Diversidad sexual

Diversidad sexual (191)

Por Lirians Gordillo Piña
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La Habana, agosto (Especial de SEMlac).- A Ángeli Carmen Bravo el espejo le devuelve sus orgullosos 50 años. Alegre, vivaz y fuerte, no esconde los años vividos porque son la prueba fehaciente de que ha sabido vencer la adversidad. Esta cubana trans reconoce que llegar a la adultez mayor es un sueño que trae desvelos.
"Si el Señor lo permite, quiero cumplir muchos años más mientras tenga la cabeza clara y a mi lado este alguien que me quiera y que se preocupe por mí", dijo Bravo a SEMlac.
El envejecimiento ocupa debates académicos y mediáticos en Cuba. Según datos oficiales, 19 por ciento de la población cubana tiene más 60 años y más. 
Sin embargo, se desconoce en ese grupo la proporción de personas LGBTIQ (lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros, intersexuales y queers), particularmente las personas trans. Conocer sobre su esperanza de vida, causas de mortalidad y calidad de vida en la tercera edad es un gran desafío.
Poco se conoce de la población trans, menos aún el grupo de edad mediana. El dato más reciente lo aporta la Encuesta sobre Indicadores de Prevención de VIH-sida de 2013, la cual estima que dentro de la población cubana entre 12 y 49 años, 3.512 son personas trans.
Las historias de vida, criterios de especialistas y el trabajo de redes y grupos sociales suelen ser las principales fuentes sobre envejecimiento, calidad de vida y personas trans.
Como muchas otras cubanas que asumen el cuidado de sus familiares ancianos, Ángeli conoce de los rigores del envejecimiento en Cuba.
"Desde muy joven yo cuido a mi abuelo que ya tiene 94 años y ahora estoy pasando por momentos muy difíciles con mi mamá, que ya es una anciana. Soy una mujer que ha pasado por tantas cosas, por eso estoy muy orgullosa de haber llegado a mi edad. Nunca dejo de arreglarme y me cuido mucho", comenta.
Una dieta balanceada, revisiones periódicas con su endocrino, cuidarse del sol y protegerse de cualquier infección sexual son claves fundamentales para esta habanera que, desde adolescente, fue identificada como mujer trans.
"Tengo un tratamiento de por vida, con hormonas, por eso siempre estoy al día con mis análisis. Además, me protejo mucho del sol porque me mancha la piel y desde hace años trato de alimentarme de manera sana", afirma.
Ángeli vivió su juventud en la pasada década d los noventa y sobrevivió haciendo espectáculos transformistas, que en aquellos años eran ilegales. Desde 2007 trabaja en el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) y fue de las primeras en acceder a la cirugía de readecuación genital.
El trabajo estatal estable le garantizará una pensión por los años trabajados, pero no solo la remuneración monetaria la estimula. Ella afirma sentirse realizada por todo lo que ha aprendido como promotora de salud sexual y por lo que ha podido aportar a la lucha contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género en Cuba.
Estabilidad laboral, buena salud, motivación, adecuada autoestima, vivienda propia y aceptación social le ofrecerán a Ángeli mejores posibilidades para envejecer con calidad de vida y cumplir nuevos sueños.

Más allá de las categorías
El doctor Héctor D. Bayarre Vea, especialista en bioestadística, apunta en su artículo "Calidad de vida en la tercera edad y su abordaje desde una perspectiva cubana", que al indagar sobre este aspecto se deben estudiar cuestiones como el estado de salud del grupo, los factores de riesgo, la predicción de discapacidades, la seguridad económica y material, la protección social y familiar, la participación y el reconocimiento social y el bienestar en las distintas esferas de la vida.
Por su parte, Andy Aquino Agüero, especialista del Cenesex, afirma que si bien desde el punto de vista físico y clínico las personas trans pueden encontrarse en igual condición que el resto de la población, los malestares sociales que provoca la discriminación homofóbica y transfóbica afectan la calidad de vida de estas personas en la tercera edad.
"Para las personas trans es difícil envejecer, por varios motivos. Por lo general no pueden desarrollar proyectos de vida que le permitan una seguridad económica en la adultez mayor, pues sufren bullying homofóbico y no pueden desarrollar una profesión. Suele ser difícil que tengan una vivienda propia y mucho más conformar una familia", declaró Aquino Agüero a SEMlac.
Frente a esta realidad, son comunes sentimientos de soledad, sensación de abandono y depresión.
Victoria Now sabe de esas experiencias, pero a sus 66 años de edad ha encontrado la realización personal; actualmente se encarga del trabajo con la tercera edad como integrante de la Red Trans Cuba.
"Yo estaba encerrada en mi casa y gracias a la Red empecé a salir, a colaborar. A la edad que nosotras tenemos muchas veces se nos tira a un lado como un trapo viejo y hay personas de mi edad que tienen mucho que aportar y compartir con las más jóvenes", afirma Victoria.
Las personas mayores también sufren incomprensión al interior del grupo, pues la vejez no encaja con los mandatos patriarcales que deben enfrentar las jóvenes trans.
"Me encargo de que las personas trans adultas como yo sepan que pueden encontrar un espacio donde sentirse bien. Es muy importante tener incentivo para asumir nuevos proyectos y no sentirnos rechazados. Hoy me siento con más vida", reflexiona la activista sexagenaria.

Envejecer con salud…

En las redes sociales puede encontrarse la noticia de la muerte de una joven trans por complicaciones debido a la inoculación de biopolímeros o producto de complicaciones a raíz de cirugías estéticas realizadas fuera del sistema de salud pública.
El tránsito hacia la identidad de género autopercibida suele implicar riesgos para la salud y la vida de la población trans de cualquier edad.
La Comisión Nacional de atención integral a personas transexuales, coordinada por el Cenesex, radica en La Habana y ofrece un acompañamiento sistemático a cubanas y cubanos de todo el país.
La comisión está conformada por un equipo médico que incluye a especialistas en endocrinología, psicología, medicina general, entre otras especialidades. El tratamiento hormonal es prescrito de manera individualizada y se adquiere de manera gratuita.
Sin embargo, acceder a las cirugías estéticas que culminarían la transición no se encuentra entre los servicios de salud garantizados. Solo la cirugía de readecuación genital forma parte de los servicios de salud públicos.
"Sin salud y vida no es posible nada. Yo les aconsejaría a las más jóvenes que lo pensaran muy bien. En mis tiempos de juventud no existía nada de lo que hoy tenemos, atención especializada, mas reconocimiento", reflexiona Victoria.
También la alta prevalencia del VIH-sida en esta población cobra vidas de jóvenes y adultos.
Según cifras oficiales, hasta mayo de 2014 en Cuba existían 20.654 personas diagnosticadas con VIH, de ellas 83,9 por ciento son HSH (hombres que tienen sexo con otros hombres) población dentro de la cual se incluye a las personas trans.
"Yo siempre les digo a todas mis amigas que la única herramienta existente para evitar cualquier ITS (infección de transmisión sexual) es el condón. Por falta de información no es, esto es una campaña que se viene haciendo hace muchísimos años", opina Bravo.
Como ciudadanas y ciudadanos del país, las personas trans acceden a los servicios de salud gratuitos, uno de los estandartes de la política social cubana. Activistas y personas trans valoran positivamente los pasos hacia el reconocimiento de sus derechos, a la vez que continúan reclamando políticas de salud acordes a sus necesidades específicas.

Por Lirians Gordillo Piña
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La Habana, julio (SEMlac).- Besos y abrazos, oraciones y expresiones de dolor reunieron a activistas, líderes religiosos e instituciones cubanas para condenar el atentado homofóbico al club Pulse en Orlando, Estados Unidos.
El 28 de junio pasado se celebró en La Habana La besada que organiza el Proyecto Arcoíris, colectivo independiente que defiende los derechos de personas homosexuales y transgénero en Cuba. 
Integrantes del grupo, junto a parejas homosexuales y heterosexuales, compartieron besos y abrazos para conmemorar esta fecha emblemática del movimiento internacional LGBTIQ (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexuales y queers). La cuarta edición de La besada estuvo dedicada a las víctimas del acto terrorista y crimen de odio ocurrido en La Florida el 12 de junio pasado.
"Está demostrado que no estamos a salvo en ningún lugar del mundo, por eso tenemos que seguir luchando, seguir organizándonos para protegernos nosotros mismos. Los hechos recientes nos lo han confirmado de un modo doloroso y terrible", dijo el activista Isbel Días Torres, miembro de Arcoíris.
Dos jóvenes cubanos residentes en Estados Unidos murieron en el ataque homofóbico en la discoteca, en el que perdieron la vida 49 personas. El colectivo Arcoíris y otros activistas han criticado la escasa cobertura de los medios cubanos sobre este hecho, el mayor ataque masivo en el país norteamericano. 
La movilización y la participación social, la exigencia de políticas públicas que reconozcan los derechos de las personas LGBTIQ y la lucha contra la homofobia en el país y los estados que se reconocen progresistas fueron demandas que emergieron durante el encuentro. 
"No se puede ser de izquierda para unas cosas y para otras no. Si se es antimperialista, se tiene que ser de izquierda también para el respeto y la defensa activa de los derechos sexuales y reproductivos y la libre expresión de la orientación sexual e identidad de género", afirmó la activista Yasmín Silvia Portales.
Para Diarenis Calderón Tartabul, este es el momento de la participación y la unión de las personas que luchan contra la discriminación por género, raza, orientación sexual, identidad de género, etc.
"Creo que tenemos una tendencia a sentir, pero no a expresar y a responder cuando nos convocan desde espacios oficiales. Se trata de salir a formar parte y expresar nuestra lucha a favor de la emancipación de todas las personas", dijo Calderón a SEMlac.

Una plegaria por el respeto y la paz

De la calle al templo fueron algunos activistas de la capital cubana. El 29 de junio, la Iglesia Bautista Ebenezer de Mariano organizó un acto ecuménico en solidaridad con las víctimas y familiares de la masacre del atentado al club Pulse.
Al recibir a las personas asistentes al encuentro, el reverendo Raúl Suárez realizó una oración en la que reafirmaba la comunión en la paz. 
"Aquí estamos Señor porque ningún dolor, sea donde sea, nos resulte ajeno. Aquí estamos Señor para expresar nuestra solidaridad militante", dijo el líder religioso.
El templo recibió a activistas, integrantes de diversas congregaciones, instituciones y organizaciones sociales que luchan contra la homofobia en la isla del Caribe.
Asistieron representantes del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), el Seminario Evangélico de Matanzas, el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), el grupo de Solidaridad Oscar Arnulfo Romero (OAR), la Iglesia de la Comunidad Metropolitana en Cuba, el Centro Memorial Martin Luther King (CMMLK), la Red de Educadores Populares y la Red Ecuménica Fe por Cuba, entre otras organizaciones de la sociedad civil.
"Yo me siento obligada a participar y apoyar todas estas iniciativas, más allá de profesar una religión, porque siento que la esencia humana me convoca. Además, es una forma de alianza que busca la emancipación y evita la segmentación", dijo a SEMlac Mercedes García Hernández, integrante de la Red Humanidad por la Diversidad.
Durante el acto se dieron a conocer mensajes, declaraciones del gobierno cubano y reflexiones de varias personalidades acerca de los lamentables sucesos.
La Iglesia de la Comunidad Metropolitana (ICM) en Cuba dio a conocer un comunicado mediante el cual condenó los crímenes de odio cotidianos que sufren quienes enfrentan las normas heteropatriarcales.
"En nuestra memoria histórica como comunidad LGBTI cristiana aplican múltiples crímenes de odio a lo largo del tiempo. Muchas son las masacres que vivimos frecuentemente, a diario. La intolerancia, el odio, las fobias y los fundamentalismos religiosos arremeten sin piedad contra nuestra integridad física y espiritual", afirma el mensaje de ICM en Cuba.

Por Karina Escalona 
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Quito, junio (SEMlac).- El documental La importancia de llamarse Satya Bricknell Rothon, dedicado a narrar la historia de dos mujeres lesbianas que intentan desde 2011 que su hija sea registrada con los apellidos de ambas, integra la muestra que se exhibe en la capital ecuatoriana hasta el próximo 1 de julio, como parte de las acciones en la semana del Orgullo LGBTI.
El caso de las británicas Helen Bicknell y Nicola Rothon, aún pendiente debido a que las leyes del país andino no reconocen el derecho de las parejas del mismo sexo a la adopción o registro de menores, se suma a la selección de materiales audiovisuales escogidos para celebrar la diversidad sexual.
Espacios como la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, la sala Ochoymedio y la Fundación Equidad están entre las sedes de las presentaciones, que incluyen, entre sus propuestas, las películasVelociraptorGrande ÉcoleAzul y no tan rosaAmores Inconclusos, y Ausente.
De acuerdo con la página web de Orgullo Ecuador, una de las instituciones organizadoras de la jornada, en esta ocasión la muestra de cine "llega a los rincones de la capital, lugares que han permanecido lejanos al Orgullo LGBTI".
En las proyecciones barriales tienen el propósito de crear espacios de visibilización, encuentro y reflexión en torno a las diversidades sexuales, la discriminación y los derechos.
Esta es la quinta vez que la celebración del orgullo LGBTI incluye una muestra de cine, que se suma a una serie de acciones que durante el mes de junio han desarrollado organizaciones, comunicadores, productores y artistas en la ciudad de Quito.
Cerca de 20 materiales, documentales y de ficción, componen la cartelera que desde el pasado día 17 se presenta en centros de cine y culturales, con perspectivas que abarcan temáticas tan diversas como la intolerancia, las violencias, los prejuicios y las identidades.
Orgullo Ecuador, entidad que asume la organización de las acciones durante este mes, es un espacio conformado por activistas y cerca de dos decenas de organizaciones que luchan por los derechos de las personas LGBTI en Quito, donde desarrollan una incansable labor de sensibilización, apoyo y educación respecto a importantes temas como la no discriminación y la salud sexual, con actividades deportivas y culturales.

 

Por Amaranta Martínez Martínez
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México, junio (Especial de SEMlac).- Nicolás, estudiante de sexto semestre, aseguró que ha sido más difícil sortear la discriminación y el rechazo por ser transgénero, que estudiar ingeniería mecánica en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Relató que la primera vez que quiso sacar un libro en la biblioteca de su facultad, entregó su credencial a la encargada para registrar el préstamo, y ésta le espetó que quería robarse el libro. "Aquí está escrito un nombre femenino y mira tú cómo te ves", le reclamó.
"Fue muy vergonzoso, le dije que de verdad era yo y hasta le mostré mi credencial del Instituto Nacional Electoral (INE) y aunque en ambas mi aspecto luce igual al de la foto, no me quiso registrar el préstamo.
"Me sentí como espectáculo de circo: la gente se burló mucho", comentó Nicolás. "Ya no pido libros de ahí porque nunca me los quieren prestar y siempre se hace todo un alboroto".
Los maestros, relató Nicolás, toman tiempo de sus clases para burlarse de los gays, las lesbianas y las personas transexuales.
"Siempre hay frases como: 'ay, chavos ¡espero que no se vuelvan unas vestidas!', 'a esta loca que me hizo un escándalo se la voy a hacer más difícil', 'ojalá no se vayan por el mal camino'", comentó Nicolás.
Señaló que no ha denunciado estas prácticas porque está convencido que si los maestros discriminan en clase, las autoridades también. "Si los maestros son así, ¿qué me asegura que las autoridades no sean iguales?".
Afirmó que la Facultad de Ingeniería de la UNAM es una muestra concentrada de la sociedad machista mexicana.
Virgilio Daniel Mendoza Rivera, exalumno de Comunicación del Sistema de Universidad Abierta (SUA) de la UNAM, cambió su nombre en el acta de nacimiento en mayo del 2015, proceso que destacó por su rapidez.
En la UNAM, en cambio, lo tuvieron tres meses de una ventanilla a otra en servicios escolares sin respuesta hasta que finalmente le dijeron en la ventanilla ocho de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) que no sabían hacerlo y lo mandaron a Rectoría, dijo. Una vez ahí lo regresaron a ésta ventanilla de la Facultad.
El secretario de servicios escolares de FCPyS, Pedro Mundo, señaló que únicamente se necesita traer el acta de nacimiento original con los cambios para que la ventanilla emita un dictamen y los documentos del alumno se adecuen a ella. Afirmó que nunca ha recibido el caso de un estudiante en esta situación.
La UNAM no cuenta con un registro de las personas transgénero que estudian y trabajan dentro de ella.
La Comisión Especial de Equidad de Género, encargada de solicitar los estudios correspondientes a distintas instancias para la igualdad de género, aún no cuenta con estadísticas que visibilicen la violencia que sufren las personas transgénero en la Universidad y como no hay estadística, se desconoce si los casos de Nicolás y Virgilio, son los únicos en una comunidad de 346.730 estudiantes y 26.610 trabajadores.
La Comisión Especial de Equidad de Género del Consejo Universitario de la UNAM se creó en el 2011 para impulsar la equidad de género en las prácticas, funciones y cultura institucional de la UNAM, pero carece de recursos, de acuerdo con la propia universidad en respuesta a una solicitud de información.
La Comisión, integrada por consejeros universitarios, hombres y mujeres, y presidida por Ana Buquet, directora del Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG), creó los Lineamientos Generales para la Igualdad de Género en la UNAM, que define la discriminación de género como "toda distinción, exclusión o restricción que, basada en el sexo, embarazo u orientación y/o preferencia sexual (…) tenga por efecto impedir o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades de las personas."
Sin embargo, los Lineamientos no han sido suficientes para generar cambios en la vida cotidiana de la UNAM para las personas transgénero.

Discriminación y odio
Nicolás señaló que los actos de discriminación suceden hasta en el baño.
La gente que lo conoce por su nombre biológico, comentó, no lo deja entrar a los baños de hombres, pero por su aspecto físico las mujeres también lo corren de los sanitarios destinados para ellas.
La misma situación vivió Virgilio en la FCPyS. "Al inicio el personal de limpieza no me dejaba entrar al baño de hombres porque parecía mujer y cuando comencé el tratamiento hormonal ya tampoco podía entrar a los de mujeres por tener un aspecto masculino", expresó.
"Es desgastante estar discutiendo y explicando a gente que no quería escuchar. Iba a otro tipo de baños menos concurridos o no iba en la escuela y caminaba hasta Tienda UNAM", relató Virgilio.
Isabel Saro, autora del libro "Transexualidad: una perspectiva transdisciplinaria", señaló que la mayoría de las veces las personas transgénero no denuncian los actos de discriminación porque las autoridades se burlan y acaban siendo doblemente discriminados.
Desde la publicación de los Lineamientos Generales para la Igualdad de Género de la UNAM en marzo del 2013 hasta la fecha, la defensoría de los derechos humanos de esa casa de altos estudios sólo ha recibido una denuncia por discriminación de género hacia personas transgénero.
"Se viste raro", "¿por qué no se arregla un poco más o usa vestido o maquillaje?", después de haber recibido segregación y muchos comentarios de este tipo, Virgilio decidió dejar de ir a tomar clases en la FCPyS.
Comentó que platicando con amigos abogados decidió no denunciar porque "si una sola persona se queja, no hacen caso."
La Coordinadora de Formación y Desarrollo Humano de la Facultad de Ingeniería, María Elena Cano Salazar, quien además brinda terapia a los alumnos que lo requieran, afirmó que es un prejuicio injustificado pensar que las denuncias no son atendidas, porque ha habido casos en esa facultad de quejas por acoso que han sido resueltas.
"Si no se lleva a las instancias jurídicas es porque no quieren", expresó.
Señaló que se necesitan cursos de sensibilización en género sobre estos temas para los profesores; sin embargo, el último que se impartió en Ingeniería fue en 2010 y en él nunca se tocó el tema de la transexualidad y las personas transgénero.
Cano Salazar opinó que los programas de sensibilización deberían ser impulsados desde Rectoría.
No obstante, Nicolás mencionó que a la mayoría de los profesores y de los alumnos no les interesa informarse.
Comentó que una vez intentó debatir sobre la asignación de género en una clase de ética y como nadie quiso, terminaron hablando sobre prostitución.
La disforia que sentía Nicolás entre su género y su sexo biológico le provocaba ataques de ansiedad, por lo que hace un año decidió hacerse una operación para quitarse el pecho, pero menciona que esperará hasta salir de la Universidad para empezar su tratamiento hormonal.
"Si con un aspecto andrógino apenas me respetan, si empezara mi tratamiento hormonal y me empezara a salir barba o algo parecido, me estarían fastidiando todo el tiempo y no quiero pelearme", dijo.
Nicolás expresó sus respetos para la gente que puede asumirse y aceptarse plenamente como miembro de la comunidad LGBTTTI dentro de su escuela, pues dice que todo lo que no entra dentro de los patrones heteronormados es discriminado.
"El nivel académico es muy bueno, pero el ético no", lamentó, "la gente se burla y nadie dice nada".
Dada la mala experiencia que ha tenido en la UNAM, Nicolás quiere hacer su posgrado en el extranjero.

Por Lirians Gordillo Piña
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La Habana, junio (SEMlac).- El debate sobre la necesidad de actualizar el Derecho de Familia en Cuba se reaviva por estos días con la publicación de un artículo en la prensa oficial que ha despertado criterios distintos y hasta encontrados en las redes sociales.
Las nuevas construcciones familiares, desafío para el Derecho (I), entrevista al abogado Leonardo Pérez Gallardo, realizada por Yudy Castro Morales y publicada el pasado 7 de junio en la página web del periódicoGranma, órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), ha generado declaraciones, opiniones y reacciones diversas.
Pérez Gallardo, profesor titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, reconoció que si bien el Código de Familia cubano fue avanzado en la década de los setenta del siglo pasado, "es hoy uno de los más conservadores, tal vez, porque está pensado en un único tipo de familia".
El especialista dijo a Granma que el Derecho de Familia cubano "está ideado sobre la base de la familia nuclear: mamá, papá y los hijos. No se habla de las familias extendidas, o sea, aquellas donde bajo el mismo techo convive más de una generación. Tampoco se pronuncia respecto a las reconstituidas (pese a ser muy comunes), ni las homoafectivas (quizá las más mediáticas)".
La inclusión de las familias homoparentales como parte de la diversidad familiar ha sido el centro de más de una decena de comentarios online y ha generado reacciones de activistas a favor de los derechos de las personas LGBTIQ (lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros, intersexuales y queers) en Cuba.
Quienes defienden la igualdad de derechos y la inclusión de todas las configuraciones familiares catalogan la entrevista al jurista cubano como un "paso de avance" y "buena señal".
El activista Isbel Díaz Torres comentó en la página web sobre la necesidad de estar atentos a las injusticias y discriminaciones. 
"Quienes nos sentimos revolucionarios y revolucionarias debiéramos tener encendido todo el tiempo el bombillito que detecta las injusticias, discriminaciones y exclusiones. El modelo de familia de herencia judeo-cristiano puede y debe ser superado, junto con las teorías biologicistas y esencialistas que lo calzan", apuntó el integrante del Proyecto Arcoiris.
El también activista gay Francisco Rodríguez Cruz, autor del blog Paquito el de Cuba, celebró el texto y lamentó la presencia de comentarios homofóbicos.
En la mayoría de las opiniones discriminatorias prevalece una visión de la diversidad sexual y familias no heterosexuales como novedad, moda, campaña o tendencia internacional.
Un usuario identificado como Michel escribió "…NO al nuevo concepto de familias homosexuales, estoy de acuerdo que vivan, que no les nieguen sus derechos como seres humanos, pero no al concepto como familia de papa, papa y nene, mama, mama y nene, a eso, NO, con el mayor respeto y saludos".
A propósito de Las nuevas construcciones familiares, desafío para el Derecho (I), el activista Alberto Roque escribió un post titulado

Por Gloria Analco
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México, mayo (SEMlac).- Los colectivos defensores de los derechos de los homosexuales reivindicaron el carácter laico del país, para hacer frente de manera titánica a las concepciones y modelos sociales que quieren imponer cómo deben actuar las mujeres y los hombres.
Así se expresó la senadora Martha Tagle, quien agregó que esa lucha ha dado sus frutos, pues hay avances sustantivos en materia de igualdad y a favor de la visibilización de nuevos modelos de familia y del reconocimiento pleno a sus derechos.
El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, anunció que firmará una iniciativa de reforma al artículo 4° constitucional para incorporar el criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), de reconocer como un derecho humano que las personas puedan contraer matrimonio sin discriminación.
Al respecto, Tagle consideró que el órgano legislativo tiene ahora que legislar en materia de matrimonio igualitario y adopción de parejas del mismo sexo, y señaló que al día de hoy el reto principal de los tres poderes del Estado es crear un marco jurídico legal, eficaz y con la participación de la ciudadanía.
Dijo que no obstante todavía se tiene que erradicar la discriminación basada en prejuicios y sobre todo el miedo generado por la ignorancia.
"Aún nos falta fortalecer el estado laico, reconocer el principio de laicidad como eje fundamental de la cultura democrática para legislar desde visiones basadas en investigación científica y no en credos particulares", recalcó.
Es fundamental, dijo, la inclusión, el diálogo, la transparencia y la búsqueda de la igualdad entre los sexos, avanzando con leyes que garanticen a todas las personas el ejercicio pleno de sus derechos.
La senadora Martha Tagle habló con motivo de la conmemoración de los 26 años del "Día Internacional contra la homofobia, bifobia y transfobia".

Por Alba Trejo
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Guatemala, mayo (SEMlac)-. "Qué aberrante". "Mátenlos antes de que dejen crías". "Hubieran usado una bomba atómica para extinguirlos". Así de crueles y crudos fueron los comentarios escritos en las redes sociales, después de que la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y trans) participara en la iniciativa "#Necesitamos Más Besos" realizada por primera vez en Guatemala, un país sumamente conservador y católico.
La molestia de la población fue más allá de la que siempre ocurre en este país cuando la comunidad LGBT realiza una actividad, y la razón fue que gays, lesbianas, bisexuales y transexuales convergieron con sus banderas distintivas en mano y gorgoritos que llamaban la atención, frente a la Catedral Metropolitana.
"Es aberrante ante los ojos de Dios", Comentarios como este y algunas citas bíblicas fueron parte de las casi 500 visitas en menos de tres horas de uno de los tantos videos en los que los besos entre las parejas integrantes de la comunidad LGBT fueron en público ante las cámaras de televisión.
Guatemala es un país donde 50 por ciento de los 15 millones de habitantes pertenece a la iglesia católica y rechaza abiertamente la relación sentimental entre parejas del mismo sexo, a cuyos integrantes llama despectivamente "huecos", "maricones" "morrales" "machorras" y "marimacha". 
Juan Carlos Hassan, coordinador de la actividad, dijo a SEMlac que esta iniciativa se ha realizado en países como Argentina, Colombia, Perú, México y Uruguay. 
En Guatemala esperaban ese tipo de reacción pues este es uno de los países de Latinoamérica con menos avances en derechos de igualdad por orientación sexual e identidad de género.
El Informe Sombra presentado en 2015 ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) por la ONG comunidad Transexual, Reinas de la Noche, es claro en señalar que la homofobia y la transfobia están profundamente enraizadas en el tejido social.
Según una encuesta nacional realizada por Reinas de la Noche, 74 por ciento de la población guatemalteca se negaría a votar por un candidato que fuera homosexual. Incluso, 70 por ciento de esa población entrevistada cree que la homosexualidad es una enfermedad y 40 por ciento dijo que no aceptaría a un familiar homosexual.
De ahí que "#Necesitamos más besos" busca librar una lucha contra la homofobia en América Latina y este país. Además, pretende naturalizar ante la sociedad que parejas de igual sexo se demuestren amor en público, para que esa acción sea considerada normal ante los ojos de los y las guatemaltecas.
Durante el evento, que duró media mañana, hubo besos prolongados, al inicio con tensión, pero conforme pasó el tiempo las parejas de bi sexuales, gays y lesbianas se besaron y abrazaron totalmente relajados ante los medios de comunicación y los transeúntes que preferían voltear la mirada para otro lado.
Carlos Prieto, de la Red Nacional, dijo a SEMlac que la reacción en las redes sociales evidencia la naturalización de la violencia y que la gente cree que es legítimo y bueno agredir al que es diferente, particularmente a la gente de la diversidad sexual.
Creo que la campaña "Necesitamos más besos" promueve visibilizar esa parte humana, de afecto, de cercanía, de intimidad de las parejas LGBT que muchas veces no se reconoce. 
"Muchas personas piensan en nosotros como depredadores sexuales; sin embargo, somos como cualquiera, con los mismos retos, con las mismas dificultades, puntualizó Prieto a SEMlac.
"Necesitamos Más Besos" estimulará a los miembros de la comunidad LGBT a la valentía de besarse ante la población y grabar sus besos para publicarlos en la página web con un premio al mejor video.
Hassan señaló que en Guatemala la reacción por grupos religiosos es bastante fuerte, la gente se escuda en sus creencias y lanza mensajes homofóbicos y de incitación al crimen de odio.
La Iglesia católica emitió un comunicado a principios de año en el que rechazaba abiertamente los matrimonios entre parejas de igual sexo, tras rumores de que la comunidad LGBT pediría al Congreso de la República aprobar una ley que les permitiera la unión entre gays y entre lesbianas.
El Informe sombra de Guatemala, presentado ante la CIDH y realizado por las Reinas de la Noche, destaca que al menos 35 personas LGBT fueron asesinadas por su orientación sexual o su identidad de género entre 1996 y 2006. 
Entre 2009 y 2010, al menos 30 personas transexuales fueron asesinadas y a finales de octubre y principios de noviembre de 2009, por lo menos tres mujeres transexuales fueron ultimadas. 
Durante los primeros meses de 2011, el propio gobierno registró los asesinatos de cuatro personas transexuales.
Al no haber registros oficiales, se desconoce cuántas personas más han muerto por pertenecer a la comunidad LGBT. Sin embargo, sus muertes investigadas en el Ministerio Público dan cuentan de la violencia ejercida contra sus cuerpos, lapidadas, con disparos o por arma blanca, principalmente en el estómago.
Para Hassan, el comentario en las redes sociales de Guatemala denota una clara incitación al odio. "En ningún momento alguna persona que está en contra muestra una reacción de diálogo, sino de ataque; observamos que la homofobia y transfobia están implícitas en la población".
Frente a la mayor cantidad de mensajes homofóbicos, hubo muy pocos que se atrevieron a defender la actividad. "Que te saquen a vos por homofóbico, estúpido aprende a tolerar a las personas", "si no te gusta, tápate los ojos," "qué pena dan todos criticando, ojalá fueran tolerantes y respetaran las decisiones ajenas", fueron algunas de esas expresiones.
"Necesitamos más besos" podría ser un punto de quiebre en esa igualdad, para hacer esos cambios, destacó Hassan. "No es necesario que el ciento por ciento de la población esté de acuerdo, debemos crear una sociedad más tolerante, podemos lograr esos cambios", consideró.
"Se esperaban reacciones muy negativas y muy fuertes. Algo que hay que tomar en cuenta: cuando se hace la bulla eso significa que la sociedad nos está viendo", acotó a SEMlac.
Prieto señaló que es triste que haya ese tipo de reacciones. "Sin embargo, creo que hay que verlas como resultado de un proceso histórico que no nos ha enseñado a hablar sobre sexualidad, de esa decisión individual con quien compartir la vida".
La Comunidad LGBT admite que ha habido cambios lentos en el Ministerio Público, tales como reconocer la orientación sexual y la entidad de género como variables de discriminación.
También en el Registro Nacional de Personas (RENAP), donde existe la instrucción de facilitar la acreditación de personas transexuales, sin cuestionar su apariencia.

SEMlac/SemMéxico. Cd. de México, 17 mayo 2016.- La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) saluda las medidas anunciadas por el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, en el marco del Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia y el Día Nacional de la Lucha contra la Homofobia, para que el matrimonio entre personas del mismo sexo sea una realidad a nivel nacional.

En un comunicado de prensa, ONU DH refiere que las medidas anunciadas están firmemente basadas en el reconocimiento del principio de universalidad de los derechos humanos, del derecho a la igualdad ante la ley y de la prohibición de discriminar por cualquier causa o condición, incluyendo aquellas basadas en la orientación sexual y la identidad y expresión de género. 
Además, dichas medidas retoman los avances judiciales que en esa materia ha dictado la Suprema Corte de Justicia de la Nación y son consistentes con el esfuerzo liderado por el Secretario General de las Naciones Unidas y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en favor de la igualdad y la no discriminación hacia las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI), reflejado en la campaña mundial Libres e Iguales. 
La ONU-DH alienta a las Cámaras del Congreso de la Unión y a los Congresos de los Estados a reconocer el derecho de las personas del mismo sexo a contraer matrimonio y de esta forma avanzar en igualar los derechos y libertades de todas las personas. 
Finalmente, la ONU-DH reitera su disposición para seguir trabajando en contra de cualquier acto de discriminación y para lograr la plena realización de todos los derechos de las personas LGBTI.

 

Por Sara Más
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La Habana, mayo (Especial de SEMlac).- El reclamo de que se admita la unión o el matrimonio entre personas del mismo sexo se sigue abriendo paso en la sociedad cubana, donde todavía este es un asunto pendiente, en espera de aprobación legal.
Visto cada vez más como un acto de justicia, ese reconocimiento significaría también una garantía para el ejercicio de otros derechos que hoy no pueden disfrutar las personas homosexuales, bisexuales, transgénero, transexuales, interesexuales y queers
"Se trata de un tema pendiente y todavía muy polémico", reconoció la profesora cubana Marta Prieto, de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, durante el Segundo Taller Regional "Derecho Constitucional en el Caribe: Género, Sexualidad y Raza. Matrimonio igualitario", realizado el martes 10 de mayo en la capital cubana.
El encuentro estuvo auspiciado por el Programa de Género y Derecho de la Unión Nacional de Juristas de Cuba (UNJC), el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), Inter-Mujeres de Puerto Rico y el Instituto de Estudios sobre Mujer, Género y Derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico.
Partidaria de seguir educando a la sociedad en la comprensión y aceptación de este tema, Prieto aboga también por avanzar en la interpretación inclusiva y amplia de las leyes, así como en su necesaria actualización.
Frente al tema surgen posturas muy diversas. 
Hay quienes abogan por legalizar el matrimonio igualitario, con los mismos derechos y deberes que el actualmente consagrado en la Constitución para un hombre y una mujer. 
También personas que, ante las limitaciones del matrimonio como institución y la permanencia de evidentes resistencias, abogan por el reconocimiento legal de la unión, fórmula que se emplea en la propuesta elaborada hace años en Cuba y todavía en espera de discusión y aprobación para renovar el Código de Familia.
Lo que sí está claro, según activistas y juristas, que no es posible seguir hablando de "la familia" en singular, ante la cantidad de tipos de familias y reconfiguraciones asociativas que establecen las personas, consideren o no el matrimonio.
Para Teresa De Jesús Fernández, mujer lesbiana que mantiene una relación estable de convivencia de muchos años con su pareja, el matrimonio igualitario es importante, aunque ella no lo necesita, precisamente, para hacer valer su amor.
"No me hace falta como ser humano, porque no necesito legitimar mi relación a través de un matrimonio; no tengo que firmar papeles para que mi relación amorosa sea completa y válida", asegura a SEMlac.
Sin embargo, en materia de derechos, sí supone un problema, porque "la sociedad no garantiza determinados derechos si no existe un matrimonio legalizado y reconocido", sostiene.
Se trata de otros derechos que la pareja heterosexual, consagrada incluso en el texto constitucional, sí tiene garantizados, como el derecho de sucesión, de herencia, adopción y acceso a la reproducción asistida.
"De ese modo, al no tener posibilidad de establecer un matrimonio legal, se nos están negando derechos que disfrutan las parejas heterosexuales constituidas, solamente por el hecho de que amamos de otra manera", reitera a SEMlac la filóloga que dirige la editorial del Cenesex.
"Eso es lo fundamental: que se mantienen vacíos legales que afectan de manera muy profunda la vida de las personas LGBTI, como no poder legitimar una relación por la institución matrimonial y, como consecuencia, un tipo de familia con los mismos derechos que todas", sostiene De Jesús Fernández.
"Que yo pueda decir este es mi hijo y aquella, mi compañera, es su mamá también, somos dos mamás; eso no está garantizado ni reconocido", agrega.
Para Manuel Vázquez Seijido, asesor legal del Cenesex, es ilógico que se mantenga hoy día el matrimonio como premisa para la adopción.
"Esa subordinación del matrimonio formalizado como requisito indispensable para la adopción no solo lesiona los derechos de personas LGBTI, también de heterosexuales que deciden generar vínculos de filiación por la vía de la adopción, sin que necesariamente deseen sujetarse a la institución matrimonial como una legitima opción de vida", argumentó.
Incluida hace varios años en una propuesta para modificar el Código de Familia en Cuba, que data de 1975, la unión entre personas del mismo sexo aguarda por ser discutida y finalmente aprobada por el Parlamento cubano.
Aunque no se ha informado públicamente acerca del estado de la propuesta en curso ni su fecha posible de discusión, no faltan rumores o comentarios acerca de que, posiblemente, deberá ocurrir primero una reforma constitucional, anunciada ya por el gobierno cubano.
Ante la ausencia de legislaciones que reconozcan o protejan a las familias del mismo sexo u homo afectivas, tampoco faltan especialistas que abogan por no esperar pasivamente e ir dando algunos pasos.
"Se impone que los profesionales del sector hagan una interpretación dinámica y extensiva del Derecho", sostuvo Yamila González Ferrer, vicepresidenta de la UNJC y coordinadora de su programa de Género y Derecho.
Entre otros ejemplos, la especialista expuso la posibilidad de hacer una nueva interpretación de lo que ya está en la Constitución. 
Tal es el caso, citó, del artículo 9 de ese texto, en su inciso a, donde se afirma que "el Estado garantiza la libertad y la dignidad plena del hombre, el disfrute de sus derechos, el ejercicio del cumplimiento de sus deberes y el desarrollo integral de su personalidad".
"El respeto a la dignidad y al desarrollo integral de la personalidad está atravesado por el respeto a la diversidad, a las formas en que las personas expresan su personalidad, disfrutan su vida y son felices", comentó como argumentos posibles de esgrimir en defensa de la legitimidad de esas parejas.
No obstante, sigue siendo una gran barrera carecer del correspondiente amparo legal, constataron juristas y activistas durante el encuentro.
En opinión de Seijido, "la institución matrimonial, en su regulación actual en Cuba, tiene un limitado y discriminatorio contenido, en tanto está delimitada solo para un grupo de personas y no deja espacio a ningún tipo de interpretación extensiva".
"Se trata de un matrimonio configurado por una pareja heterosexual y en esa dinámica se fundamenta, además, la visión constitucional de familia", precisó.
En países donde incluso se ha avanzado y está legalizado el matrimonio igualitario, todavía quedan resistencias que vencer.
"El derecho al matrimonio con personas del mismo sexo es parte de la agenda, pero no es suficiente", señaló Esther Vicente, profesora de la Universidad Interamericana de Puerto Rico e integrante de Intermujeres, quien abundó en el valor de tener en cuenta lo que dicen las personas que confrontan una vida llena de discrimen y exclusión.
Vicente llamó a valorar también otros aspectos estructurales que causan desigualdad e injusticia, reconocer las diversas identidades y atender necesidades específicas que genera el pertenecer una etnia, raza, condición económica o de género, entre otras dimensiones.
La jurista cubana Rita María Pereira insiste en la necesidad de atemperar la legislación cubana al reconocimiento de nuevas situaciones. "Se trata de realidades antes desconocidas, no investigadas, antes no legitimadas y que ya hoy, mundialmente, lo son".
Jurídicamente hablando, ello daría protección a otros derechos como nuevas parejas y familias reconocidas, a la no discriminación laboral y la adopción, entre otros.
"Eso tendría un impacto que irradia sobre la persona en su ámbito familiar, laboral, profesional, escolar, el personal, en el empoderamiento del ser humano y, además, dignificaría a la persona. Sería una medida coherente con el proyecto de igualdad y justicia social por el cual venimos luchando desde hace décadas", asegura a SEMlac.
Tanto Pereira como Teresa de Jesús Fernández, coinciden en borrar todo viso discriminatorio de la letra jurídica y apuestan por un enunciado que defina el matrimonio en Cuba como el de "dos personas que se aman", sin alusión a sexo o género.
Aun cuando asegura estar convencido de que "el matrimonio gay" o la "adopción homosexual" no existen como conceptos en sí mismos, el jurista Manuel Vázquez Seijido reconoce su valor como categorías políticas acuñadas por movimientos sociales que han buscado reivindicar derechos y visibilizar espacios de vulneración de esos derechos.
Por ello se incluye entre quienes aspiran a "avanzar en los discursos por el matrimonio y la adopción para todas y todos". 
Aunque, evidentemente, en el contexto actual "necesitamos la etiqueta con el perjuicio que ello lleva, pero también con la ganancia de visibilizar una cuestión de vulneración que está latente", aseguró.
Se dijo también que no solamente debe promoverse el matrimonio igualitario, sino la eliminación de todas las formas de discriminación por orientación sexual e identidad de género en los escenarios laborales, familiares, escolares y la sociedad en general, además de garantizar protección y derechos por igual a todas las personas, deseen o no contraer matrimonio.
El reconocimiento legal de uniones o matrimonios igualitarios es también un paso necesario en Cuba para el reconocimiento de otros derechos, como el de sucesión o los de adopción y acceso a la reproducción asistida, actualmente limitado solamente a parejas heterosexuales constituidas.
Durante el encuentro, las y los asistentes se pronunciaron igualmente por reformar aspectos de la Constitución y las leyes, incluir explícitamente la no discriminación por orientación sexual e identidad de género y promover un conocimiento integral de la sexualidad como parte de la cultura jurídica de los operadores del Derecho, otras profesiones y de la sociedad en general.
Además, establecer los mecanismos legales para garantizar el acceso de todas las personas a la reproducción asistida y seguir elevando los conocimientos y la cultura jurídica de la población para que sepa leer la norma y exigir sus derechos.

Por Lirians Gordillo Piña
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La Habana, mayo (Especial de SEMlac).- Activistas por los derechos de personas homosexuales y transgénero en Cuba reconocen avances en la inclusión social de este grupo poblacional, a la vez que coinciden en la necesidad de generar acciones que materialicen sus derechos laborales.
"En los últimos años se han dado pasos que constituyen expresiones de la voluntad política del gobierno cubano y el Partido Comunista de Cuba (PCC), pero hace falta poner en práctica acciones concretas que hagan cotidianos los derechos laborales de la comunidad LGBTIQ (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexuales y queers)", dijo a SEMlac el activista Isbel Díaz Torres.
Mercedes García Hernández y Francisco Rodríguez Cruz, también defensores de los derechos de la diversidad sexual en la isla, coinciden en que el Código del Trabajo ha permitido visibilizar el problema de la homofobia y la transfobia en los espacios laborales.
Esa es la primera ley en el país que prohíbe de manera específica la discriminación por orientación sexual. A raíz de su aprobación en 2014, el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) intensificó las acciones conjuntas con la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) por espacios laborales sin discriminación.
Jornadas científicas, intercambios en centros de trabajo y producción de materiales informativos han sido algunas de las iniciativas realizadas durante los últimos dos años por la institución cubana.
Sin embargo, García Hernández opina que, pese a que en la dirección nacional de la CTC existe una voluntad y una sensibilización con estos temas, todavía los dirigentes sindicales en la base no están lo suficientemente sensibilizados y preparados. 
"La gente no conoce la ley, existe muy poca cultura de denuncia entre las personas homosexuales y transgénero, se naturaliza la discriminación y las personas no creen que puedan ganar un caso de discriminación laboral", apunta la integrante de la red Humanidad por la Diversidad (HxD).
Para Díaz Torres, del colectivo independiente y anticapitalista Proyecto Arcoiris, el desafío es no dejar en letra muerta las nuevas legislaciones.
"Los activistas nos ponemos muy contentos porque reconocemos que forman parte de un proceso de avance. Pero la mayoría de las personas no se enteran, por eso tenemos que darlas a conocer para que puedan ser una herramienta efectiva en la defensa de nuestros derechos", apunta.
Los derechos de las personas transgénero no fueron incluidos en la ley laboral cubana, a pesar de que la diputada y directora del Cenesex Mariela Castro Espín, junto a otros diputados, exigiera su inclusión.

Derechos laborales…en todos los escenarios
El auge de la actividad económica privada, a partir de las reformas económicas emprendidas por el gobierno cubano, pudiera significar una oportunidad de empleo para personas LGBTIQ en la isla del Caribe.
Activistas alertan, sin embargo, sobre la reproducción de la discriminación en los espacios laborales no estatales, aunque no constan estadísticas ni registros de denuncias al respecto. 
"El sector no estatal está generando empleo para un buen número de personas, incluyendo el colectivo LGBTIQ; incluso algunos tienen sus propios negocios. Pero, como reflejo de la sociedad, los espacios privados reproducen prejuicios relacionados con la diversidad sexual, el color de la piel y de otros tipos", reflexiona Rodríguez Cruz.
El autor del conocido blog Paquito el de Cuba, forma parte de los colectivos HxD y Proyecto Arcoiris. Este último denunció en 2015 la discriminación en un bar habanero privado supuestamente amigable con la población LGTBIQ.
Rodríguez Cruz reconoce no tener respuesta ante esta interrogante: ¿cómo evitar la discriminación por orientación sexual e identidad de género en el sector privado? 
La indefensión frente a la economía privada radica, según Díaz Torres, en que la ley laboral recién aprobada no puntualiza lo suficientemente en ese sector.
A partir de experiencias de amistades y conocidos, García Hernández ha conocido la fragilidad de las garantías laborales en algunos negocios "por cuenta propia". 
"Siento que el ámbito privado se siente al margen de Código del Trabajo", opina. 

Políticas públicas y diversidad sexual a debate

Desde su surgimiento, el comité organizador de las Jornadas Cubanas contra la Homofobia y la Transfobia ha promovido la participación de activistas e instituciones estatales con políticas de avanzada respecto a la diversidad sexual.
Una de las experiencias presentes en la IX edición de la Jornada han sido las políticas afirmativas implementadas en Argentina y Uruguay. 
Karina Nazabal, diputada de la Provincia Buenos Aires, presentó la Ley de cupo laboral Trans Diana Sacayán, que establece políticas específicas para el acceso al empleo digno del colectivo trans.
Nazabal opina que es responsabilidad del Estado compensar a las personas trans por la discriminación histórica a la que han sido sometidas a través de instituciones estatales como la escuela, los medios de comunicación masiva y los empleos públicos.
En el panel "Abordaje sobre Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género en los espacios laborales", celebrado en la sede nacional de la CTC el pasado 12 de mayo, también se expusieron experiencias de políticas de discriminación positiva.
Patricia Gainza, directora de la División de Derechos Humanos de la Dirección Nacional de Promoción Sociocultural del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) de Uruguay, presentó acciones afirmativas para la inclusión social de colectivos trans.
Entre ellas se encuentran la inclusión de la categoría trans en los formularios públicos, cuotas para jóvenes trans en programas de estudio, censo de personas trans en 2016, llamados específicos a personas trans para ocupar puestos estatales, cupo del dos por ciento para el programa social Uruguay Trabaja, etc.
Activistas entrevistados para este reportaje tienen posiciones distintas frente a la aplicación de políticas afirmativas en Cuba. No obstante, reconocen la pertinencia de estas experiencias y la posibilidad de que en el futuro puedan implementarse políticas a favor de las personas LGBTIQ en el país.
"La dinámica nacional es tan compleja y tiene tantas urgencias que me parece más lógico incidir para que transversalmente esté el tema en todas las políticas que se vayan aprobando, aunque tengamos la insatisfacción de que podemos demorarnos mucho más tiempo", opina Rodríguez Cruz.
Por su parte, Díaz Torres reconoce que el debate sobre las políticas de discriminación positiva es un tema pendiente en el contexto cubano e identifica en el quehacer del Cenesex ejemplos de políticas afirmativas.
"De algún modo ha estado sucediendo. El Cenesex y otras instituciones han tenido una postura intencionada de dar empleo y ubicar en algunos espacios a personas trans y homosexuales. Hay una intención política, pero no me arriesgaría a llamarla política pública porque no forma parte del sistema estatal como tal", opina el también poeta y ecologista cubano. 

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