Violencia de género

Violencia de género (423)

natalia2Guatemala, noviembre (Especial de SEMlac).- Ha habido de todo. Silencio por las fallecidas violentamente, lágrimas de víctimas y sus crudos testimonios, escalofriantes cifras de muertes y agresiones y, como nunca en Guatemala, un presidente escuchando por tres horas la realidad de las mujeres en este y otros países de Latinoamérica.

También han aflorado los compromisos de frenar la violencia y hacer valer las leyes.

No han faltado las exposiciones fotográficas, los cantos de esperanza, las mesas temáticas y las candelas de color lila. Presentes han estado los rezos mayas y los encuentros entre victimas e invitados de Naciones Unidas.

Ha sido un noviembre diferente, como en ningún año atrás había ocurrido.

ProveyerLa Habana, noviembre (Especial de SEMlac).- Un auditorio abrumadoramente femenino, muchas caras jóvenes, pocos hombres comprometidos, un mar de asientos vacíos… los ecos de la violencia hacia las mujeres en Cuba encuentran tropiezos a la hora de pretender salir de los espacios académicos y la conmemoración de fechas como el Día internacional contra la violencia de género.

El Aula Magna de la Universidad de La Habana (UH) acogió a escasos interesados en el acto central por el día que recuerda el asesinato de las hermanas Mirabal, tres dominicanas que lucharon contra la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

Tras el triunfo de la revolución cubana, las mujeres se incorporaron a la esfera pública y gozan de igualdades de derecho, pero los maltratos y agresiones de la cultura patriarcal persisten, sobre todo en las sutilezas de los controles y las presiones psicológicas.

"La violencia de género es una epidemia silenciosa, dicen algunos, nosotras pensamos que es silenciada", enfatizó la doctora cubana Clotilde Proveyer, miembro de la Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana, en una declaración por la fecha.

violenciaAsunción, noviembre (Especial de SEMlac).- "Ya no recuerdo la cantidad de veces que me golpearon, sí que algunas veces lo hacían con cinturones, zapatillas o a veces me golpeaban la cabeza contra la pared", relató a SEMlac Angelina, una mujer de 59 años, mientras hacía un recuento de su vida como criada doméstica y luego como víctima de violencia intrafamiliar.

Angelina es la sexta de diez hijos. Nacida en el departamento de Misiones de Paraguay (a 150 kilómetros de Asunción, la capital), su padre decidió un día, arbitrariamente, traerla a la capital para trabajar en el servicio doméstico. Tenía siete años y, ante la atenta y resignada mirada de su madre, subió al bus de la mano de su padre para nunca más volver.

Entonces no tuvo escapatoria y, con el tiempo, asumió la violencia como algo normal en su vida, incluso en la matrimonial. "Aguanté 30 años y un día, cuando mis hijos ya crecieron, dije basta, agarré mis cosas y abandoné mi casa", agregó Angelina. Los hematomas y heridas desaparecieron, pero las cicatrices que dejó en su alma, todavía no terminan de sanar.

violencia_contra_la_mujerBuenos Aires, noviembre (Especial de SEMlac).- Que la violencia contra las mujeres es una violación a los derechos humanos, es una realidad que no siempre se traduce en la conciencia colectiva, debido a que la violencia machista tiene su sustento cultural en continuas justificaciones.

Sin embargo, en opinión de Carlos Felipe Martínez, coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas en Argentina, este país "ha realizado avances legales", según manifestó en un Taller de Capacitación a Periodistas sobre Violencia de Género, realizado el pasado 12 de noviembre.

En el encuentro, Eleonor Faur, la oficial de enlace del Fondo de Población de la ONU (FNUAP), dijo que la violencia de género "es un problema continuo y constante, que afecta el derecho a la vida también en Argentina, donde "una mujer es asesinada cada dos días por su pareja o ex pareja".

Faur remarcó que "la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), que lleva adelante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, recibió en su primer año de funcionamiento 6.746 denuncias. Esto indica que cada vez se naturaliza menos la violencia, a partir de que existen lugares para denunciar", consideró.

violadorSanto Domingo, noviembre (Especial de SEMlac).- La ocurrencia de numerosos hechos de violencia sexual, con perversidad incluida, fundamentalmente, por el crecimiento de violaciones a menores, sobresale en el panorama que afronta por estos días la sociedad dominicana.

Entre tanto, la cifra global de feminicidios parece haber decrecido, pese a que diversas fuentes dijeron a SEMlac no compartir ese juicio.

Lo cierto es que, pese a la falta de datos confiables y el posible ocultamiento de estos hechos por parte de personas e instituciones, incluidas las propias maltratadas, la conciencia pública ha sido impactada este año por acciones morbosas, como violaciones múltiples, agresiones físicas y heridas previas al acto de penetración.

Y también por una suerte de justificación que, con frecuencia, ofrecen los agresores al ser juzgados: "ella estuvo de acuerdo". Una idea que luego, en nombre de la ley, se convierte en atenuante de que hubo consentimiento, para solo sancionar levemente.

ZapatosGuatemala, noviembre (SEMlac).- Zapatos de adultas y niñas representarán a cada una de las que han fallecido de forma violenta en este país centroamericano, en una muestra pública que ha sido pensada en memoria de las guatemaltecas asesinadas y en la cual se hará silencio, por tres horas, este lunes 23 de noviembre.

Con un antecedente en Chile, años atrás, esta iniciativa se distinguirá porque no habrá protestas, gritos, ni exigencias, más bien será una forma de honrar a las madres, hijas, hermanas, abuelas y tías fallecidas como consecuencia de la violencia. Los zapatos serán el símbolo para recordar y dignificar la memoria de las 3.000 víctimas que, desde 2000 a la fecha, murieron asesinadas.

Esta es la primera acción que se realiza en el contexto del lanzamiento de la campaña del secretario de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, el 25 de noviembre, para poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas, y que tendrá una duración de cinco años.

Guatemala fue elegida sede de ese lanzamiento, el próximo 25 de noviembre, por sus índices de violencia contra las mujeres, que alcanzan las 40.000 denuncias por violencia intrafamiliar en menos de un año, y 632 asesinatos hasta la fecha, según fuentes del Organismo Judicial y del Ministerio de Seguridad.

Guerra2Bogotá, octubre (Especial de SEMlac).- A más de un año de la sentencia de la Corte Constitucional que ordena al Estado investigar los casos de violencia sexual cometidos en el marco del conflicto armado que vive Colombia y desarrollar una política pública para las colombianas desplazadas, no hay un sólo fallo condenatorio y los programas están muy retrasados.

"Toca hacer acciones de tutela (medida legal para defender derechos) para que le den a una la ayuda humanitaria, y cuando una gestiona algo (para la comunidad desplazada) la vuelven a amenazar (los grupos armados). Yo tengo un año de estar en Bogotá, y sólo me han dado un avantel (radio-teléfono), pero eso no sirve para parar las balas. Y a las que hemos sido violadas, nos toca contar la historia varias veces, hasta el vigilante de las oficinas públicas tiene que saber que una fue violada".

Así resumió para SEMlac C.A., una mujer de 32 años que sufrió cuatro desplazamientos, el asesinato de su hermano, un secuestro de los paramilitares y fue violada por soldados.

"Yo vivía de la agricultura, pero perdimos la tierra. He recibido apoyo psicológico de la organización 'Tierra de Hombres', pero dicen que necesito una atención más profunda". C.A., además, fue testigo de tortura sexual que llevó a la muerte a otras mujeres.

asesinadasGuatemala, noviembre (Especial de SEMlac).- Una mujer despierta de dolor y se reencuentra con que su rostro desapareció porque el marido se lo arrancó de tajo con un cuchillo. Otra corre peor suerte y su misma sangre sirve para que su conviviente escriba en las paredes: "por marera la tuve que matar". Y un hecho aún más horroroso tiene por escenario la calle: los pedazos de un cuerpo femenino son hallados dentro de una bolsa negra.

 

Estas escenas ilustran lo que significa ser mujer en este país centroamericano y vivir al filo de la muerte día tras día, como consecuencia de la violencia intrafamiliar, las pandillas y el crimen organizado que se ensaña contra las guatemaltecas.

 

No son historias de terror. Son hechos reales en los cuales los ataques físicos, psicológicos y sexuales tienen como principal protagonista a aquellas que, en su mayoría, recién iniciaron una vida conyugal, o trabajan en maquilas, o se ven obligadas por la pobreza y falta de oportunidades a unirse a las pandillas.

 

Los autores de estas escenas grotescas, por lo general cargadas de golpes y moretones, resultan ser el cónyuge o ex cónyuge, o los miembros de las propias pandillas.

PJudicialLima, noviembre (Especial de SEMlac).- "Dentro de 17 meses, es decir en mayo de 2010, verán mi caso en el poder judicial. Presenté mi denuncia por maltrato en diciembre de 2008. Después de haber insistido varias veces en la comisaría, mi denuncia fue admitida, pero primero tuve que pasar por el médico legista y hacer terapia sicológica como medida cautelar y como no tengo dinero estoy yendo al hospital, donde las citas en salud mental son cada cinco meses".

Estas resignadas palabras corresponden a Florencia, una de las pocas peruanas que no ha cejado en su denuncia y espera que la lenta justicia peruana sancione al padre de sus hijos, responsable de muchos años de maltrato físico y psicológico. "Con la sentencia ya podré iniciar el juicio de divorcio", agrega.

Florencia tiene 47 años, pero luce mayor. Tiene tres hijas, un hijo y seis nietos, ha perdido algunos dientes en las peleas con su ex pareja, actualmente trabaja para una empresa de limpieza y hace tres años logró que el padre de sus hijos se fuera de la casa.

"Estábamos separados más de ocho años pero no se quería ir, decía que también era su casa, pero una tarde que le quiso pegar a mi hijo, yo justo estaba cocinando, me aloqué, tenía el cuchillo en la mano y lo amenacé; él me quiso pegar pero resbaló y se pinchó con el cuchillo, se hirió el brazo, se asustó. Se fue diciendo que ya no iba a poder dormir tranquilo. Me amenazó, pero estaban mis hijas que vieron que fue accidental. Y se fue", recuerda.

mujer_y_sidaSantiago de Chile, noviembre (SEMlac).- La violencia es una realidad en la vida de todas las mujeres y se hace más verdadera aún en quienes viven con VIH, tal como lo demostró el estudio "Dos caras de una misma realidad: Violencia contra las mujeres y feminización del VIH/sida". La investigación reveló que el VIH y la violencia se refuerzan mutuamente.

 

Según la investigación, una de cada dos mujeres con VIH vivieron violencia de cualquier tipo, de manera previa al diagnóstico, y una de cada tres de estas últimas sufrieron violencia múltiple, referida a más de un tipo de agresión. Del total de la muestra, una de cada 10 vivió todos los tipos de violencia que fueron estudiados (abuso sexual, violencia física, sicológica y sexual).

 

La pesquisa, realizada por Fundación EPES (Educación Popular en Salud), en colaboración con Vivo Positivo y Fundación Savia, fue efectuada a 100 mujeres con VIH que se están tratando con medicamentos.

 

Respecto a la vinculación violencia-mujeres-VIH, María Eugenia Calvin, de Fundación EPES, indicó que "hay investigaciones de la Organización Panamericana de la Salud que señalan la prevalencia de violencia en mujeres que viven con VIH. Estas dos pandemias se trabajan de manera separada, pero la violencia es un factor de vulnerabilidad para el VIH y viceversa".

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