Mujeres famosas

Mujeres famosas (51)

Maria_Isabel_DiazLa Habana, febrero (Especial de SEMlac).- Ella barría el piso, cambiaba ceniceros, seguía con la mirada ansiosa los platos de comida, iba creando el caos. Cuando las luces se apagaban y sonaba la música, María Isabel Díaz aparecía en el escenario y cantaba "yo quiero ser una chica Almodóvar…" El espectáculo había sido preparado por ella misma, tras su llegada a España, en 1996, y durante mucho tiempo lo adaptó para "bares y cantinas".

Con el vestido de 15 de su hermana, cantaba aquella canción que había repetido tantas veces frente a su espejo en La Habana y, al final, le daba la espalda al público. Entonces, bajo el vestido brillante que apenas le servía, se veía su pobre traje de camarera.

Trabajar con Pedro Almodóvar, el director de películas "entrañables" como Mujeres al borde de un ataque de nervios, Átame o Todo sobre mi madre, ni siquiera parecía una opción cuando viajó a Barcelona para unas presentaciones teatrales y decidió quedarse por un tiempo, confesó 10 años después en una conversación totalmente informal, en su apartamento habanero, por los días en que llegó a la capital de Cuba para la presentación de la película Volver (Pedro Almodóvar, 2006), en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.

Graduada del Instituto Superior de Arte de Cuba (ISA), María Isabel Díaz tendría 16 años cuando empezó a actuar en el grupo de teatro del preuniversitario habanero "Antonio Guiteras". Unos años después, aún siendo estudiante del ISA, fue llamada por el cineasta Orlando Rojas para el papel protagónico de la película Una novia para David (1985).

ngela_CorveaLa Habana, febrero (Especial de SEMlac).- Se veía montada sobre un barco, lista para saltar al agua a la caza de hallazgos. Su primera incursión marina fue en la embarcación Xiphias —nombre científico de un pez—, en una experiencia que reafirmó su vocación.

Lo que ella es hoy no le cayó del cielo, lo forjó con empeño. Trabajando como técnica, hizo estudios superiores de Biología marina y se convirtió en investigadora del Instituto de Oceanología, del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba. En esos años, reportó la presencia en aguas cubanas de una especie rara de holoturia —pepino de mar—, en una inmersión a 27 metros de profundidad.

Carrera de obstáculos

La vida le ha puesto zancadillas, pero ella no se amilana; con Ángela no hay espacio ni tiempo para la rendición.

El nacimiento de su segunda hija, Elisa, en 1984, cambió su vida. A los seis meses, los médicos le diagnosticaron a la niña una lesión estática del sistema nervioso central. Para que Ángela trabajara, alguien debía cuidarla siempre.

maria_alvarez_riosLa Habana, diciembre (SEMlac).- La noticia de la muerte de la musicóloga, compositora y pianista María Álvarez Ríos en la madrugada de este 6 de diciembre, hizo retornar a la niñez a numerosos artistas cubanos.

Nacida en el poblado de Tuinicú de la antigua provincia de Las Villas en un junio caluroso de 1919, esa madrugada fría la apagaba a los 91 años y podía reducirla, a pedido propio, a cenizas; pero jamás desaparecería de tanto niña y niño que ya adulto y hasta en la adultez mayor, incorporaría ante un escenario cualquiera, el consejo de María escuchado muchos años atrás.

La impronta María, distribuida y multiplicada en diversos aspectos de la cultura nacional, estuvo y estará en la música detrás de cortinas teatrales, en paneles instructivos en los años iniciales de la televisión, en las traducciones de óperas italianas al español, en numerosas composiciones de variados géneros, en meticulosas investigaciones.

Este alud de posibilidades, dada la inteligencia, creatividad y tesón de la poseedora, puede reproducirse en las largas listas analizadas para otorgar premios y condecoraciones y después de la muerte, para rellenar las frías efemérides del año.

Aida_BahrAida Bahr es una de esas mujeres que en Cuba llamamos "de carácter", de las que saben sostener con firmeza la mirada y nunca visten de silencio la opinión.

Su presencia impone un respeto profundo; la voz es grave, el verbo inquieto, el pensamiento aguzado e intenso. No se anda edulcorando sentidos porque prefiere llegar sin reparos al interior de la idea, y con la misma energía la defiende en cualquier parte, ya sea en la presentación de un libro de la editorial que dirige, en un panel de escritores o en esta entrevista.

Como narradora contemporánea es ya uno de esos nombres inscritos en la historia de la literatura cubana. Más de dos décadas de trabajo sostenido componen una obra donde la prosa de ficción gana casi todo el espacio y las mujeres cubanas, sus conflictos, su cotidiano enfrentamiento con la realidad social se encuentran sumamente representados.

Nació en Holguín, en 1958, pero es Santiago de Cuba la ciudad que la dio a conocer como creadora, en la que formó su familia y desde la cual desarrolla un importante trabajo como directora de la revista SIC de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en esa provincia y de la Editorial Oriente, donde destaca la colección Mariposa, dedicada por entero a los estudios de género.

Angela_DavisBogotá, septiembre (Especial de SEMlac).- "Las mujeres han luchado contra la violencia doméstica y sexual, han logrado leyes a nivel nacional importantes, pero pese a ello estas violencias no han disminuido, son una pandemia en el mundo entero", afirmó a SEMlac, en conferencia de prensa, Ángela Davis, la veterana luchadora estadounidense de los derechos de los afroamericanos, quien visitó Bogotá del 13 al 17 de septiembre.

Ya no luce su peinado "afro", que la hizo tan reconocible, pero sí mantiene su ensortijada melena, que se bambolea a su paso decidido, o cuando acentúa con su cabeza sus afirmaciones contra el sistema carcelario, el racismo o el machismo.

Su sonrisa y facilidad de palabra siguen acompañado sus conferencias, tanto en la Universidad de California, donde es profesora de filosofía, como en las charlas que brinda en el exterior, como las que ofreció en la Universidad Nacional de Colombia, por invitación de la Escuela de Estudios de Género de esta institución.

La líder de los años sesenta en la lucha contra el racismo en Estados Unidos, alumna del filósofo Herbert Marcuse, miembro del Partido Comunista, de las Panteras Negras y perseguida por el FBI en aquellos años, hoy sigue activa lo mismo en la cátedra que en las luchas civiles.

AramayoLa Paz, septiembre (SEMlac).- Mariana Aramayo tiene 28 años, es boliviana, estudió psicología y desde los 15 años, hasta ahora, dedica su vida a trabajar con y por las y los demás.

Cuando pequeña se percató del dolor y desigualdades sociales que vivían otros seres humanos, tanto en su país como en el mundo entero, y, desde que pudo, participó activamente para ayudar, en la medida de sus capacidades, a través del voluntariado.

Esta joven mujer ha trabajado en países como Haití, Chile, San Vicente y Las Granadinas; desde luego, en su propio país (Bolivia), y próximamente viajará a Malawi para seguir ayudando. SEMlac contactó con ella para conocer sus experiencias.

manuelita_saenzCaracas, agosto (Especial de SEMlac).- Doscientos años pasaron y su estela recorrió nuevamente las tierras que soñó liberadas y en unidad. Manuela Sáenz (1797-1856), la Libertadora del Libertador, ahondó simbólicamente, en espíritu y polvo, los caminos por los que transitó y luchó, para llegar a aposentarse en Caracas, al lado de los restos de quien fuera su compañero de lucha y gran amor, Simón Bolívar.

El sueño de Manuela Sáenz y Simón Bolívar, junto con miles de mujeres y hombres de su tiempo, fue independizar a los pueblos de América del colonialismo español y construir la Gran Colombia.

Ella, ecuatoriana de nacimiento, Coronela del Ejército Libertador hasta su muerte y recién nombrada Generala por el presidente ecuatoriano Rafael Correa, es la tercera mujer en entrar al Panteón Nacional de Venezuela, donde reposan los restos de próceres nacionales.

En medio de las celebraciones por el Bicentenario de la independencia de diversos países latinoamericanos, entre ellos Venezuela y Ecuador, un puñado de la tierra donde murió Manuela simbolizó sus restos y viajó desde Paita, Perú, hasta Caracas, Venezuela, haciendo un recorrido similar al de las luchas de la Gran Campaña. Cabalgó por Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela, lugares donde las luchas emancipadoras bolivarianas concitaron la adhesión de miles.

Antonia_SantosBogotá, agosto (Especial de SEMlac).- Aunque en los textos escolares de Colombia sólo se mencionan tres mujeres en la historia de la Independencia —que cumplió 200 años el 20 de julio pasado—, la participación femenina fue masiva, según lo demostró una reciente investigación.

"Tradicionalmente sólo se reconocen tres mujeres —Antonia Santos, Manuelita Sáenz y Policarpa Salavarrieta—, debido a que esa versión responde al estilo de historiografía donde los héroes y los personajes, no los grupos sociales, determinan la historia", explicó a SEMlac Ana Serrano.

Ella, junto con Jenni Lorena Mahecha, Nidia Gómez y Diego González, son autoras de la investigación "Francisca Guerra: la enérgica e iracunda y otras protagonistas del 20 de julio".

Tanto Antonia Santos como Policarpa Salavarrieta fueron fusiladas por su militancia en la causa independentista.

manuela_espejoQuito, agosto (Especial de SEMlac).- Trece mujeres del siglo XVIII y del XIX, que vivieron la transición de la Real Audiencia de Quito a la República del Ecuador, constaron en la lista de personalidades que el presidente Rafael Correa mencionó en su discurso por el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de 2010.

De ese grupo, el Jefe de Estado destacó a Manuela Espejo como una de las representantes del movimiento de intelectuales que se comprometió con el proceso independentista, iniciado con la Revolución de Quito, del 10 de agosto de 1809, y culminado 13 años después, con la Batalla de Pichincha del 24 de mayo de 1822.

Pero, el nombre de la "mujer ilustrada", como la califica el ensayista Carlos Paladines, está resonando con fuerza desde hace algún tiempo atrás.

En 2009, de forma casi simultánea a la celebración por los 200 años de la revuelta quiteña, la Vicepresidencia de la República bautizó en su honor a la misión solidaria que identifica y diagnostica a las personas con discapacidad a escala nacional.

LeonaVicarioMéxico, agosto (Especial de SEMlac).- En 1821, cuando todavía se podía percibir el olor de la pólvora de la guerra de Independencia en México, mujeres diversas se parapetaron en la plaza del norteño estado de Zacatecas para pedir el voto ciudadano.

Doscientos años después, la ciudadanía de las mujeres sigue limitada y apenas tres por ciento de los más de 2.500 municipios tiene a una mujer al frente. De la misma manera, miles de mexicanas en pleno siglo XXI siguen muriendo por parto, por cánceres femeninos, por asesinatos de género y son, entre quienes habitan el territorio nacional, las más pobres. Sufren de discriminación e indiferencia.

El dato de 1821 habla de una larga tradición de defensa, por las mujeres, de sus propios derechos. Quienes participaron en esa guerra tomaron las armas, impulsaron a sus hijos para no cejar en el empeño de liberarse del yugo español, fueron valientes conspiradoras y usaron su seducción para debilitar a los enemigos.

Fueron periodistas de guerra; construyeron los idearios de la protección social de niños y niñas, tomaron conciencia social, resultaron perseguidas, encarceladas, abusadas sexualmente y muchas también estuvieron en contra de la guerra.

Página 3 de 4
Volver