Género

Género (376)

Por Alicia Mendoza Guerra
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

México, septiembre (SEMlac).- Mariana duda que el matrimonio sea fuente de realización personal. En casa siempre escuchó historias de las mujeres del grupo familiar que no se casaron y que han tenido una vida más estable y satisfactoria que las que sí lo hicieron.
Mientras tanto, en su pequeña tienda del barrio de La Lagunilla, arropada por los colores vivos de los vestidos de XV años y el blanco de los vestidos de novia, Inés recuerda, con cierto pesar, que hace apenas cinco años cada fin de semana le compraban seis vestidos de novia; pero desde hace un par de años, cuando vende, vende solo uno o dos. Ella se ha dedicado por 18 años a la venta de ajuares de novia en este tradicional mercado de la capital mexicana.
En México el matrimonio marca una tendencia a la baja de 18 por ciento en un lapso de 15 años.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2000 se registraron 707.422 matrimonios y en 2014 se realizaron solo 577.713 uniones conyugales, cifra que incluye matrimonios entre personas del mismo sexo.
Pero ¿por qué no se casan las mexicanas?
Mariana es socióloga y tiene 33 años. Ella no se vio casada nunca, pues decidió concluir sus estudios universitarios. Opina que una mujer casada en este país se enfrenta a muchas desigualdades, ya que "ahora tenemos que poner nuestro salario al ingreso familiar, pero igual tenemos que llegar a hacer el trabajo del hogar, a diferencia del hombre que no tiene que llegar a la casa a trabajar".
Además, este año viajará a Francia a realizar estudios de maestría e imaginarse con este nuevo futuro siendo casada "sería un yugo", confiesa. Así que nunca pensó en casarse ni cuando tuvo a su hijo, pues dice que "para tener hijos y mantenerlos ya no necesitas estar casada y la situación se aclara si el hombre no es responsable."
La información de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) d 2014 indica que, en el país, 41 por ciento de las mujeres de 15 años y más está casada y 16,2 por ciento vive en unión libre. La población de mujeres solteras representa 25,9 por ciento, mientras las separadas, divorciadas o viudas tienen una proporción de 16,9 por ciento.

Consecuencias para la industria del vestido de novia
Esta disminución en el matrimonio se refleja en la industria de vestidos de novia en México.
Entre casaderas de todas las edades acompañadas por sus amigas y familiares, José relata que ha trabajado por 30 años en el corredor de las novias en el centro de la Ciudad de México.
Cuenta, además, que en la temporada alta de 2015 los números de las 17 tiendas de la empresa para la que trabaja actualmente registraron una caída de 25 por ciento, comparado con temporadas anteriores. José prefiere usar otro nombre y no mencionar la marca para la que trabaja, por seguridad.
Rosa toma su tiempo para hablar con entusiasmo de su experiencia en la industria, tiempo durante el cual su tienda permanece desierta. Relata que ha trabajado desde hace seis años en las tiendas de la calle de República de Chile y confirma la tendencia negativa, pues dice que en la última temporada alta, que va de octubre a diciembre, la tienda donde trabaja solo vendió 50 vestidos, cuando en años pasados "se llegaron a vender hasta 70".
La industria del vestido de novia del sector de lujo en México también ha visto una disminución de futuras esposas frente a sus aparadores. Alejandra Cal y Mayor Awad, senior buyer de la marca española Rosa Clará en México, considera que sí "se nota una disminución del mercado en México, pero en Europa la caída es mayor".
Pese a que México es el segundo mercado en importancia para Rosa Clará a nivel mundial, su representante en el país dice que en los últimos 10 años ha cambiado mucho el mercado de novias, lo mismo que la vida de las mujeres.
"Antes la mayoría de las mujeres estaba en su casa hasta que se casaba, el papá le pagaba la boda, el novio le pagaba el vestido y de esta forma más tradicional se repartían los gastos de las bodas.
"Ahora muchas de las mujeres trabajan, se independizan, viven solas, después comienzan a vivir con sus novios y ya cuando llega el momento de la boda comparten los gastos, tanto de la boda, el vestido, la luna de miel, todo. Ya no tienen el soporte económico de los papás y por lo mismo su presupuesto es más bajo, buscan hacer eventos más chicos, más casuales, más informales".
La industria del vestido en general en México tiene un alto valor social, emplea fundamentalmente a mujeres y está integrada por 20.000 empresas que representan 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) manufacturero, de las cuales 90 por ciento son pequeñas y medianas Empresas (Pymes).
La Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CANAIVE) registró en el primer semestre de este año un crecimiento de 4,5 por ciento en la totalidad del sector productivo. En 2012 la industria textil y del vestido marcó una fuerte caída, ante la cual en 2014 el gobierno federal anunció medidas para impulsar la industria textil-vestido y la Secretaría de Hacienda estableció mecanismos para impedir la importación de productos subvaluados.
El pasado mes de junio, directivos de la CANAIVE auguraron que este año la industria mexicana del vestido crecería al doble de la económica mexicana en general, afirmaron que la industria se encuentra entre los sectores productivos más dinámicos y de mayor expansión en el país.
Pese a los datos de la CANAIVE, la industria del vestido de novias en México sigue registrando todavía un menor número de ventas en los aparadores.
Es el caso de Maricarmen, quien desde hace 16 años vive entre telas, encajes, diseños, máquinas y vestidos. Antes de dedicarse a diseñar y confeccionar estos trajes, solo vendía telas de gran calidad hechas en Tlaxcala, México, hasta que hace 15 años la fábrica cerró, por "los precios de telas chinas contra las que no podía competir".
Las amigas y clientas de Maricarmen la animaron a hacer vestidos, pues ya que tenían las telas y no sabían con quién llevarlas, entonces se decidió a diseñar y confeccionar vestidos de novia. Así que después de que la fábrica de Tlaxcala cerrara, ella tuvo que buscar por todo el país telas de excelente calidad, pero solo las encontró en el extranjero: España y Estados Unidos.
Maricarmen considera que ha bajado muchísimo la venta de ropa en general, porque los precios de la ropa importada china que se vende en tiendas en México son irrisorios, y "no podemos competir con esos precios, porque nuestras telas y prendas son mejores".
Esos precios, dice, "acortan nuestras posibilidades de vender nuestro producto de calidad."
En la boutique de Maricamen se confecciona al mes un vestido de novia, pero confiesa que vive con la angustia diaria de saber si va a salir para pagar la luz y la renta.
Ante este escenario, la industria del vestido de novia se está diversificando, reinventando y perfeccionando para poder competir.

Estrategias de la industria nupcial
En el mercado de la Lagunilla, Inés y su hija Laura mantienen la empresa familiar, Novedades Lupita. Juntas diseñan y confeccionan, además de los vestidos de novia, los atuendos de las quinceañeras. Hace tres meses redujeron el espacio de exhibición de vestidos de novia en su tienda para aumentar el espacio de vestidos de XV años, porque se venden más.
Las quinceañeras, dice Laura, quien estudia diseño y confección de ropa, "todavía tienen la ilusión de vestirse de princesas, las chicas de ahora ya no se casan y las que vienen en busca de vestidos para su boda son chicas de otros estados, porque ellas tienen más arraigada la costumbre de casarse de blanco".
Tanto para Inés como para Laura, su proyecto de vida está en los vestidos. Hace cinco años lograron abrir su establecimiento propio "para poder competir", dicen. Al compartir los altibajos que han tenido en el negocio, les emociona mostrar sus nuevos diseños y contar el tiempo que les toma satisfacer a un cliente, "varios meses y largas jornadas de trabajo". Aunque ambas coinciden en que necesitan más apoyos financieros del gobierno, "para que nuestro negocio familiar pueda crecer".
En la boutique de Maricarmen ella y otras 10 mujeres hacen, además del vestido nupcial, los vestidos de las damas de honor, de la mamá de la novia, de las hermanas, es decir, el paquete completo, pues así lo han pedido las clientas hace muchos años. "Cuando ellas ven la calidad de nuestras telas y diseños, se convencen y mandan a hacer todos los vestidos para la familia de la novia".
Al igual que Inés, Maricarmen opina que le ha sido difícil encontrar financiamientos y apoyos gubernamentales para poder hacer su negocio más rentable.
Con un mercado mermado, Rosa Clará se prepara con precios más bajos para poder llegar más a la población de mexicanas de posición socio económica alta, pero también para llegar al mercado de posición socio económica media.
La oferta en "el mercado es muy competitivo, las novias buscan las promociones, las facilidades de pago, meses sin intereses, un porcentaje de descuento por pagar al contado o poder pagar en dos partes."
La representante de la marca española, que en México sabe que las posibilidades de crecer son limitadas y también que la oferta de marcas de lujo ha crecido y seguirá creciendo en este país, pues "ahora en el corredor de Masaryk se puede ver más tiendas de las que había hace 10 años", dice.

¿Qué buscan en sus vestidos las novias mexicanas?
Selene se casó el año pasado. Ella encontró su vestido ideal en "la calle de las novias", después de dos días de visitar tiendas. Para ella es importante destacar que la experiencia de elegir vestido "no necesariamente fue agradable, porque hay una parte muy dura que tiene qué ver con las expectativas de los otros, el cuerpo y la belleza".
Recuerda que se probó varios vestidos hasta encontrarse en una tienda donde le trataron mejor que en otras, ahí encontró y eligió esa prenda de importación española que le sentó mejor y que para ella representa "lo especial y único que es el día de nuestra unión, lo ceremonial e irrepetible".
De acuerdo con Maricarmen, hoy en día llegan a su boutique mujeres de 27 años, con poder socio económico alto, "ya no llegan tan jovencitas".
De igual forma, Alejandra Cal ha percibido que Rosa Clará atiende un mayor número de mujeres independientes y que "la edad de las novias va en aumento, antes era como de 25 a 30 años, ahora vemos que tienen entre 28 a 35 años".
El matrimonio como institución social, aún está muy presente en México y "las mujeres que quieren seguir la tradición de llegar a la iglesia lo quieren hacer con un vestido de moda, no con cualquier vestido", opina Mariana Rodríguez, también representante de Rosa Clará.
"La novia que paga su vestido es un cliente con más exigencia y quiere tener un abanico más amplio de opciones, quiere ver las 15 opciones que hay antes de decidirse por una. Buscan calidad y excelencia en su vestido, pero también piden un servicio especializado y asesoría de imagen", comparte Alejandra Cal.
De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor y su estudio "Brújula de Compra", las mexicanas invierten en sus vestidos de novia en promedio 6,2 por ciento del total de los gastos de la fiesta; es el segundo gasto más significativo después de la renta del salón.

Por Dixie Edith
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

La Habana, agosto (SEMlac).- Presentes entre las primeras cinco causas de muerte en Cuba desde hace más de tres décadas, los accidentes, sobre todo de tránsito, siguen acaparando titulares de prensa, pero especialistas llaman a mirar con lupa las interioridades de un asunto que impacta de maneras diferentes a las personas, según su edad y sexo.
Al cierre de 2015 se produjeron en la isla 5.421 defunciones por accidentes de todo tipo y se estima que esta causa de muerte es responsable de que haya 5,3 años de vida potencialmente perdidos por cada 1.000 habitantes, según datos del Anuario Estadístico de Salud de Cuba correspondiente a 2015, publicado este año por el Ministerio de Salud Pública (Minsap).
El mayor impacto sigue siendo para los hombres. La tasa de mortalidad por esta razón para la población masculina es de 50,5 fallecimientos por cada 100.000 cubanos, frente a 46,1 en el caso de las mujeres.
Sin embargo, las diferencias se van acortando. Si en 2006 los datos del Minsap registraban 1,5 hombres fallecidos por cada mujer, en 2015 esa proporción se redujo a 1,1.
Hay diferencias también en cuanto al comportamiento por grupos de edades: hasta los 25 años, los accidentes oscilan entre la primera y la segunda causa de muerte, un comportamiento similar al del resto del planeta.
Esto no es casual. Entre las personas más jóvenes se registra una tendencia a "adoptar comportamientos de riesgo" y a actuar bajo presión del grupo de amistades, confirma el "Informe sobre la situación mundial de la seguridad vial", publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2015.
Sin embargo, es la diferencia entre el impacto de los accidentes en hombres y mujeres la que demanda análisis más detallados, pues revela claras inequidades de género, según han alertado desde hace más de una década expertas como las doctoras y especialistas en temas de género y salud Leticia Artiles Visbal e Ileana Castañeda Abascal.
"La salud de mujeres y hombres es diferente y desigual. Diferente porque hay factores biológicos (genéticos, hereditarios, fisiológicos) que se manifiestan de forma distinta entre los sexos y muchas veces se mantienen invisibles para los patrones androcéntricos de las ciencias de la salud", precisa Castañeda Abascal en su artículo "Diferencias relacionadas con la salud de mujeres y hombres adultos mayores".
A juicio de esta experta, las inequidades se producen a partir de dos fuentes: la desigualdad de derechos y la de oportunidades, pero también por los roles que mujeres y hombres desempeñan en la vida pública y la doméstica.
Por ello, "la forma de vivir y, por tanto, las oportunidades de ser saludables, son diferentes para cada sexo", precisa en el texto publicado en 2013 en la Revista Cubana de Medicina General Integral.
Así, mientras ellos mueren más por accidentes de tránsito, ahogamiento y sumersión; ellas lo hacen por obra y gracia de caídas y exposición al humo, el fuego y las llamas.
Y si la OMS ha catalogado a los accidentes de tránsito como una "epidemia oculta" o silenciosa, ¿qué decir de esos otros que ocurren puertas adentro del hogar?
"Los riesgos físico-mentales que las tareas domésticas provocan usualmente se tornan irrelevantes, debido a la invisibilidad física y social de este trabajo y por el desconocimiento que existe acerca de la repercusión del mismo en la salud humana", asevera la socióloga Magela Romero Almodóvar en su artículo "La repercusión del trabajo doméstico en la salud femenina". 
"El tiempo invertido frente a cocinas y hornos, con sus humos y calores, puede acarrear enfermedades respiratorias y alérgicas como bronquitis y asma", advierte Romero Almodóvar, profesora del Departamento de Sociología de la Universidad de la Habana.
Pero también "la adopción sistemática de determinadas posturas inadecuadas para la realización de las actividades domésticas incide en el origen y desarrollo de afecciones osteomusculares como: artrosis, osteoporosis, contracturas y dolores musculares frecuentemente vistas en las mujeres", agrega la socióloga.
Artiles Visbal, por su parte, ha alertado sistemáticamente del riesgo de malnutrición y desnutrición que sufren las mujeres en su afán de privilegiar en asuntos de alimentación a hijos, hijas, esposos, padres, madres y otros familiares, un comportamiento que tiene mucho que ver con los mandatos patriarcales.
Para Romero Almodóvar, urge "profundizar en las consecuencias de estas labores para la salud femenina, en función de elaborar propuestas que contribuyan a una redistribución social más justa y eficiente de las tareas del hogar, y conseguir el logro de una mayor igualdad entre géneros en el ámbito de la salud".

De la Redacción
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

México, agosto (SEMlac).- Organizaciones de la sociedad civil demandaron a las y los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación cumplir con el principio constitucional de paridad entre hombres y mujeres en la nueva conformación de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
En una carta pública, las organizaciones proderechos de las mujeres expresan que esperan -como una acción afirmativa para seguir avanzado en el logro de la igualdad sustantiva-, que la SCJN conforme dos de las siete ternas solo con mujeres.
De esta manera, afirman, se garantizará que al menos dos de las Magistradas del máximo órgano de impartición de justicia electoral en México sean mujeres.
Organismos como Católicas por el derecho a Decidir, el área de Derechos Sexuales y Reproductivos del CIDE, Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad de Género y Ciudadanía, Trabajo y Familia, destacan el papel que el TEPJE ha tenido para dirimir conflictos electorales y garantizar el acceso a la justicia en nuestro país.
Asimismo, su labor ha sido clave para frenar la violencia política contra las mujeres y garantizar la igualdad sustantiva en el ejercicio de sus derechos políticos.
Por esta razón, la renovación de quienes integran la Sala Superior nos parece fundamental, puntualiza la misiva.
Y es que el pasado martes, se divulgó la lista de 21 aspirantes, quienes conformarán las siete ternas que el Senado analizará para elegir a los integrantes de la Sala Superior, de ese total solo seis son mujeres, "todas con una trayectoria que las avala para cumplir a cabalidad con las funciones exigidas por el cargo".
Las otras organizaciones que firman esta carta pública son: EQUIS: Justicia para las Mujeres, Grupo de Información en Reproducción Elegida y el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, que aseguran que México cuenta con una legislación electoral de vanguardia que garantiza el principio de paridad entre hombres y mujeres en las candidaturas.
Por ello, demandan extender este principio constitucional para la conformación del máximo órgano de impartición de justicia electoral en el país es lo mínimo que se puede exigir.
"Estamos seguras que, como en otras ocasiones, la SCJN seguirá siendo un referente en materia de protección de los derechos humanos de las mujeres y la igualdad de género".

Por Alicia Mendoza
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

México, agosto (SEMlac).- Amalia García, secretaria del Trabajo y Fomento al Empleo de la Ciudad de México, afirmó que las mujeres viven un futuro económico más dramático, ya que la mayoría que ahorra no piensa en su retiro, sino para usarlo en necesidades urgentes e inmediatas, debido a que los salarios son insuficientes y no les permiten guardar para su futuro.
Durante el segundo día de la Primera Convención Nacional de Afores se llevó a cabo la mesa "Género y Pensiones", en la cual también participaron Lorena Cruz, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres); Vanessa Rubio Márquez, subsecretaria de Planeación, Evaluación y Desarrollo Regional de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), y Edna Jaime, directora del Centro de Estudios México Evalúa.
La titular del Inmujeres expuso la urgencia de "fortalecer las políticas laborales e introducir cambios urgentes en los sistemas de pensiones para garantizar la igualdad de género" y "solucionar de raíz sus deficiencias". Porque, explicó, "89 por ciento de las mujeres no tiene acceso a una jubilación", y "sólo el 3,7 por ciento de las mujeres está pensionada".
Por su parte, Edna Jaime consideró que en México "ser mujer y vivir bien es difícil en el presente y será casi imposible en el futuro", y resaltó que 60 por ciento de las mujeres siente incertidumbre económica al momento de su retiro, de acuerdo con datos de la "Encuesta 2015 Ahorro y futuro: una perspectiva de género" de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore).
Según datos de ese estudio, ocho de cada 10 mujeres no tienen una cuenta bancaria. El 52 por ciento de las mujeres no ahorra para el futuro, porque prefiere resolver sus necesidades actuales. Además, 57 por ciento ahorra en su casa y ello explica el bajo rendimiento del ahorro. De las mujeres que ahorran, 71 por ciento no piensa en juntar para su retiro sino para otros imprevistos o gastos de las familias. Y seis de cada 10 piensan que el gobierno o sus hijos deben ayudarles cuando llegue el momento del retiro.
"Con estas cifras es claro que México vivirá una transición demográfica muy compleja, con mujeres que enfrentarán vulnerabilidad económica en su vejez", aclaró Jaime.
De igual forma, la subsecretaria de la SEDESOL, Vanessa Rubio, dijo que a las mujeres les cuesta más trabajo ahorrar para el retiro, por lo que se debe aspirar a la equidad para mejorar la calidad de vida de las mujeres. Y es que, expuso, "en México son aún 34.8 millones de mexicanas las que no tienen acceso a la seguridad social".
Lorena Cruz afirmó que el reto que tiene México es incrementar la participación de este sector poblacional en el mercado laboral formal, porque actualmente sólo 43 por ciento de las mujeres en edad de trabajar participa en el mercado laboral.
Eso significa, explicó la titular de Inmujeres, que México "está desperdiciando un importante bono de género", y si las mujeres no están en el mercado de trabajo formal es porque tienen triples cargas de trabajo, situación que les orilla a ingresar al mercado laboral informal y a aceptar condiciones de trabajo "no igualitarias por miedo a perder el empleo".
Por ello, dijo Lorena Cruz "es un reto para el gobierno crear infraestructura para facilitar la conciliación entre la vida laboral y la familiar".
Finalmente, Amalia García puntualizó que la mejor política social es el empleo y que "es un derecho de las mujeres tener un trabajo digno con salario digno, como lo marca la Organización Internacional del Trabajo".

Por Lirians Gordillo Piña
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

La Habana, agosto (Especial de SEMlac).- La apertura del trabajo por cuenta propia ha estimulado la inventiva de muchas cubanas. Aunque no resulta sencillo encontrar un nicho en el mercado de las actividades aprobadas para ejercer por cuenta propia, algunas mujeres han creado negocios reconocidos por la calidad de su servicio y originalidad.
Al clásico taller de reparación de bicicletas, la ingeniera cubana Nayvis Díaz Labaut le sumó cultura de servicio, capital humano preparado y una mirada empresarial. A Díaz Labaut le gusta romper con esquemas y se propuso, además, que Velocuba -el nombre que lleva la pequeña empresa- estuviera integrada por mujeres, una manera de romper con los prejuicios que conciben al mundo del ciclismo como un espacio exclusivo de hombres.
"Al principio éramos Dayli Carvó Interian y yo haciendo todo el trabajo. Dayli es licenciada en cultura física y ciclista por muchos años. Yo tuve que aprender del mundo de las bicicletas y empecé embarrándome las manos de grasa. Hacía de todo: limpiaba, atendía a los clientes, repartía sueltos promocionales en la calle, llevaba la administración y la contabilidad", dijo Díaz Labaut a SEMlac.
Un estudio de mercado le mostró a esta licenciada en Ingeniería Industrial que los talleres de reparación de ciclos en la capital eran pocos y con servicios limitados. Así Velocuba amplió su oferta y, además de reparación de bicicletas, ofrece arrendamiento, asistencia técnica a ciclistas en la vía, servicio a domicilio y rutas por zonas de interés turístico en la capital.
"En septiembre de 2014 inauguramos el primer taller. Estuvimos sin clientes solo tres días, las personas llegaban con curiosidad y poco a poco contamos con la mejor herramienta de mercadotecnia que se puede tener en este país, que es "de boca en boca". Las personas comenzaron a dar a conocer nuestros servicios y la seriedad con que trabajamos", recuerda Díaz Labaut.
A solo dos años de creado, Velocuba cuenta con dos talleres; su ubicación privilegiada es práctica y atractiva para la clientela nacional y extranjera que frecuenta los locales emplazados en la barriada del Vedado y en el Centro Histórico de la capital, respectivamente.
La protección al cliente es una clave en este emprendimiento económico. Hacer crecer la clientela y mantenerla es un reto que afrontan con calidad, servicios de garantías, atención individualizada y alta profesionalidad. 
"Buscamos que el cliente siempre se vaya complacido. Ese tipo de concepto creo que falta en el mundo empresarial cubano y es lamentable porque un cliente bien atendido se convierte en un cliente fiel y no va a buscar el servicio a otro sitio. Incluso. Yo tengo clientes que vienen de Habana del Este y de Matanzas", comenta la licenciada en ingeniería industrial.

Formación de recursos humanos…un valor añadido

Díaz Labaut cuenta con más de 15 años de experiencia en la rama de recursos humanos del sector empresarial estatal cubano. Es por ello que ha decidido que el concepto de su negocio se diferencie por una cultura de servicio de excelencia. Para ello, la formación del personal que contrata es fundamental.
"Busco, principalmente, educación y valores personales. No me importan tanto los conocimientos técnicos, acá les enseñamos todo lo concerniente al mundo de las bicicletas. Por eso el proceso de selección es vital. Una adecuada entrevista y una buena selección garantiza el 60 por ciento del éxito", opina la ingeniera.
La empresaria reconoce que cuenta con un equipo de trabajo y no solo personas que trabajan por un salario. A su formación dedica horas y pequeños programas sobre conocimientos técnicos y atención al cliente que ella misma prepara e imparte.
Comunicación horizontal, trabajo constante en la imagen y aprovechamiento de conceptos de mercadotecnia son otras de las herramientas que Díaz Labaut valora como fundamentales.
"Una buena comunicación interna se refleja en la atención al cliente directamente. Nosotros defendemos la atención personalizada y hemos tomado medidas para que sea factible. En ambos talleres tenemos libros de incidencia, por lo que un cliente puede venir con su bicicleta y, si al siguiente día lo atiende otra persona, no tiene que hacer el cuento una vez más porque todo se registró en ese libro", comenta Díaz Labaut, de 40 años de edad.

De vuelta a la comunidad
Nayvis Díaz Labaut defiende el precepto de que al negocio privado no le es ajeno el compromiso social y ambiental. En sus talleres las sillas de ruedas se arreglan gratis y hay descuentos de 50 por ciento para niñas y niños y de 30 por ciento para estudiantes universitarios y personas jubiladas.
"Ese trabajo se paga a los trabajadores y, aunque signifique un descuento de las ganancias, es nuestra manera de apoyar a la comunidad. Esta es una práctica que existe en el mundo, aunque no todas las personas comprenden lo beneficioso que es para todos. Los vecinos de nuestros locales perciben nuestro compromiso con la comunidad y además van a cuidar nuestros negocios y los van a promover", reflexiona.
Velocuba ha presentado proyectos de colaboración para actividades comunitarias al Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder) y a la Oficina del Historiador de la Ciudad, iniciativas que buscan incentivar el uso de bicicletas, una práctica que fue casi masiva en Cuba durante la crisis económica de la pasada década de los noventa.
"La gente le ha cogido terror a las bicicletas porque les recuerda el período especial. Pero la bicicleta tiene tres beneficios fundamentales que hoy en el mundo entero se valoran: ayuda a disminuir la polución en las principales ciudades, reduce los gastos económicos de las personas por transporte y, sobre todo, ayuda a mantenerse saludable porque montar bicicleta es un ejercicio muy completo. Quisiéramos que en Cuba retomemos esa cultura", afirma la dueña de Velocuba.

Sorteando los baches del camino…
Al igual que otros negocios privados que existen en el país, Velocuba sufre la carencia de un mercado mayorista donde adquirir equipos, herramientas y piezas. 
La posibilidad de importar grandes cantidades de estos insumos es exclusiva actualmente de las cooperativas, que cuentan con la personalidad jurídica indispensable para hacer este tipo de operaciones.
Nayvis Díaz Labaut quisiera cobrar a mitad de precio las piezas con las que hoy repara las bicicletas, pero es casi imposible, pues tiene que "hacer cola para comprar una goma cuando la sacan en la tienda" y gastar más recursos en restaurar "piezas de bicicletas desahuciadas".
"También hace falta que se agilicen los trámites burocráticos. Por ejemplo, es muy difícil hacer una cooperativa en este tipo de servicio, aunque no imposible. Ya tenemos dos talleres, podríamos ser perfectamente una cooperativa y tener la posibilidad de hacer la importación. El principal beneficiario serían los clientes, que es el pueblo" opina.
Pero esta emprendedora no piensa en los límites, ni reduce la velocidad. Aspira a "abrir cuanto taller pueda en la ciudad y, si existe la posibilidad, en otras provincias".
En las próximas semanas la página Velocuba estará disponible en internet, principalmente ofreciendo un servicio a turistas que viajen a la isla del Caribe. Su nombre veloencuba.com anuncia a viajantes la posibilidad de encontrar en el país las bicicletas con las que pueden hacer recorridos por la ciudad. 

 

Por Elva Narcía Cancino
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

San Cristóbal de las Casas, México, agosto (SEMlac).- En el trayecto de San Cristóbal de las Casas al municipio indígena tsotsil de San Andrés Larrainzar, en la zona mexicana de Los Altos de Chiapas, el padre Joel Padrón narra una serie de anécdotas sobre matrimonios infantiles y arreglados, los cuales asegura "van disminuyendo notablemente".
"En algunas comunidades es tradición el contrato matrimonial hecho por los padres y frecuentemente es a iniciativa del papá del joven, con el fin de fortalecer los lazos entre las familias y la unidad comunitaria".
El sacerdote se dirige a una comunidad indígena a media hora de distancia de San Andrés Larrainzar, va a oficiar un servicio religioso; este es el segundo viaje que emprende ese sábado lluvioso. Su contacto frecuente desde hace casi 50 años con los pueblos indios de Los Altos de Chiapas le hace un gran conocedor de los usos y costumbres de la región.
En su narración explica que, en los matrimonios arreglados en las zonas indígenas, rara vez la opinión de las niñas es tomada en cuenta y, por lo general, son los padres quienes efectúan los acuerdos. Si acaso se le llega a preguntar a la muchacha, ella por lo general acepta "por compromiso familiar o por su cultura, pues no tiene opción para decir que no".
Alguna vez le llegaron a contar, pero dice que no le consta, que a veces el papá del niño o de la niña propone que estos vivan juntos desde pequeños "para que se vayan entendiendo mientras crecen y después se formalice el matrimonio".
"Ahora, afortunadamente, eso es cada vez menos, ya hay mucha comunicación entre los jóvenes, salen de su comunidad, salen de su medio".
Cuenta el sacerdote que, en muchos casos, las jovencitas llegan a tener problemas psicológicos, "se trastornan, se desequilibran, tienen, como dicen en las comunidades indígenas, 'mal espíritu', como si el demonio llegara a poseer a estas jovencitas", pero ese trastorno es resultado del choque cultural ocasionado cuando ellas son sacadas de su entorno familiar y pasan al control de los suegros.
"Cuando me mandan a llamar para que les haga oración porque tienen 'mal espíritu', yo les digo: permítanle que vaya a su casa a pasar el fin de semana, o que la lleve el esposo y déjenla unos dos o tres días y eso resuelve el problema", comenta el sacerdote.
María Teresa Olvera Caballero, del Consorcio de Organizaciones por la Vida y la Libertad de las Mujeres y las Niñas, una organización que trabaja principalmente en la región indígena de los Altos de Chiapas, asegura que, desde la costumbre, tener hijas y criarlas "ha sido considerado como una inversión a largo plazo, en la medida en que recibirán dinero, trabajo o regalos cuando sean pedidas en matrimonio".
Olvera Caballero expuso el caso en Nueva York, en marzo pasado, en el marco del evento paralelo en la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW 60) de Oxfam y del proyecto de Debida Diligencia.
"El matrimonio prematuro es una ganancia financiera para las familias de esta región, marcada por la marginación extrema", aseguró.
"Hace décadas -y aún ahora-, algunas jóvenes eran dadas en matrimonio muy pequeñas y el novio iba a trabajar de manera gratuita como parte de la concertación matrimonial, durante uno o dos años, con la familia de la esposa. En los últimos años esto ha cambiado y esa inversión se paga actualmente con dinero en efectivo", explicó.

Enamoradas
Como es costumbre en los lugares calurosos del estado de Chiapas, en la colonia San Antonio, municipio de Chiapa de Corzo, la familia de Ana Yerli Marroquín González se sienta afuera de la casa para disfrutar el fresco de la noche.
Ana Yerli, de 16 años, está sentada en una mecedora y vestida con bermudas y camiseta holgada; no oculta sus siete meses de embarazo. Parado junto a ella está su primer hijo, Héctor Yahir.
Cuenta la joven que durante su primer embarazo se vio muy grave, pues se le subieron las plaquetas; ella dice que no se preocupó porque no sabía lo que eso significaba, pero aun así, con este segundo bebé en camino, ha tenido más cuidados.
A sus 37 años, Gabriela, la madre de Ana, ya es abuela. Ella también se casó joven, a los 18.
"Nosotros como padres lo que queríamos era lo mejor para nuestras dos hijas, pero la juventud hoy día está muy desatada y muy pequeñas agarran obligaciones", explica Gabriela.
Ana Yerli conoció a su esposo, Israel Molina, cuando él tenía 21 y ella apenas cursaba la primaria. Israel cree que las reformas al Código Civil, las cuales prohíben el matrimonio antes de los 18 años, son una buena medida para evitar que los muchachos y las muchachas "agarren compromiso a corta edad", porque luego se arrepienten; pero ni él ni Ana dicen haberse arrepentido.
Los papás de Ana habrían querido para sus hijas una vida mejor que la de ellos. "Trabajamos muy duro para que no les faltara nada, para que no se quedaran como nosotros, como macetas, en el corredor".
Hay quienes consideran que el matrimonio prematuro de las jóvenes se debió a que les dieron demasiada libertad, pero Guadalupe asegura que ellos decidieron educarlas así "para que vieran lo que en realidad es la vida".
Según datos del Registro Civil del estado de Chiapas, en 20 de sus 122 municipios se concentra la mayor presencia de matrimonios de menores. Entre esos municipios se encuentra la capital del estado Tuxtla Gutiérrez y las ciudades más importantes de la entidad, Tapachula, Comitán Ocosingo, San Cristóbal de las Casas y Chiapa de Corzo.
Los datos de esa institución indican que, por cada 100 matrimonios en la entidad, 15 corresponden a menores de edad.
María de la Luz y Rosa Margarita son hermanas y también vecinas. Radican en la colonia San Antonio, en el municipio de Chiapa de Corzo. Ambas son menores de edad: María tiene 16 años y Rosa 14.
Las dos se escaparon con sus novios porque "estaban muy enamoradas", además, ya no querían estudiar; María terminó la primaria y Rosa cursó hasta el cuarto grado.
Ellas aseguran que son felices y que siempre quisieron tener una familia. Sus maridos no les pegan, pero de cualquier modo, si algún día tienen hijas, les aconsejarán que no cometan el mismo error, porque la vida en pareja implica muchas responsabilidades.
Las dos viven en la casa de sus suegros, sus maridos trabajan en un rancho, "en la vaquería", dicen.
La realidad de los matrimonios infantiles en el estado de Chiapas varía de región a región; la situación no es la misma en las zonas urbanas que en las rurales o indígenas. Un común denominador parecen ser las condiciones de pobreza y marginación, la falta de oportunidades, información, educación y opciones de desarrollo.Hay quienes aseguran que la prohibición del matrimonio infantil no impedirá que los y las niñas, los y las adolescentes, opten por la vida en pareja a temprana edad.
"La prohibición de matrimonios de menores de edad por sí sola no resolverá el problema, la legislación es tan solo una herramienta para proteger, particularmente, a las niñas y adolescentes, pues al casarse se colocan en una situación de mayor vulnerabilidad", asegura Jennifer Haza, directora de MelelXojobal A.C., organización civil de San Cristóbal de las Casas.
Señala que junto con la legislación, se requiere implementar un sistema integral de protección a la infancia, con la articulación de todas las instituciones y con la participación activa de la sociedad civil.
Porque, asegura, los matrimonios infantiles son una práctica que violenta los derechos de las niñas, colocándolas en una situación de desventaja, con factores de discriminación y desigualdad de género, donde niñas y adolescentes no son consideradas en la toma de decisiones, no tienen condiciones para negociar, proponer y decidir sobre sus proyectos de vida, sino que están supeditadas a las prácticas patriarcales de las comunidades.

Los usos y costumbres vs. la ley
En las oficinas centrales en la capital del estado de Chiapas, unos 20 oficiales del Registro Civil de la zona centro acuden a su reunión mensual, en la cual, como es usual, hacen entrega de la información sobre matrimonios, decesos y nacimientos en su municipio.
En esta ocasión, las y los funcionarios han recibido una circular fechada el 3 de mayo de 2016, la cual les instruye a que en lo sucesivo "se abstengan de realizar matrimonios que involucren minoría de edad de uno o ambos contrayentes".
"No está por demás prevenirles que ni con dispensa de edad podrá celebrarse dicho acto, evitando en todo momento ser omisos de esta recomendación", indica el documento firmado por la directora, Flor de María Coello Trejo, quien no ha dejado de hacer público su escepticismo sobre las reformas al Código Civil y al Código de Procedimientos Civiles.
En dichas reformas, mediante el decreto No.231 publicado el 6 de abril de 2016, en su numeral 145, se establece que solamente las personas mayores de 18 años podrán celebrar el contrato de matrimonio, sin excepciones.
"En Chiapas tenemos muchas zonas de usos y costumbres y hemos tenido muchos problemas, nos han insultado porque dicen que no tenemos que prohibir que se casen", asegura la funcionaria al ser entrevistada.
Coello Trejo considera que, antes de establecer una prohibición, debieron consultar a los funcionarios y funcionarias, a la población, a los distintos actores y actoras sociales, hacer un estudio tanto en zonas rurales como urbanas para poder tener un diagnóstico real de la situación en la entidad.
Al recibir la circular, las y los oficiales del Registro Civil expresan su confusión. No están seguros si podrán llevar a cabo los matrimonios fijados con antelación, tampoco saben si la dispensa de ley otorgada antes de la reforma pierde validez. Pero las indicaciones son muy claras: "No está por demás prevenirles que ni con dispensa de edad podrá celebrarse dicho acto, evitando en todo momento ser omisos de esta recomendación".
Yuseth Molina Melchor, oficial de la colonia Galecio Narcía, municipio de Chiapa de Corzo, cuenta que una niña de 13 años y un joven de 26 tenían la boda fijada desde el mes de marzo, pero estaban a la espera de la dispensa del juez. "Los papás estaban muy enojados porque ya habían preparado todo y no se les autorizó la boda porque la contrayente era menor de edad", dijo.
Hay casos en los que el matrimonio es el recurso para la "reparación del daño"; es decir, cuando las niñas ya están embarazadas lo que los padres quieren es que el muchacho se haga responsable.
La directora del Registro Civil se pregunta quién protege a los recién nacidos, si las reformas al Código Civil tuvieron lugar para velar por los derechos de las niñas, niños y adolescentes; ella considera que aún faltan reformas al Código Penal.
La oficial del municipio de Jiquipilas, María Ofelia Salazar Ovando, asegura que "hay una desbandada de huidas", es decir, que las parejas están escapando a vivir juntas, "los estamos haciendo irresponsables", dice.
El debate gira entonces en torno a la prohibición. Dalila Hipólito Carrillo, oficial del Registro Civil del municipio de Cintalapa, cree que cuando en un país algo se prohíbe es cuando más se hace y considera que la educación, la concientización, la sensibilización a los niños y las niñas, a los padres y las madres, a maestros y maestras, a los líderes comunitarios es más importante que restringir los derechos desde una perspectiva jurídica.
Las reformas al Código Civil fueron la respuesta al llamado que hizo el Senado de la República a 25 congresos estatales, entre ellos al de Chiapas, y en palabras del presidente de la mesa directiva del Congreso de esta entidad, Eduardo Ramírez Aguilar, se trata de una medida "atinada" que protege y promueve los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
"Lo que se pretende con esta acción es coadyuvar para que las oportunidades de desarrollo de las y los adolescentes no se vean truncadas como consecuencia de un matrimonio temprano".

Por Gloria Analco y Sara Lovera
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
y (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

México, agosto (SEMlac).- El Presidente Enrique Peña Nieto elevó a nivel ministerial la coordinación del Sistema Nacional de Igualdad entre Mujeres y hombres.
Con esta nueva categoría, el Mandatario giró instrucciones para que todas las dependencias federales "tengan lo antes posible" la certificación de la Norma Mexicana para la Igualdad Laboral y No Discriminación.
Tras señalar que "hemos hecho de la perspectiva de género un eje transversal de esta administración", Peña Nieto dijo que las Secretarías de Gobernación y de Función Pública, así como el INMUJERES deberán publicar en este mismo mes el protocolo único de prevención, atención y sanción del acoso y hostigamiento sexual de la administración pública federal.
Añadió que los gobiernos deberán revisar los programas y sus reglas de operación para que incluyan la perspectiva de género conforme a los lineamientos de igualdad publicados recientemente por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES).
Al encabezar la Sesión del Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, celebrada en el Museo Nacional de Antropología, ya con rango ministerial, el Presidente reconoció la trascendencia e importancia de concretar la igualdad entre mujeres y hombres.
Recordó que en la Cumbre de Igualdad de Género y Empoderamiento de Mujeres de la ONU, el pasado septiembre, se comprometió a elevar a nivel ministerial del Sistema Nacional de Igualdad entre Mujeres y Hombres.
"Hoy día, estamos cumpliendo este compromiso. Por la importancia que tiene, me complace presidir esta Sesión ministerial. La igualdad entre mujeres y hombres es un derecho consagrado en nuestra Constitución, y se tiene que ver reflejado en la vida cotidiana del país", indicó el Mandatario.
Dio a conocer los avances logrados durante su gobierno, por medio de programas y acciones, en los cuales se están invirtiendo cerca de 26 mil millones de pesos, con objetivos concretos para la igualdad entre ambos sexos, lo cual significa 37 por ciento más en relación con lo invertido en 2012.
"Pero los principales retos están en el combate a la violencia y a la discriminación", reconoció el Primer Mandatario, y agregó que "hoy hay mujeres víctimas de violencia, de acoso sexual, y esta es una tarea que todos los órdenes de gobierno debemos trabajar para prevenirla y combatirla".
Mencionó la Reforma Político Electoral de 2014, que obligó a la paridad en las candidaturas para las legislaturas federal y locales, así como la Norma Mexicana de Igualdad Laboral y No Discriminación que promueve la inclusión laboral, en igualdad salarial y de oportunidades de contratación.
También ratificó la existencia de 29 Centros de Justicia para las Mujeres en 21 entidades que brindan atención integral, y el mantenimiento del Programa de Escuelas de Tiempo Completo que ayuda a las mujeres a que tengan mayores posibilidades de combinar el tiempo laboral y familiar.
Peña Nieto comentó la puesta en marcha de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescente, la construcción de 182 mil Cuartos Rosa para evitar el hacinamiento y proteger a las niñas, y mencionó que están en proceso 127 mil más.
Con el programa Prospera dijo que se asegura el ingreso, alimentación y salud a las familias beneficiarias y que hoy 6.2millones de mexicanas ya cuentan con el nuevo Seguro de Vida de Jefas de Familias y 3.3 millones reciben una Pensión para Adultos Mayores.
Por otro lado, se refirió a los efectos del huracán Earl en su paso por varios estados del país y a la tormenta Javier, lamentando los decesos en diferentes estados por causa de las intensas lluvias.
En ese sentido, indicó que ha instruido de manera particular al Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; al de Sedesol, José Antonio Meade; a la de Sedatu, Rosario Robles, para que sigan coordinándose con los gobiernos locales, "con quienes he tenido comunicación a efecto de brindar apoyo no solamente a las familias que perdieron a un ser querido, sino a la población que tuvieron daños".

 

Por Gloria Analco y Sara Lovera
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
y (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

México, agosto (SEMlac).- El Presidente Enrique Peña Nieto elevó a nivel ministerial la coordinación del Sistema Nacional de Igualdad entre Mujeres y hombres.
Con esta nueva categoría, el Mandatario giró instrucciones para que todas las dependencias federales "tengan lo antes posible" la certificación de la Norma Mexicana para la Igualdad Laboral y No Discriminación.
Tras señalar que "hemos hecho de la perspectiva de género un eje transversal de esta administración", Peña Nieto dijo que las Secretarías de Gobernación y de Función Pública, así como el INMUJERES deberán publicar en este mismo mes el protocolo único de prevención, atención y sanción del acoso y hostigamiento sexual de la administración pública federal.
Añadió que los gobiernos deberán revisar los programas y sus reglas de operación para que incluyan la perspectiva de género conforme a los lineamientos de igualdad publicados recientemente por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES).
Al encabezar la Sesión del Sistema Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, celebrada en el Museo Nacional de Antropología, ya con rango ministerial, el Presidente reconoció la trascendencia e importancia de concretar la igualdad entre mujeres y hombres.
Recordó que en la Cumbre de Igualdad de Género y Empoderamiento de Mujeres de la ONU, el pasado septiembre, se comprometió a elevar a nivel ministerial del Sistema Nacional de Igualdad entre Mujeres y Hombres.
"Hoy día, estamos cumpliendo este compromiso. Por la importancia que tiene, me complace presidir esta Sesión ministerial. La igualdad entre mujeres y hombres es un derecho consagrado en nuestra Constitución, y se tiene que ver reflejado en la vida cotidiana del país", indicó el Mandatario.
Dio a conocer los avances logrados durante su gobierno, por medio de programas y acciones, en los cuales se están invirtiendo cerca de 26 mil millones de pesos, con objetivos concretos para la igualdad entre ambos sexos, lo cual significa 37 por ciento más en relación con lo invertido en 2012.
"Pero los principales retos están en el combate a la violencia y a la discriminación", reconoció el Primer Mandatario, y agregó que "hoy hay mujeres víctimas de violencia, de acoso sexual, y esta es una tarea que todos los órdenes de gobierno debemos trabajar para prevenirla y combatirla".
Mencionó la Reforma Político Electoral de 2014, que obligó a la paridad en las candidaturas para las legislaturas federal y locales, así como la Norma Mexicana de Igualdad Laboral y No Discriminación que promueve la inclusión laboral, en igualdad salarial y de oportunidades de contratación.
También ratificó la existencia de 29 Centros de Justicia para las Mujeres en 21 entidades que brindan atención integral, y el mantenimiento del Programa de Escuelas de Tiempo Completo que ayuda a las mujeres a que tengan mayores posibilidades de combinar el tiempo laboral y familiar.
Peña Nieto comentó la puesta en marcha de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescente, la construcción de 182 mil Cuartos Rosa para evitar el hacinamiento y proteger a las niñas, y mencionó que están en proceso 127 mil más.
Con el programa Prospera dijo que se asegura el ingreso, alimentación y salud a las familias beneficiarias y que hoy 6.2millones de mexicanas ya cuentan con el nuevo Seguro de Vida de Jefas de Familias y 3.3 millones reciben una Pensión para Adultos Mayores.
Por otro lado, se refirió a los efectos del huracán Earl en su paso por varios estados del país y a la tormenta Javier, lamentando los decesos en diferentes estados por causa de las intensas lluvias.
En ese sentido, indicó que ha instruido de manera particular al Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; al de Sedesol, José Antonio Meade; a la de Sedatu, Rosario Robles, para que sigan coordinándose con los gobiernos locales, "con quienes he tenido comunicación a efecto de brindar apoyo no solamente a las familias que perdieron a un ser querido, sino a la población que tuvieron daños".

 

Por Sara Lovera
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
)

México, agosto (SEMlac).- Gabriela Ramos, Directora de Gabinete y Sherpa de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), dijo que de todos los miembros latinoamericanos México tiene 20 puntos menos en participación femenina en el mercado laboral; tres veces más el número de mujeres que ni estudian ni trabajan, cinco veces el número de embarazos en adolescentes, por lo que la situación de las mexicanas "no es aceptable" en cuanto igualdad.
La funcionaria habló en la primera sesión del Sistema Nacional de Igualdad entre Mujeres y Hombres, que por primera vez presidió el jefe del Ejecutivo, Enrique Peña Nieto, en el patio central del Museo Nacional de Antropología e Historia.
De cara a un auditorio variopinto, sin inmutarse y con claridad, dijo que el liderazgo femenino en México reporta uno de niveles más bajos, pese a las muchas acciones y políticas emprendidas, por lo que cree que urge el empoderamiento económico de las mexicanas y reconocer que las normas culturales producen ese atraso, siempre comparado con los países de la OCDE, como Brasil, Perú o Argentina.
Las mexicanas no están representadas en los gobiernos nacional, estatales y de empresa; además, realizan un porcentaje mucho más alto de labores domésticas no remuneradas que en cualquier otra nación, 75 por ciento, agregó.
A su demoledora descripción de la desigualdad agregó que los resultados descritos tienen un elevado costo económico. De cara a integrantes del gabinete legal y ampliado, del gobierno de México, de las encargadas de los institutos estatales de las mujeres y de las responsables de los enlaces de género en el gobierno federal, afirmó que las mujeres de México son el recurso más subutilizado del país.
Urgió a incrementar el empoderamiento económico de las mexicanas, que "nos daría varios puntos del Producto Interno Bruto, en un contexto de bajo crecimiento".
Consideró que en decisiones de política y de acciones específicas, México tiene avances considerables. Reconoció la tarea de INMUJERES, que preside Lorena Cruz Sánchez, y la labor de las diputadas; sin embargo, añadió, los estudios -que la OCDE ha hecho- señalan que existe un tremendo freno: "los estereotipos y las normas culturales -incluidas las que reproduce la televisión mexicana- y que producen esos resultados de desigualdad y de discriminación.
Puso un ejemplo elocuente. Contó que en febrero pasado presentó el estudio de liderazgo femenino en el gobierno. Tremendamente optimista por los avances en la representación política, se instaló un grupo de trabajo sobre habilidades a nombre de la OCDE, con la concurrencia de 18 representantes de las subsecretarías de Educación, Economía, Hacienda, Trabajo, la Comisión para la Competitividad y el Instituto del Emprendedor. ¿Qué pasó? No obstante los avances y la paridad, "todos los asistentes eran hombres y nadie se dio cuenta de la sesgada composición, yo era la única mujer".
Eso habla de lo que todavía hay que hacer para cerrar las brechas de desigualdad, remató.

Por Sara Más
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
)

La Habana, agosto (Especial de SEMlac).- Sea con pago o sin él, en casa propia o ajena, las cubanas siguen haciendo la mayor parte del trabajo de cuidado que es vital para la vida y la economía, aunque ese esfuerzo suele transcurrir invisible a la vista social y en las cuentas nacionales.
Así fue siempre para Melania Soto. Ella no gana nada por lo que hace en casa, donde se encarga por completo de la limpieza, parte de las compras, todo lo que se cocina, se lava y se plancha, además de garantizarles un poco la vida y el descanso a los demás, "los que trabajan", dice ella.
"Mi esposo y mis hijos me ayudan mucho, pero yo soy quien está al frente de la casa; mientras ellos estudian y trabajan, yo garantizo 'la retaguardia'", explica a SEMlac esta mujer de 48 años, residente en la capital cubana.
Graduada de técnico medio en alimentos, Soto dejó su trabajo en una empresa estatal en 1993, en plena crisis de los noventa, cuando la economía cubana se deprimió considerablemente tras la caída del campo socialista y se endurecieron las sanciones económicas de Estados Unidos.
"Mi empresa cerró y me quedé sin trabajo. Luego tuve a mis dos hijos y nunca más volví a trabajar, me quedé cuidándolos porque no tenía quién me ayudara con ellos", relata.
Aunque Soto no le da valor económico a todo lo que hace en casa, especialistas e investigadores insisten cada vez más en la necesidad de valorizar el trabajo doméstico no remunerado, que recae principalmente en las mujeres.
A juicio de la economista Teresa Lara, "no puede verse solo la fuerza de trabajo cuando se están aportando valores desde la mirada de la economía convencional".
Aun cuando crece la presencia femenina en el llamado mundo público, se feminiza la enseñanza y se avanza en el camino de la igualdad, son principalmente mujeres quienes se encargan de la mayor parte de las tareas domésticas.
Ellas son "socializadas desde pequeñas en sistemas patriarcales que las consideran como las máximas responsables de que se realicen en tiempo y con la calidad requerida", señala la socióloga Magela Romero Almodóvar en su trabajo "Percepción(es) y desempeño(s) de rol. Un estudio de caso con trabajadoras domésticas no remuneradas".
La también profesora de la Universidad de La Habana estima que esa "obligación" les impone esfuerzos, sacrificios, menos tiempo libre y otras limitantes para el logro de sus metas personales.
También en su condición de madres asumen el cuidado de su descendencia y, como hijas, nietas, sobrinas y nueras, atienden a las personas ancianas, una población que cada vez es más numerosa en Cuba, un país que envejece.
Un estudio realizado por Romero Almodóvar entre 78 mujeres dedicadas al trabajo doméstico no remunerado en un municipio de la capital arrojó que más de la tercera parte decidió hacerlo de manera permanente o temporal por dedicarse a la crianza de los hijos.
Un grupo más pequeño aludió al cuidado de los nietos, de familiares enfermos, accidentados o de la tercera edad.
La exploración corroboró, además, que el 82 por ciento de las entrevistadas se encarga personalmente de distribuir el trabajo doméstico en sus hogares, sobre la base de que permanecen más tiempo en el hogar o tienen más habilidades para ello. 
"A pesar de no remitirse directamente a tradiciones patriarcales que naturalizan la división sexista del trabajo doméstico", suscribe Romero Almodóvar, estas mujeres descubren la "lógica" de una realidad en la que son ellas las responsables principales de realizarlo.
La profesora explica que, de ese modo, el sistema patriarcal "las ubica en el espacio doméstico desde pequeñas, las educa para realizar todo el trabajo que de él se desprende, las 'libera' de las tensiones del ámbito público para que sean garantía del desarrollo profesional de sus familiares y las utiliza como medios de socialización para que el esquema se trasmita de generación en generación".
Pero también gracias al trabajo no remunerado que se realiza en los hogares, existe fuerza de trabajo, desarrollo y productividad, reiteran especialistas.
Esa labor invisible tiene, además, un impacto inmediato en la economía familiar, por el ahorro que representa. Si hubiera que desembolsar dinero para pagar los servicios de lavandería, cocina, limpieza y planchado, solamente, sería necesario pagar varios salarios.
Estimaciones hechas por especialistas indican que entre el 80 y 90 por ciento de ese trabajo lo realizan las mujeres, sin paga ni vacaciones.
"Si no hay educación, alimentación, cuidado de la salud, limpieza y descanso en el hogar, no habrá personas que puedan desempeñar los empleos remunerados", ha advertido Lara, autora del trabajo "Las transformaciones económicas y sus impactos en la economía del cuidado".
Igual son mayoritariamente mujeres quienes se contratan como empleadas de limpieza, domésticas o de cuidado, tanto en el sector estatal como el privado. Para ellas, el trabajo no es de los mejor remunerados, aunque las mejores pagas se encuentran en el sector privado o cuentapropista.
Zoila Bárbara Loynaz siempre ha vivido de este tipo de labores; primero en empleos estatales y desde hace varios años en casas particulares. Aunque ronda los 60 años de edad, no piensa aún en jubilarse.
Entre las principales ventajas de hacer su trabajo por cuenta propia, en casas particulares, Loynaz enumera una mayor remuneración y mejores condiciones de trabajo
"El cambio fue notable, mejoré económicamente. Trabajo mucho, pero vale la pena y me tratan bien. Este trabajo me da la posibilidad de comprarme lo que deseo y necesito, ayudar a mi familia. También tengo la ventaja de que, en un tiempo prudencial, pueda tener derecho a mi retiro", dijo a SEMlac.
La legalización del trabajo doméstico regula, por una parte, el pago de impuesto por quienes ejercen la actividad y, por otro, les permite acumular pagos de seguridad social para recibir alguna ayuda en el momento en que decidan jubilarse.
Por la actividad de trabajo doméstico se pagan mensualmente 30 pesos (equivalentes a poco más de un dólar) por impuestos y poco más de 260 pesos (cerca de 10 dólares) trimestrales por concepto de seguridad social.
Pero, pese a tener una de la tasas impositivas más bajas, es una de las actividades que menos se declaran.
Un camino que sitúa a quienes lo ejercen, la mayor parte mujeres, en el espacio del trabajo precario, sin contratos firmados ni margen suficiente para exigir sus derechos.

Página 7 de 27
Volver