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Medicina / Salud (77)

Por Mercedes Alonso Romero
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Santo Domingo, julio (SEMlac).- Catorce recién nacidos fallecieron desde el pasado viernes 23 de junio hasta el domingo 25 en la maternidad Nuestra Señora La Altagracia, de esta capital, razón por la cual el Colegio Médico Dominicano (CMD), denunció el hecho y señaló la situación de hacinamiento existente en dicho centro asistencial, donde pueden hallarse hasta cinco bebés en un mismo cunero y seis parturientas en una cama.
El CMD reveló, además, que el hospital carece de lámparas de calor y las incubadoras son insuficientes para los bebés que van a la Unidad de Cuidados Intensivos neonatal, lo que ha provocado que "no encuentren espacio y mueran por enfriamiento fuera del área", señalaron en documento al que tuvo acceso SEMlac.
"Son niños que no debieron morir, que pudieron salvarse en su gran mayoría, de haber existido las condiciones mínimas para su atención; pero por la falta de recursos de este hospital siguen falleciendo cada día", precisó el doctor Waldo Ariel Suero, presidente del CMD, al ser entrevistado por medios de prensa durante la entrega de la denuncia.
El texto aborda la insuficiencia de los servicios en la maternidad, pues hasta seis madres durante el trabajo de parto permanecen en una sola cama; los baños están en malas condiciones y, en general, el personal médico y paramédico labora con muchas precariedades: "Mala alimentación y sin condiciones para la docencia", apunta otro de los párrafos.
Entre los señalamientos aflora que de 10 quirófanos que posee el hospital, apenas tres funcionan, pues faltan equipos fundamentales. Indicaron que cuentan con un solo aspirador, no existen oxímetros y las máquinas de anestesia tienen escape de oxígeno; a la vez que las camillas no dan posiciones adecuadas para asistir las pacientes y en el área de perinatología se ha disparado la mortalidad perinatal.

Plazos y plazos…

Hace tres años SEMlac visitó esta maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, ubicada en el corazón de la capital dominicana, cuando remodelaban algunas áreas, a fin de conocer las causas del alto índice de mortalidad materna.
En esa oportunidad, conversó con su entonces director, el doctor Víctor Calderón, quien habló consternado de las altas cifras de muertes de embarazadas, aun cuando el 99 por ciento de ellas recibe atención prenatal por parte de un profesional de la salud y el 98 por ciento de los partos se realizan en un centro asistencial y por personal calificado.
Recordó el especialista el Plan Estratégico Nacional para la Reducción de la Mortalidad Materna e Infantil 2012-2016, puesto en marcha por el Ministerio de Salud, sin que pudieran finalmente cumplirse los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), cuya meta para 2015 fue la de reducir la tasa de mortalidad materna a 47 por cada 1.000 menores nacidos y aún se mantiene en 106 por cada 1.000 nacidos, según datos publicados por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia Unicef en su sitio Web. 
En el caso de la mortalidad neonatal, que representa cerca del 70 por ciento de las muertes infantiles, se ha mantenido estancada en los últimos 20 años con una tasa de 22 por 1.000 nacidos vivos. Para el doctor Calderón, "mientras no se imparta educación sexual y reproductiva en las escuelas, no existan estas enseñanzas, seguirán los embarazos no deseados y sumaremos a esto las enfermedades de transmisión sexual, el virus del papiloma humano, sífilis y VIH, todas en aumento".
En construcción desde entonces, tres años más tarde, los médicos que laboran en maternidad Nuestra Señora de la Altagracia lamentan no ver el momento en que el hospital sea debidamente reparado y entregado y agrega la denuncia del CMD:
"Estamos demandando de las autoridades que en un plazo no mayor de cinco días reubiquen al personal médico en otros centros de salud y posteriormente entreguen el hospital a las autoridades a fin de que se aceleren los procesos de reconstrucción sin maltratar a los enfermos y evitar la elevada mortalidad infantil".
Ante la situación existente, la ministra de Salud, doctora Altagracia Guzmán Marcelino, manifestó que los hospitales no pueden ser cerrados porque de lo contrario la gente tiene que ir a las clínicas privadas a gastar de sus bolsillos.
Por su parte, el personal médico y el Colegio Médico Dominicano pidieron la rápida intervención del presidente de la República, Danilo Medina.

Hijos de los nadie…

SEMlac reproduce fragmentos de un editorial publicado por el digital Acento, en el cual se interpreta con lujos de detalles lo que está sucediendo en República Dominicana:
"Si los hijos de los nadie no pueden respirar, que se mueran. Habrá que esperar que se junten monedas en alcancías de lata, rogar a la caridad de la gente, para que exista con qué salvarlos. Los bancos, dueños de medio país y que solo en 2016 se ganaron más de 18.000 millones de pesos (378, 947. 36 dólares), ponen afiches y las laticas en las ventanillas, para solidarizarse con el dolor ajeno. (…)
"¿Qué nos tiene que pasar para que despertemos? ¿Por qué nadie renuncia ni es enjuiciado por las violaciones en la Maternidad de la Desgracia? ¿Cómo nadie tiene que asumir la responsabilidad por aquellos ocho niños muertos en la Maternidad de Los Mina a causa de un apagón? ¿Cómo es posible que en el supuesto ¨hospital pediátrico¨ Robert Reid murieran 5.700 niños en seis años, y que los dos ministros de Salud responsables gocen de despachos gubernamentales en tiempos en que se supone el ´solo rumor público´ haría temblar la tierra? 
¿Cómo es que la madrina y protectora de ese hospital goza de paz espiritual, e incluso pudo sonreír ante el acoso de los periodistas? (…) Recordémoslo: la impunidad es la moneda de cambio de los poderosos para garantizarse lealtades, y es el olvido y el desprecio hecho cultura y regla social (…) Peor crimen no puede haber", concluye.

Nota final:
La tasa de mortalidad materna de la nación dominicana es una de las más altas de América Latina, con 106 por cada 100.000 nacidos vivos; de esa cifra, 18 por ciento corresponde a adolescentes entre 15 y 20 años.
El Observatorio Político Dominicano propone una atención especial a la capacitación y sensibilización de los operadores sanitarios, para alcanzar una atención de calidad y calidez a las mujeres, antes, durante y después del proceso de maternidad.
Y mientras en medio del dolor de las madres que sin cerrar las heridas de útero y del alma entierran a sus recién nacidos, quienes han incidido en las decisiones de legisladores de las cámaras alta y baja para aprobar en el Código Penal la penalización del aborto, y rechazar las observaciones del Poder Ejecutivo, que establecía excepciones en caso de peligrar la vida de la madre, cuando se tratara de violación o incesto y por malformaciones congénitas incompatibles con la vida, esos que hablan de "preservar la vida desde la vida", mantienen absoluto silencio ante los hechos, como si estos pobres seres no merecieran esa vida que les ha sido negada por negligencias y mucho más.

Por Josefina Aguilar Pastor
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Chilpancingo, Guerrero, México, mayo (SEMlac).- Integrantes del Comité por una Maternidad Segura, que impulsan la campaña "En Guerrero vamos por la Partería", urgieron al Congreso local y al propio gobierno del Estado, la asignación de recursos y que el apoyo a las parteras no se quede solo en el discurso y en un evento bonito como el del Día de las Madres, merecen reconocimiento político y económico por el aporte que hacen a la sociedad, recalcaron.
El pasado miércoles de manera oficial, arrancó la campaña denominada "En Guerrero vamos por la Partería", que tiene como objetivo principal visibilizar la aportación de las parteras y lograr su reconocimiento político y económico. El evento de arranque se llevó a cabo en la sala José Francisco Ruiz Massieu del Congreso del Estado.
En su pronunciamiento, Nadia Maciel Paulino llamó a los diputados locales, a impulsar programas y políticas públicas para favorecer los derechos de las parteras del Estado de Guerrero, las cuales realizan su trabajo en las comunidades de manera gratuita.
De ahí la importancia, indicó, de sentar las bases para que haya programas dirigidos a este sector y que no se quede todo en un discurso, decir que fue una campaña y todo muy bonito, felicitar a las parteras en su día como en un 10 de mayo, y nada más.
"En tanto no se etiqueten recursos, desde el Congreso del Estado, para facilitar el camino de las parteras y para que estas sigan acompañando en los lugares más remotos, donde no hay acceso de servicio de salud, las parteras puedan seguir acompañando a otras mujeres, pero que estas puedan tener una mejor calidad de vida, que tengan una vida digna y que esto no sea un discurso más y que desde el Congreso se pueda ir haciendo esta iniciativas", exigió.
Libny Dircio Chautla, integrante del Comité por una Maternidad Segura, dio a conocer que son más de 40 organizaciones las que se han sumado a la campaña "En Guerrero vamos por la Partería", que consistirá en la emisión de mensajes a través de las redes sociales, conferencias de prensa, reuniones y foros comunitarios, pintas, grafitis, cines debate "y todo lo que se pueda para visibilizar el trabajo de las parteras", subrayó.
Destacó la importancia de rescatar y visibilizar el aporte de las parteras que siguen vigentes gracias a sus tradiciones, a sus creencias así como a sus derechos como parte de los pueblos indígenas, al tiempo que hacen posibles que las mujeres tengan acceso a una salud sexual reproductiva y la salud materna.
Hizo un llamado a toda la sociedad, a visibilizar el aporte de las parteras y los parteros, a seguir fortaleciendo estos procesos de aprendizaje con la formación de nuevas parteras, destacó que no todo se trata de dinero, también requiere inversión de recursos humanos debido a que hay diferentes formar de visibilizar y transformar las prácticas para que sean más positivas por una maternidad segura, así como el reconocimiento político, cultural y económico de ellas en todos los sentidos.
Anayeli Manzano Mosso, directora de la Escuela de Partería Profesional del Estado de Guerrero, ubicada en Tlapa de Comonfort en la región de la Montaña, destacó las bondades de un parto asistido por una partera, denominado "humanizado", en el que el propio esposo participa manteniéndose a un lado de su esposa, y conoce el procedimiento.
"Hay mujeres que saben tratar a las mujeres", dijo Manzano Mosso, aunque también señaló que aunque los menos, hay parteros y todos, parteras tradicionales y profesionales, como les llaman a las egresadas de la escuela de partería, van juntas por más partos humanizados.
Al evento asistieron parteras de distintas regiones del Estado, de Costa Grande, La Montaña, entre otras, las cuales recibieron el reconocimiento público de parte de los asistentes.
En esta campaña participan también instituciones gubernamentales, interesadas en contribuir a disminuir la morbimortalidad materna y del recién nacido, que en conjunto con las organizaciones busca un alcance estatal, con acciones que incidan en la mejora de la atención perinatal y la inclusión de las parteras profesionales y empíricas en los programas sociales, con un reconocimiento social, político y económico.

De la Redacción
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México, abril (SEMlac).- El cáncer ha aumentado 13 por ciento en las niñas y niños del 2001 al 2010, en relación con los años 80, y el número de nuevos casos anuales fue de 140 por cada millón de infantes menores de 14 años.
Eso reveló un nuevo estudio coordinado por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado en la revista médica The Lancet Oncology, según el cual parte del aumento se podría deber a una mejor o más temprana detección del padecimiento.
Tras la pesquisa de casi 300.000 casos, la leucemia fue el tipo de cáncer más diagnosticado en menores de 15 años, seguido por los tumores del sistema nervioso central y los linfomas.
La investigación también reveló que es mucho más probable que la predisposición genética sea la causa desencadenante del cáncer en niñas y niños que en los adultos.
El director del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, Christoper Wild, subrayó que la información que proporciona la pesquisa sobre el patrón y el número de casos es vital "para aumentar la conciencia, comprender mejor la enfermedad y combatirla".
Aunque el estudio se realizó sobre un 10 por ciento de la población mundial de los menores, la cobertura incluyó a casi un ciento por ciento de los menores en Europa occidental y América del Norte, por solamente un cinco por ciento de África o Asia.
El diagnóstico del cáncer en entornos de bajos recursos puede obviarse por falta de conocimiento o por la ausencia del equipo necesario, según la OMS.

De la Redacción
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Oaxaca, México, abril (SEMlac).- La depresión ocupa el primer lugar de discapacidad para las mujeres y el noveno para los hombres, señala hoy la Dirección General de Población de Oaxaca (DIGEPO), México.
En un comunicado emitido en el marco del Día Mundial de la Salud agrega que una de cada cinco personas sufrirá depresión antes de los 75 años y que las y los jóvenes presentan tasas mayores. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Psiquiatría, el 9.2 por ciento de la población ha sufrido depresión.
Es innegable el impacto negativo que tiene la depresión en la calidad de vida de la población que lo padece; sin embargo, la mayoría de personas no acude a tratamiento, lo que retrasa la búsqueda de ayuda o bien no recibe la atención adecuada.
Con base en el Sistema de Consulta Interactiva de Datos de Mortalidad del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía), el promedio de muertes en los últimos 10 años debido a trastornos mentales y del comportamiento es de 4.370.
Es necesario reconocer que la salud mental está hoy en día incluida en la agenda de la salud pública y que México carece de estadísticas actualizadas sobre epidemiología psiquiátrica.
La última Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica realizada en el país fue levantada en 2003; por ello en diciembre del 2016 el Senado de la República envió un exhorto a la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados para asignar mayores recursos al sector salud, así como a la Secretaría de Salud a considerar mayor presupuesto para llevar a cabo nuevamente la Encuesta en la materia, a fin de tener la información actualizada que permita atender integralmente a la población afectada.

 

Por Sara Más 
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La Habana, abril (SEMlac).- Los mitos y mandatos patriarcales impactan en la vida de las mujeres, su salud general y mental, y esto puede llevarlas en un momento determinado a la depresión, alertaron especialistas en La Habana a propósito del próximo 7 de abril, Día Mundial de la Salud.
"Entre esos patrones están los que definen a la mujer de una determinada forma, como ser que debe cumplir con ser cariñosa, dulce, madre, esposa e hija por excelencia", precisó la psiquiatría Ada Alfonso el pasado 31 de marzo, en una sesión científica convocada por la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (Socumes), junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA).
En el caso de las mujeres de edad mediana, cumplir con esos mandatos tradicionales supone a veces una carrera contra el tiempo, el envejecimiento, el peso corporal y por mantenerse como objeto de deseo, expuso como ejemplos. "No cumplir con ello puede colocarlas a veces en situación de tristeza, otras de depresión".
A ello se añade otros malestares por los efectos de la violencia simbólica en los medios de comunicación, que imponen una imagen de mujer esbelta y siempre bella; o que son ellas, fundamentalmente, las cuidadoras de la familia de origen y la que crean. 
"Vamos lidiando con todos los conflictos que se presentan en la familia y nos vamos conformando según el deseo de los otros, para resolver los problemas de los otros", precisó.
En ese trayecto de vida se suman eventos como el estigma, la discriminación, la lesbofobia y la transfobia, el abandono, el acoso sexual y psicológico, así como diversos duelos.
"Se trata de procesos de dolor psicológico ante la pérdida de algo importante para la persona", señaló Beatriz Torres Rodríguez, presidenta de la Socumes, entendida no solo como pérdida de un ser querido, sino en otras áreas como la salud, las capacidades físicas, mentales, la imagen del cuerpo, los vínculos afectivos, entre otras.
Estos aspectos son motivo frecuente de consulta y atención en los servicios de atención, abundó la médica, pues se estima que del total de consultas de profesionales de la salud, un cuarto se relaciona con algún tipo de pérdida, según datos de la OPS.
Igualmente, mitos relativos a la maternidad, el parto doloroso, el mandato social de mantenerse atractivas y juveniles, el rol reproductivo y de cuidadoras, con dedicación de tiempo y trabajo doméstico adicional, llevan a duelos sistemáticos que pueden terminar en depresión.
"Todo ello hace de la mujer un agente de salud para los otros y no un agente de salud para su propia salud", insistió Torres.
De ahí que las especialistas demandaron que las estrategias de salud tengan en cuenta estos eventos y los procesos que tienen que ver con las condiciones sociales en las que las personas producen, reproducen y viven su cotidianidad.
"La depresión es una enfermedad que puede afectar a cualquier persona", señaló, por su parte, el psiquiatra Cristóbal Martínez.
"Que haya más mujeres que hombres en consulta no significa que ellos no se depriman; se deprimen, pero no lo dicen", aseguró el experto, quien explicó que también los patrones culturales hacen que los hombres oculten sus emociones, sentimientos y malestares.
Las estadísticas de salud indican que es considerable la población que vive depresión, una afección que afecta a 350 millones de personas en el mundo y es una de las causas de incapacidad.
"La depresión es una enfermedad que se caracteriza por la tristeza persistente, la pérdida de capacidades y desinterés para llevar a cabo actividades cotidianas", sintetizó Martínez.
Se asocia frecuentemente a la ansiedad, la hiperactividad, el trastorno de atención infantil, los de comportamiento, alimentación, conductas suicidas, consumo de drogas y alcohol.
El especialista en psiquiatría infanto-juvenil insistió en la necesidad de prevenir y detectar estos episodios depresivos desde la adolescencia y primeros años de adultez, pues se necesita de ayuda profesional para vencer esta enfermedad. 
Las salidas más exitosas combinan el tratamiento con psicofármacos y psicoterapia, sostuvo.


Por Lirians Gordillo Piña
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La Habana, abril (Especial de Semlac).- El cuidado de personas mayores dependientes impacta la vida de mujeres cubanas, su salud, bienestar y proyectos. Según investigaciones locales, ellas son las principales responsables de una tarea que reclama reconocimiento social y mayor atención pública.
Lissette Rodríguez Rosales y Mirta Germán Hernández no se conocen. No obstante, la historia de la ingeniera de 62 años y la maestra de 45, respectivamente, se cruzan por las experiencias de ambas como cuidadoras.
La literatura especializada define como cuidadoras a quienes prestan atención a personas dependientes con servicios que suelen incluir alojamiento, alimentación, limpieza, compras, información, compañía, transporte, vigilancia, aplicación de tratamientos y la gestión de trámites diversos.
"Yo le hacía de todo, lo bañaba, lo afeitaba, le daba sus medicinas y me ocupaba de que lo viera el médico. Al principio fue difícil, él tuvo momentos de mucha agresividad pero llegamos a funcionar como una familia", recuerda Mirta Germán Hernández, quien cuidó por cuatro años a un anciano encamado.
Lissette Rodríguez Rosales conoció mucho antes los rigores del cuidado. A los 45 años comenzó a bañar a su madre y a encargarse de sus medicamentos, mientras asumía responsabilidades como proyectista principal y luego directora de una empresa constructora.
"Mi mamá siempre presentó problemas psiquiátricos, pero desde que murió mi padre su estado empeoró. Diez años antes de que cayera en estado vegetativo, tuvimos que contratar a varias personas para que la acompañaran y así yo poder trabajar", dijo a SEMlac.
Las motivaciones para asumir esta responsabilidad a tiempo completo fueron distintas para ambas mujeres. 
La ingeniera es la mayor de cuatro hermanos (tres mujeres y un hombre) y decidió ser la responsable de la atención de su madre "con la conciencia y responsabilidad que implica".
La maestra, oriunda de la occidental provincia de Pinar del Rio, encontró la oportunidad de adquirir un techo propio a partir de la propuesta de atender a un anciano encamado, hasta su muerte.
"Tomé la decisión en un momento duro de la vida, acababa de divorciarme del padre de mis hijos. Mi hija estudiaba en la universidad, aquí en La Habana, mi hijo es un adolescente con una discapacidad mental que desde su nacimiento se atiende en la capital. No tenía para donde ir y nunca podría reunir el dinero para comprar una casa", argumenta Mirta.
Ella confió y, aunque no mediara ningún contrato, afirma que ambas partes sobrecumplieron lo pactado.
"Yo comencé por necesidad y terminé con cariño. Yo lo trataba como si fuera mi papá porque las personas ancianas necesitan mucho cariño, no es solo mantenerlo limpio y darle un plato de comida", comenta a SEMlac.
Varios estudios en el país coinciden en que el perfil de la persona cuidadora es una mujer adulta entre los 45 y 60 años de edad; casi siempre esposa, hija o familiar cercana, con nivel escolar técnico o universitario y que en la mayoría de los casos dedica muchas horas a la actividad.
Una investigación realizada en el municipio capitalino Cerro concluyó que "el sexo femenino predominó en los pacientes dependientes 30 (71,43 %) y en los cuidadores 35 (83,33 %), 18 (42,86 %) de los cuidadores eran esposas, su edad media era de 52 años, fueron amas de casa 17 (40,48 %) y 29 (69,05 %) le dedicaba al cuidado más de 12 horas al día".
Aunque el colectivo de autores no reconoce la cultura patriarcal como agente que reserva y prepara a las mujeres para el cuidado informal, no remunerado, sí pone en evidencia estereotipos que marcan este fenómeno en Cuba.
"Una de las principales razones de que la mayoría de los cuidadores sean mujeres es que la educación recibida y los mensajes que transmite la sociedad favorecen la concepción de que la mujer está mejor preparada que el hombre para el cuidado, ya que tiene más capacidad de abnegación, de sufrimiento y es más voluntariosa", se afirma en el artículo "Caracterización del cuidado informal de pacientes dependientes en el policlínico Héroes de Girón", publicado por la Revista Cubana Medicina General Integral en 2012.

Costos para la salud y estrategias solidarias

"En ese tiempo tuve todas las enfermedades que pensé no me iban a dar nunca. Bursitis, tendinitis, sacro lumbalgia, las uñas se me enfermaron de tanto cloro y jabón. La vida se te vuelve solo trabajar y cuidar. No te arreglas, no tienes tiempo de nada. A veces me pregunto de dónde saqué las fuerzas", rememora Mirta.
Las dolencias físicas, algunas de las cuales pueden volverse crónicas, forman parte de lo que la literatura médica reconoce como síndrome del cuidador, un "conjunto de alteraciones médicas, físicas, psíquicas, psicosomáticas, laborales, familiares y económicas" que repercuten en la calidad de vida del enfermo y de quien provee asistencia.
Un estudio realizado en la oriental ciudad de Santiago de Cuba con 24 mujeres encargadas de atender a igual número de familiares con enfermedad terminal, concluyó que ellas "manifiestan malestar psicológico, tristeza, irritabilidad, impotencia, aburrimiento, sentimiento de soledad y baja autoestima, por lo cual necesitan ayuda al respecto".
La sobrecarga es una vivencia afín para la mayoría de las personas que dedican más de 12 horas al cuidado de una persona dependiente. La falta de tiempo libre, de intimidad y el deterioro de la vida social son algunas de sus repercusiones.
Contar con el apoyo y la comprensión familiar y establecer estrategias para disminuir la carga son acciones a tener en cuenta.
"Mi hijo, como médico, me ayudó mucho, porque mi mamá era una anciana en estado vegetativo y él venía todos los días para ayudar con los tratamientos. Mi hija llegó a pedir licencia para sustituirme en un momento en que yo no podía más y gracias al apoyo incondicional de mi esposo pudimos mantenernos juntos", relató Lissette a SEMlac.

Una vida después del cuidado
Recuperarse física y emocionalmente fueron los primeros pasos que dieron las entrevistadas por SEMlac.
Volver al médico después de mucho tiempo, retomar proyectos personales, tomarse unas vacaciones y visitar a familiares lejanos parecen actividades sencillas, pero vedadas para la mayoría de las cuidadoras.
"Después de mucho tiempo pude visitar durante varios días a mi familia en Pinar del Río. También pude encontrar un trabajo que me permite atender a mi hijo y tener un poco de tiempo", dice Mirta.
Pero lo cierto es que resulta complejo insertarse en el mercado laboral pasado el tiempo y en condiciones físicas poco óptimas.
La ingeniera y máster en ciencias vio tronchada "una carrera en la madurez de la profesión, con 56 años y un cargo de mucha confianza y buenísima remuneración".
En la isla más de la mitad de la fuerza técnica profesional son mujeres. Si se cruza esta realidad con el "perfil del cuidador" descrito por los estudios cubanos puede concluirse que en el futuro más profesionales cubanas tendrán que abandonar el mercado laboral.
Los costos de esta compleja realidad también afectan a las cuidadoras, a quienes no se les cuenta el tiempo dedicado al cuidado informal como laboral.
A Lissette solo le faltaban cuatro años para la jubilación. Por ley, ella no aplicaba para contratar a una cuidadora estatal para su madre, pues está establecido que si la persona anciana tiene un familiar, este debe encargarse de su atención.
"Apta completamente para trabajar, dejé de ser útil a la sociedad cuando comencé a cuidar a mi mamá", opina.
Luego de varios intentos para incorporarse al empleo estatal, desistió.
"Quise volver al trabajo, pero yo estaba en muy malas condiciones: dolores, ciatalgias, trastorno del sueño. Además, para una mujer mayor como yo encontrar un trabajo de medio tiempo y flexible es muy difícil", reflexiona Lissette


Por Mercedes Alonso
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Santo Domingo, noviembre (SEMlac).- Aunque octubre se consideró el "Mes de sensibilización sobre el cáncer de mama" y se desarrollaron múltiples acciones dirigidas a concientizar en torno a la necesidad de la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos, se espera que las actividades relacionadas con el tema continúen en este país, debido a su alta incidencia y al pronóstico de que 1.976 mujeres resultarán diagnosticadas con esta enfermedad al finalizar el año.
En entrevista concedida a la Agencia de Noticias EFE y publicada en el digital Acento.com, este 29 de octubre, el oncólogo Eduardo Segura González explicó que la alta cifra de cáncer de mama en República Dominicana "está asociada a que su población ha adaptado el estilo de vida de países desarrollados, donde los alimentos industrializados, el sobrepeso y la vida sedentaria son parte de la cotidianeidad de las personas".
El experto llamó a mantener "una dieta rica en vegetales, fibras, ejercitarse y mantener un peso adecuado", como elementos básicos para prevenir la dolencia, sin obviar la necesidad de realizarse mamografías a partir de los 40 años y una exploración de las mamas a cargo de especialistas: "Esto nos ayuda a detectar tumoraciones de forma precoz y ofrecer un tratamiento curativo con mucho mayor eficacia", aseguró el galeno.
Pese a que a nivel nacional no existe un subregistro que aporte datos fidedignos, de acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer de Estados Unidos, 14.680 dominicanos y dominicanas sufrieron algún tipo de ese mal en 2015.
No obstante, y aun cuando el costo de la salud es sumamente alto para las familias dominicanas, muchas de las cuales carecen de seguro médico para enfrentar la situación, SEMlac ha percibido mayor número de campañas de educación, ejecutadas por sectores públicos y privados que, en alguna medida, ayudan con la imprescindible prevención.

Algunas iniciativas

El Ministerio Administrativo de la Presidencia (Mapre), en coordinación con el Seguro Nacional de Salud (Senasa), benefició al concluir la última semana de octubre a 124 mujeres con asistencia médica, mamografías y pruebas cardiovasculares.
El Súper Pola, uno de los mercados de mayor afluencia aquí, trasladó sus mensajes a los baños de los gimnasios Gold's Gym, con la campaña denominada "La Ultima Rutina", mediante la cual invitan a las mujeres a hacerse un autoexamen para identificar las irregularidades en sus senos, mientras se dan el baño tras concluir los ejercicios.
Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha reiterado que los conocimientos sobre el cáncer de mama son insuficientes, por lo que la detección precoz sigue siendo indispensable para establecer un diagnóstico adecuado y disponer de un tratamiento que posibilite la curación en mayor medida, que cuando se detecta tardíamente.
Las estadísticas de la OMS reflejan que en 2012 fueron diagnosticadas con cáncer de mama 1,7 millones de mujeres; medio millón de ellas murió por esta causa. Más de la mitad (58 %) de las defunciones se da en los países pobres, debido a los obstáculos al acceso de los servicios de salud, donde la supervivencia apenas alcanza un 20 por ciento y entre un 80 y un 90 por ciento en los de altos ingresos.
La OMS advierte al respecto e intenta incrementar los programas integrales de lucha contra el cáncer de mama, pero reconoce que resultan muy caros y solo son viables en estados con una buena infraestructura sanitaria, que puedan costear estudios a largo plazo.
República Dominicana no califica entre estas naciones. Ojalá las iniciativas y acciones que colorearon hasta el 31 de octubre sus edificios e instituciones de rosado, color representativo de dicha enfermedad, permanezcan.

 

De la Redacción
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Aguascalientes, México, septiembre (SEMlac).- Las mujeres en México se suicidan menos que los hombres, en una relación de cuatro por uno, reveló el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía al dar a conocer los datos, previo a la conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el 10 de septiembre.
Las muertes por suicidio se presentan mayormente en edades jóvenes, cuatro de cada 10 (40,2 %) se encontraban en el grupo de 15 a 29 años. Considerando los suicidios ocurridos y registrados en 2014, 80,2 por ciento fueron consumados por hombres y 19,8 por mujeres; lo que significa que ocurren cuatro casos en hombres por cada uno de mujer.
Sin embargo, señala la fuente, entre 2000 y 2014 la tasa de suicidios se elevó de 3,5 a 5,2 por cada 100.000 habitantes.
Algunos de los patrones observados en la conducta suicida son: depresión, bipolaridad y esquizofrenia, todos ellos considerados trastornos psiquiátricos. Otra característica del fenómeno es que se presentan mayores tasas de suicidio en hombres, en personas de bajos ingresos, en desempleados y en usuarios de alcohol y drogas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el acto suicida como un problema de salud pública que puede ser evitado, por lo que se han diseñado e impulsado estrategias para reducirlo; en este contexto es que el 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, fecha en que se fomentan compromisos y medidas prácticas para detectar el riesgo y evitarlo.
La OMS busca reducir la tasa en los países miembros en 10 por ciento para 2020, mediante la adopción de un plan de acción.
En el mundo, en 2012, sucedieron aproximadamente 804.000 suicidios, acto que representa la décimo quinta causa de muerte en el mundo y, como sucede en México, se presenta con mayor frecuencia entre los jóvenes de 15 a 29 años, grupo de población en el cual representa la segunda causa de muerte.
En México (2014) se registraron 6.337 suicidios, y al igual que en los niveles mundiales, en este país presentan una tendencia creciente; entre 2000 y 2014 la tasa aumentó de 3,5 a 5,2 por cada 100.000 habitantes.
Por entidades federativas, el comportamiento de los suicidios en 2014 muestra que Campeche (10,2), Aguascalientes (8,6), Chihuahua (8,4) y Yucatán (8,4) son las entidades con mayor tasa por cada 100.000 habitantes, en tanto que Oaxaca (3,4), Morelos (2,8), y Guerrero (2,1), presentan los índices más bajos.
De acuerdo con el nivel de instrucción, el mayor porcentaje correspondió a quienes contaban con estudios de secundaria (32,4 %). La distribución por sexo muestra que hay una mayor proporción de mujeres con educación media superior y superior que hombres en los mismos niveles educativos.
Respecto a la situación conyugal, 47,8 por ciento de quienes cometen suicidio son casados o unidos, seguido de los solteros (41,2 %).
En general, un importante porcentaje de la población que cometió suicidio registró no tener trabajo (32,3 %). Por otro lado, la condición de actividad en el mercado laboral es una característica que varía entre el género masculino y femenino, ya que la mayoría de las mujeres que murieron por esta causa no trabajaban (70,9 %), en tanto que la mayor parte de los hombres sí lo hacía (73,4 %).
La tasa de suicidio en jóvenes de 15 a 29 años es mayor en Aguascalientes, Campeche y Chihuahua, (16,3, 14,5 y 14 por cada 100.000 habitantes, respectivamente). En tanto que Oaxaca (4,4), Morelos (4,3) y Guerrero (3,4) presentan las tasas más bajas.
Por sexo, las tasas entre este grupo poblacional son de 12,5 en hombres y 3,5 en mujeres (por cada 100.000).
El principal método de autolesión es el envenenamiento por fármacos (23,5 %), seguido por el de otras drogas, medicamentos y otras (22,1 %), y por plaguicidas (15, 9 %).
Por sexo, 32,3 por ciento de las autolesiones de mujeres fue por envenenamiento por fármacos; 30,1 por otras drogas y 14,3 por pesticidas. En tanto, de los hombres, 23,8 por ciento utilizó un objeto cortante, 18,1 plaguicidas y 11,3 fármacos o alcohol.

Por Karina Escalona 
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Quito, julio (SEMlac).- Docentes de la Universidad de las Américas (Udla), en la capital ecuatoriana, realizan la primera investigación a nivel nacional para evidenciar el notable impacto de la violencia obstétrica en el país, un hecho que por "naturalizado" pasa inadvertido.
Thais Brandao, de Psicología; Sofía Cañadas, de Medicina, y Kristen Falcón, de Enfermería, llevan adelante este proyecto para visibilizar esta forma de violencia, ya tipificada en otras naciones de la región como Venezuela, Argentina y México.
Además de mostrar la repercusión de este fenómeno en la calidad de vida de las mujeres y su salud sexual y reproductiva, el principal objetivo del estudio es llamar la atención respecto a la escasa o nula preparación que tiene el personal de salud en estos temas, y cómo la norma o práctica estandarizada incide en diversos indicadores, incluida la mortalidad materna.
Para finales de este año esperan tener los datos preliminares acerca de cómo se manifiesta la violencia obstétrica en el país, comentó a SEMlac Brandao, responsable del proyecto, y confirmó que cuentan con el apoyo del Ministerio de Salud Pública (MSP), entidad que ya ha comenzado a cambiar la praxis en varios centros de atención.
Cerca de dos centenares de instituciones sanitarias públicas ya tienen condiciones y utilizan la técnica del parto humanizado, que consiste en priorizar a la madre y al bebé acorde con sus necesidades y prácticas culturales, para contribuir a reducir las vivencias traumáticas que vive más de la mitad de la población. 
Con ese propósito, el MSP está creando maternidades de corta instancia, donde reciben casos que no presentan complicaciones, precisó la estudiosa.
La investigación liderada por Brandao permitirá mostrar las experiencias de las mujeres durante el parto, evidenciando las formas de violencia a las que se ven expuestas, entre las que se encuentran la patologización del embarazo, la violación de cuestiones culturales, formas de maltrato físico y verbal, uso de la fuerza, la obligatoriedad de parir acostadas, la poca información proporcionada por el personal de salud e incluso el uso excesivo de las cesáreas aún en casos que no la requieren.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, solo puede haber 15 por ciento de cesáreas en todo el país.
"Pero en el Ecuador, a nivel público se hacen cerca del 40 por ciento y a nivel privado el 80, por lo que se considera que es un negocio para las clínicas privadas que lucran con los partos de bajo riesgo", apuntó Brandao.
"Las consecuencias psicológicas, emocionales y afectivas de la mamá y del bebé por partos intervenidos con rutinas innecesarias son fuertes y dejan secuelas de por vida, es por esto que pretendemos que se humanice más este proceso natural", acotó Brandao en Omnia, espacio informativo de la Udla.
La violencia obstétrica tiene muchos matices que no están explorados, remarcó también la activista, quien considera que debe abordarse desde la formación en las universidades y capacitación a profesionales en ejercicio, desde el ámbito legal. 
Consideró muy importante, además, trabajar por cambiar los prejuicios que permanecen en el imaginario social respecto al embarazo, el parto y la sexualidad femenina en general.
Con el propósito de transformar desde la academia, realizaron talleres con estudiantes de noveno semestre de Medicina y Enfermería de la Udla, a los que se sumaron integrantes del colectivo "El parto es nuestro" y especialistas en política pública para el parto en libre posición con pertinencia intercultural.
Este taller lo efectúan por segundo año y lo que se hace es enseñar y compartir con los alumnos técnicas y experiencias de lo que es un parto humanizado o respetado. Durante dos horas, los estudiantes tienen la posibilidad de conocer estas alternativas al parto tradicional o la cesárea, de manera teórica y práctica, según se precisa en Omnia.
La intención de eliminar la violencia obstétrica abarca también el campo legal y de políticas públicas, mediante un proyecto de ley que ya se encuentra en la Asamblea Nacional, y a cuyo debate fue invitada Brandao como especialista en el tema, junto a investigadores de varias instituciones del país.
El objetivo de esta normativa, que deberá formar parte del Código Orgánico de Salud, es que se devuelva el protagonismo del parto a la madre, con un equipo médico a su disposición, con respeto a sus necesidades, a fin de eliminar las formas de violencia con el cuerpo, la sexualidad y las decisiones femeninas que ocurren actualmente durante un parto "normal".
"Un parto humanizado es el que protege el vínculo entre madre e hijo. El proyecto de ley plantea que los médicos ofrezcan información para que la madre elija", destacó Gabriela Rivadeneira, presidenta del parlamento ecuatoriano, durante un foro realizado el pasado 13 de abril respecto a este tema.
Los riesgos de mortalidad materna asociados a una práctica excesiva de procedimientos quirúrgicos durante el parto es otra de las cuestiones primordiales por las que la violencia obstétrica debe visibilizarse más, con acciones para su eliminación en todos los ámbitos posibles.

De la Redacción
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La Habana, mayo (SEMlac).- Mirar la organización de los procesos y estadísticas vinculadas a la salud pública desde las diferencias entre hombres y mujeres puede repercutir en una mejor atención a la población, coincidieron especialistas reunidos la pasada semana en La Habana.
La salud de mujeres y hombres es diferente y múltiples factores biológicos se manifiestan de forma desigual para cada sexo en relación con su estado de salud; a juicio del médico Pedro Luis Véliz, presidente del Consejo Nacional de Sociedades Científicas de la Salud.
Pero "hay otros vinculados con patrones y estereotipos sociales o culturales, que influyen de manera injusta en la salud de las personas", detalló el especialista durante el panel "Salud y derechos sexuales y reproductivos", parte de las actividades de la VI Conferencia Internacional Mujer, Género y Derecho, clausurada el 13 de mayo en la capital cubana.
"El enfoque de género resulta exitoso para el diseño e implementación de acciones de salud, porque visualiza la equidad como aspecto ético y condiciona el perfil epidemiológico de la salud de las personas, el logro de objetivos sanitarios, la calidad y eficiencia de los servicios de salud", afirmó Véliz durante el panel, que fue coordinado por Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). 
Para este especialista, profundizar en el tema puede aportar luces a interrogantes como por qué los hombres suelen llegar a los servicios de salud con cuadros patológicos más avanzados que las mujeres, complejizando su pronóstico y elevando la mortalidad.
Igualmente, enfrentar la administración desde una perspectiva de género puede contribuir a una distribución de los recursos materiales "de acuerdo con las necesidades particulares de cada sexo y contexto socioeconómico". 
Veliz analizó la situación sociodemográfica de la sociedad cubana, con énfasis en la necesidad de producir indicadores y estadísticas en función de conseguir mejores políticas sanitarias.
Para la doctora Marisol Alfonso, moderadora del panel, a menudo los indicadores "se construyen ya con un sesgo de género".
"Es el caso del índice de masculinidad o razón de masculinidad, donde se mide la cantidad mujeres en relación con la cantidad de hombres del total de la población, en lugar de hablar de una 'razón de sexo'", explicó Alfonso, oficial nacional de programa del UNFPA en Cuba.
"Estos son asuntos de derechos", precisó.
Para el doctor Rolando García, "en la construcción de datos e indicadores puede haber un sesgo de género subyacente, cuya justificación emerge del plan metodológico y la facilidad del registro estadístico", precisó,
"Hasta hoy parece más viable, por ejemplo, asociar los datos del recién nacido a los atributos de la madre que a los del padre, por citar tan solo el caso de las tasas de fecundidad", ilustró García, representante auxiliar del UNFPA en el país.

Muchas mujeres, pocas directivas
El panel también aportó nuevas miradas a los obstáculos que enfrentan las mujeres para llegar a cargos de dirección sustantivos en el sector de la Salud Pública cubana.
La doctora Ana Rosa Jorna, profesora de la Escuela Nacional de Salud Pública, explicó que estas desigualdades de poder se manifiestan en la esfera organizacional, espacio en el que los hombres están más representados, sobre todo en la ejecución de funciones directivas".
Estudios recientes apuntan a la presencia de las mujeres como directoras de policlínicos, hospitales municipales y jefas de salas de enfermerías, pero muy escasa participación en los cargos de mayor jerarquía de dirección.
"En una representación piramidal, sobre las mujeres descansa la estructura de base de dirección, de organización y de resultados que le permiten mejores oportunidades para conciliar su vida personal y familiar", detalló.
Jorna identificó la sobrecarga de roles de la mujer dentro de casa, dificultades relacionadas con los servicios de apoyo al hogar, y la permanencia de estereotipos de género, entre algunos de los factores que influyen en esta situación.

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