entre todos los sectores que convocaron a esta manifestación. Uno de los puntos que abarca el documento hace referencia a la necesidad de un correcto enfoque de políticas públicas con "trabajadores capacitados, formación de quienes se encargan del tema en las oficinas judiciales y estatales, presupuesto adecuado, creación de refugios, patrocinio jurídico de las víctimas, medidas de prevención y cuidado efectivas".
Los recientes ajustes económicos acarrean una continua privación general de derechos, "las presuntas soluciones que se buscan son punitivistas. Plantean el atajo del castigo antes que la prevención para evitar que haya más víctimas. Venimos a decir que eso no alcanza, que se trata de conmover las creencias y prácticas sociales que sustentan la violencia machista y la complicidad del Estado y la justicia", refiere el documento.
También se puso especial énfasis en que la violencia no va solo contra el orden heterosexual, sino que se trata de "toda violencia machista que persigue, violenta y mata a mujeres hétero, lesbianas, gays, travestis y trans. Ni una menos por feminicidio".
A diferencia del año pasado, esta vez no se pidió por la creación del Plan Nacional de Acción para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, contemplado en la Ley 26.485. Es que, según lo anunciado por la presidenta del Consejo Nacional de las Mujeres, Fabiana Túnez, ese Plan se hará efectivo en julio. Sin embargo, desde #NiUnaMenos se exhortó al Estado para que destine un presupuesto efectivo.
A veces hay indicios de logros, pero después viene la decepción. Porque luego del #NiUnaMenos 2015, uno de los avances conseguidos fue la Ley de Patrocinio Jurídico Gratuito para víctimas, pero desde el Ministerio de Justicia "ya se alertó sobre la falta de presupuesto para ponerla en práctica".

Radiografia del feminicidio
Entre los 275 casos de feminicidios registrados por el Observatorio Adriana Zambrano, hay una bebé, 11 niñas de entre dos y 12 años, 29 adolescentes comprendidas en la franja etaria de 13 a 18 y nueve adultas mayores.
En cuanto a la metodología utilizada por los feminicidas, en su mayoría son las armas en 66 crímenes. A 57 mujeres las apuñalaron; las mataron a golpes a 40 de ellas, estrangularon a 21 y otras 20 fueron quemadas.
Referido a casos con antecedentes de denuncias: 39 de ellas habían realizado denuncias judiciales, exclusión del violento y prohibición de acercamiento del maltratador.
Las provincias con los índices más altos son: Buenos Aires (102), Santa Fe (23), Salta (21), Córdoba (20), Ciudad de Buenos Aires (13), Santiago del Estero (11) y Mendoza (10).

 

De la Redacción
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México, mayo (SEMlac).- Resulta indispensable educar a las y los adolescentes en el uso de las redes sociales e Internet para evitar prácticas como la "venganza pornográfica" (publicación de videos íntimos por parte de terceros), de cuyas víctimas, el 91 por ciento son mujeres.
Así se pronunció la presidenta de la Comisión del Distrito Federal, la diputada del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Cecilia Soto González, en el foro del foro "Mis Derechos en Mi Ciudad".
La legisladora explicó el riesgo que corren sobre todo las adolescentes. "Tenemos que enseñarles a decir 'no', esa es la palabra más importante. A las niñas las educamos a agradar, a ser reinas y a conquistar la belleza. Ellos las conquistan y ellas son conquistadas; por eso ceden en Internet a dar fotos íntimas o dar los passwords, como prueba de amor", puntualizó.
Por otra parte, la directora de Prevención y Autorregulación del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), María Adriana Báez Ricárdez, dijo que para evitar riesgos en Internet es necesario implementar políticas públicas para educar en su uso, con el objetivo de "empoderar" a infantes y a sus familias.
"No es suficiente establecer límites y obligaciones. La educación y la prevención ayudarán a proteger significativamente a los menores de edad en el Internet", subrayó.
Consideró que además del Estado, las compañías deben desarrollar buenas prácticas en materia de privacidad de datos.
La jefa de Políticas Públicas de México, Centroamérica y el Caribe de Google, Lina Ornelas Núñez, sostuvo que la prevención es el factor más importante en la protección de los menores, ya que a pesar de que esta empresa no tolera la pornografía y cuida la información personal de los niños y niñas, cada día surgen nuevas formas de engañarlos.
"Si las y los menores están protegidos y empoderados, va a ser muy difícil que les ocurra algo malo. Es más vital que nunca que, entre todos -sociedad, empresas y gobierno-, digamos a la niñez qué deben hacer. Nosotros desde Google estamos abiertos a difundir, con campañas y más, este tipo de consejos", añadió.
De acuerdo con la Encuesta Nacional Sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información, el 70,2 por ciento de la población de entre seis y 17 años emplea la ciber red. Por su parte, la Asociación Mexicana de Internet advierte que los mexicanos pasan conectados en promedio siete horas con 14 minutos al día, principalmente en redes sociales.
En lo que va de esta administración, la División Científica de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) ha detenido a 103 pederastas y tratantes de personas relacionadas con explotación sexual infantil o manejo de material pornográfico.
De acuerdo con investigaciones de la CNS, los pederastas tardan únicamente 12 minutos en contactar a sus víctimas por Internet, haciéndolas desnudar o ver pornografía. A nivel internacional, el 12 por ciento de los menores que contactan a un extraño en la web, se reúne con éste en la vida real.
También se tiene registro de que el 70 por ciento de los adolescentes oculta a sus padres lo que hacen en la red de redes.
Por ello, el diputado presidente de la Comisión de Derechos de la Niñez, Jesús Valencia Guzmán (PRD), sostuvo que más allá de garantizar que los menores tengan acceso a la tecnologías de la comunicación y la información, la Carta Magna de la Ciudad de México debe proteger sus datos personales, para asegurar su intimidad y evitar que sean presa de groomingciberbullying sexting.
Enfatizó que se deben tipificar las nuevas conductas inadecuadas que se llevan a cabo en el ciberespacio, las cuales no están catalogadas como delito, así como establecer un marco estratégico de protección de los datos personales de los menores.

Por Tamara Vidaurrázaga Aránguiz
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Santiago de Chile, mayo (SEMlac).- Coyhaique, Santiago, Valparaíso, Temuco, Valdivia e Iquique han sido escenarios de manifestaciones de feministas, indignadas por un nuevo caso de feminicidio frustrado que ha conmovido a la prensa y la ciudadanía. Se trata de Nabila Rifo, quien fue encontrada en Coyhaique, en el extremo sur de Chile, con múltiples fracturas en su cráneo, pérdida de piezas dentales y masa encefálica, y sin sus globos oculares.
La directora del Instituto de la Mujer, Gloria Leal Suazo, indicó a SEMlac que "el horror vivido por Nabila es una de las distintas formas de violencia que vivimos las mujeres, la mutilación y tortura de nuestros cuerpos, con el fin de castigarnos. Hoy es Nabila ayer fue Beatriz y cuantas otras mujeres que son y han sido violentadas en forma extrema".
La misma mañana del sábado en que fue encontrada Nabila, la comunidad de Coyhaique se manifestó contra la brutal agresión en las afueras del hospital donde se encontraba la víctima, con el eslogan "Ni una más" y acompañados de carteles y globos.
Mariza Romero, del colectivo feminista Desnudando de la misma ciudad, indicó a SEMlac que esta acción "nace de la necesidad de visibilizar la violencia de género, repudio total a la agresión, sensibilizar a la ciudadanía e interpelar a los representantes del gobierno regional". 
Agregó que esta "agresión de tortura nos lleva a la reflexión de qué responsabilidad tenemos como ciudadanía, qué responsabilidad cabe en las autoridades de turno".
Tras conocerse el caso en la prensa se han realizado en Santiago manifestaciones diarias en contra de la violencia machista, que -tras el traslado de Nabila a la Posta Central de esta ciudad-- se apostaron fuera del recinto de salud con las consignas "Todas somos Nabila" y "¡Cuidado! El machismo mata", campaña que desde hacer 10 años realiza la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres.
En el puerto de Valparaíso, las feministas se convocaron en la plaza Victoria para visibilizar la violencia contra las mujeres. Nadia Poblete, de la Colectiva La Huacha Feminista, indicó que "la reacción de las mujeres y de las feministas en la calle es fundamental para manifestar un rechazo y un repudio categórico a toda manifestación de violencia contra las mujeres.
Precisó que "esta sensibilización y reacción de las mujeres, y de las feministas en particular, es fruto de la lucha permanente que hemos hecho las agrupaciones feministas como la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres y todas las organizaciones que la componemos".
Las acciones se han realizado también en Valdivia e Iquique, y en Santiago continuarán mientras Nabila continúe internada. Los médicos señalan que la víctima de esta brutal violencia se encuentra fuera de riesgo vital y que próximamente saldría de coma inducido en que la mantienen, momento para el que existe un equipo de sicólogos y psiquiatras destinados a apoyar su recuperación.
La presidenta Michelle Bachelet y la titular del Servicio Nacional de la Mujer, Claudia Pascual, visitaron a Nabila Rifo en la Posta Central. A juicio de la gobernante, este "es un caso que nos tiene shockeados a todos, el nivel de violencia, brutalidades algo tremendo, vamos a trabajar sin descanso como gobierno para que podamos seguir trabajando para evitar que este tipo de casos vuelvan a suceder".
Para Gloria Leal, el problema es que las instituciones no llegan a tiempo dado que al interior de ellas se naturaliza la violencia, cuestión que es más grave aún en regiones.
El fondo de casos como el de Nabila es que "las mujeres vivimos violencia durante todo nuestro ciclo de vida, a las niñas y adolescentes se les viola y abusa sexualmente dentro de sus propios hogares, luego en las calles se les toquetea porque se piensa que el cuerpo es de otros, o sea nuestro cuerpo es posesión de otros que sienten derecho a golpearnos, violarnos, manosearnos, torturarnos y hasta mutilarnos".
Nabila tiene 28 años y cuatro hijos. El sospechoso de la agresión, su expareja, fue detenido y formalizado.

SemMéxico/AmecoPress, Madrid, 17 mayo 2016.- La trata afecta a 21 millones de personas con diferentes fines: principalmente la explotación sexual, pero también el trabajo forzoso y la explotación laboral o el tráfico de órganos. Un tercio de sus víctimas son menores, lo que supone que siete millones de niños y niñas se enfrentan actualmente a la trata en el mundo.

Dos de cada tres son niñas. La vulnerabilidad aumenta además en situaciones de conflicto y de emergencia. Nepal, tras el terremoto sufrido hace un año, es un ejemplo de ello. Ayuda en acción, ha lanzado la campaña #sacalosdelmercado que busca apoyos para evitar que miles de menores caigan en la redes de la trata o para rescatar y dar una oportunidad a los que ya han sido víctimas. 
El terremoto de Nepal, registrado el 25 de abril de 2015, no sólo provocó siete mil víctimas mortales e innumerables daños materiales. Un año después de la tragedia, el caos y la pobreza han constituido un caldo de cultivo para las mafias de la trata, que se ceban en las víctimas más vulnerables: las mujeres y los niños. En un país en el que uno de cada cuatro habitantes vive bajo el umbral de la pobreza, la dependencia de potencias extranjeras como India y China es total, y el Gobierno no parece capaz de dar respuesta a familias enteras que lo han perdido todo, aquellos 7,8 grados de magnitud han supuesto un retroceso de seis años en su desarrollo.

En este contexto, la campaña #sacalosdelmercado, de Ayuda en Acción, quiere evitar que miles de menores caigan en la redes de la trata, así como rescatar y dar una oportunidad a los que ya han sido victimas. No en vano, Ayuda en Acción lleva trabajando en Nepal desde 1984, donde combate el tráfico de mujeres, niñas y niños junto a la organización Maiti Nepal. Su labor incluye el reparto de alimentos a 92 mil personas, dotar de viviendas seguras a cinco mil familias y asegurar la recuperación de medios de vida de otras ocho mil750 y la creación de 26 espacios seguros para mujeres y niños y de 50 centros temporales de enseñanza.

En el marco de esta campaña, que combate un problema global que afecta a 21 millones de personas en todo el mundo, la ONG presenta asimismo el vídeo documental “Vendidas por el terremoto”, que analiza el problema en terreno a través de la historia de Kanchi, víctima de trata tras perder a su madre y su hogar en el desastre.

“Me vendieron con 11 años”

El documental da a conocer también de primera mano las historias de Purnima, víctima de trata a los 27 años, Radikha, víctima a los 14, o Phulsani, explotada a partir de los 11 años. “No hay cifras oficiales sobre el aumento de la trata después del terremoto; pero a través de nuestro trabajo diario en los 10 puntos de vigilancia que tenemos en la frontera abierta con India, nos dimos cuenta de que los intentos de traficar con niñas y mujeres se habían duplicado, por lo que también duplicamos nuestros esfuerzos no solo en la frontera con India, sino en nuestras labores de rescate de victimas y nuestro trabajo de prevención en las aldeas”, asegura Bishwo Khadka, director de Maiti Nepal, organización socia de Ayuda en Acción en la lucha contra la trata en este país.

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