Género

Género (385)

Santo Domingo, marzo (SEMlac).- Si luchar por los propios derechos, aun hasta la muerte en situaciones máximas, es ser feministas, ellas fueron las primeras. Si aliviar y acompañar el dolor de otras mujeres es ser feministas, ellas fueron las primeras. Si enfrentar la opresión y negarse a la sumisión frente a lo que hoy llamamos patriarcado es ser feministas, ellas fueron las primeras.

Si contribuir a sanar espíritus y cuerpos forma parte del ser feministas, ellas también fueron las primeras. Si constituirse en reservorios de la cultura, de los secretos de la sanación y las sabidurías ancestrales ha conformado el cuerpo teórico del feminismo, ellas fueron las primeras académicas.

Si los saberes que hoy reivindicamos como intuición, sexto sentido, corazonada o don de brujas son parte de la savia que alimenta nuestra vocación feminista, ellas, las que se enfrentaron, las que resistieron, las que sobrevivieron a las llamas con su ejemplo de estoicismo y de sapiencias, fueron las mejores.

Si la noción de sororidad —ese otro tipo de solidaridad— tuvo un origen en la hermandad y la identificación entre mujeres; ellas, las incineradas, fueron las primeras sororarias.

Bogotá, marzo (SEMlac).- Cuando se habla de feministas, inmediatamente en Colombia se visualiza a Florence Thomas, su rostro aguileño, su cabello corto ya teñido de nubes y los inmensos ojos marrones, que bien pueden mirar con compasión, como con severidad.

Nació en Rouen, Francia, pero más de cuatro décadas de residencia en Colombia la hacen sentir colombiana.

"Soy francesa y nadie lo duda, pues el acento —esa particular imposibilidad de pronunciar las eres, que me obliga a decirles aves a los pájaros y automóviles a los carros— no me ha abandonado. Me gusta que así sea, (…) es mi manera de asumir mis dos mundos —esas dos patrias que poco a poco se volvieron matrias—…", escribe Florence en el prefacio de su libro Género: femenino.

Como psicóloga y Magíster en Psicología Social de la Universidad de París, se vinculó en 1967 como profesora titular y emérita del Departamento de Psicología de la Universidad Nacional de Colombia.

Asunción, marzo (SEMlac).- Mariana, una chiperita (*) de 14 años, vivía una vida normal dentro de las posibilidades económicas en la ciudad de Tobatí ,del departamento de Cordillera —distante a unos 70 kilómetros de Asunción— hasta que una mañana cuando se encontró cara a cara con José María Fois y todo cambió.

La muchacha iba con su canasta de chipas acompañada de su hermanita de cuatro años, hasta que fue interceptada por Fois, un funcionario público de la gobernación de Cordillera. Este, bajo engaños, la condujo hasta un arroyo y la violó. Su madre denunció el hecho, la Justicia tomó intervención, pero las presiones políticas hicieron que el hombre fuese liberado por "falta de pruebas y la no comprobación de uso de armas".

El caso de Mariana, un nombre ficticio, pero no por ello su historia deja de ser real, es uno de los 600 que, en promedio, se denuncian mensualmente en la fundación Kuña Aty, de Paraguay.

¿Qué tiene que ver Mariana con el feminismo? Pues que, a pesar de las luchas emprendidas hace más de 100 años por mujeres como Serafina Dávalos, la primera abogada paraguaya, todavía no se logra la igualdad en este campo y en muchos otros donde la mujer sigue siendo relegada a un segundo plano.

Guatemala, marzo (Especial de SEMlac).- La revista feminista La Cuerda es el único medio mensual que habla de las mujeres en Guatemala, una sociedad donde el machismo está profundamente arraigado. Durante 11 años, la Asociación La Cuerda ha plasmado la idea de mujeres convencidas de que la justicia y la equidad no son meras utopías.

Rosalinda Hernández, una de sus fundadoras, describe lo que significa sostener un medio escrito mensual, de corte feminista, en este país de la región y señala que "como medio de comunicación, nos oponemos a todos los tipos de exclusión e injusticia; al autoritarismo y a los múltiples disfraces del fundamentalismo; al sexismo y la violencia; al racismo, el militarismo y la impunidad".

¿Por qué hacer una revista feminista en Guatemala?

Debido al nivel de exclusión de las mujeres en los medios de comunicación, un grupo de feministas consideramos oportuno y necesario lanzarnos a producir un medio masivo (20.000 ejemplares), que contribuyera a la construcción de ciudadanía, con un enfoque no neutral; es decir, comprometido con la causa de las mujeres y otros conglomerados excluidos en la prensa.

Buenos Aires, marzo (SEMlac).- Los logros del feminismo han sido muchos: el acceso de las mujeres al poder, las leyes de cuotas y la cada vez más cercana naturalización de la mujer como sujeto de derecho son sólo algunas muestras. Sin embargo, este movimiento es aún perfectible.

A pesar de los avances, todavía persisten los paradigmas hegemónicos no sólo en el patriarcado, sino que muchas veces esas marcas patriarcales se manifiestan dentro del propio feminismo.

SEMlac interrogó sobre estos aspectos a Mónica Tarducci, antropóloga y miembro del Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires, y a Ruth Zurbrigen, docente e integrante de la colectiva Las Revueltas de la provincia sureña de Neuquén.

Respecto a las deudas que el feminismo tiene con las mujeres argentinas, Tarducci subraya que hablar de débitos no sería justo para el feminismo y por eso prefiere decir situaciones: "hay situaciones a las que nos falta llegar porque somos pocas —las feministas— y hay mucho por hacer".

La paz, marzo (SEMlac).- El feminismo en Bolivia es inexistente en la mayoría de los sectores de mujeres, es urbano y persisten las definiciones sesgadas y reducidas a la igualdad y al género.

Ese es el diagnóstico realizado por mujeres de diferentes organizaciones, la mayoría de las cuales reconoce al movimiento Mujeres Creando como la única expresión de feminismo en el país.

También mencionaron al Centro de Promoción de la Mujer Gregoria Apaza como una organización que capacita a las mujeres para que luego puedan "salir adelante".

Raquel Santelices, responsable del Área de Género del Ministerio de Trabajo, considera que, en Bolivia, ha tomado fuerza una corriente de feministas "cautas", que trabajan con el género y no con el feminismo.

La Paz, marzo (SEMlac).- Cuando asoma a nuestros oídos la palabra "feminismo", la idea más frecuente que surge es la de un grupo de mujeres, unificadas ideológicamente, en la búsqueda de soluciones para problemas homogéneos que aquejan al género femenino. Y así es, aunque, en medio de la diversidad, los enfoques varían, según la problemática de cada grupo.

En Bolivia, país pluricultural donde habitan alrededor de 36 nacionalidades entre la indígena, la mestiza y la blanca, esos enfoques cambian porque las mujeres viven distintas realidades.

"En el reino de la diversidad sería un error considerar la existencia de un movimiento de mujeres unificado y homogéneo (…), cuya única identidad, que aglutina a todas las mujeres, sea el sexo", explica la socióloga Sonia Brito en la revista de debate social y jurídico Artículo Primero.

Añade que la existencia de jerarquías sociales, económicas y las históricas discriminaciones por la pertenencia a un pueblo indígena separan a las mujeres y hace que cada grupo tenga una mirada diferente al enfoque de género y al feminismo.

colectivoBogotá, enero (Especial de SEMlac).- "En nuestra sociedad hay mucha violencia contra las mujeres y también desigualdad, por eso estamos trabajando para construir una región con equidad de género", afirmó a SEMlac Ricardo Villa, miembro del grupo de hombres del suroeste de la provincia colombiana de Antioquia.

Se trata de una agrupación de varones que trabaja en 23 municipios de una región, donde tradicionalmente niños y niñas crecen escuchando que "los hombres en la cocina huelen a caca de gallina".

"Hacemos talleres donde trabajamos desde la subjetividad, pues creemos que es desde allí que se logran transformaciones. Pensamos que los hombres también podemos hacer trabajo doméstico y compartir los puestos de dirección en nuestros municipios", agregó Villa.

Este es uno de los cerca de 20 grupos existentes en distintas ciudades y regiones de Colombia que busca replantear la identidad masculina y combatir la violencia contra las mujeres por el hecho de ser mujeres.

foroMéxico, diciembre (Especial de SEMlac).- Feministas, abogadas independientes y mujeres de diferentes organizaciones de salud y de derechos humanos, provenientes de 19 estados de la república mexicana además del Distrito Federal (DF), se reunieron los días 5 y 6 de diciembre en el Foro Nacional por el Derecho a Decidir de las Mujeres.

El propósito de la cita fue trazar estrategias conjuntas para detener la embestida de los dos grandes partidos del país, PAN (Partido de Acción Nacional) y PRI (Partido Revolucionario Institucional), en connivencia con las jerarquías de la iglesia católica, contra los derechos de las mujeres y sus libertades, ya conseguidas desde la Revolución que cumplirá 100 años en 2010.

La iniciativa del gobernador de Veracruz, Fidel Herrera, el estado número 17 en introducir reformas a su legislación estatal contra los derechos de las mujeres, da un salto cualitativo a las acciones políticas de los partidos mayoritarios.

Ello se debe a que ha introducido también una propuesta en el Congreso de la República para modificar la Constitución mexicana en sus artículos uno y cuatro que, de aprobarse, suprimirían todas las libertades de las mujeres en cuanto a los derechos y libertades sexuales y reproductivas.

kunarogaEncarnación, Paraguay, diciembre (SEMlac).- Activistas religiosos agredieron verbal y físicamente a activistas de la organización feminista Kuña Roga , en guaraní Casa de las Mujeres, que organizó el cierre de la campaña por los 16 días por la no violencia hacia la mujer en la ciudad de Encarnación, a unos 370 kilómetros al sur de Asunción, la capital.

El cierre consistió en una audiencia pública sobre el proyecto de ley de Salud Sexual, Reproductiva y Perinatal, al cual estuvieron invitados activistas feministas, sectores religiosos e interesados en general, convocados en el Centro de Arte Municipal de esta ciudad.

Al mismo asistió el proyectista y el senador Carlos Filizzola, quien al principio quiso referirse al tema pero fue impedido de continuar su exposición ante los gritos y silbidos de los sectores conservadores. Las agresiones verbales fueron subiendo de tono hasta llegar a empujones, golpes y puñetazos contra las organizadoras.

Miriam Moragas, coordinadora por Paraguay de la "Campaña de los 16 días", comentó a SEMlac que, lastimosamente, el cierre del evento transcurrió en un "clima muy hostil, de falta de respeto, gritos e insultos". Acusó a Miriam Jure, de la Asociación por la Familia, de arrebatar a la moderadora Isolina Centeno la lista de oradores y oradoras para destrozarla. Luego, golpeó con un micrófono a la comunicadora Romina Báez, de la Radio Comunitaria Ciudad Nueva de la ciudad de Encarnación.

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