República Dominicana: Ni preguntas, ni respuestas, es la vida

Por Mercedes Alonso
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Santo Domingo, abril (Especial de SEMlac).- En medio de una atmósfera intercultural afín, plena de profundas reflexiones, tuvo lugar el taller sobre Herramientas para la Prevención de Violencia de Género desde el Audiovisual y el Trabajo Comunitario, que reunió a mujeres y hombres de Cuba, República Dominicana, Estados Unidos, España, Haití y Francia, los días 18 al 20 de abril, en el Centro Cultural de España de la añeja zona colonial de esta capital.
Ni preguntas, ni respuestas, es la vida, una realización del Proyecto Palomas, Casa Productora de Audiovisuales para el Activismo Social en Cuba, que dirige Lizette Vila Espina, fue uno de los documentales presentados en este evento, auspiciado por la Fundación Nicolás Guillén representada en la nación dominicana, cuyo empeño esencial es el de fomentar espacios de análisis y debates.
En el encuentro trascendieron, además, las intervenciones de Heidi Notario, directora de Implementación y Cambio Social de Casa de Esperanza, institución líder en el movimiento contra la violencia doméstica y centro nacional para organizaciones que trabajan con latinas y latinos en los Estados Unidos, y la de su directora, Ruby White Starr, hija de mexicanos, quien estremeció con su historia de vida, por la manera extraordinaria en que logró transformarse en lo que es hoy, una defensora de mujeres sobrevivientes, tras haber sufrido ella misma maltratos, vejámenes y violaciones.
A este testimonio se sumaron otras estrategias comunicacionales, como los documentales de Ingrid León y Lizette Vila: Estoy viva… lo voy a contar y Mujeres…la hora dorada, entre otros, en los cuales predominaron las semblanzas de mujeres violentadas, el debatido tema de la exclusión social y la violencia de género vistas desde ángulos diversos.
Sobresalió en este taller la necesidad de compartir herramientas y protocolos necesarios para dar apoyo a mujeres que sufren violencia, con el propósito de que organismos internacionales y nacionales que se encargan de esta problemática, junto a activistas que cada día se suman a esta empresa, puedan emplearlas para salvar vidas en su entorno.

Arte como plataforma
Vila Espina conversó con SEMlac acerca de la importancia de los audiovisuales para abordar la violencia de género y la posibilidad de esclarecer el concepto de que se trata de un problema social y público y no una cuestión privada:
"Pienso que el arte es una plataforma de comunicación, todo el mundo tiene una empatía y una relación con las imágenes y los sonidos y el desarrollo tecnológico hace que llegue a más personas. En este caso, Proyecto Palomas ha querido recoger realidades que son sucesos, lamentablemente, universales. La estrategia comunicacional que es la información registra historias que al final son denuncias de las protagonistas e incursiona en una forma de sanar", expuso Vila Espina.
En tanto, Heidi Notario explicó a SEMlac que se necesita eliminar la barrera que existe entre las supervivientes y quienes brindan apoyo, como primer desmonte. 
"Por el hecho mismo de entender el ciclo de la violencia y ofrecer orientación, no debo juzgar a la afectada y creerme por encima de ella; mucho menos pensar que a mí eso jamás me va a pasar", subrayó la también socióloga y directiva de Casa de Esperanza.
Notario insistió en el requerimiento de protocolos de seguridad para las sobrevivientes de violencia doméstica, "que sirven para identificar las señales o indicadores que advierten de una posible descarga de ira o agresiones de su pareja".
Y agregó: "Si la mujer sabe que su marido la agrede cuando llega borracho, pierde la lotería, o no está de buen humor, y casi siempre lo hace en la cocina o en el baño, ella debe de evitar estar cerca de esos lugares para poder defenderse y tener en cuenta dónde están los menores antes del ataque. También, poseer el teléfono de una amiga o familiar que la pueda recibir y preparar una bolsa con los documentos personales por si tiene que pedir refugio para ella y los hijos".
La representante de Casa de Esperanza instó a crear redes de apoyo para darle seguimiento a la evolución de las sobrevivientes: "Hace falta voluntad política y cooperación económica de los organismos internacionales para abordar la violencia contra las mujeres, debido a que dejó de ser un asunto privado para convertirse en una prioridad del Estado".
"En esta lucha se deben incluir legisladores, funcionarios y jueces, para que entiendan cómo se da la violencia y que puedan atacarla desde todas las aristas que la componen. Hay que concientizar a todo el mundo", sostuvo.

Articular políticas, capacitar
Otras de las participantes que dialogó con SEMlac fue la coordinadora general del Movimiento de Mujeres Dominico-Haitianas (Mudha), Liliana Dolís, quien recordó que República Dominicana conmemora cada 25 de noviembre el Día de la No Violencia contra la Mujer, precisamente por la fecha en que asesinaron a las Hermanas Mirabal.
"Sin embargo, lo que podría ser un punto de acciones y verdaderas reivindicaciones, se convierte en repeticiones de estadísticas de denuncias y feminicidios. Lo que hace falta es articular políticas reales que ayuden a erradicar la violencia y el ofrecimiento de vías que salven hogares de este mal", enfatizó la dirigente.
Para Marí Bordenade, coordinadora de la Fundación Abriendo Caminos, ubicada en Villas Agrícolas, del Distrito Nacional, la aplicación de medidas prácticas para combatir la violencia de género no puede esperar: "Se necesita que cada activista se capacite y sea capaz de ofrecer ayuda inmediata a las mujeres agredidas", dijo a SEMlac.
Notario y Vila coincidieron en calificar de gran contenido e importancia el taller. "No es un problema que enfrenta un solo país o una región, es global. Estados Unidos lleva más de tres décadas de experiencias en el tratamiento del tema y no sabemos si los métodos que se han usado allá funcionan en otras naciones; pero lo importante es aprender de los errores de otros y usar herramientas, lecciones", alegó la directora de Implementación y Cambio Social de Casa de Esperanza.
"Pudimos integrar las voces de mujeres de diversos países, quienes a su vez se convertirán en defensoras y multiplicadoras de los conocimientos aquí adquiridos", concluyó la directora del Proyecto Palomas, no sin antes recordar lo imprescindible que resulta imprimir pasión a cada obra y acción que se dedique a la lucha contra la violencia de género.

 

 

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