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Medicina / Salud (75)

De la Redacción
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México, abril (SEMlac).- El cáncer ha aumentado 13 por ciento en las niñas y niños del 2001 al 2010, en relación con los años 80, y el número de nuevos casos anuales fue de 140 por cada millón de infantes menores de 14 años.
Eso reveló un nuevo estudio coordinado por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado en la revista médica The Lancet Oncology, según el cual parte del aumento se podría deber a una mejor o más temprana detección del padecimiento.
Tras la pesquisa de casi 300.000 casos, la leucemia fue el tipo de cáncer más diagnosticado en menores de 15 años, seguido por los tumores del sistema nervioso central y los linfomas.
La investigación también reveló que es mucho más probable que la predisposición genética sea la causa desencadenante del cáncer en niñas y niños que en los adultos.
El director del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, Christoper Wild, subrayó que la información que proporciona la pesquisa sobre el patrón y el número de casos es vital "para aumentar la conciencia, comprender mejor la enfermedad y combatirla".
Aunque el estudio se realizó sobre un 10 por ciento de la población mundial de los menores, la cobertura incluyó a casi un ciento por ciento de los menores en Europa occidental y América del Norte, por solamente un cinco por ciento de África o Asia.
El diagnóstico del cáncer en entornos de bajos recursos puede obviarse por falta de conocimiento o por la ausencia del equipo necesario, según la OMS.

De la Redacción
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Oaxaca, México, abril (SEMlac).- La depresión ocupa el primer lugar de discapacidad para las mujeres y el noveno para los hombres, señala hoy la Dirección General de Población de Oaxaca (DIGEPO), México.
En un comunicado emitido en el marco del Día Mundial de la Salud agrega que una de cada cinco personas sufrirá depresión antes de los 75 años y que las y los jóvenes presentan tasas mayores. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Psiquiatría, el 9.2 por ciento de la población ha sufrido depresión.
Es innegable el impacto negativo que tiene la depresión en la calidad de vida de la población que lo padece; sin embargo, la mayoría de personas no acude a tratamiento, lo que retrasa la búsqueda de ayuda o bien no recibe la atención adecuada.
Con base en el Sistema de Consulta Interactiva de Datos de Mortalidad del INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía), el promedio de muertes en los últimos 10 años debido a trastornos mentales y del comportamiento es de 4.370.
Es necesario reconocer que la salud mental está hoy en día incluida en la agenda de la salud pública y que México carece de estadísticas actualizadas sobre epidemiología psiquiátrica.
La última Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica realizada en el país fue levantada en 2003; por ello en diciembre del 2016 el Senado de la República envió un exhorto a la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados para asignar mayores recursos al sector salud, así como a la Secretaría de Salud a considerar mayor presupuesto para llevar a cabo nuevamente la Encuesta en la materia, a fin de tener la información actualizada que permita atender integralmente a la población afectada.

 

Por Sara Más 
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La Habana, abril (SEMlac).- Los mitos y mandatos patriarcales impactan en la vida de las mujeres, su salud general y mental, y esto puede llevarlas en un momento determinado a la depresión, alertaron especialistas en La Habana a propósito del próximo 7 de abril, Día Mundial de la Salud.
"Entre esos patrones están los que definen a la mujer de una determinada forma, como ser que debe cumplir con ser cariñosa, dulce, madre, esposa e hija por excelencia", precisó la psiquiatría Ada Alfonso el pasado 31 de marzo, en una sesión científica convocada por la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (Socumes), junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA).
En el caso de las mujeres de edad mediana, cumplir con esos mandatos tradicionales supone a veces una carrera contra el tiempo, el envejecimiento, el peso corporal y por mantenerse como objeto de deseo, expuso como ejemplos. "No cumplir con ello puede colocarlas a veces en situación de tristeza, otras de depresión".
A ello se añade otros malestares por los efectos de la violencia simbólica en los medios de comunicación, que imponen una imagen de mujer esbelta y siempre bella; o que son ellas, fundamentalmente, las cuidadoras de la familia de origen y la que crean. 
"Vamos lidiando con todos los conflictos que se presentan en la familia y nos vamos conformando según el deseo de los otros, para resolver los problemas de los otros", precisó.
En ese trayecto de vida se suman eventos como el estigma, la discriminación, la lesbofobia y la transfobia, el abandono, el acoso sexual y psicológico, así como diversos duelos.
"Se trata de procesos de dolor psicológico ante la pérdida de algo importante para la persona", señaló Beatriz Torres Rodríguez, presidenta de la Socumes, entendida no solo como pérdida de un ser querido, sino en otras áreas como la salud, las capacidades físicas, mentales, la imagen del cuerpo, los vínculos afectivos, entre otras.
Estos aspectos son motivo frecuente de consulta y atención en los servicios de atención, abundó la médica, pues se estima que del total de consultas de profesionales de la salud, un cuarto se relaciona con algún tipo de pérdida, según datos de la OPS.
Igualmente, mitos relativos a la maternidad, el parto doloroso, el mandato social de mantenerse atractivas y juveniles, el rol reproductivo y de cuidadoras, con dedicación de tiempo y trabajo doméstico adicional, llevan a duelos sistemáticos que pueden terminar en depresión.
"Todo ello hace de la mujer un agente de salud para los otros y no un agente de salud para su propia salud", insistió Torres.
De ahí que las especialistas demandaron que las estrategias de salud tengan en cuenta estos eventos y los procesos que tienen que ver con las condiciones sociales en las que las personas producen, reproducen y viven su cotidianidad.
"La depresión es una enfermedad que puede afectar a cualquier persona", señaló, por su parte, el psiquiatra Cristóbal Martínez.
"Que haya más mujeres que hombres en consulta no significa que ellos no se depriman; se deprimen, pero no lo dicen", aseguró el experto, quien explicó que también los patrones culturales hacen que los hombres oculten sus emociones, sentimientos y malestares.
Las estadísticas de salud indican que es considerable la población que vive depresión, una afección que afecta a 350 millones de personas en el mundo y es una de las causas de incapacidad.
"La depresión es una enfermedad que se caracteriza por la tristeza persistente, la pérdida de capacidades y desinterés para llevar a cabo actividades cotidianas", sintetizó Martínez.
Se asocia frecuentemente a la ansiedad, la hiperactividad, el trastorno de atención infantil, los de comportamiento, alimentación, conductas suicidas, consumo de drogas y alcohol.
El especialista en psiquiatría infanto-juvenil insistió en la necesidad de prevenir y detectar estos episodios depresivos desde la adolescencia y primeros años de adultez, pues se necesita de ayuda profesional para vencer esta enfermedad. 
Las salidas más exitosas combinan el tratamiento con psicofármacos y psicoterapia, sostuvo.


Por Lirians Gordillo Piña
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La Habana, abril (Especial de Semlac).- El cuidado de personas mayores dependientes impacta la vida de mujeres cubanas, su salud, bienestar y proyectos. Según investigaciones locales, ellas son las principales responsables de una tarea que reclama reconocimiento social y mayor atención pública.
Lissette Rodríguez Rosales y Mirta Germán Hernández no se conocen. No obstante, la historia de la ingeniera de 62 años y la maestra de 45, respectivamente, se cruzan por las experiencias de ambas como cuidadoras.
La literatura especializada define como cuidadoras a quienes prestan atención a personas dependientes con servicios que suelen incluir alojamiento, alimentación, limpieza, compras, información, compañía, transporte, vigilancia, aplicación de tratamientos y la gestión de trámites diversos.
"Yo le hacía de todo, lo bañaba, lo afeitaba, le daba sus medicinas y me ocupaba de que lo viera el médico. Al principio fue difícil, él tuvo momentos de mucha agresividad pero llegamos a funcionar como una familia", recuerda Mirta Germán Hernández, quien cuidó por cuatro años a un anciano encamado.
Lissette Rodríguez Rosales conoció mucho antes los rigores del cuidado. A los 45 años comenzó a bañar a su madre y a encargarse de sus medicamentos, mientras asumía responsabilidades como proyectista principal y luego directora de una empresa constructora.
"Mi mamá siempre presentó problemas psiquiátricos, pero desde que murió mi padre su estado empeoró. Diez años antes de que cayera en estado vegetativo, tuvimos que contratar a varias personas para que la acompañaran y así yo poder trabajar", dijo a SEMlac.
Las motivaciones para asumir esta responsabilidad a tiempo completo fueron distintas para ambas mujeres. 
La ingeniera es la mayor de cuatro hermanos (tres mujeres y un hombre) y decidió ser la responsable de la atención de su madre "con la conciencia y responsabilidad que implica".
La maestra, oriunda de la occidental provincia de Pinar del Rio, encontró la oportunidad de adquirir un techo propio a partir de la propuesta de atender a un anciano encamado, hasta su muerte.
"Tomé la decisión en un momento duro de la vida, acababa de divorciarme del padre de mis hijos. Mi hija estudiaba en la universidad, aquí en La Habana, mi hijo es un adolescente con una discapacidad mental que desde su nacimiento se atiende en la capital. No tenía para donde ir y nunca podría reunir el dinero para comprar una casa", argumenta Mirta.
Ella confió y, aunque no mediara ningún contrato, afirma que ambas partes sobrecumplieron lo pactado.
"Yo comencé por necesidad y terminé con cariño. Yo lo trataba como si fuera mi papá porque las personas ancianas necesitan mucho cariño, no es solo mantenerlo limpio y darle un plato de comida", comenta a SEMlac.
Varios estudios en el país coinciden en que el perfil de la persona cuidadora es una mujer adulta entre los 45 y 60 años de edad; casi siempre esposa, hija o familiar cercana, con nivel escolar técnico o universitario y que en la mayoría de los casos dedica muchas horas a la actividad.
Una investigación realizada en el municipio capitalino Cerro concluyó que "el sexo femenino predominó en los pacientes dependientes 30 (71,43 %) y en los cuidadores 35 (83,33 %), 18 (42,86 %) de los cuidadores eran esposas, su edad media era de 52 años, fueron amas de casa 17 (40,48 %) y 29 (69,05 %) le dedicaba al cuidado más de 12 horas al día".
Aunque el colectivo de autores no reconoce la cultura patriarcal como agente que reserva y prepara a las mujeres para el cuidado informal, no remunerado, sí pone en evidencia estereotipos que marcan este fenómeno en Cuba.
"Una de las principales razones de que la mayoría de los cuidadores sean mujeres es que la educación recibida y los mensajes que transmite la sociedad favorecen la concepción de que la mujer está mejor preparada que el hombre para el cuidado, ya que tiene más capacidad de abnegación, de sufrimiento y es más voluntariosa", se afirma en el artículo "Caracterización del cuidado informal de pacientes dependientes en el policlínico Héroes de Girón", publicado por la Revista Cubana Medicina General Integral en 2012.

Costos para la salud y estrategias solidarias

"En ese tiempo tuve todas las enfermedades que pensé no me iban a dar nunca. Bursitis, tendinitis, sacro lumbalgia, las uñas se me enfermaron de tanto cloro y jabón. La vida se te vuelve solo trabajar y cuidar. No te arreglas, no tienes tiempo de nada. A veces me pregunto de dónde saqué las fuerzas", rememora Mirta.
Las dolencias físicas, algunas de las cuales pueden volverse crónicas, forman parte de lo que la literatura médica reconoce como síndrome del cuidador, un "conjunto de alteraciones médicas, físicas, psíquicas, psicosomáticas, laborales, familiares y económicas" que repercuten en la calidad de vida del enfermo y de quien provee asistencia.
Un estudio realizado en la oriental ciudad de Santiago de Cuba con 24 mujeres encargadas de atender a igual número de familiares con enfermedad terminal, concluyó que ellas "manifiestan malestar psicológico, tristeza, irritabilidad, impotencia, aburrimiento, sentimiento de soledad y baja autoestima, por lo cual necesitan ayuda al respecto".
La sobrecarga es una vivencia afín para la mayoría de las personas que dedican más de 12 horas al cuidado de una persona dependiente. La falta de tiempo libre, de intimidad y el deterioro de la vida social son algunas de sus repercusiones.
Contar con el apoyo y la comprensión familiar y establecer estrategias para disminuir la carga son acciones a tener en cuenta.
"Mi hijo, como médico, me ayudó mucho, porque mi mamá era una anciana en estado vegetativo y él venía todos los días para ayudar con los tratamientos. Mi hija llegó a pedir licencia para sustituirme en un momento en que yo no podía más y gracias al apoyo incondicional de mi esposo pudimos mantenernos juntos", relató Lissette a SEMlac.

Una vida después del cuidado
Recuperarse física y emocionalmente fueron los primeros pasos que dieron las entrevistadas por SEMlac.
Volver al médico después de mucho tiempo, retomar proyectos personales, tomarse unas vacaciones y visitar a familiares lejanos parecen actividades sencillas, pero vedadas para la mayoría de las cuidadoras.
"Después de mucho tiempo pude visitar durante varios días a mi familia en Pinar del Río. También pude encontrar un trabajo que me permite atender a mi hijo y tener un poco de tiempo", dice Mirta.
Pero lo cierto es que resulta complejo insertarse en el mercado laboral pasado el tiempo y en condiciones físicas poco óptimas.
La ingeniera y máster en ciencias vio tronchada "una carrera en la madurez de la profesión, con 56 años y un cargo de mucha confianza y buenísima remuneración".
En la isla más de la mitad de la fuerza técnica profesional son mujeres. Si se cruza esta realidad con el "perfil del cuidador" descrito por los estudios cubanos puede concluirse que en el futuro más profesionales cubanas tendrán que abandonar el mercado laboral.
Los costos de esta compleja realidad también afectan a las cuidadoras, a quienes no se les cuenta el tiempo dedicado al cuidado informal como laboral.
A Lissette solo le faltaban cuatro años para la jubilación. Por ley, ella no aplicaba para contratar a una cuidadora estatal para su madre, pues está establecido que si la persona anciana tiene un familiar, este debe encargarse de su atención.
"Apta completamente para trabajar, dejé de ser útil a la sociedad cuando comencé a cuidar a mi mamá", opina.
Luego de varios intentos para incorporarse al empleo estatal, desistió.
"Quise volver al trabajo, pero yo estaba en muy malas condiciones: dolores, ciatalgias, trastorno del sueño. Además, para una mujer mayor como yo encontrar un trabajo de medio tiempo y flexible es muy difícil", reflexiona Lissette


Por Mercedes Alonso
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Santo Domingo, noviembre (SEMlac).- Aunque octubre se consideró el "Mes de sensibilización sobre el cáncer de mama" y se desarrollaron múltiples acciones dirigidas a concientizar en torno a la necesidad de la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos, se espera que las actividades relacionadas con el tema continúen en este país, debido a su alta incidencia y al pronóstico de que 1.976 mujeres resultarán diagnosticadas con esta enfermedad al finalizar el año.
En entrevista concedida a la Agencia de Noticias EFE y publicada en el digital Acento.com, este 29 de octubre, el oncólogo Eduardo Segura González explicó que la alta cifra de cáncer de mama en República Dominicana "está asociada a que su población ha adaptado el estilo de vida de países desarrollados, donde los alimentos industrializados, el sobrepeso y la vida sedentaria son parte de la cotidianeidad de las personas".
El experto llamó a mantener "una dieta rica en vegetales, fibras, ejercitarse y mantener un peso adecuado", como elementos básicos para prevenir la dolencia, sin obviar la necesidad de realizarse mamografías a partir de los 40 años y una exploración de las mamas a cargo de especialistas: "Esto nos ayuda a detectar tumoraciones de forma precoz y ofrecer un tratamiento curativo con mucho mayor eficacia", aseguró el galeno.
Pese a que a nivel nacional no existe un subregistro que aporte datos fidedignos, de acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer de Estados Unidos, 14.680 dominicanos y dominicanas sufrieron algún tipo de ese mal en 2015.
No obstante, y aun cuando el costo de la salud es sumamente alto para las familias dominicanas, muchas de las cuales carecen de seguro médico para enfrentar la situación, SEMlac ha percibido mayor número de campañas de educación, ejecutadas por sectores públicos y privados que, en alguna medida, ayudan con la imprescindible prevención.

Algunas iniciativas

El Ministerio Administrativo de la Presidencia (Mapre), en coordinación con el Seguro Nacional de Salud (Senasa), benefició al concluir la última semana de octubre a 124 mujeres con asistencia médica, mamografías y pruebas cardiovasculares.
El Súper Pola, uno de los mercados de mayor afluencia aquí, trasladó sus mensajes a los baños de los gimnasios Gold's Gym, con la campaña denominada "La Ultima Rutina", mediante la cual invitan a las mujeres a hacerse un autoexamen para identificar las irregularidades en sus senos, mientras se dan el baño tras concluir los ejercicios.
Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), se ha reiterado que los conocimientos sobre el cáncer de mama son insuficientes, por lo que la detección precoz sigue siendo indispensable para establecer un diagnóstico adecuado y disponer de un tratamiento que posibilite la curación en mayor medida, que cuando se detecta tardíamente.
Las estadísticas de la OMS reflejan que en 2012 fueron diagnosticadas con cáncer de mama 1,7 millones de mujeres; medio millón de ellas murió por esta causa. Más de la mitad (58 %) de las defunciones se da en los países pobres, debido a los obstáculos al acceso de los servicios de salud, donde la supervivencia apenas alcanza un 20 por ciento y entre un 80 y un 90 por ciento en los de altos ingresos.
La OMS advierte al respecto e intenta incrementar los programas integrales de lucha contra el cáncer de mama, pero reconoce que resultan muy caros y solo son viables en estados con una buena infraestructura sanitaria, que puedan costear estudios a largo plazo.
República Dominicana no califica entre estas naciones. Ojalá las iniciativas y acciones que colorearon hasta el 31 de octubre sus edificios e instituciones de rosado, color representativo de dicha enfermedad, permanezcan.

 

De la Redacción
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Aguascalientes, México, septiembre (SEMlac).- Las mujeres en México se suicidan menos que los hombres, en una relación de cuatro por uno, reveló el Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía al dar a conocer los datos, previo a la conmemoración del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el 10 de septiembre.
Las muertes por suicidio se presentan mayormente en edades jóvenes, cuatro de cada 10 (40,2 %) se encontraban en el grupo de 15 a 29 años. Considerando los suicidios ocurridos y registrados en 2014, 80,2 por ciento fueron consumados por hombres y 19,8 por mujeres; lo que significa que ocurren cuatro casos en hombres por cada uno de mujer.
Sin embargo, señala la fuente, entre 2000 y 2014 la tasa de suicidios se elevó de 3,5 a 5,2 por cada 100.000 habitantes.
Algunos de los patrones observados en la conducta suicida son: depresión, bipolaridad y esquizofrenia, todos ellos considerados trastornos psiquiátricos. Otra característica del fenómeno es que se presentan mayores tasas de suicidio en hombres, en personas de bajos ingresos, en desempleados y en usuarios de alcohol y drogas.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el acto suicida como un problema de salud pública que puede ser evitado, por lo que se han diseñado e impulsado estrategias para reducirlo; en este contexto es que el 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, fecha en que se fomentan compromisos y medidas prácticas para detectar el riesgo y evitarlo.
La OMS busca reducir la tasa en los países miembros en 10 por ciento para 2020, mediante la adopción de un plan de acción.
En el mundo, en 2012, sucedieron aproximadamente 804.000 suicidios, acto que representa la décimo quinta causa de muerte en el mundo y, como sucede en México, se presenta con mayor frecuencia entre los jóvenes de 15 a 29 años, grupo de población en el cual representa la segunda causa de muerte.
En México (2014) se registraron 6.337 suicidios, y al igual que en los niveles mundiales, en este país presentan una tendencia creciente; entre 2000 y 2014 la tasa aumentó de 3,5 a 5,2 por cada 100.000 habitantes.
Por entidades federativas, el comportamiento de los suicidios en 2014 muestra que Campeche (10,2), Aguascalientes (8,6), Chihuahua (8,4) y Yucatán (8,4) son las entidades con mayor tasa por cada 100.000 habitantes, en tanto que Oaxaca (3,4), Morelos (2,8), y Guerrero (2,1), presentan los índices más bajos.
De acuerdo con el nivel de instrucción, el mayor porcentaje correspondió a quienes contaban con estudios de secundaria (32,4 %). La distribución por sexo muestra que hay una mayor proporción de mujeres con educación media superior y superior que hombres en los mismos niveles educativos.
Respecto a la situación conyugal, 47,8 por ciento de quienes cometen suicidio son casados o unidos, seguido de los solteros (41,2 %).
En general, un importante porcentaje de la población que cometió suicidio registró no tener trabajo (32,3 %). Por otro lado, la condición de actividad en el mercado laboral es una característica que varía entre el género masculino y femenino, ya que la mayoría de las mujeres que murieron por esta causa no trabajaban (70,9 %), en tanto que la mayor parte de los hombres sí lo hacía (73,4 %).
La tasa de suicidio en jóvenes de 15 a 29 años es mayor en Aguascalientes, Campeche y Chihuahua, (16,3, 14,5 y 14 por cada 100.000 habitantes, respectivamente). En tanto que Oaxaca (4,4), Morelos (4,3) y Guerrero (3,4) presentan las tasas más bajas.
Por sexo, las tasas entre este grupo poblacional son de 12,5 en hombres y 3,5 en mujeres (por cada 100.000).
El principal método de autolesión es el envenenamiento por fármacos (23,5 %), seguido por el de otras drogas, medicamentos y otras (22,1 %), y por plaguicidas (15, 9 %).
Por sexo, 32,3 por ciento de las autolesiones de mujeres fue por envenenamiento por fármacos; 30,1 por otras drogas y 14,3 por pesticidas. En tanto, de los hombres, 23,8 por ciento utilizó un objeto cortante, 18,1 plaguicidas y 11,3 fármacos o alcohol.

Por Karina Escalona 
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Quito, julio (SEMlac).- Docentes de la Universidad de las Américas (Udla), en la capital ecuatoriana, realizan la primera investigación a nivel nacional para evidenciar el notable impacto de la violencia obstétrica en el país, un hecho que por "naturalizado" pasa inadvertido.
Thais Brandao, de Psicología; Sofía Cañadas, de Medicina, y Kristen Falcón, de Enfermería, llevan adelante este proyecto para visibilizar esta forma de violencia, ya tipificada en otras naciones de la región como Venezuela, Argentina y México.
Además de mostrar la repercusión de este fenómeno en la calidad de vida de las mujeres y su salud sexual y reproductiva, el principal objetivo del estudio es llamar la atención respecto a la escasa o nula preparación que tiene el personal de salud en estos temas, y cómo la norma o práctica estandarizada incide en diversos indicadores, incluida la mortalidad materna.
Para finales de este año esperan tener los datos preliminares acerca de cómo se manifiesta la violencia obstétrica en el país, comentó a SEMlac Brandao, responsable del proyecto, y confirmó que cuentan con el apoyo del Ministerio de Salud Pública (MSP), entidad que ya ha comenzado a cambiar la praxis en varios centros de atención.
Cerca de dos centenares de instituciones sanitarias públicas ya tienen condiciones y utilizan la técnica del parto humanizado, que consiste en priorizar a la madre y al bebé acorde con sus necesidades y prácticas culturales, para contribuir a reducir las vivencias traumáticas que vive más de la mitad de la población. 
Con ese propósito, el MSP está creando maternidades de corta instancia, donde reciben casos que no presentan complicaciones, precisó la estudiosa.
La investigación liderada por Brandao permitirá mostrar las experiencias de las mujeres durante el parto, evidenciando las formas de violencia a las que se ven expuestas, entre las que se encuentran la patologización del embarazo, la violación de cuestiones culturales, formas de maltrato físico y verbal, uso de la fuerza, la obligatoriedad de parir acostadas, la poca información proporcionada por el personal de salud e incluso el uso excesivo de las cesáreas aún en casos que no la requieren.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, solo puede haber 15 por ciento de cesáreas en todo el país.
"Pero en el Ecuador, a nivel público se hacen cerca del 40 por ciento y a nivel privado el 80, por lo que se considera que es un negocio para las clínicas privadas que lucran con los partos de bajo riesgo", apuntó Brandao.
"Las consecuencias psicológicas, emocionales y afectivas de la mamá y del bebé por partos intervenidos con rutinas innecesarias son fuertes y dejan secuelas de por vida, es por esto que pretendemos que se humanice más este proceso natural", acotó Brandao en Omnia, espacio informativo de la Udla.
La violencia obstétrica tiene muchos matices que no están explorados, remarcó también la activista, quien considera que debe abordarse desde la formación en las universidades y capacitación a profesionales en ejercicio, desde el ámbito legal. 
Consideró muy importante, además, trabajar por cambiar los prejuicios que permanecen en el imaginario social respecto al embarazo, el parto y la sexualidad femenina en general.
Con el propósito de transformar desde la academia, realizaron talleres con estudiantes de noveno semestre de Medicina y Enfermería de la Udla, a los que se sumaron integrantes del colectivo "El parto es nuestro" y especialistas en política pública para el parto en libre posición con pertinencia intercultural.
Este taller lo efectúan por segundo año y lo que se hace es enseñar y compartir con los alumnos técnicas y experiencias de lo que es un parto humanizado o respetado. Durante dos horas, los estudiantes tienen la posibilidad de conocer estas alternativas al parto tradicional o la cesárea, de manera teórica y práctica, según se precisa en Omnia.
La intención de eliminar la violencia obstétrica abarca también el campo legal y de políticas públicas, mediante un proyecto de ley que ya se encuentra en la Asamblea Nacional, y a cuyo debate fue invitada Brandao como especialista en el tema, junto a investigadores de varias instituciones del país.
El objetivo de esta normativa, que deberá formar parte del Código Orgánico de Salud, es que se devuelva el protagonismo del parto a la madre, con un equipo médico a su disposición, con respeto a sus necesidades, a fin de eliminar las formas de violencia con el cuerpo, la sexualidad y las decisiones femeninas que ocurren actualmente durante un parto "normal".
"Un parto humanizado es el que protege el vínculo entre madre e hijo. El proyecto de ley plantea que los médicos ofrezcan información para que la madre elija", destacó Gabriela Rivadeneira, presidenta del parlamento ecuatoriano, durante un foro realizado el pasado 13 de abril respecto a este tema.
Los riesgos de mortalidad materna asociados a una práctica excesiva de procedimientos quirúrgicos durante el parto es otra de las cuestiones primordiales por las que la violencia obstétrica debe visibilizarse más, con acciones para su eliminación en todos los ámbitos posibles.

De la Redacción
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La Habana, mayo (SEMlac).- Mirar la organización de los procesos y estadísticas vinculadas a la salud pública desde las diferencias entre hombres y mujeres puede repercutir en una mejor atención a la población, coincidieron especialistas reunidos la pasada semana en La Habana.
La salud de mujeres y hombres es diferente y múltiples factores biológicos se manifiestan de forma desigual para cada sexo en relación con su estado de salud; a juicio del médico Pedro Luis Véliz, presidente del Consejo Nacional de Sociedades Científicas de la Salud.
Pero "hay otros vinculados con patrones y estereotipos sociales o culturales, que influyen de manera injusta en la salud de las personas", detalló el especialista durante el panel "Salud y derechos sexuales y reproductivos", parte de las actividades de la VI Conferencia Internacional Mujer, Género y Derecho, clausurada el 13 de mayo en la capital cubana.
"El enfoque de género resulta exitoso para el diseño e implementación de acciones de salud, porque visualiza la equidad como aspecto ético y condiciona el perfil epidemiológico de la salud de las personas, el logro de objetivos sanitarios, la calidad y eficiencia de los servicios de salud", afirmó Véliz durante el panel, que fue coordinado por Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). 
Para este especialista, profundizar en el tema puede aportar luces a interrogantes como por qué los hombres suelen llegar a los servicios de salud con cuadros patológicos más avanzados que las mujeres, complejizando su pronóstico y elevando la mortalidad.
Igualmente, enfrentar la administración desde una perspectiva de género puede contribuir a una distribución de los recursos materiales "de acuerdo con las necesidades particulares de cada sexo y contexto socioeconómico". 
Veliz analizó la situación sociodemográfica de la sociedad cubana, con énfasis en la necesidad de producir indicadores y estadísticas en función de conseguir mejores políticas sanitarias.
Para la doctora Marisol Alfonso, moderadora del panel, a menudo los indicadores "se construyen ya con un sesgo de género".
"Es el caso del índice de masculinidad o razón de masculinidad, donde se mide la cantidad mujeres en relación con la cantidad de hombres del total de la población, en lugar de hablar de una 'razón de sexo'", explicó Alfonso, oficial nacional de programa del UNFPA en Cuba.
"Estos son asuntos de derechos", precisó.
Para el doctor Rolando García, "en la construcción de datos e indicadores puede haber un sesgo de género subyacente, cuya justificación emerge del plan metodológico y la facilidad del registro estadístico", precisó,
"Hasta hoy parece más viable, por ejemplo, asociar los datos del recién nacido a los atributos de la madre que a los del padre, por citar tan solo el caso de las tasas de fecundidad", ilustró García, representante auxiliar del UNFPA en el país.

Muchas mujeres, pocas directivas
El panel también aportó nuevas miradas a los obstáculos que enfrentan las mujeres para llegar a cargos de dirección sustantivos en el sector de la Salud Pública cubana.
La doctora Ana Rosa Jorna, profesora de la Escuela Nacional de Salud Pública, explicó que estas desigualdades de poder se manifiestan en la esfera organizacional, espacio en el que los hombres están más representados, sobre todo en la ejecución de funciones directivas".
Estudios recientes apuntan a la presencia de las mujeres como directoras de policlínicos, hospitales municipales y jefas de salas de enfermerías, pero muy escasa participación en los cargos de mayor jerarquía de dirección.
"En una representación piramidal, sobre las mujeres descansa la estructura de base de dirección, de organización y de resultados que le permiten mejores oportunidades para conciliar su vida personal y familiar", detalló.
Jorna identificó la sobrecarga de roles de la mujer dentro de casa, dificultades relacionadas con los servicios de apoyo al hogar, y la permanencia de estereotipos de género, entre algunos de los factores que influyen en esta situación.

México, noviembre (SEMlac).- La Coalición por la Salud de las Mujeres alertó sobre la reducción del gasto en salud para el próximo año, lo que perjudica en especial a las mujeres.
De acuerdo con su análisis del proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2016, el Sistema de Protección Social en Salud -la principal fuente de financiamiento para los 32 servicios estatales de salud-presenta una reducción de 5,43 por ciento respecto a 2015.
Indican que el Seguro Popular presenta un decremento de 2,17 por ciento; mientras que el gasto etiquetado en salud materna, sexual y reproductiva supone una reducción de 7,41 por ciento en relación a 2015.
"Al revisar el proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación 2016 (PEF), las promesas del discurso gubernamental de garantizar derechos en salud y en salud sexual y reproductiva prácticamente se van al suelo", advierten las organizaciones civiles que integran la Coalición, entre ellas, Balance, Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, Comité Promotor por una Maternidad Segura en México, Fundar: Centro de Análisis e Investigación.
En el documento, que fue entregado a quienes integran las comisiones de Salud, Igualdad y Presupuesto de la Cámara de Diputados, las organizaciones advierten que estas reducciones afectan la ejecución de programas sustantivos y el cumplimiento de metas institucionales, como la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescente.
De acuerdo con los datos oficiales, entre 2006 y 2014 se incrementó la tasa de fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años, pasando de 66 nacimientos por cada mil mujeres en ese grupo de edad a 77 nacimientos, aunque la tasa de fecundidad de las mujeres en el país bajó.
"Todos nos han dicho que la batalla es que el presupuesto quede igual en este tema, porque hay una afectación directa para la salud de las mujeres", aseguró Orfe Castillo, integrante de la Coalición.
La Coalición advierte que el recorte presupuestal contraviene a la propia Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, que indica en su artículo 58, fracción tercera, que no se podrán realizar reducciones a los programas presupuestarios ni a las inversiones dirigidas a la atención de la Igualdad entre Mujeres y Hombres, al Programa de Ciencia, Tecnología e Innovación; las erogaciones correspondientes al Desarrollo Integral de los Pueblos Indígenas y Comunidades Indígenas y la Atención a Grupos Vulnerables.
Indican que entre las principales afectaciones por el recorte presupuestal destaca la fusión de dos Programas Presupuestarios: el de "Atención de la Salud Reproductiva y la Igualdad de Género en Salud" y el de "Reducción de la mortalidad materna y calidad en la atención obstétrica"; hay una reducción de 7,41 por ciento.
En tanto, de acuerdo con cifras del Banco Mundial en el país, la tasa de muerte materna es de 49 por cada 100.000 nacidos vivos, cifra que si bien se ha reducido en las últimas décadas, el Gobierno federal carece de una meta para disminuir el indicador y salvar la vida de las mujeres, expresó Castillo.
En su análisis, la Coalición señala que en 2015 ambos programas contaron con 2.277 millones 547.120 pesos, y al fusionarlos, en el marco del Presupuesto Base Cero, quedaría en 2.108 millones de pesos, una reducción de 168 millones de pesos respecto a lo aprobado ese año.
"Además de la afectación financiera, el fusionar la "Atención de la Salud Reproductiva y la Igualdad de Género en Salud" (P017) con la "Reducción de la mortalidad materna y calidad en la atención obstétrica" (U007), implica un profundo retroceso conceptual.
"Ambas esferas son tratadas en capítulos separados, con metas y estrategias específicas desde el Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo de 1994 y reafirmado 20 años después en el Consenso de Montevideo (2013), así como en la recién aprobada Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, por lo que debería mantenerse la separación de los Programas Presupuestarios", expresa la Coalición por la Salud de las Mujeres.
De manera adicional, explican que la fusión de ambos Programas es una acción contraria a la promoción de la transparencia y seguimiento presupuestal establecida en el artículo 87 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, que señala la obligación de publicar información presupuestaria accesible y transparente para la ciudadanía.
"En aras de permitir la transparencia y rendición de cuentas, es necesario fortalecer el desglose presupuestario de cada Programa por Unidad Responsable, así como asociar el gasto con el cumplimiento de cada una de las metas propuestas y mejorarlas", expresa.
Castillo consideró que el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2016, como lo envió el Ejecutivo a la Cámara de Diputados, revela que la protección a la salud de las mujeres no es una prioridad.
"Esto implica que la vida de las mujeres no es una prioridad y, a pesar de que hay una estrategia nacional de prevención del embarazo adolescente con metas muy altas, en contraste no hay una meta para muerte materna.
"Esto no se ve reflejado en el presupuesto", expresó Castillo.
En materia de Prevención y atención del VIH/sida, advierten que no se desglosan los recursos por unidad responsable, por lo que no es posible saber cuánto presupuesto se está destinando al Centro Nacional para la Prevención y control del VIH/sida (CENSIDA) y cada uno de los institutos nacionales.
Señalan que el presupuesto asignado a CENSIDA no cuenta con recursos adicionales para implementar acciones afirmativas en mujeres, se le etiqueta el 66 por ciento de su mismo presupuesto de operación en el Anexo de Igualdad Mujeres y Hombres que se incluye cada año en los informes trimestrales sobre la situación económica, las finanzas y la deuda pública.
"A lo anterior se suma que, en el Proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación 2016, al CENSIDA se le están asignando 306 millones 655.470 millones de pesos, 26,14 millones de pesos menos que lo asignado en 2015", señala.
Las organizaciones civiles proponen separación los Programas Presupuestarios fusionados, incrementar los recursos; desglosar las acciones para el ejercicio del gasto de los programas presupuestarios Planificación familiar y anticoncepción, Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes, Prevención y Atención de la Violencia Familiar y de Género y Prevención y atención de VIH/sida y otras ITS.
También demandan que se destinen recursos adicionales y específicos al Centro Nacional para la Prevención y control del VIH/sida (CENSIDA) para acciones enfocadas a la prevención del VIH en mujeres; fortalecer los recursos presupuestales para acciones específicas en salud con población indígena; etiquetar recursos específicos para el levantamiento de una Encuesta de Análisis para la población de 10 a 15 años como parte de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), único instrumento que permitirá evaluar la aplicación de esa política pública en ese grupo de edad, de acuerdo al Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES).

Santo Domingo, 26 de octubre (SEMlac).- Decenas de personas marcharon el viernes 23 de octubre desde el parque Independencia hasta el Palacio Nacional, en la capital dominicana, a fin de entregar a las autoridades un documento en demanda de políticas que beneficien a las mujeres, tras la realización del XII Encuentro Internacional Mujer y Salud (12 EIMS).
El contenido de la demanda, al cual tuvo acceso SEMlac, recuerda a los gobiernos los compromisos asumidos ante los sistemas de derechos humanos, respecto a la creación de mecanismos que aseguren la no injerencia de grupos fundamentalistas y religiosos.
Igualmente exigieron que se propicie un Estado laico que garantice la participación de las mujeres en todas las esferas del poder y el respeto a su autonomía económica, sexual, reproductiva y cultural.
Catalogado como un espacio donde activistas de la salud de las mujeres de todo el mundo se unen para examinar éxitos y fallos en el área de la salud y los derechos reproductivos, el 12 EIMS se desarrolló en Boca Chica, municipio de la provincia Santo Domingo, del 20 al 23 de octubre, con la presencia de representantes de organizaciones feministas de más de 40 países de África, Asia, Europa, América Latina y Estados Unidos. 
En la apertura del EIMS estuvieron presentes Alma Fabiola Morales, representante regional de la Organización Mundial de Salud (OMS) y la Organización Panamericana de Salud (OPS); el Dr. Wilson Mejía, decano de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Yaneris González, presidenta de la Colectiva Mujer y Salud del país y otras figuras de ONU Mujeres, el Ministerio de Salud de la República Dominicana e integrantes de redes regionales.
A este encuentro lo han antecedido el primer celebrado en Roma, Italia, en 1975, al cual siguieron los realizados en Alemania (1978); Suiza (1981); Ámsterdam (1984); Costa Rica (1987); Filipinas (1990); Uganda (1993); Brasil (1997); Canadá (2002); India (2005); Bélgica (2011). 
En paneles, foros, talleres y reuniones sectoriales fueron abordados los impactos de las políticas neoliberales en la vida y salud de las mujeres; la falta de acceso al aborto seguro; las investigaciones para las políticas públicas y de salud de cada nación, así como los cambios culturales, con las observaciones propicias en este sentido.
Se escucharon reconocidas voces como las de María Isabel Matamala, de la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe; Ntambwe Modi, presidenta del Consejo de las Comunidades Africanas en Europa y Bélgica; Clair Castilhos, de la Red Feminista de Salud Derechos Sexuales y Derechos Reproductivos de Brasil; Kathy Mulville, de la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos de Filipinas; Geraldine Archer, de la Asociación Caribeña de Investigación y Acción Feminista (CAfra), de Curacao, y Luz Ramírez de la Organización panamericana de la salud, entre muchas otras.
Este cónclave se propone profundizar el análisis de los factores que afectan la salud de las mujeres en todo el mundo a través de un enfoque interdisciplinario e interregional, para generar una agenda de propuestas y estrategias de incidencia en todos los niveles.
Igualmente persigue fortalecer el movimiento de la salud de las mujeres y feministas, y la articulación de redes, además de garantizar la participación de mujeres de todas las regiones del mundo, considerando la diversidad de segmentos de su población y organizaciones que actúan en la agenda de salud.
En el contexto del XII Encuentro Internacional Mujer y Salud, tuvo lugar el Foro de Mujeres Negras y Afrodescendientes, dirigido a fortalecer la organización y articulación de estas mujeres de África, Latinoamérica y El Caribe, para su participación e incidencia de cara a los Objetivos de Desarrollo Sustentable y la Agenda de Desarrollo Post-2015. 
También fue propicia la inclusión del Foro de Salud Lésbica, cuyo objetivo es el de generar un espacio para que lesbianas activistas en salud intercambien experiencias y reflexionen sobre la situación de sus derechos a la salud.

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