Género

Género (360)

Por Karina Escalona
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Quito, abril (SEMlac).- Tras poco más de una semana del sismo de 7,8 que ha dejado devastadas varias provincias ecuatorianas, mujeres, niñas y niños conforman los grupos poblacionales más vulnerables, que con mayor frecuencia sufren discriminación y violencia.
Constantes noticias de medios locales, nacionales e internacionales dan cuenta de la devastación, la muerte, las ayudas solidarias, la labor de rescatistas y las medidas gubernamentales, pero poco o nada encontramos relativo a qué se está haciendo para enfocarse en las necesidades específicas de estos y otros grupos vulnerables.
Solo con el paso de los días, algunas campañas, resultado de iniciativas individuales y organizaciones sociales, comenzaron a solicitar productos específicos para mujeres, como toallas sanitarias.
Pero, más allá de la cuestión prioritaria e imprescindible de abastecer de alimentos y vituallas elementales a quienes han perdido todo en este desastre, incluso sus familias, es importante tomar en cuenta las posibles situaciones de inseguridad a las que pueden enfrentarse.
Desde las redes sociales, varias personas y organizaciones han comenzado a alertar acerca de la vulnerabilidad de niñas y niños, algunos de los cuales han quedado solos y están más expuestos a posibles hechos de violencia.
Las condiciones de los sitios donde están albergados, quién se hace cargo de ellos, la ausencia de atención sicológica y las precarias condiciones en las que viven pueden incrementar los riesgos.
Solo en el cantón Muisne, a 50 kilómetros al norte del epicentro del sismo, un análisis preliminar muestra que cerca de 2.000 niñas y niños no tienen acceso a educación, de acuerdo con una publicación de la Unesco en la red social Facebook.
Varias instituciones suman sus esfuerzos para garantizar la protección infantil, entre ellas Unicef, que según el diario El Comercio labora para agilizar el retorno a clases de unos 80.000 niños y niñas, debido a que 146 escuelas fueron afectadas por el terremoto.
Citada por este medio, María Cristina Perceval, directora de la entidad de Naciones Unidas, precisó que "esta, al igual que la mayoría de las catástrofes humanitarias, afecta de particular manera a las poblaciones más vulnerables, como está siendo el caso de los más de 150.000 niñas, niños y adolescentes que han perdido o han visto heridos a sus seres queridos, han perdido sus casas, se ven privados del acceso a agua potable y saneamiento, se sienten desorientados o incluso con miedo".
Campañas impulsadas por redes sociales orientan respecto a qué hacer ante casos de violencia e informan cómo manejarse en situaciones de este tipo.
Activistas como Rocío Rosero e integrantes de la Fundación Causana y del Frente Ecuatoriano por la Defensa de los Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos, entre otros, mantienen una constante actividad en función de indicar medidas preventivas en los albergues, cómo enfrentar situaciones de violencia sexual y en apoyo a la comunidad LGBTI de las comunidades afectadas.
En la página de Onu Mujeres consta la disposición de la entidad, al declararse "a disposición de las autoridades ecuatorianas a fin de colaborar, como parte del sistema de Naciones Unidas en el país, para garantizar que las necesidades diferenciadas de mujeres y niñas durante los procesos de respuesta inmediata, mitigación y reconstrucción sean debidamente atendidas, así como el derecho de las mujeres a liderar y participar en estos procesos".
La web del Consejo Nacional para la Igualdad de Género dedica también un espacio a indicar las donaciones específicas de acuerdo con las necesidades femeninas y que contribuyen a mejorar sus condiciones de vida.
Más de 600 muertos y 8.000 heridos, además de varias ciudades destruidas, es el saldo que ha dejado en Ecuador el sismo de 7,8 que afectó al país el pasado 16 de abril. Atender las prioridades de grupos poblacionales sensibles debe estar también entre los objetivos principales de todas las acciones de atención, cuidado e incluso reconstrucción en las zonas afectadas.

Guadalajara, México, abril (SEMlac).- Para reconocer y promover a "todas y diversas", en un estado democrático, quedó instalado en esta ciudad el Observatorio de Participación Política de las Mujeres, integrado por un conjunto de instituciones estatales, universidades y sociedad civil, cuyo objetivo es asegurar la promoción femenina en la esfera de la toma de decisiones.
Su instalación fue atestiguada por la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), Lorena Cruz Sánchez, y al ponerse en marcha Érika Loyo Beristaín, presidenta del Instituto Jalisciense de las Mujeres (IJM), afirmó que "debemos dejar de contar a las mujeres para pasar a significarlas".
También se explicó que el Observatorio servirá para elaborar análisis cualitativos sobre la condición y la posición de las jaliscienses en la política desde la representación, hasta las instituciones.
En ese sentido, Loyo Beristaín señaló que "la agenda de los temas de igualdad, es la agenda de las mujeres, no de los personajes" porque "es la agenda de las mujeres: todas y diversas".
Al clausurar la ceremonia, Cruz Sánchez afirmó que: "no podemos hablar de un Estado democrático cuando la mitad de su población no interviene en los procesos de toma de decisiones", y añadió que el tema de la igualdad no es una cuestión de partidos, sino de solidaridad entre mujeres.
Reiteró que INMUJERES trabaja por erradicar la violencia de todo tipo para que hombres y mujeres se vean como iguales.
El Observatorio trabajará en la coordinación de acciones entre instituciones estatales a favor de la participación política y en la toma de decisión pública de las mujeres en Jalisco, por ello el IJM firmó un convenio de colaboración para su creación con el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), el Tribunal Electoral del Estado de Jalisco (TEEJ), la Fiscalía Especial en Materia de Delitos Electorales en el Estado de Jalisco y como testigo de honor el INMUJERES.
En su turno el consejero presidente del IEPC, Guillermo Amado Alcaraz Cross, mencionó que: "para el Instituto Electoral no hay democracia sin inclusión". Y enfatizó que "no hay democracia plena y consolidada sin la opinión de la sociedad y la participación de las mujeres en todos los espacios".
Luego, Everardo Vargas Jiménez, magistrado presidente del TEEJ, informó que la erradicación de la discriminación política es una directriz del trabajo del tribunal y se comprometió a trabajar en la consolidación de los objetivos del Observatorio.
En el uso de la palabra, el fiscal especial para la Atención de Delitos Electorales en Jalisco, Ricardo Suro Gutiérrez, habló sobre los logros y dificultades de la participación política de las mujeres, destacó la implementación de la Alerta de Violencia contra las Mujeres, emitida por el Gobierno Estatal en ocho municipios de la entidad, y puntualizó que "en Jalisco se trabaja por las mujeres y con las mujeres".
De esta forma el Gobierno del Estado de Jalisco, refrendó su compromiso por la paridad de género, al crear el Observatorio, convirtiéndose en el séptimo estado en dar seguimiento a la reforma en materia política-electoral. El trabajo del Observatorio se reflejará posteriormente en un Portal Web, donde se podrá dar seguimiento al avance político de las mujeres en el Estado.

 

De la Redacción
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
)

México, abril (SEMlac).- Guadalupe Gómez Maganda, titular de la Unidad de Política de Igualdad de Género de la Secretaría mexicana de Relaciones Exteriores, afirmó que los medios de comunicación están obligados a atender el llamado a procurar la igualdad entre mujeres y hombres.
Tras participar en la Mesa de Análisis El Empoderamiento de las Mujeres en México: En el Marco de la Agenda 2030 de la ONU, realizada en la sede del Senado de la República, Gómez Maganda consideró que el papel de los medios de comunicación es fundamental para alcanzar el nivel de aspiración de igualdad entre hombres y mujeres, atendiendo a que somos iguales en derechos y oportunidades.
Dijo que su importancia radica en que los medios orientan, marcan caminos y señalan rutas y la sociedad, en general, está pendiente de lo que expresan y muchas veces son factor determinante para forjar sus propias convicciones.
Por ello, indicó, los medios de comunicación deben ser sensibles y atender el llamado a procurar y fomentar la igualdad desde su programación y/o lo que publican, ya que los lineamientos para ello han sido planteados desde las Naciones Unidas.
Descartó que haya falta de voluntad política para lograr que quienes ostentan puestos de decisión al interior de los medios se adhieran a los lineamientos y sean sensibles a asumir el rol que deberían para favorecer la igualdad, más bien lo atribuyó a factores de índole económico que conlleva a competir por tener mayor audiencia y/o lectores.
La ex senadora refirió que no por el hecho de perseguir fines económicos deben olvidarse de lo fundamental: la lucha por el respeto de los derechos humanos de hombres y mujeres y, en esta medida, asumir la responsabilidad en los contenidos y procurar que éstos promuevan temas sociales y de igualdad y no, contenidos de discriminación y violencia que afectan a la sociedad.

México, 11 de abril (SEMlac).- El Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) y otras instancias federales y locales de Quintana Roo intervendrán en el proceso de apelación de la sentencia de 25 años de prisión contra Reyna de Jesús Gómez Solórzano, quien habría privado de la vida a su pareja en legítima defensa.
En entrevista con SEMlac, la presidenta del INMUJERES, Lorena Cruz Sánchez, explicó que se ha formado un grupo de trabajo en el que intervienen la Secretaría de Gobernación, la Comisión de Derechos Humanos de Quintana Roo y Defensoría Pública del Estado, luego de que en el juicio no se atendió la perspectiva de género, el principio de igualdad y la protección a los Derechos Humanos.
Informó que personal del INMUJERES iniciará la asesoría jurídica de Gómez Solórzano, con quien se entrevistarán; así como con personal de la CEDH y de la Defensoría Pública del Estado, para procurar la restitución de los derechos de la inculpada y se investigará si hubo o no el debido proceso.
Lamentó que en el juicio contra Gómez Solórzano, de 45 años de edad, y con glaucoma que le ha causado la pérdida de la visión de uno de sus ojos de manera casi total, no se hayan considerado los antecedentes.
La hoy sentenciada sufrió reiterada violencia de parte del hoy occiso, por lo que el caso debió ser analizado como un asunto de legítima defensa, pues el día de los hechos, repelió de manera legítima una agresión. Además INMUJERES brindará asesoría técnica en perspectiva de género y derechos humanos para el caso.
Cruz Sánchez reiteró a SEMlac que la prioridad de esa institución es velar porque se hagan efectivos los compromisos institucionales para eliminar la violencia contra las mujeres y garantizar sus derechos al debido proceso en casos como el de Gómez Solórzano.

Antecedentes
Reyna Gómez Solórzano hirió a su pareja sentimental y producto de la lesión murió. La mujer de 45 años, y con dos hijos, enfrenta una condena de 25 años en la cárcel por el homicidio del que no solo era su pareja, sino; también su agresor.
Gómez Solórzano vivía sometida a distintos tipos de violencia. En julio pasado, ella declaró que su ahora ex esposo estaba agrediéndola. Luego de golpearla, tomó un cuchillo para defenderse, con lo que provocó una herida mortal en su agresor.
Ella misma llamó a los cuerpos de emergencia, los cuales llegaron media hora después. El hombre perdió la vida y por esa razón fue encarcelada.
En los últimos días, diversas agrupaciones activistas en Cancún denunciaron que elementos de la Procuraduría de Justicia de Quintana Roo, presuntamente torturaron a Reyna para que se declarara culpable. 
Este tema mereció la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y una recomendación girada por el organismo a la Procuraduría de Justicia de Quintana Roo, "por trato cruel y degradante, detención arbitraria e incomunicación".
Hay testimonios de vecinos, e incluso de empleadores, ofrecidos por la defensa de Gómez Solórzano, quienes dieron cuenta del ciclo de violencia sistemática al que esta mujer era sometida por su pareja, adicto al alcohol y a las drogas.
El Ministerio Público, señalaron las agrupaciones locales, no consideró este hecho como atenuante, ni que Reyna Gómez actuó en defensa propia, y tampoco lo hizo el juez.
La semana pasada, la mujer fue sentenciada a 25 años de cárcel. Su defensa interpuso entonces recurso de apelación en busca de reducir la condena.
Además de algunas cartas, una petición a la Suprema Corte de la Nación y a la Opinión Pública, el grupo de mujeres y asociaciones ha promovido la difusión del caso y solicitado apoyo económico para las defensoras integrantes del Observatorio de Violencia Social y de Género en Campeche, y de la Red de Feministas Peninsulares (Campeche, Yucatán y Quintana Roo).
Argumentan que: "Esta mujer se defendió de su agresor, con un cuchillo y ocurre la tragedia. Ella llama a la policía y a una ambulancia, que se tardó media hora en llegar; está presa desde hace ocho meses", expresó Virginia Betanzos, de la Red Peninsular de Mujeres.
"Es víctima de violencia y es víctima del sistema, porque no le dan la asistencia legal adecuada, ni en su caso se aplica el Protocolo de Investigación con Perspectiva de Género, que mandata la Suprema Corte de Justicia", dijo en otro momento Betanzos, quien agregó que, por su edad, Reyna podría haber purgado una condena domiciliaria.
Los grupos sostienen que Reyna Solórzano, además de pagar su condena en la cárcel, ha informado que tiene que pagar para evitar ser golpeada dentro del reclusorio por otras internas.
Por todo ello, hemos decidido intervenir con nuestra asesoría, dijo Lorena Cruz Sánchez.

La Habana, 14 de diciembre (SEMlac).-Dos mujeres marcadas por la transgresión comparten sueños, voluntades y tristezas en el documental Enriqueta y Adela, del realizador cubano Rolando Almirante. El filme es además una reflexión sobre las rupturas y continuidades de la sociedad heteropatriarcal a lo largo de los siglos.
No importa que la sueca Enriqueta Favez viviera en el siglo XIX y Adela viva su adultez en la Cuba del XXI; en ambas protagonistas se revela una vida de servicio y búsqueda de la realización personal en medio de las incomprensiones que genera la transgresión del género socialmente asignado.
Para el doctor Alberto Roque, el documental se adentra en cuestiones más profundas y generales que tienen que ver con las esencias transmitidas de la sociedad machista del XIX a la del XXI.
"Este audiovisual trata temas vinculados a la violencia de género y las identidades de género fluidas, por eso es importante seguir debatiendo a partir de representaciones de la realidad que hagan reflexionar a las personas", dijo Roque a SEMlac durante la premier de la película, el pasado 7 de diciembre en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. 
No es casual que se estrene una obra de este tipo en el reconocido evento cultural. Investigadores y activistas señalan que el audiovisual cubano ha expuesto la realidad de la población LGBTQ (lesbiana, gay, bisexual, transgénero y queer) mucho más que la prensa estatal.
Para Roque, conocido también por su activismo a favor de los derechos de la diversidad sexual en la isla, el audiovisual visibiliza la homofobia como problema social y la lucha por los derechos de las personas homosexuales y transgénero en Cuba.
Documentales y largos de ficción muestran las zonas de discriminación y dan a conocer avances y espacios de realización de gays, lesbianas y transgénero. 
El cineasta Rolando Almirante cree en la utilidad social del acto creativo y afirma que "todos los realizadores que podemos hacer estos materiales tenemos la responsabilidad de profundizar en los fenómenos de nuestra sociedad, porque el cambio social opera a partir de un proceso mental y no por decreto".

Almas gemelas, entre siglos
Bajo una identidad masculina, Enriqueta Favez estudió medicina en La Sorbona, en París; sirvió en el ejército napoleónico y dejó su huella en el oriente cubano, cuando viviera por varios años en la ciudad de Baracoa. 
El libro Por andar vestida de hombre, del historiador cubano Julio César González Pagés, sirve de referente a la película para presentar la historia de Favez, quien fue condenada a cárcel y destierro en los años veinte del siglo XIX por asumir una identidad masculina y contraer matrimonio con una cubana.
Adela, por su parte, constituyó noticia en 2013 por ser la primera persona transgénero electa a delegada a la Asamblea Municipal del Poder Popular (concejala) por su circunscripción, una comunidad pesquera del municipio Caibarién en la central provincia Villa Clara. 
"Comparando una historia con la otra, somos hermanas gemelas. Lo que ella desgraciadamente fue desterrada y a mí de este país no hay quien me saque", dice Adela frente a cámara.
La historia de esta transexual cubana de 50 años da fe de las incomprensiones familiares que persisten, la discriminación y el acoso escolar que sufren adolescentes y jóvenes que no cumplen con las estrictas normas heteropatriarcales. 
Sin embargo, especialistas, investigadores y activistas entrevistados para el documental reconocen la porosidad de la sociedad cubana contemporánea y la posibilidad de algunas historias de realización y disidencia.
Tal es el caso de Adela, quien a pesar del dolor, hoy se siente satisfecha y con fuerza para seguir conquistando el mundo. Como enfermera, líder comunitaria y artista aficionada, esta mujer transgénero no abandona su pueblo de Caibarién y se autodefine como revolucionaria y patriota.

 

Guatemala, noviembre (SEMlac).- Primero fue, en 2007, la campaña "Están de muerte", en la que su línea de zapatos rojos fue puesta, en sentido figurado, en los pies de un cadáver de una mujer reposando en la camilla de la morgue.
La publicidad de los zapatos MD, creada por la empresa salvadoreña Ogilvy, causó rechazo en Guatemala, a tal extremo que solo duró cinco días en los medios de comunicación porque ofendía a todas las madres, hermanas, hijas o parientes de las mujeres asesinadas en este país.
Ahora, ocho años después, la misma cadena de zapatos anuncia su línea para mujeres, pero esta vez ofende a otro grupo, el de las feministas.
Denominada feminista y antifeminista, la nueva campaña de MD muestra una serie de zapatos de su nueva colección y se mofa de la lucha que han tenido las mujeres por ganarse un espacio entre los hombres, al señalarles que son antifeministas cuando les conviene.
Con letras grandes, en mayúscula, uno de sus tres bloques de la campaña aduce que 90 por ciento del tiempo una mujer es feminista, pero que el 10 por ciento restante quiere que la consientan.
Esta campaña sugiere que la mujer es manipuladora y finge fragilidad para que alguien más le haga el trabajo pesado. O, cuando le conviene, le abran la puerta o le cedan el puesto y la consientan, se vuelve antifeminista. Esto ha provocado el enojo y el rechazo de diversos sectores femeninos del país.
El eslogan publicitario dice que "Feminista es una mujer que cree que tanto los hombres como las mujeres tienen los mismos derechos", por lo tanto, concede al género femenino capacidades antes reservadas solo a hombres.
El colectivo feminista Ixel alzó la voz y en las redes sociales instó a decir basta a la violencia contra las mujeres en la publicidad. Señaló que genera violencia simbólica hacia ellas y el aporte feminista.
De igual forma, deslegitima el trabajo de las mujeres y es un tipo de publicidad violenta que desinforma, destacó el colectivo.
No es la primera vez que la cadena de zapatos MD hiere a las guatemaltecas. Hilda Morales, procuradora adjunta de la Procuraduría de los Derechos Humanos, rememoró lo ocurrido en 2007, días previos a la conmemoración del Día internacional de la no violencia contra la mujer.
En los principales medios de comunicación escritos y vallas de la capital guatemalteca y de Quetzaltenango, la segunda ciudad más importante del país, la publicidad mostraba imágenes de presuntos cadáveres de mujeres, una tendida en un sillón en apariencia fallecida y otra en la morgue luciendo zapatos de esa marca en color rojo o estampados.
La difusión de tales anuncios tocó las fibras más sensibles de la sociedad porque, al mismo tiempo, grupos defensores de los derechos femeninos denunciaban que alrededor de 3.000 mujeres habían sido asesinadas brutalmente de 2000 a 2007.
La estrategia publicitaria de MD, franquicia con sede en El Salvador y que llegó a Guatemala hacía poco más de un año, ofendió además a todas aquellas madres, hijas, hermanas o tías que vivieron la tragedia de acudir a una morgue a identificar un cadáver encontrado en un terreno baldío, un hotel o un basurero.
Ocho años después, MD toca nuevamente las fibras, pero esta vez de todas las mujeres activistas de los derechos que han logrado con su lucha, e incluso su vida, ganar espacios antes reservados para los hombres.
Espacios que ha tocado pelear con uñas y dientes, como el derecho a votar, a la educación, a ocupar un cargo de toma de decisión, entre otros, dijo a SEMlac María Eugenia Morales, asesora en género del Ministerio Público.
Ante la presión de estos grupos, se logró el retiro de los anuncios en 2007 y ahora el colectivo Ixel ha requerido a sus seguidores en su página Facebook solicitar a los empresarios de MD que retiren la campaña del sitio web.
Norma Cruz, de Fundación Sobreviviente, calificó de ofensiva e irrespetuosa la campaña, y agregó a SEMlac que con ella solo se cosifica a la mujer y se pone en riesgo toda una historia de lucha.
Nora Pérez, diseñadora gráfica y quien se considera feminista, redactó una columna en el medio virtual Plaza Pública que tituló "Antifeminista (cuando me conviene)", en la cual señala que a sus manos llegó la publicidad denominada colección antifeminista, respaldada por el eslogan "cuando nos conviene".
"Al principio me hizo al principio soltar una carcajada, pero seguidamente me ofendió", dice. Y decidió analizarla, para indicar que la campaña es así porque fue diseñada en El Salvador, una de las regiones con el mayor índice de desigualdad en Centroamérica.
"Dicen que las feministas fingimos (además me están diciendo mentirosa), que somos frágiles para que nos ayuden…y el que elija que me abran o no la puerta, no me hace antifeminista", señala.
"¿Fingir? eso déjenselo a los actores. Las feministas declaradas ya no andamos por ahí quemando brasieres", puntualiza Nora. "Algunas andamos en tacones y maquilladas trabajando por la igualdad entre hombres y mujeres".
Se consultó algunos de los comentarios en la página Web de MD y entre estos estaba el de Lucy León, quien calificó la campaña de ofensiva, tanto para las mujeres a las que presenta como para los hombres a los que pinta como tontos sin voluntad.
Agregó que tales anuncios refuerzan los antivalores patriarcales que tanto daño le hacen a la sociedad.
En 2007, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, en el Día internacional de la No Violencia contra la Mujer, dijo que "la violencia contra las mujeres sigue siendo una de las formas más odiosas, sistemáticas y frecuentes de violación de los derechos humanos en el mundo. 
"Es una amenaza para todas las mujeres y un obstáculo para todos nuestros esfuerzos de desarrollo, paz e igualdad entre hombres y mujeres en todas las sociedades."

Guatemala, noviembre (SEMlac).- Primero fue, en 2007, la campaña "Están de muerte", en la que su línea de zapatos rojos fue puesta, en sentido figurado, en los pies de un cadáver de una mujer reposando en la camilla de la morgue.
La publicidad de los zapatos MD, creada por la empresa salvadoreña Ogilvy, causó rechazo en Guatemala, a tal extremo que solo duró cinco días en los medios de comunicación porque ofendía a todas las madres, hermanas, hijas o parientes de las mujeres asesinadas en este país.
Ahora, ocho años después, la misma cadena de zapatos anuncia su línea para mujeres, pero esta vez ofende a otro grupo, el de las feministas.
Denominada feminista y antifeminista, la nueva campaña de MD muestra una serie de zapatos de su nueva colección y se mofa de la lucha que han tenido las mujeres por ganarse un espacio entre los hombres, al señalarles que son antifeministas cuando les conviene.
Con letras grandes, en mayúscula, uno de sus tres bloques de la campaña aduce que 90 por ciento del tiempo una mujer es feminista, pero que el 10 por ciento restante quiere que la consientan.
Esta campaña sugiere que la mujer es manipuladora y finge fragilidad para que alguien más le haga el trabajo pesado. O, cuando le conviene, le abran la puerta o le cedan el puesto y la consientan, se vuelve antifeminista. Esto ha provocado el enojo y el rechazo de diversos sectores femeninos del país.
El eslogan publicitario dice que "Feminista es una mujer que cree que tanto los hombres como las mujeres tienen los mismos derechos", por lo tanto, concede al género femenino capacidades antes reservadas solo a hombres.
El colectivo feminista Ixel alzó la voz y en las redes sociales instó a decir basta a la violencia contra las mujeres en la publicidad. Señaló que genera violencia simbólica hacia ellas y el aporte feminista.
De igual forma, deslegitima el trabajo de las mujeres y es un tipo de publicidad violenta que desinforma, destacó el colectivo.
No es la primera vez que la cadena de zapatos MD hiere a las guatemaltecas. Hilda Morales, procuradora adjunta de la Procuraduría de los Derechos Humanos, rememoró lo ocurrido en 2007, días previos a la conmemoración del Día internacional de la no violencia contra la mujer.
En los principales medios de comunicación escritos y vallas de la capital guatemalteca y de Quetzaltenango, la segunda ciudad más importante del país, la publicidad mostraba imágenes de presuntos cadáveres de mujeres, una tendida en un sillón en apariencia fallecida y otra en la morgue luciendo zapatos de esa marca en color rojo o estampados.
La difusión de tales anuncios tocó las fibras más sensibles de la sociedad porque, al mismo tiempo, grupos defensores de los derechos femeninos denunciaban que alrededor de 3.000 mujeres habían sido asesinadas brutalmente de 2000 a 2007.
La estrategia publicitaria de MD, franquicia con sede en El Salvador y que llegó a Guatemala hacía poco más de un año, ofendió además a todas aquellas madres, hijas, hermanas o tías que vivieron la tragedia de acudir a una morgue a identificar un cadáver encontrado en un terreno baldío, un hotel o un basurero.
Ocho años después, MD toca nuevamente las fibras, pero esta vez de todas las mujeres activistas de los derechos que han logrado con su lucha, e incluso su vida, ganar espacios antes reservados para los hombres.
Espacios que ha tocado pelear con uñas y dientes, como el derecho a votar, a la educación, a ocupar un cargo de toma de decisión, entre otros, dijo a SEMlac María Eugenia Morales, asesora en género del Ministerio Público.
Ante la presión de estos grupos, se logró el retiro de los anuncios en 2007 y ahora el colectivo Ixel ha requerido a sus seguidores en su página Facebook solicitar a los empresarios de MD que retiren la campaña del sitio web.
Norma Cruz, de Fundación Sobreviviente, calificó de ofensiva e irrespetuosa la campaña, y agregó a SEMlac que con ella solo se cosifica a la mujer y se pone en riesgo toda una historia de lucha.
Nora Pérez, diseñadora gráfica y quien se considera feminista, redactó una columna en el medio virtual Plaza Pública que tituló "Antifeminista (cuando me conviene)", en la cual señala que a sus manos llegó la publicidad denominada colección antifeminista, respaldada por el eslogan "cuando nos conviene".
"Al principio me hizo al principio soltar una carcajada, pero seguidamente me ofendió", dice. Y decidió analizarla, para indicar que la campaña es así porque fue diseñada en El Salvador, una de las regiones con el mayor índice de desigualdad en Centroamérica.
"Dicen que las feministas fingimos (además me están diciendo mentirosa), que somos frágiles para que nos ayuden…y el que elija que me abran o no la puerta, no me hace antifeminista", señala.
"¿Fingir? eso déjenselo a los actores. Las feministas declaradas ya no andamos por ahí quemando brasieres", puntualiza Nora. "Algunas andamos en tacones y maquilladas trabajando por la igualdad entre hombres y mujeres".
Se consultó algunos de los comentarios en la página Web de MD y entre estos estaba el de Lucy León, quien calificó la campaña de ofensiva, tanto para las mujeres a las que presenta como para los hombres a los que pinta como tontos sin voluntad.
Agregó que tales anuncios refuerzan los antivalores patriarcales que tanto daño le hacen a la sociedad.
En 2007, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, en el Día internacional de la No Violencia contra la Mujer, dijo que "la violencia contra las mujeres sigue siendo una de las formas más odiosas, sistemáticas y frecuentes de violación de los derechos humanos en el mundo. 
"Es una amenaza para todas las mujeres y un obstáculo para todos nuestros esfuerzos de desarrollo, paz e igualdad entre hombres y mujeres en todas las sociedades."

Camagüey, Cuba, noviembre (SEMlac).- Conquistar el espacio púbico, generar ingresos propios, acceder a recursos productivos, autoabastecerse de alimentos y desmitificar estereotipos de género son algunos de las metas conquistadas por mujeres en 12 comunidades del oriente cubano. 
Beneficiadas por el proyecto Comunidades por la vida en su segunda fase, muchas de ellas convertidas hoy en emprendedoras, han cambiado su propia realidad a partir de las iniciativas locales lideradas por el Consejo de Iglesias de Cuba.
Los resultados y experiencias fueron compartidos en las voces de sus protagonistas al cierre de una etapa en que también culmina el apoyo de la ONG alemana Pan para el Mundo, que durante tres años apoyó esa experiencia.
Leonela Álvarez Área, de Manatí, al norte de la provincia Las Tunas, a más de 660 kilómetros de La Habana, asegura que hoy tiene incorporadas a una docena de mujeres al taller de manualidades de su comunidad. 
Con ello no solo generó una fuente de empleo, sino también un sustento económico que les permite mayor protagonismo en el ámbito de sus familias. Los tejidos, bordados y otros productos artesanales que ellas crean, hoy se comercializan en las ferias y exposiciones comunitarias, así como en otras regiones de la provincia. 
El matrimonio de Clarisbel Peña Carnet y Pedro Luis Furquet, en la barriada de Santayana, Camagüey, provincia al centro de la isla, fue contra todo estereotipo. Ella asume la cría de conejos y patos destinados a la comercialización mientras él ahora se dedica a la confección de artículos manuales y decorativos. 
Deleinis Nides Sayú, de 24 años y también de Santayana, recién comienza el trabajo como productora agrícola. El terreno que se localiza al fondo de su casa se estaba perdiendo cuando decidió sembrar especies y hortalizas, algunas de las cuales ya dan sus frutos. 
"Recibí talleres de capacitación para trabajar la tierra. Muchas cosas no las sabía y los conocimientos adquiridos garantizaron las condiciones básicas para comenzar a desarrollar esa actividad", subraya la también madre de un bebé de nueve meses.
Nides Sayú se ha ganado el asombro de la gente que le ve trabajando desde muy temprano. Para ella, sin embargo, no tiene nada de raro, pues sí tiene bien claro que la tierra hay que aprovecharla. Numerosas son las aspiraciones de esta joven que sueña con tener un patio con gran variedad de cultivos. Algunas semillas todavía yacen bajo el suelo, pero no pasará mucho tiempo para que germine el fruto de su trabajo y de ese emprendimiento al que le imprime su sello.
En Santiago de Cuba, una pareja de pastores comparte las labores y compite en precios con cuentapropistas de la localidad. Justina Álvarez Camino, de Chaveco, no solo asume la responsabilidad como pastora de la Iglesia Ortodoxa, también brinda servicios de peluquería y barbería a precios más económicos, junto a su esposo Jorge Luis, lo que garantiza que siempre tengan clientes y poder adquirir los insumos para continuar. 
En esta región del archipiélago, afectada en 2012 por el huracán Sandy, el proyecto Comunidades por la vida II ha contribuido a la reanimación de servicios básicos y otros asociados al cuidado y la estética, que inciden de manera positiva en la vida de las mujeres. 
"Recobré mi libertad, mis derechos y la posibilidad de llevar a otras personas de mi edad el disfrute y la realización de sus sueños", significó Viviane Díaz, de Nuevitas, Camagüey como el cambio más significativo que dejó el proyecto en su vida. 
El programa liderado por el CIC en cada una de estas comunidades tuvo como uno de sus ejes transversales la política de género. Sensibilizar a hombres y mujeres sobre estos temas fue uno de los objetivos propuestos en el proyecto, que identificó, entre otras problemáticas, la poca preparación y bajos ingresos de ellas, falta de autoestima, deterioro del carácter y escaso acceso a recursos económicos. 
Al cierre de esta última etapa, los resultados de mayor impacto se relacionan con el desarrollo de una economía solidaria, la autogestión y abastecimiento, así como la tenencia de un empleo e ingresos propios que permiten una mayor participación en la toma de decisiones al interior de sus hogares y en los lugares donde viven. 
Otro de los saldos positivos fue el proceso de formación y capacitación que se realizó en estas comunidades, con un enfoque inclusivo. Desaprender los estereotipos y constructos de género, con más arraigo en estas regiones, es un tema que necesita continuidad por parte de cada una de las incitativas involucradas. Mientras, quedan sentadas las bases para que otras mujeres se incorporen al espacio público con viejos emprendimientos y nuevas perspectivas.

 

La Habana, 26 de octubre (SEMlac).- Lo que muchas veces se propone como nuevas masculinidades desde los medios y la publicidad, en verdad supone un regreso del machismo tradicional, bajo los nuevos empaques de la moda, aseguró en la capital cubana la periodista Isabel Moya, especialista en temas de género y comunicación.
Luego de la moda masculina metrosexual de hace pocos años, aparecen ahora, en contraposición, los "lumbersexuales", que pueblan las revistas para hombres con aspecto rudo, desaliñado, barba, botas y camisa a cuadros, inspirados en la imagen de los leñadores. 
Otro es el perfil que vende el hombre ubersexual: viril y a la vez preocupado por su apariencia, pero sin exagerar, comportándose además como todo un caballero…
"Se apuesta por masculinidades vistas desde diferentes formas, pero es solo discurso, porque en la realidad estas masculinidades siguen reproduciendo el neomachismo", dijo Moya el pasado 22 de octubre en la capital cubana, al presentar el tema "De machos a lumbersexuales: ¿en busca del hombre que viene?"
La intervención de la directora de la Editorial de la Mujer se incluyó en el panel "Los hombres según los medios de comunicación", como parte del foro permanente convocado cada mes por el no gubernamental Centro de Reflexión y Solidaridad "Oscar Arnulfo Romero" (OAR), que este año se ha dedicado íntegramente al tema de las masculinidades.
"El machismo ya no se expresa en una masculinidad tradicional", reiteró la experta, quien identificó los escenarios de la publicidad y la moda como espacios donde los modelos, ya con menor relevancia, ceden protagonismo a las celebridades del mundo del deporte, la actuación o la música, como nuevos referentes.
Pero más allá de una moda u otra, siguen inamovibles las claves esenciales de la masculinidad hegemónica que se expresa en el poder, la fuerza y el falocentrismo, principalmente, señaló.
Según la experta, en Cuba se da la hibridación de tendencias y lo más generalizado es el acicalamiento. Arreglarse las cejas y rasurarse el cuerpo, por ejemplo, se ha adoptado de una manera muy natural, sobre todo entre los jóvenes.
A ello se suma el culto por un cuerpo esculpido en los gimnasios y la práctica de tomarles fotos de los 15 años a los varones adolescentes, como una expresión de satisfacción con el cuerpo en imágenes que luego son recogidas en álbumes plagados de lugares comunes y estereotipos sexistas.
"El cambio verdadero no está en estos espacios que publicitan los medios", reiteró Moya, sino en "los nuevos hombres que no se asocian a las modas, dejan atrás la homofobia y la violencia, para proyectar de otra forma sus relaciones sociales, familiares y humanas", argumentó.
Otro espacio mediático que reproduce el machismo es el de la comunicación deportiva, que da cobertura a un universo muy masculinizado, consideró Jesús Muñoz Machín, periodista de la revistaMujeres.
La inequidad se aprecia en la alta competencia, precisó el también integrante de la Red Iberoamericana y Africana de Masculinidades (RIAM). Frente a las mujeres, los hombres disfrutan de privilegios en la atención mediática y los ingresos salariales, ejemplificó.
Muñoz Machín aludió a un estudio de la cobertura que hicieron los periódicos nacionales Granma yJuventud Rebelde durante los pasados Juegos Olímpicos de Londres. El joven investigador constató que en el 70 por ciento de los materiales se privilegió lo concerniente a lo masculino, aun cuando la delegación se conformó en el 40 por ciento por mujeres.
Durante el debate, se insistió en la necesidad de seguir trabajando los temas de violencia de género y discriminación en las comunidades, escenarios donde a diario se produce y reproduce la cultura patriarcal entre mujeres y hombres.

La Habana, 26 de octubre (Especial de SEMlac).- Zoila Bárbara Loynaz Álvarez se buscó la vida siempre trabajando duro, con el oficio que sostiene al mundo y que apenas nadie ve: el empleo doméstico.
Primero en diferentes centros y entidades estatales, hace ya varios años en casas particulares, ese fue el camino que le dio la independencia, el sostén de su familia y de su casa, desde que empezó limpiando vagones en la terminal de trenes de La Habana.
Entonces tenía 21 años, un matrimonio desde los 18, una niña de tres, otros por venir y había vivido una infancia y adolescencia relativamente cortas…"
Así presenta a esta mujer Emprendedoras, un libro realizado por el Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe (SEMlac) y el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid).
El volumen recoge las entrevistas realizadas a 33 cubanas que, con ocupaciones, vocaciones y oficios diferentes, se han abierto camino desde sus empeños personales, con un espíritu innovador.
Zoila, por ejemplo, cobra por lo que hace entre el fregadero, la lavadora, la tendera y el cubo de la limpieza, en una casa particular de la capital cubana.
Nidia se gana la vida "al timón de una pachanga", como llama al coche tirado por caballos con el que mueve pasajeros por las calles de Las Tunas, la ciudad oriental que está a más de 660 kilómetros de La Habana y donde mismo Yackelín se impone como carpintera.
Mientras, Damaris ha ganado fama de excelente ganadera en la finca Derramadero, un caserío de Limones de Palmero, que es casi un pedazo de Macondo cubano en la provincia de Ciego de Ávila, al centro del país.
Y aunque Niuska no abandona su pasión por la composición musical y la guitarra, hace años que se posicionó en el competitivo mundo de "las paladares" y es la dueña de "Decamerón", un concurrido restaurante de La Habana, esa capital donde Mirta Inés ha hecho compatibles dos oficios, el de periodista y agricultora. 
En tanto, Nelia permutó su trabajo como enfermera por el de vendedora de alimentos agrícolas en su natal Santiago de Cuba, en el oriente del país, más o menos por el mismo tiempo en que ya Hortensia había heredado y asumido la producción del tejar que fundó su esposo en El Cano, por el occidente…
Sea por su forma de encarar los desafíos de la vida, como el modo en que se acoplan a los cambios económicos, ellas ha puesto a prueba sus capacidades en el terreno favorable abierto en el país para los emprendimientos personales, sea en el trabajo por cuenta propia o ajena.
La economista Teresa Lara y la socióloga Dayma Echevarría lo precisan en el prólogo y sus comentarios para el libro. Tanto en los testimonios recogidos como en los análisis que ambas académicas insertan en sus páginas, una misma idea define el emprendimiento.
Se trata de "una capacidad de las personas para obtener beneficios individuales o colectivos de forma continua, por un período de tiempo determinado, al lograr combinar las oportunidades del contexto con las capacidades básicas de cada ser huma- no, sobre una base sostenible", señalan las especialistas.
Por ese camino, hay quienes entienden el emprendimiento como una vía para su desarrollo humano y personal, que les permite el control de sus vidas y las lleva al disfrute pleno.
También hay quien lo ve como medio para obtener rentas o ingresos, a cualquier costo; y hasta quienes optan por ello, solamente, como vía de subsistencia.
"Estas percepciones no son, necesariamente, excluyentes entre sí: en algunos casos pueden complementarse", alertan las expertas.
En esas combinaciones influyen, de un lado, las políticas y el papel protector del Estado; y del otro, las estrategias individuales y familiares que pueden generar una nueva organización de la unidad familiar, vista como unidad económica, aclaran Lara y Echevarría.
Pero, ¿ha sido fácil para ellas?, ¿cómo han llegado hasta allí?, ¿parten las mujeres de las mismas condiciones que los hombres?, ¿tienen el mismo acceso, uso y control de los recursos que necesitan para emprender, impulsar y sostener esos proyectos?...
A estas y otras preguntas responden en el libro mujeres que se desempeñan en diversos sectores de la economía, como la agricultura, la ganadería, la manufactura, la artesanía, la construcción y los servicios.
Grandes esfuerzos, superación y constancia son tres de los pilares que sostienen sus historias y emprendimientos, llenos de éxitos y también de insatisfacciones, en un camino donde, definitivamente, se han reafirmado en su autonomía y crecimiento personal.
"En no pocas ocasiones, ellas optan por realizar labores que les permitan obtener ingresos propios y, a la vez, manejar el tiempo con cierta flexibilidad para no abandonar el papel de cuidadoras", en esa "búsqueda constante del equilibro entre el trabajo remunerado y el no remunerado en el ámbito de su hogar y su familia", sostienen Lara y Echevarría al referirse al trabajo que ellas eligen. 
Cary, la "yerbera" del Vedado que se hizo trabajadora por cuenta propia después de jubilarse, lo confirma cada día, pues siente que tiene ahora más tiempo para disfrutar de la vida familiar y su nueva ocupación. 
"…Ahora me da mucho gusto hacer con mis nietos lo que no pude hacer con mis hijos", confiesa en la entrevista para SEMlac.
Por ello los testimonios hablan también de los trabajos que no se pagan y realizan mayoritariamente las mujeres en los hogares, con el afán de reconocerlos como otra esfera crucial de la economía en interrelación con el Estado y el mercado. 
Una de las cuestiones centrales del libro gira, precisamente, en torno a debatir los nexos entre el trabajo remunerado de las mujeres y el trabajo doméstico gratuito que ellas asumen.
Otro beneficio altamente valorado por las entrevistadas es el de poder organizarse su tiempo y su trabajo.
Para Nelia Arzola, quien hace más de 15 años, en su natal Santiago de Cuba, decidió dejar atrás la enfermería para convertirse en vendedora ambulante de productos agrícolas, no se trata solo de satisfacer una necesidad económica.
Su nuevo empleo le permite ajustar la jornada a su gusto, siguiendo sus propias reglas y horarios.
"Como enfermera tenía más tiempo para descansar, pero encima de mí estaba el yugo de los jefes. Ahora, cuando no quiero vender, no vendo; cuando no quiero trabajar, no trabajo; y nadie me lo cuestiona porque mi jefa soy yo. Pago un impuesto mensual y el día que no quiera hacerlo quito la licencia y me quedo en mi casa sin que pase nada", dice tranquila. 
Los testimonios confirman que muchas han encontrado en el trabajo por cuenta propia una alternativa para obtener ingresos y, aunque no pocas lo hacen en condición de contratadas, se benefician del resultado para alcanzar autonomía económica. 
La ventaja más significativa -y reconocida por ellas- es la de "ser dueña", entendida la frase en más de un sentido: se sienten dueñas de los recursos que tienen y de los ingresos que se generan al ponerlos en explotación. También de su jornada laboral y su descanso. 
"Ser dueña les genera autoconfianza, mejora su autoestima y las pone en mejores condiciones para negociar, dentro de su hogar, la distribución equitativa de los roles y tareas que traen consigo desigualdades de género", sostienen las expertas.

Página 9 de 26
Volver