Diversidad sexual

Diversidad sexual (191)

La Habana, abril (SEMlac).- Activistas transgénero coinciden en que el amor propio y las relaciones humanas asertivas son fundamentales para el goce pleno de los derechos humanos y la lucha contra la discriminación en Cuba.
"El activismo no se trata solo de la exigencia de nuestros derechos, sino de establecer redes de amor y de cuidado entre nosotras", opina la socióloga colombiana Andrea García.
García compartió junto Juana Cooke, especialista de la oficina regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), la coordinación del taller Amor y derechos, celebrado el pasado ocho de abril en La Habana.
En la reunión participaron integrantes de la Red Trans Cuba, grupo que coordina el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex).
Durante el debate, fueron abordados temas relacionados con el amor romántico, la diversidad en la manera de expresar los afectos, la importancia de la aceptación y la presencia de los cuidados en el activismo político.
A criterio de García, rescatar los sentimientos en el actuar colectivo de organizaciones LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexuales) es también una manera de luchar contra el patriarcado heteronormativo. Para la académica, trans "no se puede desligar el amor y la emoción de lo que hacemos".
Desde la perspectiva feminista de que "lo personal es político", activistas y expertas también relacionaron sentimientos y vivencias con el goce cotidiano de los derechos humanos.
"Es importante asumir los derechos humanos como un poder transformador. Lejos de parecernos una quimera, los derechos tienen que estar en el día a día", dijo a SEMlac la jurista mexicana Juana Cooke.
Durante el debate, varios participantes hicieron mención a derechos humanos como el derecho a la vivienda, a la salud, a la educación, a vivir libre de violencia, a la identidad de género, entre otros.
Malú Cano, coordinadora nacional de Trans Cuba, afirmó que las personas trans tienen acceso a la salud en Cuba por ser este un derecho universal y gratuito en el país. 
"A nadie se le niega la atención médica en un hospital. Aunque eso no quiere decir que no existan expresiones de discriminación y prejuicios", apuntó Cano.
Según la activista, son necesarios servicios de salud especializados y gratuitos que permitan a las personas trans realizar los cambios de identidad e imagen de manera segura. Estos procedimientos están incluidos solo en los casos de readecuación genital.
Otra de las brechas de desigualdad es el acceso a la educación. En Cuba la educación es obligatoria hasta el nivel secundario, pero la mayoría de las adolescentes trans abandonan los estudios por el acoso escolar y la discriminación.
"Yo creo que hoy es mucho más fácil estudiar porque existen instituciones y grupos con los que una puede contar", dijo Cano durante el debate.
Entre los derechos humanos pendientes está el disfrute de una familia legalmente reconocida. Colectivos LGBTI cubanos demandan la aprobación del anteproyecto de Código de Familia que incluye la unión legal de personas del mismo sexo. La ley espera por la sanción de la Asamblea Nacional del Poder Popular, órgano legislativo en Cuba. 

La Habana, noviembre (SEMlac).- La formación, el intercambio y el trabajo en red han integrado las estrategias desarrolladas por el Centro Memorial Martin Luther King Jr. (CMMLK) para unir proyectos, instituciones y personas comprometidos con la transformación humanista de la sociedad cubana, también desde una perspectiva de género.
Del 4 al 7 de noviembre se celebró en La Habana la Cátedra Mujer, Género y Diversidad Clara Rodésin memorian, que organiza el Programa Formación-Reflexión Socioteológica y Pastoral del reconocido centro ecuménico de vocación cristiana
La cátedra trabaja la perspectiva de género desde la educación popular y la formación socioteológica. Sus talleres apoyan la labor del centro en la formación de líderes comunitarios poniendo a debate problemáticas actuales y, en esta ocasión, fue escogido el tema género y prosperidad en el contexto cubano actual.
Desde la teoría y la práctica cotidiana, talleristas intercambiaron sobre violencia de género, homofobia, inserción de la perspectiva de género en el modelo de desarrollo cubano y la presencia de las mujeres en los cambios económicos que ocurren en el país.
"La prosperidad implica modos de producción económica y queremos ver el respaldo estatal y el respeto a los derechos de las mujeres que están embarazadas, que tienen ancianos en sus casas y, en el sector privado, deben trabajar más de ocho horas", dijo a SEMlac Kirenia Criado, coordinadora del Programa de Formación-Reflexión Socioteológica y Pastoral.
Según especialistas y talleristas, eliminar las discriminaciones, garantizar el respeto a los derechos de las mujeres y superar las relaciones desiguales de poder tendrán impacto en lo económico.
Para la economista Dayma Echevarría, las cifras hablan de espacios conquistados y también de ausencias y vulnerabilidades a las que están expuestas las cubanas.
La investigadora del Centro de Estudios de la Economía Cubana opina que la educación, el fortalecimiento de capacidades, el acceso a las redes de información y a los recursos son fundamentales para establecer puntos de partida favorables para ellas.
"Si no identificamos las desigualdades y las inequidades, no podemos transformarlas. También debemos pensar, desde el compromiso, en nuestro marco de acción. El país está cambiando y nosotras con él", dijo la investigadora durante una de las sesiones.
Organizaciones sociales e iglesias de la isla apuestan por insertar estos temas en sus comunidades. Participación y liderazgo de las mujeres en la iglesia y la sociedad cubanas, ruptura de prejuicios machistas, respeto a la diversidad sexual, racial, religiosa e ideológica son temas presentes en el trabajo de varios grupos. 
En el taller de la Cátedra Mujer, Género y Diversidad participaron representantes de organizaciones cristianas y con vocación ecuménica de 10 provincias del país. 
"¿Cómo vamos a decir que una comunidad es próspera si no se reconocen los derechos de las personas, si no hablamos de igualdad y equidad de género?", se pregunta Maite Álvarez Roca, del Centro Labastida.
El Centro Labastida es una institución cristiana de capacitación y servicio en la oriental provincia de Santiago de Cuba. Para la institución, trabajar por la equidad de género y el desarrollo local trae implícito promover la participación y la autonomía económica de las mujeres.
"Trabajamos mucho la participación de las mujeres, no vista desde cuántas están presentes, sino desde su liderazgo, para que se escuchen sus voces y criterios, que su trabajo sea reconocido", dijo Álvarez Roca a SEMlac.
El interés por la prosperidad crece en el ámbito religioso cubano, no solo por los cambios económicos ocurridos en el país durante los últimos años, sino también por el arribo a la isla del Caribe de la Teología de la Prosperidad.
Esta responde a un movimiento religioso que, desde hace varios años, gana críticos y adeptos en América Latina, Estados Unidos y África, principalmente.
La preocupación por este movimiento y los retrocesos que implica en varios aspectos, incluidos la igualdad de género, aparecen en el más reciente número de Caminos, revista cubana de pensamiento socioteólogico que edita el CMMLK.
"Ya hemos reconocido algunas consecuencias de este conservadurismo, observables en hechos como la separación de mujeres del pastorado que antes ejercían, la postura antiecuménica, sectaria e incluso agresiva, el retroceso en el tratamiento de temas que social y mundialmente se debaten, como salud sexual y derechos sexuales y reproductivos", afirma la pastora Raquel Suárez en uno de los artículos de la publicación.
Pese a ciertos avances en algunas comunidades de fe, el apoyo a la diversidad sexual, las iniciativas para fomentar la participación de las mujeres y la asunción de la teología feminista siguen generando críticas y resistencias.
"La iglesia es parte de la sociedad cubana. Si la iglesia asume los debates a favor del respeto a la diversidad y por la igualdad de género podremos estar dentro de la casa común con nuestras individualidades de tipo racial, sexual, ideológicas", opina Adiel González, integrante del grupo Uniendo brechas de colores, colectivo que surgió en 2015 en la central provincia de Matanzas y defiende los derechos de la comunidad LGBTI en el ámbito religioso.

Quito, 14 de marzo (SEMlac).-La discriminación por orientación sexual e identidad de género ha vuelto a quedar en evidencia pública en Ecuador con el libro Cuerpos deseantes y el armario político hetero-homosexual, volumen que recoge una reciente investigación presentada por Margarita Camacho Zambrano, quien analiza los discursos mediáticos en torno a la homosexualidad masculina.
El texto evidencia la marcada discriminación a partir de dos casos de amplia repercusión nacional en el último medio siglo, que muestran "los límites de los derechos y del ejercicio político democrático en Ecuador", de acuerdo con su autora.
Este estudio "corrobora cómo los enunciados sobre la homosexualidad masculina que la categorizan como 'anti natura', patológica y perversa construyen realidades que emanan violencia, inequidad, desigualdad política y desprotección social y civil contra los varones que mantienen prácticas homoeróticas" y, en particular, "cómo los discursos sociales han marcado un tratamiento injusto y diferenciado a quienes son señalados como homosexuales en la esfera pública".
Para su análisis, Camacho Zambrano se basa en dos acontecimientos reflejados en la prensa nacional. Por un lado, el caso penal Granizo y otros (1963-1968) y la declaraciones de Fabricio Correa (2009) acerca de la existencia de un "círculo rosa y oscuro", en claras alusiones prejuiciosas y discriminatorias.
Se indagó en el enfrentamiento que han hecho los varones homosexuales a los abusos aberrantes por causa de su orientación sexual y de género disidentes. Algunos han desarrollado, desde el ocultamiento, estrategias de supervivencia para tratar de sortear las desigualdades políticas y laborales, debido a la naturalización de los sistemas discriminatorios, explica la autora en su libro.
Señala, además, que "esta investigación muestra cómo los discursos sociales han marcado un tratamiento injusto y diferenciado a quienes son señalados como homosexuales en la esfera pública. Estos procedimientos discriminatorios tienen graves consecuencias en la vida política de los varones afectados, limitando su participación y conduciéndolos al silencio y el ocultamiento de su sexualidad, para evitar el desprestigio político".
Camacho Zambrano remarcó a SEMlac que, aunque nunca hubo condena, en Ecuador la homosexualidad masculina estuvo penalizada hasta noviembre de 1997, medida que establecía entre cuatro y ocho años de reclusión.
En ambos casos de estudio, se pudo apreciar que los prejuicios, la estereotipia y el estigma circulan y se reproducen debido a los comportamientos y discursos aprendidos acríticamente, los cuales se refuerzan y consolidan con información homofóbica y transfóbica que circula en la mayoría de los medios de comunicación masiva en el país.
En sus reflexiones finales, la autora comentó que "hay que comprender el nivel de responsabilidad que tienen los medios de comunicación al dar cabida a la perniciosa acusación de homosexualidad de un político o funcionario público, como mecanismo de desprestigio, pues alienta una práctica social perversa y discriminatoria al reforzar los prejuicios homofóbicos de la esfera social en el ámbito político, impidiendo la erradicación de estos procedimientos en la contienda política ecuatoriana".
En ese sentido, recalcó la importancia de realizar una convocatoria ciudadana para la construcción de una nueva ley de comunicación que garantice la igualdad y derechos del colectivo TLBGQI, como vía para "frenar los abusos de la prensa dominante y homofóbica."
Margarita Camacho Zambrano es investigadora de las políticas del cuerpo, las sexualidades y los géneros, y entre sus últimas publicaciones destacan textos como Cuerpos encerrados, cuerpos emancipados. Travestis en el expenal García Moreno; y Sexualidades y acceso al trabajo. Exclusión social e inserción laboral en Quito.



Quito, marzo (SEMlac).- Pese al potente movimiento por los derechos humanos en este país andino y legislaciones en favor de los denominados "grupos de atención primaria", aún no se ha tratado directamente cómo proteger y evitar la vulneración de los derechos humanos del colectivo LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, trans e interesexuales).
Así lo concluye el estudio "Ecuador, colectivo LGTBI y medios de comunicación", que será presentado esta semana en el Primer Congreso Internacional Comunicación y Pensamiento, Comunicracia, con sede en Sevilla.
El objetivo de la investigación es mostrar la situación actual que atraviesa este grupo poblacional y la imagen suya que construyen los discursos mediáticos, de acuerdo con Martín Oller, uno de los autores.
"La falta de tolerancia por parte de la sociedad y una cultura anclada en el patriarcado, clasismo y extremismo religioso no ha ayudado en sobremanera", señala.
Desde el cambio constitucional de 2008, en el país se han dado pasos para la protección de grupos y personas en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, el alcance de la ley aún no alcanza los derechos de este colectivo, que siguen mermados también en los discurso mediáticos.
"A pesar de que la Constitución de Ecuador en su artículo 35 del capítulo 3 hace referencia a los derechos de las personas y grupos de atención prioritaria, no incluye al colectivo LGBTI. Esta situación de invisibilización legislativa se acentúa si se tiene en cuenta que el Título II, referente a los derechos de los ecuatorianos, en el artículo 11, confirma que todas las personas gozarán de los mismo derechos y oportunidades y que nadie podrá ser discriminado por razón de sexo o género".
Varias normas en el país tienen alusiones directas o indirectas a la no discriminación por razón de sexo o género, incluso en el ámbito de la comunicación, donde persisten acciones discriminatorias.
Aunque en los últimos años ha habido cierta apertura y se han logrado avances, persisten contradicciones que limitan el real ejercicio de derechos para las personas con orientación sexual e identidad de género diferentes a la heteronormatividad impuesta social y culturalmente.
Entre las acciones que más vulneran estos derechos se encuentran las "clínicas de deshomosexualización". Según los autores de este estudio, hay un total de 200 centros ilegales de este tipo en todo el país y hay varias investigaciones por los malos tratos que allí existen.
Hacia finales de 2011 se logró la clausura de unas 30 y, recién en febrero de este año, en la ciudad de Cuenca, se aprobó una ordenanza que prohíbe estos centros en esa ciudad, entre las más importantes de Ecuador.
Por otro lado, los medios de comunicación, lejos de contribuir con un discurso respetuoso de las diferencias, continúa con discursos estereotipados, que según los propios representantes de los colectivos LGBTI los muestra como un grupo homogéneo, enfatizando en la invisibilización, la exclusión, la victimización, el morbo y el "tratamiento diferenciado por parte de los medios de comunicación convencionales y las redes sociales."
Autores de la investigación señalan que esas y otras situaciones demuestran que aún en la legislación, su aplicación y en la sociedad ecuatoriana existe y perdura un ambiente discriminatorio hacia el colectivo GLBTI. 
"Por estos motivos se requiere de una política pública capaz de regular y garantizar los derechos de igualdad a todas las personas, evitando el trato discriminatorio dirigido a personas con ideas, rasgos, actitudes y hábitos diferentes", suscriben.
Como parte del Congreso Comunicracia, se analizarán otras cuestiones relacionadas con las temáticas de género y comunicación en Ecuador, entre ellas la representación de la subalternidad desde una perspectiva de género; las representaciones, reproducción de la abnegación y el altruismo de la mujer en el hogar en las propagandas televisivas y las posibilidades de la inclusión de la perspectiva de género en la formación de periodistas, entre otras.

 

La Habana, 29 de julio (SEMlac).- La presencia de identidades no heterosexuales en el arte cubano contemporáneo amplía su visibilidad con la más reciente entrega de la revista Extramuros, presentada el 27 de junio en la librería Alma Mater de la capital cubana, en vísperas del Día del Orgullo Gay.
El número 38 de la publicación del Centro Provincial del Libro y la Literatura dedica un dossier al homoerotismo en la cultura cubana, que incluye ensayos, artículos y muestras creativas que tienen como centro a identidades de la comunidad LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales)
La periodista Marta María Ramírez, a cargo de la presentación, consideró el dossier como "imprescindible para estudiosos y para esa cuestionada comunidad ??LGBTIQ cubana". 
Según el escritor Norge Espinosa, aunque Extramuros ha estado abierta a estos temas en sus 15 años de existencia y ha publicado monográficos sobre escritores cubanos homosexuales como José Lezama Lima y Virgilio Piñera, es la primera vez que concentra trabajos desde ese punto de vista.
El Jefe de Redacción de la revista señaló que, aunque en el último lustro se ha avanzado en la visibilidad de estos grupos gracias al activismo contra la homofobia, su presencia en los espacios de reflexión artística y cultural aún se mantiene intermitente.
A mediados de 2014, Espinosa y el también intelectual cubano Víctor Fowler impartieron abierta y gratuitamente el primer curso sobre Literatura LGBTI en Cuba, donde sistematizaron las representaciones de estos grupos en el arte de la isla caribeña.
De ese proceso parte Fowler en el artículo que inaugura el dossier, donde expone sus razones para dedicarse al estudio de lo homoerótico, constantemente eludido por la crítica literaria. 
"Cuando estás trabajando con la literatura nacional, existen autores que, por determinados motivos, han sido considerados malditos; existen zonas y temas de la literatura considerados malditos y para producir un conocimiento global, cuando buscas a estos autores, te percatas de que puedes arribar a una reescritura de la literatura compleja", escribe el intelectual.
En su enumeración, el escritor expone la necesidad social de hacer justicia con respecto a un grupo poblacional discriminado y lo enlaza a su propia historia de vida, luego de soportar manifestaciones de acoso homofóbico en la infancia.
Para Fowler, desmontar los procesos de exclusión por orientación sexual en las artes ayuda a comprender de qué modo esto daña las mejores potencialidades del ser humano.
El dossier incluye un fragmento de la novela La Casa Rosada de Miguel Ángel Fraga, sobreviviente del VIH/sida, en la cual narra sus experiencias mientras estuvo recluido en el sanatorio de Santiago de Las Vegas, a inicios de la década del noventa, cuando internaban allí de manera obligatoria a las personas portadoras del virus.
También aparecen estudios sobre los escritores Félix Hangelini y Ofelia Rodríguez Acosta, poemas de Mae Roque y una muestra de obras de Eduardo Hernández. 
Sobre su quehacer, escribe el crítico Claudio Sotolongo, quien muestra los valores de Hernández para hacer del cuerpo masculino "un discurso que incomoda y asusta a los conservadores", explicó la presentadora. 
Entre lo más atrayente de la publicación, Rodríguez sugirió una cronología sobre las personas ??LGBTI en ??Cuba, con hechos, acciones y efemérides vinculados a estos grupos en el ámbito intelectual desde 1791 hasta 2013.
El resto de la revista dedica textos al escritor cubano Eliseo Diego, entrevista al artista de la plástica Vladimir Martínez Ávila, además de las reseñas y secciones habituales.
La presentación fue dedicada al Día del Orgullo Gay, el 28 de junio, una fecha propuesta por la comunidad LGBTI estadounidense que se ha extendido por el mundo para celebrar la legitimidad de vivir el erotismo libremente. 
Norge Espinosa explicó que esta efeméride puede involucrar a todas las personas, más allá de su orientación sexual, porque se trata de reclamar la justicia a que cada quien viva según su deseo. 
Colectivos y activistas por los derechos sexuales de Cuba organizaron iniciativas para celebrar ese día, entre ellos el proyecto autónomo Arcoíris, que convocó a una "Besada" en la noche del sábado 27 frente al "King Bar", uno de los centros privados más frecuentados de la capital cubana. 
Con la reunión de parejas sentimentales y amigos besándose en público reclaman el derecho de las parejas del mismo sexo a manifestar su amor sin ser discriminados.

 

Santiago de Chile, 29 de julio (SEMlac).- Una colorida Marcha del Orgullo a la que asistieron más de 50.000 personas se realizó por la Alameda, calle central de Santiago -así como en Talca y Concepción- para conmemorar los derechos humanos de la diversidad sexual, recordando que hace 46 años un grupo de homosexuales y transexuales se manifestaron en contra de la represión policial en un bar de Nueva York.

En Chile, y hace 24 años, el mismo 28 de junio se fundó el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), una de las organizaciones más relevantes del movimiento de diversidad sexual por su visibilidad e incidencia política, y que convocó a esta manifestación con el respaldo de variadas organizaciones de la Federación Chilena de la Diversidad Sexual (Fedisech).
La marcha se realiza hace ya 15 años y convocó a celebrar el "Orgullo de ser tú mismo" Este año tuvo como principal demanda una Ley de Identidad de Género, que permita a las personas transgénero adecuar sus documentos a la identidad con la que realmente viven, de manera rápida y sin burocracia. 
Una iniciativa que va en esta dirección se tramita en la Comisión de Derechos Humanos del Senado, donde estaría paralizada, según señalaron los organizadores del evento. 
La activista trans del Movilh, Paula Dinamarca, señaló sobre este proyecto de Ley que "la próxima semana el Gobierno presentará las indicaciones sustitutivas para mejorar esta ley en la línea de lo que exigimos. Se nos ha confirmado que Bachelet está revisando personalmente este proyecto".
Aunque la recientemente promulgada Ley de Unión Civil permitirá a las parejas del mismo sexo legalizar sus vínculos afectivos, el Movilh mantiene una demanda ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos por la prohibición en Chile del matrimonio igualitario. 
Rolando Jiménez, dirigente del Movilh, señaló que desde noviembre "se creó una Mesa interministerial con el Movilh, que se junta cada semana para analizar nuestras propuestas y ver una solución amistosa a este conflicto. Exigimos una respuesta en el más breve plazo, en especial ahora que se legalizó el matrimonio igualitario en Estados Unidos".
Precisamente, y a raíz de la declaración de inconstitucionalidad del matrimonio igualitario en todos los Estados Unidos, se dirigió a los y las asistentes de la marcha el embajador de este país, Michael Hammer, a quien el Movilh festejó por esta esperada definición que, en la práctica, legaliza el matrimonio igualitario en el país del norte. 
Jiménez añadió que se requiere de un Ministerio por la Diversidad, puesto que el Estado carece de una institucionalidad que prevenga la discriminación, ayude a las víctimas y realice un seguimiento del cumplimiento de las legislaciones, por lo que la llamada Ley Zamudio, que sanciona la discriminación, resulta en letra muerta. 
El dirigente agregó que "no estamos pidiendo nada especial. Si bien es cierto que las minorías sexuales somos el único grupo discriminados que carece de ministerios, presupuestos, programas, o servicios estatales focalizados en sus derechos, lo que estamos demandando es un Ministerio que se haga cargo, de manera coordinada, de la realidad de todos los grupos postergados, incluidas las personas lesbianas, gays, bisexuales y transexuales".

 

La Habana, mayo (Especial de SEMlac).- Aunque muchas veces pasan inadvertidas y sobreviven bajo presiones y escarnio público, las relaciones lésbicas construyen historias de amor y compañerismo.
"Más que nada es equilibrio entre las dos, lograr complementarnos. Claro que tiene que haber amor de pareja, amor sexual, pero va más allá de eso", confiesa Elizabeth mientras Mónica le sigue y apunta: "Para durar tantos años hace falta saber cómo enfrentar cada etapa por la que pasa una pareja".
Para estas jóvenes lesbianas, poco a poco toma color un proyecto de vida que implica trabajo, amor y futuro. Ellas fueron las primeras mujeres homosexuales que tuvieron una boda simbólica acogidas por el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), en 2006.
Las fotos de sus poses sonrientes, mientras entrelazaban ramos de rosas y sus vestidos blancos se mezclaban en la terraza del Cenesex, pasaron de mano en mano y recorrieron páginas web nacionales y extranjeras.
Nueve años después, reconocen que compartir ha sido la base de todo. Hoy son dueñas de la dulcería El Arca de Noé, en la céntrica calle 23, del Vedado capitalino.
"Mirando a futuro, siempre queremos crecer y construir un espacio como jóvenes y como pareja que no hemos encontrado en La Habana. Un espacio como estar en casa. Un lugar donde a nosotras nos gustaría ir", comenta Mónica.

La sal de la exclusión…
Mónica Collazo Cano, de 27 años, y Elizabeth Cabrera Espinosa, de 36, han sorteado prejuicios y estereotipos. Para ellas, no existe una distribución, según roles femenino o masculino, al interior de la pareja, y eso las fortalece.
"Yo conozco a otras parejas que sí reproducen esas diferencias. Y realmente no lo entiendo. Nosotras nos complementamos por nuestros caracteres y no por lo supuestamente femenino o masculino", reconoce Mónica.
Según testimonios de mujeres lesbianas y especialistas en terapia sexual, la reproducción de estereotipos machistas al interior de las relaciones lésbicas puede causar malestar y violencia.
Lamentablemente, deconstruir la lesbofobia social e internalizada sigue siendo un reto. Activistas han denunciado en varios foros la invisibilidad que sufren las mujeres lesbianas y su ausencia de estudios, foros y espacios de activismo.
"Ha sido muy fácil invisibilizar a las mujeres lesbianas. Por eso la lesbiana elige el silencio y trata de pasar inadvertida. Para que esa característica y parte importantísima de tu ser no exista, esté callada. Tienes que poner en un limbo tus relaciones y hablar de 'esa persona que yo quiero'", confiesa a SEMlac la activista Teresa de Jesús Hernández.
Esta realidad afecta en muchas ocasiones el desarrollo de una sexualidad plena y las relaciones afectivas. Un estudio realizado en la ciudad de Cienfuegos, en el centro de la isla, revela el impacto de los prejuicios sociales en la sexualidad, vida en pareja y salud sexual de 25 mujeres lesbianas.
Aunque el total de las consultadas fueron conscientes de su identidad homosexual antes de los 20 años de edad, la mayoría esperó al menos cinco para "salir del closet".
Según la investigación "Salud sexual y desarrollo de la sexualidad de mujeres lesbianas en edad adulta", que publica la revista Sexología y Sociedad, influyen en la auto represión de la sexualidad lésbica "la inseguridad, el miedo y la incertidumbre por la falta de aceptación social y de su propia familia, así como el temor a ser discriminadas por no obedecer a las normas heterosexistas y excluyentes de la sociedad actual".
Teresa de Jesús conoce esta realidad cotidiana en la que "muchas tienen que vivir en el no reconocimiento de sus sentimientos y relaciones porque, cuando decides hablar abiertamente de tu sexualidad, sabes que vas al encuentro de la aceptación o la no aceptación".
La convivencia con la familia es otro punto neurálgico. El grupo de investigadores apunta que, de las encuestadas, 76 por ciento de las mujeres lesbianas conviven con sus familias de origen, 16 con su pareja y solo ocho por ciento con su familia y pareja.
Pero hacer una familia propia todavía es difícil en Cuba, donde al asumir este proyecto, las parejas y familias homosexuales se encuentran desprotegidas en materia legal.
La aprobación del anteproyecto de Código de Familia se ha postergado por la emergencia de leyes más necesarias, según han expresado públicamente funcionarios del gobierno. En los últimos años se aprobó el nuevo Código del Trabajo, el Código del Tránsito y la Ley Tributaria, entre otras regulaciones referidas principalmente al ámbito económico.
Sin embargo, activistas cubanos no cejan en su empeño de lograr plenos derechos para las parejas homosexuales. Una página en Facebook a favor del matrimonio igualitario en Cuba recoge opiniones y demandas de la comunidad LGBTI cubana.
También Mariela Castro Espín, directora del Cenesex, afirmó que la institución que dirige sigue trabajando por lograr los cambios legislativos necesarios.
Durante las actividades de la VIII Jornada Cubana contra la Homofobia, Castro Espín afirmo que "no nos hemos quedado tranquilos", refiriéndose al Código de Familia que, entre otros aspectos, legalizaría las uniones homosexuales, no así la adopción.

Estrategias para un sueño…
Aún fuera de la ley, Mónica y Elizabeth sueñan con construir una familia. Ambas quieres pasar por la experiencia del embarazo y se encuentran ahora pensando las posibilidades, que en la actualidad son escasas.
Ambas viven un momento difícil en el que tienen que encontrar el mejor modo de realizar ese sueño. Debaten mucho sobre las implicaciones y la participación de una figura paterna, entre otras cuestiones.
Cómo llegar a embarazarse forma parte de todos esos escollos por salvar. Una de las opciones es la reproducción asistida, pero la posibilidad sería fuera de Cuba y para ello deben empeñar "los ahorros de toda la vida".
"Es ilógico porque el país ahora mismo vive una crisis de envejecimiento poblacional y baja natalidad. Entonces, las mujeres lesbianas que queremos ser madres no tenemos acceso a las consultas de reproducción asistida que son solo para parejas heterosexuales", denuncia Elizabeth.
Ariel Arcaute, estudioso de familias homoparentales, afirma que, contrario a los prejuicios sociales, las parejas de un mismo sexo tienen fortalezas que las ubican en una posición positiva a la hora de enfrentar la maternidad o la paternidad.
"Como las relaciones sexuales no producen embarazos, tienen tiempo de madurar la idea. O sea, nunca existirán embarazos accidentales y, por el contrario, un hijo o hija siempre será muy deseado y esperado", comenta a SEMlac el especialista del Grupo de investigaciones de familias del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociales (CIPS).

La Habana, 11 de mayo (SEMlac).- Por la céntrica avenida 23 de La Habana, donde diariamente transitan cientos de personas ensimismadas en su cotidianidad, irrumpió el sábado 9 de mayo la sonora y colorida "Conga por la diversidad", una de las acciones principales de la VIII Jornada Cubana contra la Homofobia y la Transfobia, en reclamo de respeto y plenos derechos para lesbianas, gays, bi, trans e intersexuales (LGBTI) en Cuba.
Banderas multicolores, emblemas y consignas contra las discriminaciones por orientación sexual e identidad de género en todos los ámbitos sociales se lucieron durante el acto de celebración pública que realiza desde hace siete años por la Rampa habanera la comunidad LGBTI, junto a sus familias, personas heterosexuales e instituciones que les apoyan.
Para Sandy Ramos, estudiante de 20 años, participar de estas actividades ha sido parte de su reconocimiento personal como hombre gay y es hasta el momento el espacio de mayor libertad para que parejas del mismo sexo puedan exhibir públicamente su amor, sin miedo a ser miradas con prejuicio o recriminadas.
"Esta Conga ha sido una verdadera expresión de participación del pueblo cubano que, junto al gobierno, instituciones del Estado y de la sociedad civil, han decidido incluirse en esta gran campaña por la inclusión social en nuestro país", declaró Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenessex) que organiza la jornada, al concluir el desfile que va desde el Malecón hasta el Pabellón Cuba de la capital cubana.
El recinto ferial concentró, como otros años, las actividades centrales de la jornada capitalina, con paneles de activistas, presentaciones de libros relacionadas con el tema de la diversidad sexual, la celebración ecuménica y un encuentro con parte del equipo del filme Vestido de novia (2014), en el que la directora Marilyn Solaya aborda las consecuencias de la transfobia y la violencia de género para el contexto nacional.
Las actividades favorecen, además, la socialización entre cientos de personas gays, lesbianas y trans concentradas en el Pabellón Cuba, en un contexto inclusivo y de respeto, donde el baile, la música y la fiesta desprejuiciada son también expresiones de activismo. 

Nueva campaña
La octava edición de la Jornada, prevista del 5 al 16 de mayo, inició la campaña bianual "Me incluyo, por espacios laborales libres de homofobia y transfobia", para sensibilizar sobre la necesidad de combatir la exclusión en el ámbito del empleo, donde tradicionalmente la comunidad LGBTI ha encontrado estigmas y resistencias. 
Por primera vez, la Jornada recibió el apoyo de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) y contó con la participación de líderes sindicales a favor de los derechos LGBTI de otras naciones que han logrado avances en este sentido, sobre todo de Uruguay, Argentina y Estados Unidos.
Aunque en 2014 entró en vigor un nuevo Código de Trabajo, que incluye el principio de no discriminación por orientación sexual, este no explicitó la identidad de género como una de las fuentes de rechazo ni implica por sí mismo una transformación de las condiciones de trabajo para personas LGBTI abiertamente reconocidas, señalaron varios activistas durante los encuentros de la Jornada. 
Esta es la primera ley que contempla en Cuba la orientación sexual entre los motivos para no discriminar, pero el Cenesex busca seguir visibilizando a estas poblaciones en las normas legales.
"Las leyes no son suficientes para garantizar el disfrute pleno de los derechos de personas LGBTI en los espacios laborales, son necesarios los procesos de sensibilización para desaprender los estereotipos y prejuicios que generan lesión a los derechos de todas las personas", consignó Castro en su discurso.
Durante la conferencia de prensa realizada el martes 5 de mayo en el Cenesex, la sexóloga explicó que, según las investigaciones realizadas por la institución, los contextos laborales concentran alta cantidad de actos discriminatorios hacia la comunidad LGBTI. 
Especialmente travestis y transexuales encuentran dificultad para acceder a empleos de calidad, porque su identidad de género y apariencia física no coinciden con el sexo biológico que pauta su documentación legal.
Para sensibilizar a la población en estos asuntos, el Programa Nacional de Educación Sexual que coordina el Cenesex realiza campañas de comunicación pública, que en otros años han estado dedicadas a la familia y en el futuro se centrarán en la homofobia y transfobia dentro de espacios escolares.
"Si no ponemos estas problemáticas sobre las discusiones de la población, no podremos alcanzar la inclusión social expresa en la política del estado cubano y no solo en los anhelos", expresó la también diputada. 
En su opinión, la política hay que aterrizarla en leyes y acciones concretas, que pasan por la transformación de las conciencias discriminatorias.
Castro lamentó que aún no se haya aprobado la propuesta de modificación al Código de Familia, vigente desde 1975, que incluiría los derechos de parejas homosexuales, lesbianas y transexuales, entre ellos la unión legal entre personas del mismo sexo.
Este anteproyecto se encuentra detenido hace más de una década en espera de su discusión y aprobación por la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral). 

La cultura como aliada
En La Habana, el evento incluyó del 5 al 9 de mayo, jornadas científicas, paneles de activismo, festivales comunitarios y deportivos, presentaciones artísticas y la tradicional Gala Cubana contra la Homofobia en el teatro Karl Marx, con la participación de transformistas y agrupaciones musicales de prestigio popular. 
Durante la gala del viernes 8 de mayo se entregó por primera vez el Premio Cenesex para reconocer a personas destacadas en la lucha por los derechos sexuales en el país, que correspondió post morten a Vilma Espín Guillois (1930-2007), como fundadora del Cenesex y de la Federación de Mujeres Cubanas.
Frente a un público de mayoría LGBTI, artistas del transformismo cubano como Margot, Deborah, Kiriam e Imperio compartieron escenario con Alexander Abreu y Havana de Primera, los solistas Luna Manzanares, Kelvis Ochoa y Heidy Chapman, la Compañía de Santiago Alfonso, el grupo Quetzal de México y la estadounidense Thelma Houston.
El espectáculo artístico fue dirigido por primera vez por el salsero Issac Delgado, quien además coordinó durante toda la semana una feria cultural comunitaria con presentaciones infantiles y musicales en el Parque Almendares de la capital.
La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) organizó el viernes 8 de mayo un encuentro con parte del equipo de realización del filme Fátima o el parque de la Fraternidad, dirigido por el actor Jorge Perugorría e inspirado en el cuento homónimo del escritor cubano Miguel Barnet, que narra la vida de una travesti dedicada a la prostitución. 
Este filme representa la dureza con que la sociedad enjuicia a los seres humanos cuya identidad de género difiere de su sexo biológico, pero presenta a una protagonista optimista y dispuesta a vencer sus dificultades, defendió su realizador.
Para Perugorría, la película habla más de la resistencia de los seres humanos que de las problemáticas de las diferencias sexuales. No obstante, muestra espacios de la cotidianidad de muchas personas travestis marginalizadas.
Barnet, presidente de la UNEAC, señaló el rol de artistas y escritores del país en la visibilidad social del tema LGBTI y la denuncia de prejuicios homofóbicos, mucho antes de que se celebraran en Cuba estas jornadas. 
El escritor advirtió también que es un tema controvertido frente al que muchas personas se mantienen reticentes y prejuiciadas, sin importar su nivel cultural.
Teresa Fernández, directora de la editorial Cenesex, declaró a SEMlac que es un momento favorable para el desarrollo de estos temas en los productos artísticos. 
"Las campañas del Cenesex han motivado que el arte, habitual vanguardia en estos temas, tenga más espacio y que los artistas LGBTI se sientan incluidos", opinó la también coordinadora de la Red Nacional de Mujeres Lesbianas.
En las Tunas, provincia oriental a 654 kilómetros de La Habana, se desarrollarán las acciones centrales de la Jornada que recuerda el Día de Lucha Mundial contra la Homofobia, enmarcado el 17 de mayo para distinguir la salida de la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales de la Organización Mundial de la Salud.
Para el 15 y 16 de mayo se prevén actividades culturales, conferencias magistrales, paneles académicos y de activistas, ferias comunitarias, un festival deportivo, presentaciones artísticas y un pasacalle similar a la conga capitalina. 
En años anteriores, la Jornada se ha trasladado a otras provincias como Villa Clara, Ciego de Ávila, Santiago de Cuba y Granma.

La Habana, 11 de mayo (SEMlac).- Palabras de afecto y compromiso selladas con un beso y el aplauso colectivo atestiguaron el afecto de más de 30 parejas del mismo sexo bendecidas por líderes protestantes de Cuba y Estados Unidos, durante un culto ecuménico realizado en el Pabellón Cuba, en La Habana, el 9 de mayo, como parte de la VIII Jornada Cubana contra la Homofobia y la Transfobia. 
A Luis Enrique Mederos se le escuchó el temblor emocionado de la voz al declarar frente al pastor bautista Luis Carlos Marrero total fidelidad y entrega hacia su compañero por 14 años.
Sabe que no es una boda con legitimidad legal o eclesiástica, pero le vale como un acto simbólico que reivindica uniones fuertemente discriminadas por la sociedad y la religión y sin derechos para consagrarse legalmente en Cuba.
"Llegar hasta aquí marca un paso de fortalecimiento en nuestra relación, como camino hacia el sueño de vernos un día unidos en un matrimonio, junto a nuestras familias", cuenta a SEMlac este diseñador, integrante del grupo Humanos por la diversidad, asociado al Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), que organiza la Jornada y lidera el activismo de lesbianas, gays, bi, trans e intersexuales (LGBTI) en el país. 
Para Javier Ávila, un contador de 21 años, participar del culto junto a su pareja lo pone más cerca de derechos hasta ahora solo concedidos a los heterosexuales.
"Antes de conocernos pasamos por muchas cosas malas, pero uno encuentra la fuerza para continuar y es importante saber que nuestro modo de ser comienza a ser aceptado", sostiene por su parte Elizabeth Carbonell, de 23 años, unida hace unos meses a la muchacha que le toma la mano mientras conversan con SEMlac. 
Ninguna de ellas visita la iglesia por los prejuicios hacia las lesbianas, pero sintieron un gesto de apoyo espiritual en la celebración ecuménica de sus uniones. 
Si bien la generalidad de las estructuras de poder de las iglesias cristianas tienden a rechazar comportamientos no heterosexuales, integrantes de la comunidad protestante cubana y algunos de sus líderes han participado sistemáticamente en la campaña del Cenesex para sensibilizar en torno a la libre orientación sexual e identidad de género. 
En esta ocasión, nueve pastores y pastoras de Cuba y siete estadounidenses decidieron dedicar el espacio ecuménico que anualmente realizan durante la Jornada contra la Homofobia para celebrar el amor de todo tipo.
Tres modelos de pareja: gay, lesbiana y heterosexual fueron bendecidos de manera especial por Raquel Suárez, Santiago Delgado, Raúl Suárez, Luis Carlos Marrero, Daylín Rufí e ldael Montero, de la Federación de Iglesias Bautistas de Cuba, la pastora presbiteriana Itzé Samá y la cuáquera Kirenia Criado Pérez.
"El amor es la fuerza de relación por la que estamos aquí, y ese amor nos lleva a un compromiso con la justicia y la vida plena, con la realización y felicidad de cada ser humano", declaró Raquel Suárez, activa defensora de los derechos de gays y lesbianas dentro de la iglesia.
En el culto oficiaron integrantes de la organización estadounidense Pastores por la Paz y obispos de la Iglesia Comunidad Metropolitana cuyo fundador, Troy Perry, estuvo entre los invitados especiales de la Jornada, en reconocimiento a su participación en la lucha por los derechos sexuales en Estados Unidos, en la década del setenta del siglo pasado.
La reverenda Cari Jackson, de Nueva York, defendió que Dios se presenta en dos mujeres y dos hombres unidos y en las personas cuyo género es diferente a la norma.
Estuvieron también representantes de la Fundación Arcoiris y la Conferencia Cristiana por la Paz de Estados Unidos, y de Cuba se integraron el Centro Memorial Martin Luther King Jr., la Casa del Cariño, el Grupo de Reflexión y Solidaridad Oscar Arnulfo Romero y el proyecto ecuménico "Abriendo brechas de colores", que trabaja por la inclusión de todas las orientaciones sexuales en la iglesia.
El reverendo mexicano Héctor Gutiérrez aseguró a SEMlac estar gratamente sorprendido por la libertad con que se está luchando por los derechos LGBTI en sectores de la iglesia protestante cubana. 
"Tienen líderes y pastores muy abiertos para tocar estos temas y esperamos que eso sirva para crear conciencia en la comunidad", afirmó el obispo para Latinoamérica de la Iglesia Comunidad Metropolitana.
A su juicio, celebraciones de ese tipo le dicen a la sociedad que es necesario reconocer los mismos derechos para todas las personas, que solo buscan sentirse respetados en dignidad, independientemente de la raza, orientación sexual y creencias. 
Entre las principales reivindicaciones del colectivo LGBTI cubano se encuentran la reproducción asistida para las mujeres lesbianas, la posibilidad de que personas trans tengan acceso al empleo sin discriminaciones y, en general, las legalizaciones de uniones entre personas del mismo sexo y la adopción para estas parejas. 
Varios de estos derechos están refrendados por el anteproyecto de modificación del Código de Familia, que hace más de una década aguarda en las gavetas de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral), sin señal de ser discutido y aprobado.
La norma actual data de 1975 y no reconoce los derechos y obligaciones de familias formadas por personas del mismo sexo.
Algunos líderes religiosos diputados al parlamento pudieran frenar o ayudar el logro de estas reivindicaciones para la comunidad LGBTI, por lo que urge sumarlos a la causa, reconoció a SEMlac el jurista Manuel Vázquez Seijido durante la III Jornada Socio-teológica "Géneros y Sexualidades no Heteronormativas", celebrada el 29 y 30 de abril en el Seminario Evangélico de Teología de Matanzas.
"Formamos parte de un movimiento en el que también necesitamos reivindicar la voz religiosa, que influye sobre mucha gente. Lo más importante no es que las personas LGBTI practiquen una fe, sino lograr la igualdad de todos y todas sin que seamos discriminados", reconoció el representante del departamento jurídico del Cenesex.

La Habana, 11 de mayo (Especial de SEMlac).- Cristal sigue buscando trabajo. Ella es enfermera y licenciada en laboratorio clínico. Pero, aunque tiene experiencia y ganas de trabajar en el sector de la salud, no ha podido ocupar ningún puesto. Cristal es una mujer transexual. 
"Se valen de todo tipo de pretextos, principalmente prejuicios sobre lo que pensarán las personas. No siempre tienen en cuenta tu preparación y disposición para el trabajo", declaró la joven habanera a SEMlac.
Aunque el acceso al empleo es un derecho refrendado por el artículo 45 de la Constitución cubana, especialistas apuntan que los prejuicios de administrativos ponen barreras al pleno ejercicio de este derecho por parte de personas LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales).
Es por ello que el programa científico de la VIII Jornada cubana contra la homofobia y transfobia tomó el espacio laboral y sindical como tema de debate.
Durante el encuentro académico, celebrado el pasado 6 de mayo, Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), calificó de histórico el momento actual y el apoyo de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) a la lucha por espacios laborales más inclusivos.
Pese a la falta de investigaciones y estadísticas, los numerosos casos que ha acompañado la institución cubana han puesto la mira en la discriminación laboral.
A este problema se enfrentan muchas personas homosexuales y transgénero, para quienes a veces es la prostitución una vía de supervivencia.
"Muchas muchachas trans no tendrían que prostituirse si pudieran tener un trabajo o mayores oportunidades de estudio", declaró a SEMlac Yan Martínez, de la Red Trans Cuba.
Para aquellas que logran insertarse en espacios laborales es difícil mantener las exigencias administrativas en colectivos poco tolerantes. El caso de Daniela reúne expresiones discriminatorias y de acoso comunes. 
Cortarse el pelo "como un macho", no arreglarse las cejas, cortarse las uñas y no usar ropas ajustadas eran exigencias que debía cumplir la joven y, de no acatarlas, terminaría su relación laboral y se afectaría su matrícula universitaria como estudiante de licenciatura en enfermería.
El caso, según relata Manuel Vázquez Seijido, jefe del Servicio de Orientación Jurídica (SOJ) del Cenesex en la revistaSexología y Sociedad, tuvo una salida administrativa y un final feliz.
El contexto actual posibilita más oportunidades a partir de la inclusión en el artículo 2 del Código del Trabajo de la orientación sexual y el género entre los motivos por los que se prescribe la discriminación ante el empleo. También el artículo 146 establece que los empleadores deben responder por la integridad física y mental de las y los trabajadores.
No obstante, juristas resaltan las limitaciones de los medios de prueba en procesos legales laborales. También los nuevos escenarios económicos muestran otros rostros de la discriminación.

Exclusión sin barreras
La investigadora Yamirka Robert Brady, profesora del departamento de sociología de la Universidad de Oriente, afirma que los estereotipos sociales inciden con fuerza en la exclusión social de homosexuales masculinos en la oriental ciudad de Santiago de Cuba, ubicada a más de 860 kilómetros de La Habana.
Robert Brady expuso parte de sus resultados de investigación en el panel "Abordaje sobre discriminación por orientación sexual e identidad de género", que formó parte del programa académico de la VIII Jornada cubana contra la homofobia y la transfobia.
El estudio incluyó en una primera fase entrevistas a 40 hombres homosexuales y arrojó que la exclusión laboral en Santiago de Cuba se concentra en el sector estatal y se expresa en diversas formas.
Negar plazas o cargos de dirección estando profesionalmente preparadas; no participar en actividades profesionales a las que sí han podido acceder personas heterosexuales; no asumir una identidad trans, ni asistir con sus parejas a actividades de trabajo a las que acuden acompañadas el resto del personal laboral heterosexual son algunas de las restricciones mencionadas por las personas estudiadas por Robert.
La investigadora reconoció incluso la autoexclusión en personas homosexuales y trans en estos espacios, pues "reflejan la internalización de la heteronormatividad, siendo ellos mismos portavoces de lo socialmente correcto, normal o moral".
"Llama la atención que casi siempre no se excluye al sujeto homosexual que cumple con las normas de la institución y reproduce los roles masculinos socialmente aceptados en su forma de ser y conducirse, reservando la expresión de su homosexualidad a lo oculto o al espacio que nosotros llamamos no sociedad", comentó la investigadora en el encuentro científico.
Pasar inadvertido parece entonces una opción común, incluso para mujeres lesbianas como Argelia Fellové Hernández, quien ha evitado dar a conocer su orientación sexual para no ser discriminada en varios centros laborales.
"Yo trabajaba en una Empresa de Seguridad y Protección. Nunca hablé sobre mi orientación sexual, pero al parecer sospechaban y mi vida laboral fue muy difícil. Por eso decidí trabajar por cuenta propia, pero esto tampoco es un nido de rosas", comentó Argelia a SEMlac.
Al ser su propia jefa, Argelia no sufre discriminación, pero su pareja sí ha experimentado la lesbofobia solapada en el sector privado. Aunque la aceptaron para ocupar un puesto de vendedora en un punto de venta de artesanías, cuando se presentaron juntas el primer día de trabajo fueron testigos de los comentarios en voz baja y las "señas al dueño".
"El puesto estaba sin dependiente, pero de buenas a primeras nos dijo que ya tenía a alguien y que habían cometido un error", recuerda.
Si bien el actual Código del Trabajo ofrece herramientas para enfrentar la homofobia, Fellové aprueba las alianzas con los sindicatos cubanos para ganar aliados en esta batalla, aunque opina que falta mucho por hacer.
"Nosotros como trabajadores estatales y no estatales muchas veces no nos sentimos identificados con los sindicatos porque unas veces responden más a la administración y otras no reconocen a las personas LGBTI", añadió la activista.
El secretario general de la CTC, Ulises Guilarte, reconoció durante el encuentro con activistas LGBTI y líderes sindicales que sumarse a la Jornada Cubana contra la Homofobia y comenzar un trabajo conjunto por la defensa de los derechos de todos los trabajadores es muy importante, pero no por ello "existirá una comprensión y asimilación inmediata" en las secciones sindicales.
"Será una lucha marcada por el carácter persuasivo, de fundamentación y, sobre todo, de alcanzar el compromiso de más compañeros. Sí puedo asegurar que sentirán el acompañamiento de nuestra central obrera y sus sindicatos", afirmó Guilarte.

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