Mujeres famosas

Mujeres famosas (54)

azurduyLa Paz, agosto (Especial de SEMlac).- "Juana Azurduy, flor del Alto Perú, no hay otro capitán más valiente que tú", reza una de las primeras estrofas de la cueca dedicada a una de las heroínas de la lucha independentista de Bolivia.

Lo curioso de la composición, escrita por Félix Luna, es que, según el texto, Juana es el más valiente capitán y no capitana. Y el género de esta palabra no es simple coincidencia, ya que en el tiempo que Azurduy vivió (1780-1862), las mujeres no tenían participación en la sociedad y menos en la lucha armada a favor de la independencia.

"La mujer estaba enfocada a los trabajos de la casa y al cuidado de la familia", cuenta el historiador Roberto Domínguez.

Ella fue la excepción, añade, "porque el hecho de tomar las armas a la par de su esposo, Manuel Ascencio Padilla, a favor de una causa revolucionaria, quebraba cualquier esquema pensado en esos tiempos".

JCPagesLa Habana, agosto (Especial de SEMlac).- Aunque la historia conocida revele apenas unos pocos nombres, muchas cubanas del siglo XIX se sumaron a las gestas independistas contra el dominio español, a contrapelo de la fuerte y arraigada tradición que las obligaban a vivir puertas adentro de sus casas.

"Queda por hacer una lectura de género de las guerras de independencia para aquilatar el verdadero papel de las mujeres", sostuvo en entrevista con SEMlac el doctor Julio César Gonzáles Pagés, historiador que ha dedicado muchas de sus investigaciones a rescatar la memoria de las mujeres de la isla.

"A la hora de hacer un estudio de este período, sobre todo a escala local, es importante visualizar personas, poner nombres. Pero también hay que hacer un análisis más global porque, a veces, cuando resaltamos individualidades, quitamos el mérito al colectivo y creo que las luchas por la independencia de Cuba tuvieron una participación de mujeres que no fue excepcional, sino mayoritaria", agregó el también coordinador de la Red Iberoamericana de Masculinidades.

La llamada Guerra de los Diez Años, primera contra la colonia española que recoge la historia cubana, comenzó el 10 de octubre de 1868 con el levantamiento en armas de Carlos Manuel de Céspedes, un hacendado y patriota de Bayamo, ciudad ubicada a unos 750 kilómetros de la capital, quien también liberó a sus esclavos.

BayamoLa Habana, agosto (SEMlac).- Bayamo, a 750 kilómetros al este de la capital, hoy llamada Ciudad Monumento, porque en sus calles nació la guerra que condujo a los cubanos a su total independencia, fue la cuna de mujeres heroicas: hijas, madres, esposas, capaces de empuñar un arma, convertirse en enfermeras y marchar a la manigua para vivir y morir en ella.

Hoy no nos puede causar el menor asombro ver a la mujer en las más variadas y disímiles actividades sociales, laborales y políticas. Pero, hace siglo y medio, su situación, sobre todo en países como éste, colonia de un estado feudal totalmente dominado por toda clase de prejuicios, era, poco más o menos que la de una figura decorativa.

Sin embargo, fue Bayamo cuna de mujeres bravías y cultas que, con su ejemplo, sembraron la semilla que germinaría en futuras generaciones. De entre ellas, escogemos a una bella bayamesa, nacida en 1831, hija de un rico hacendado que, huérfana de padre desde muy joven, fue ejemplo de belleza e inspiración para la canción-himno que, hoy por hoy, aún resuena en fechas patrias.

María de la Luz Vázquez Moreno, nacida en parto gemelar con Isabel Vázquez Moreno (quien desposara a Perucho Figueredo, autor del Himno Nacional), inspiró La Bayamesa, melodía no sólo motivo de la serenata que le ofreciera quien después se convirtió en su esposo, sino también canción vibrante y patriota que acompañó a las tropas a la manigua cuando, tomada por sorpresa, la ciudad de Bayamo fue recuperada por la tropa española, lo cual provocó que sus hijos la incendiaran para que el enemigo sólo recogiera cenizas.

irania_martinezLa Habana, mayo (Especial de SEMlac).- Haber transformado un vertedero en un espacio productivo ecológico es una de las muchas razones por las que la guantanamera Irania Martínez García mereció este año el Premio Anual a la Excelencia en el trabajo de la Mujer Productora, otorgado por la Asociación Cubana de Producción Animal (ACPA).

Pero la comisión designada por la Junta Nacional de ACPA para hacer la propuesta resaltó, además de los resultados económicos, cómo el trabajo de esta productora ha transformado las relaciones entre los hombres y las mujeres de su comunidad y ha mejorado las condiciones de vida y de trabajo de muchas personas.

La restauración de viviendas, el impulso a la creación de espacios deportivos y de recreación, y la optimización de las instalaciones de agua potable clasifican entre las acciones más aplaudidas por la comunidad que rodea a la Empresa de Cultivos Varios La Confianza, en el municipio de Guantánamo, al que pertenece el Centro Ecológico de Procesamiento de Residuos Urbanos (CEPRU) que Martínez dirige hace 10 años.

"Este premio es también al trabajo de un colectivo de hombres y mujeres que me han acompañado durante 10 años intensos y duros. Y es un compromiso", aseguró Martínez durante la entrega del galardón en la Casa Natal de la luchadora revolucionaria Celia Sánchez Manduley, en el municipio de Media Luna, de la también oriental provincia de Granma.

AmaliaLa Habana, marzo (SEMlac).- Nadie podía imaginar que la hija de José Ramón Simoni y María del Pilar Argilagos, nacida en pañales de seda y disfrutando de una niñez y una juventud dentro de la más alta aristocracia de la provincia de Camagüey, a unos 550 kilómetros de esta capital, se fuera a convertir en la esposa per se del legendario jurista, caudillo y libertador Ignacio Agramonte y Loynaz.

Su educación estuvo regida por fuertes rigores éticos y abarcaría no sólo las asignaturas primordiales, sino una exquisitez adquirida en escuelas y universidades de Europa y Estados Unidos.

En la reciente biografía que viera la luz en la recién concluida Feria Internacional del Libro 2010, sus autores Roberto Méndez y Ana María Pérez subrayan no sólo las cualidades de Amalia, sino su encuentro con quien sería su único amor y junto a quien emprendería la larga lucha por la libertad del suelo que la vio nacer.

Nadie mejor que los autores para describir aquel momento: "no es difícil imaginar los hechos, como quien reconstruye una novela romántica: en el salón de aquella familia de la alta sociedad habanera, el novel jurista Ignacio Agramonte se aparta un momento de la esquina donde conversaba de asuntos públicos, para fijar su atención en la mayor de las Simoni, que acaba de cantar una romanza", relatan.

KuncarLa Paz, febrero (SEMlac).- Su voz melodiosa era conocida por muchos jóvenes. Corrían los sesenta en Bolivia y se escuchaban sus programas de música donde el rock, la nueva trova cubana, la temática feminista, las ansias de libertad y las entrevistas inundaban los oídos de la audiencia de radio Chuquisaca, de propiedad de su familia.

Su nombre: Gridvia Kúncar, una comunicadora boliviana formada en la Universidad Autónoma Nacional de México. Como muchas mujeres y hombres que vivieron en el tiempo de las dictaduras militares violentas en Latinoamérica, fue exiliada de su país por anhelar democracia o pensar diferente.

Gridvia, más conocida como Gigi, se marchó de este mundo el pasado 25 de enero, a los 51 años de edad, pero hizo historia a través de la radio y la comunicación en Bolivia.

SEMlac habló con su sobrino Marcelo Llano Kúncar, quien comenta que ella "dejó Bolivia en 1978, rumbo a México". Era muy jovencita y valientemente reconstruyó su vida en un país hermano, cuando la brutalidad militar del gobierno de Hugo Bánzer Suárez amenazaba.

GabrielaSantiago, octubre (SEMlac).- Por generaciones nos narraron a la célebre premio nobel Gabriela Mistral como madre universal y abnegada, más cercana a una virgen asexuada que a la mujer de carne y hueso, apasionada e intensa que revelan sus cartas de amor lésbico, publicadas recientemente en el libro Niña Errante.

Los escritos forman parte de una donación de más de 40.000 documentos, entregados a Chile por la sobrina de Doris Dana, estadounidense hasta ahora conocida como amiga y albacea de Gabriela, pero que las epístolas revelan como el último gran amor de la Nobel.

Así, Lucila Godoy, convertida en Gabriela por propia voluntad, termina de despojarse de las capas que la cubrían para hacerla material de fácil comprensión en textos escolares, donde aparece reproduciendo los cánones tradicionales de lo que debe ser una "buena mujer".

La feminista y especialista en literatura de la Universidad de Chile, Gilda Luongo, dijo a SEMlac que "la sorpresa actual de muchos frente a un epistolario apasionado de amor lésbico de la Premio Nobel, es un modo de soslayar la cuestión candente y álgida de la pasión lésbica de esta mujer, que fue leída durante mucho tiempo como la gran madre de Chile-no madre. ¿Quién osa pensar en este país en una madre-lésbica? ¿Quién osa pensar en una madre apasionada que indaga y busca el placer a partir de sus deseos múltiples?".

NataliaLa Habana, enero.- Aún con la emoción en la voz y los ojos, Natalia Bolívar Aróstegui, historiadora, escritora y pintora, explica a SEMlac que no puede entender por qué ha sido merecedora de una condecoración de tal alto vuelo como la Orden Isabel la Católica.

Sólo cinco cubanos han recibido la orden: la escritora y petisa Dulce María Loynaz; Alicia Alonso, primerísima bailarina y directora del Ballet Nacional de Cuba; Carlos Manuel de Céspedes, sacerdote, prolífico escritor, promotor del pensamiento y la cultura cubanos y miembro de la Real Academia de la Lengua; Eusebio Leal, historiador de La Habana; y, desde el pasado 2 de octubre, Natalia Bolívar Aróstegui.

Lo había soñado esa misma tarde, en una siesta de la que se levantó buscando qué querían decir, en la charada, los números 80, 50 y 42. El 80 significa buena noticia, el 50 alegría y el 42 España.

"Traté de interpretarlo" cuenta a SEMlac, "cuando de pronto entra mi hija Natacha y me entrega un sobre que trae en la mano. Dentro venía una carta, muy cariñosa, del Embajador de España en Cuba, quien me informaba el otorgamiento de la Encomienda de la Orden Isabel la Católica. Por poco me da un infarto. No fue fácil, pero hoy por hoy me siento muy orgullosa y feliz".

vicentinaLa Habana, febrero.- Cuba celebró a fines de enero el centenario de Vicentina Antuña, feminista y pedagoga excepcional, vinculada a las luchas por los derechos de la mujer en la isla desde las primeras décadas del siglo XX.

"No hay mujer honrada que pueda sostener sin sonrojo que le es indiferente el porvenir de su país", afirmó esta cubana en 1939, en una época en que las damas solían reservarse sus opiniones y mantenerse bien guardadas, puertas adentro de sus hogares.

Entonces comenzaba la Segunda Guerra Mundial y se clausuraba el III Congreso de Mujeres en Cuba. Vicentina, una de sus organizadoras, abogaba por mantener la paz nacional, además de pronunciarse en contra de la guerra fuera de las fronteras.

Según el doctor Julio César Gonzáles Pagés, estudioso del feminismo en Cuba y coordinador de la Red Iberoamericana de Masculinidades, el citado congreso fue una ruptura con el feminismo anterior, pues muchas demandas históricas de las mujeres como el divorcio, la patria potestad, el sufragio, las legislaciones obreras y de maternidad ya eran realidad.

Washington_marchBuenos Aires, marzo (SEMlac).- Geraldine Lewis es una neoyorquina radicada en Madrid hace casi tres décadas. Tiene 73 años, aunque en persona no tiene edad, porque si bien su dolor es vetusto, su espíritu ostenta vigor adolescente.

Entre otros sucesos clave en la historia de los Derechos Humanos, participó en movimientos contra el armamentismo nuclear junto a Martin Luther King, contra la guerra de Vietnam, por la reconciliación definitiva en Oriente Próximo… Y en 2001 su hijo murió sepultado bajo una torre gemela.

Podría sentir furia, pero persiste en su lucha por la Paz. Estados Unidos le duele; ha sido su cuna, pero también su tumba, confiesa esta mujer extraordinaria que una vez a la semana, para despojarse un rato del duelo infinito, baila tango.

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