Adolescentes / Jóvenes

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México: Tres niñas, niños y adolescentes asesinados a diario
Por Olga Rosario Avendaño
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México, enero (SEMlac).- El sexenio del presidente de México, Enrique Peña Nieto, ha sido el más crítico en cuanto a feminicidios, homicidios y desaparición en contra de la niñez y adolescencia, afirmó el director ejecutivo de la Red por la Derechos de la Infancia en México (REDIM), Juan Martín Pérez García.


Explicó que las estadísticas de homicidios muestran que durante la presente administración (2013-2016) diariamente tres niñas, niños y adolescentes son asesinados.


En conferencia de prensa, dijo que en los dos últimos períodos de gobierno, más de una tercera parte de las defunciones han ocurrido en tres entidades: Estado de México, Guerrero y Chihuahua.


De acuerdo con las estadísticas de la organización civil, del total de desapariciones en México, una de cada cinco corresponde a algún niño, niña o adolescente, mientras que del total de las desapariciones siete de cada 10 han ocurrido durante el gobierno de Peña Nieto.


Pérez García enfatizó que 2016 ha sido un año históricamente trágico en cuestión de desapariciones de niñas, niños y adolescentes, pues se registran mil 431 casos, casi una cuarta parte, un 23,5 por ciento, del total de desapariciones registradas en el Registro Nacional de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) ocurrieron en 2016.


También en el 2016 ocurrieron en promedio cuatro desapariciones de niñas, niños y adolescentes al día.


Explicó que las niñas, niños y adolescentes corren más riesgo de ser desaparecidos si se encuentran entre los 13 y 17 años; ocho de cada 10 niñas y jóvenes reportadas como desaparecidas se encontraban en ese rango de edad, en hombres, esta proporción es de siete de cada 10.

EDOMEX peligroso para la niñez y adolescencia


El director Ejecutivo de REDIM explicó que el Estado de México es la entidad que registra mayor número de desapariciones en el país, una de cada cuatro personas desaparecidas ocurren en esta entidad. A julio de 2017 se registran 1.498 casos de desapariciones de niñas, niños y adolescentes en el Estado de México; le sigue el estado de Puebla con 647 registros, Tamaulipas con 572 casos y Nuevo León con 424.


En el caso de las desapariciones de niñas y adolescentes mujeres, el Estado de México y Colima encabezan la lista de entidades con mayores casos de desapariciones, 15 desapariciones por cada 100.000 niñas y adolescentes entre cero y 17 años; seguidas de Puebla 13,8 y Sinaloa 12,5 respecto a la misma proporción de población.

México: Invisibilizada niñez y adolescencia durante los sismos pasados
Por Olga Rosario Avendaño
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México, enero (SEMlac).- Durante los sismos de los días 7 y 19 de septiembre pasados 12 millones de niñas, niños y adolescentes se quedaron sin clases en diferentes estados del país que se vieron afectados por este desastre natural, sin que ello fuera suficientemente importante para una acción del Estado mexicano, afirmó Alicia Vargas Ayala directora del Centro Interdisciplinario para el Desarrollo Social (CIDES).


Mencionó que actualmente, en la Ciudad de México en la delegación Cuauhtémoc, 200 niñas, niños y adolescentes viven en la calle después del sismo, sin que las autoridades hagan algo al respecto.


De acuerdo con un conteo que han hecho, existen otros 800 niños y niñas en distintos puntos de la ciudad que después del sismo "viven en terribles condiciones", dijo la también Presidenta del Consejo Directivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México.


Durante la emergencia, la niñez y adolescencia fueron invisibles ante los ojos de las autoridades, todo se redujo a varillas y cemento, es decir, a hablar de la reconstrucción de aulas. Sin embargo, no se atendieron las necesidades básicas de esta parte de la población.


En este mismo contexto, mencionó que el 80 por ciento de la niñez indígena vive en la pobreza extrema y en ese porcentaje también existen quienes se vieron afectados y afectadas por los sismos.


Por otra parte, en México, 20.7 millones de niñas, niños y adolescentes se encontraban en situación de pobreza extrema en 2016. A nivel nacional, más de la mitad, 51,1 por ciento de la población de entre cero y 17 años era pobre en ese mismo año; el 9,0 por ciento se encuentran en condiciones de pobreza extrema y el 42,1 por ciento en pobreza moderada.


Entre 2014 y 2016 el porcentaje de población de cero a 17 años de edad en condición de pobreza extrema o moderada se incrementó en seis entidades, estas son Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Chiapas, Campeche y Ciudad de México.

Cuba: Alertas múltiples para jóvenes y adolescentes
Por Sara Más
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La Habana, diciembre (Especial de SEMlac).- El embarazo temprano, la gestación indeseada y frágiles proyectos de vida se incluyen entre las desventajas que conspiran contra la realización personal de jóvenes y adolescentes, alertaron especialistas en la capital cubana.
Para Matilde Molina, investigadora del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana, son diversas las vulnerabilidades asociadas al embarazo adolescente.
Una de ellas se asocia a las edades más bajas en que se están dando estos embarazos, advirtió la experta durante el coloquio de cierre de la XI Jornada por la No Violencia a las mujeres y las niñas organizado por el Centro Oscar Arnulfo Romero (CEOAR) y la Sociedad Cubana Multidisciplinaria para el Estudio de la Sexualidad (Socumes), el 15 de diciembre.
Si bien Cuba exhibe una baja tasa de fecundidad, muy cercana a la de Europa, muestra también una desarticulación respecto a la tasa de fecundidad adolescente, que es de 50 nacimientos por cada mil muchachas menores de 19 años, citó la experta.
Agregó que, de acuerdo con estudios realizados, 82 por ciento de la fecundidad adolescente es de 15 a 19 años, pero 18 por ciento corresponde a niñas menores de 15 años.
"En este último grupo de edades hay, además, mucho más resistencia al descenso de la fecundidad", comentó.
En un lapso de 25 años, desde inicios de los noventa hasta 2016, descendió la tasa global de fecundidad, con algún ascenso después de 2007, ilustró. Para 2016, el resultado era que 15,38 por ciento de la fecundidad correspondía a menores de 15 años.
"La mayor tasa de fecundidad adolescente prevalece en zonas rurales; sin embargo, la distancia entre zonas urbanas y rurales se acorta, al punto que en algunas provincias llega a ser mayor en espacios urbanos", precisó Molina.
Como otras desventajas destaca que los niveles más altos de fecundidad se ubican en muchachas entre 0 y sexto grados de enseñanza. "Es algo realmente para pensar, teniendo en cuenta las oportunidades que brinda el sistema educativo cubano y ellas dejan de aprovechar por cuenta del embarazo", subrayó.
Como determinantes próximos de la fecundidad, mencionó el inicio temprano de las relaciones sexuales a una edad mediana de 15 años. También la recurrencia al aborto y otras formas de interrupción del embarazo.
"La tasa global de interrupciones multiplica la de fecundidad: es mucho más alta la cantidad de interrupciones que niños que nacen en menores de 15 años", apuntó la investigadora del Cedem.
"Si sumamos las interrupciones, nacimientos, regulaciones menstruales y los abortos espontáneos, la tasa de embarazos sería altísima", valoró.
Lo que ocurre al interior del día a día de estas madres prematuras preocupa igualmente, cundo se hace un análisis cualitativo.
Los estudios describen que ellas suelen tener una percepción inadecuada de sus condiciones económicas y de vida, la mayoría son amas de casa y en sus familias prima el canon del hombre como figura principal, una escasa comunicación sobre temas de salud sexual y reproductiva, así como posturas educativas reglamentadas, principalmente, por figuras paternas.
Como métodos educativos prevalecen la permisividad, el autoritarismo, la inconsistencia educativa, así como patrones familiares que reproducen bajos niveles de escolaridad, relaciones consensuales, inicio temprano de relaciones sexuales, el poco o ningún uso de métodos anticonceptivos y una historia familiar de embarazos adolescentes.
El seguimiento que Molina ha dado a estos casos indica que, después del parto, estas muchachas se mantienen en el hogar, luego de la deserción escolar, sin pareja estable, y la mayoría de sus hijos están siendo criados por las abuelas.

Un tema de derechos
El embarazo temprano también se asocia al ejercicio de los derechos, alertó Molina, pues dan lugar muchas veces a matrimonios y uniones muy tempranas, a edades inapropiadas. 
De los 286 matrimonios de muchachas de 16 años reportados en 2016, cuatro ya iban por la segunda unión, ejemplificó.
Para Yamila González Ferrer, vicepresidenta de la Unión Nacional de Juristas de Cuba, este tema se enmarca jurídicamente en la existencia de una pubertad legal en edades muy bajas, que está en cuestionamiento, ya que permite el matrimonio en menores de edad.
"En la legislación de familia encontramos que, aunque la edad para la formalización del matrimonio es 18 años, se puede autorizar excepcionalmente y por causa justificada el matrimonio, cuando la niña tiene 14 años y el varón 16", explicó.
También ocurre que, en la práctica, cuando hay un embarazo adolescente, la muchacha menor de 18 años tiene que ir acompañada de la madre y al final prevalece el criterio y valoración de su mamá.
"Eso denota la necesidad de una mayor cultura jurídica de la población, porque está establecido que cuando haya contradicciones en el ejercicio de la patria potestad, no solo ente madre y padre, sino entre la madre, el padre y su descendencia, se puede acudir a la Fiscalía, pues el ministerio público es el que representa a las personas vulnerables y a los menores de edad ante este tipo de situaciones", argumentó.
Estudios de casos de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana presentados durante el coloquio refieren también la presencia de proyectos de vida poco estructurados y diseñados a muy corto plazo en grupo juveniles diversos como muchachas prostitutas, embarazadas y otras gestantes que viven con VIH.
"Esa temporalidad a corto plazo indica una limitación en el desarrollo personal. Se vive en la inmediatez y a veces ni se define el tiempo, lo que denota incertidumbre respecto al futuro", sostuvo la profesora Laura Domínguez.
En opinión de Rosa Campoalegre, del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), entre las múltiples tensiones que se viven en las familias y repercuten en la población joven están además, los actuales desafíos demográficos, las pautas que impone el nuevo modelo económico, la capacidad para aprovechar las oportunidades y las diversas expresiones de violencia, entre otras.

Cuba: Violencia y jóvenes, entre viejos y nuevos criterios
Por Sara Más
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La Habana, diciembre (SEMlac).- Ideas muy tradicionales ancladas en el legado patriarcal y otras más avanzadas parecen coexistir hoy en la población joven y están condicionando su percepción frente a la violencia machista, trascendió en un panel de reflexión realizado el martes 28 de noviembre en la capital cubana.


"Si bien se reconoce el avance de las mujeres en la sociedad cubana, también se evidencia que esa realidad coexiste con posturas tradicionales y hegemónicas", señaló Idania Rego, del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), durante el panel "Violencias de género ejercidas contra mujeres y niñas. Cuba y Latinoamérica en el cambio de imaginarios sociales a favor de la equidad de género".


El encuentro estuvo organizado por el Centro Oscar Arnulfo Romero (CEOAR) y la Asociación Cubana de las Naciones Unidas (ACNU). EL CEOAR coordina la Jornada Cubana por la No Violencia hacia las mujeres y las niñas, junto a la Federación de Mujeres Cubanas y otras entidades e instituciones aliadas.


Entre los rasgos más tradicionales inscritos en la subjetividad masculina están los del hombre proveedor y protector, de acuerdo con los resultados preliminares de un estudio regional que exploró los imaginarios juveniles acerca de la violencia de género.


Sin embargo, entre las muchachas los modelos se flexibilizan un poco y emergen arquetipos que van desde lo más tradicional, que es ver a la mujer como símbolo de delicadeza y demandante de protección, hasta el modelo que defiende a todo costo su autonomía, igualdad de derechos y oportunidades respecto a los hombres.


La investigación regional, cuyos resultados se difundirán en marzo de 2018, abarcó siete países y fue realizada por la organización no gubernamental OXFAM Internacional y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso).


En la región de Latinoamérica y Caribe se generan campañas e iniciativas en alianza con organizaciones de mujeres y feministas que apuestan por el cambio de imaginarios sexistas y machistas, además de develar los vínculos existentes entre desigualdad y violencia, precisó la comunicadora Tamara Roselló, especialista de CEOAR.


Algunas de esas experiencias hacen diana en el reconocimiento de los celos como mecanismo de control y no como muchas veces pretender verse, cual acto de amor. "Los celos no son excusa", señala uno de esos mensajes, desde Bolivia, por ejemplo.


En Cuba, la campaña "Eres más", del CEOAR, también busca despertar el interés de la población juvenil con mensajes y actividades que apunten a sus intereses y realidades. 


En ese sentido, es también "una batalla contra nuestros propios demonios", señaló Roberto Miguel Torres, comunicador de CEOAR, en referencia a criterio y estereotipos que todavía se producen y reproducen en detrimento de la autonomía y participación femenina en la sociedad.


Entre otras variantes, se sugirió que la campaña tuviera más en cuenta en sus mensajes a mujeres lesbianas y bisexuales. Igualmente se habló de la necesidad de relacionar a violencia hacia mujeres y niñas con otras vulneraciones como la discriminación por motivo de color de la piel, orientación sexual identidad de género.


Participantes en el debate también identificaron la educación como escenario clave para lograr cambios favorables en la población juvenil, desterrar estereotipos y falsas creencias que alimentan actitudes violentas y discriminatorias por razón de género.

Juventud: Ingreso básico incondicional a jóvenes favorecería a cuidadoras
De la Redacción
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)

México, diciembre (SEMlac).- Para Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL, proporcionar a los 145 millones de jóvenes de América Latina y el Caribe un ingreso básico "incondicional" les permitiría adquirir nuevas habilidades y desarrollar iniciativas innovadoras y audaces de cambio social.


Al presentar el libro: "Ingreso Básico. Una propuesta radical para una sociedad libre y una economía sensata", de los autores Philippe Van Parijs y Yannick Vanderbourght, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la alta representante de la ONU agregó que un alto porcentaje de jóvenes que no estudian ni trabajan son mujeres que se hacen cargo de las labores domésticas y de cuidado en sus hogares, que especialmente se verían favorecidas.


"Se trata de dar la libertad para moverse con mayor soltura entre el trabajo remunerado, la educación, el cuidado y el trabajo voluntario", recalcó la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).


A mujeres y hombres jóvenes, dijo, un ingreso básico les permitiría no sólo iniciar su vida productiva con un piso de seguridad y certidumbre mínimo pero adecuado, sino también como un instrumento de emancipación.
El libro de Phillippe Van Parijs y Yannick Vanderborght propone que los gobiernos den una cantidad frecuente de dinero en efectivo a las y los jóvenes de la región, que no dependa de su situación laboral, edad, de si tienen muchos o pocos recursos, e independiente de si son mujeres u hombres.


Eso es lo que llaman el "ingreso básico" que debería entregarse frente a la creciente desigualdad en la distribución de la riqueza, la profunda transformación en el trabajo por las diversas innovaciones tecnológicas y el fracaso de las políticas públicas, sobre todo.


Bárcena destacó la pertinencia y oportunidad del libro en el actual contexto internacional: "Desde la CEPAL hemos venido afirmando que el mundo vive un cambio de época y que el actual estilo de desarrollo, concentrador, excluyente y depredador, es insostenible".


Valoró la propuesta de los autores de avanzar hacia "un Estado de Bienestar Activo Emancipatorio que permita mayor libertad y autonomía a las personas".


La presentación del libro tuvo lugar durante la edición 31 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), que se celebrará en esa ciudad de México hasta el próximo 3 de diciembre.


Además de Bárcena y Van Parijs, uno de los autores, participaron en el lanzamiento del libro Jesús Silva-Herzog Márquez, profesor en la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey; Zoé Robledo, senador en México, y Salomón Chertorivski, secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México, con la moderación de Tomás Granados Salinas, director del sello editorial Grano de Sal, que editó el libro.


Bárcena subrayó que el ingreso básico incondicional y universal sería un pilar adicional a las actuales prestaciones y derechos sociales, el cual no sustituiría las transferencias monetarias, las pensiones ni el acceso desmercantilizado a servicios de salud y educación, entre otros.


Philippe Van Parijs y Yannick Vanderborght son dos de los principales estudiosos y promotores a nivel mundial del ingreso básico, el primero es una de las principales voces académicas de Bélgica y un invitado frecuente en universidades como Oxford y Harvard, y el segundo es un investigador del Fonds National Belge de la Recherche Scientifique (FNRS) y profesor de ciencia política en la Université Saint-Louis, en Bruselas.

Por Dixie Edith
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La Habana, junio (Especial de SEMlac).- La necesidad de atender el embarazo adolescente en Cuba, reconocida por la academia y por las autoridades de salud, plantea, además, el desafío de estudiar con más detalle las diferencias entre territorios y grupos de edad.
"Cuando se habla de fecundidad adolescente, por ejemplo, usualmente se hace referencia a la población femenina entre 15 y 19 años", aseveran las doctoras Daylin Rodríguez Javiqué y Matilde Molina Cintra, del Centro de Estudios Demográficos (Cedem), de la Universidad de La Habana.
"Sin embargo, es importante estudiar por separado al grupo de las madres entre 12 y 14 años, tanto por su importancia como por su evolución en los últimos años", advierten las expertas en su artículo "Fecundidad adolescente en Cuba: algunas reflexiones sobre su comportamiento por provincias y zonas de residencia", publicado en la primera edición de 2016 de la revista Novedades en Población.
Igualmente, ambas demógrafas insisten en investigar con mayor profundidad las diferencias territoriales de la fecundidad temprana, sobre todo en el caso de las cinco provincias orientales.
Historias como la de Aleysa González1 , de 14 años, respaldan la preocupación de las estudiosas del Cedem. Nacida en el municipio de Maisí, en el extremo este de Cuba, a poco más de 1.000 kilómetros de La Habana, González decidió emigrar de su pueblo natal cuando salió embarazada hace alrededor de un año.
"Mi papá es muy burro (violento, riguroso) y nos había repetido muchas veces a mí y a mi hermana mayor que, si nos preñábamos (embarazábamos) antes de casarnos, nos iba a 'pelar al moño'. Cuando sospeché que estaba en estado, le pedí al papá del niño que nos fuéramos del pueblo", contó a SEMlac.
El novio de González tiene 23 años y es trabajador agrícola. En el momento de la entrevista, durante el pasado mes de marzo, esperaban el nacimiento del bebé en otro municipio de la provincia.
Aunque estaban alojados con unos parientes, González llevaba dos semanas ingresada en el hogar materno de la localidad a causa de un diagnóstico de bajo peso, peligroso para el buen término de su gestación. A la muchacha le preocupaba, más que nada, cómo iban a vivir en el futuro.
"Raúl no ha encontrado trabajo en esta zona y a la casa no podemos volver. Hablé por teléfono con mi hermana y dice que mi papá no entiende y que no me quiere ver. Le dijo a los vecinos que ahora tenía una sola hija", contó a este servicio.
Actualmente, González no estudia ni trabaja. Según la legislación cubana, con 14 años necesita el permiso de la madre, el padre o un tutor legal tanto para casarse como para matricular en la secundaria básica, el nivel de estudios que le correspondería y que en Cuba es el último de enseñanza obligatoria.

Datos para emprender acciones
En Cuba, la fecundidad presenta valores muy bajos y estables desde hace alrededor de 40 años, aunque en general sigue siendo temprana, pues cerca del 60 por ciento de los nacimientos ocurren en mujeres entre 20 y 29 años de edad, según un seguimiento de los datos oficiales de los Anuarios Demográficos, publicados por el Centro de Estudios de Población y Desarrollo (Cepde), de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
Sin embargo, "al interior de ella hay que estudiar la desarticulación que resulta de los elevados niveles de embarazo y fecundidad en la adolescencia", explicó a SEMlac la doctora Grisell Rodríguez Gómez, subdirectora del Cedem y estudiosa de esta variable demográfica desde hace más de una década.
En 2016, 50 de cada 1.000 muchachas menores de 20 años se convirtieron en madres, según la más reciente edición del Anuario Estadístico de Salud de Cuba, correspondiente a 2017.
Aunque el dato disminuye en relación con el año anterior, cuando representó 52, 5 por cada 1.000 jóvenes de esas edades, el indicador se ha incrementado respecto a una década atrás, en que el valor era de 41,8 nacimientos por cada 1.000, según el Anuario Demográfico de Cuba.
La tasa de 2016 representa un número absoluto de más de 17.600 adolescentes que se convirtieron en madres en solo un año. Por edades, destacan los nacimientos de madres menores de 15 años que han oscilado de 361 a 393, en números totales, entre los años 2010 y 2015, de acuerdo con datos del Cepde.
En las cinco provincias orientales, en tanto, la fecundidad adolescente muestra niveles por encima de los 62 nacimientos por cada 1.000 muchachas, muy superiores a la media nacional del país.
A juicio de Rodríguez Gómez, estos comportamientos en Holguín, Granma, Las Tunas, Santiago de Cuba y Guantánamo son resultado de interacciones múltiples que incluyen factores socioculturales y económicos.
Así lo confirma una investigación que, ya en 2012, había estudiado el comportamiento del embarazo adolescente en el municipio de Campechuela, en la provincia de Granma, a unos 900 kilómetros de La Habana.
De un universo de 50 jóvenes gestantes identificadas en dos consejos populares del municipio, se entrevistó a 25 de ellas, con edades entre 13 y 19 años.
"El nivel de escolaridad predominante es el de secundaria básica", precisa el artículo "Caracterización psicosocial de un grupo de adolescentes embarazadas del municipio Campechuela", publicado en la revista Novedades en Población en 2015. 
El estado civil predominante entre las muchachas estudiadas era la unión consensual y, como norma, "reúnen un conjunto de factores en el ámbito familiar que las coloca en riesgo", asevera el artículo.
Entre esos riesgos, el texto enumera que la mayoría no vivía con ninguno de sus padres en el momento de quedar embarazadas, el nivel escolar de las familias era bajo y más de la mitad eran, a su vez, hijas de madres adolescentes.
Asimismo, más de la mitad de las muchachas había tenido su primera relación sexual antes de los 15 años y sin protección, el 80 por ciento tenía una pareja sexual mayor de 20 años en el momento de la entrevista y más de 15 de ellas se había realizado algún aborto.
"El 80 por ciento de las adolescentes embarazadas tiene un nivel de conocimiento bajo en cuestiones relacionadas con la salud sexual y reproductiva; el 56 por ciento no conoce acerca del período fértil, el 96 por ciento ignora las principales consecuencias del aborto y el 64 por ciento desconoce las principales consecuencias del embarazo", contrasta el texto.
Sin embargo, resulta paradójico que a pesar de esta desinformación, la mayoría refirió conocer la existencia de los métodos anticonceptivos.
La vida de Aleysa González guarda evidentes semejanzas con la caracterización de sus congéneres de Campechuela.
La madre de esta jovencita de Maisí tenía 13 años cuando nació su hermana, dos años mayor y desde entonces dejó los estudios y se convirtió en ama de casa.
Aunque González asegura conocer algunos métodos anticonceptivos explicó a SEMlac que no los había usado en sus primeras relaciones "porque todo ocurrió muy rápido y ni pensamos en eso". Luego, al salir embarazada de un novio varios años mayor, las prioridades cambiaron.

En busca de datos más precisos
Los resultados de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS), realizada por el Ministerio de Salud Pública con el acompañamiento de Unicef en el año 2014, aportan algunos datos que respaldan la preocupación de las demógrafas entrevistadas por SEMlac.
En el caso de la cobertura de uso de anticonceptivos, por ejemplo, son las cinco provincias del oriente de Cuba las que reflejan el menor porcentaje y un descenso en comparación con los resultados obtenidos en estudios similares de 2006, 2011 y 2014.
En cuanto al porcentaje de mujeres de 20 a 24 años que tuvo un nacido vivo antes de los 18 años, las también conocidas como encuestas MICS igualmente observan el mayor nivel en estas provincias.
También preocupan las elevadas tasas de aborto inducido. Según datos del Ministerio de Salud Pública, uno de cada cuatro abortos que se registran en el país tiene lugar en mujeres menores de 20 años, una proporción similar a la de todos los nacimientos vivos que ocurren entre las adolescentes, con lo cual las cifras de embarazo crecen en esas edades.
Cuando usted suma todos esos indicadores, "comprueba que el riesgo sobre la salud sexual y reproductiva y sobre el desarrollo de esta generación de jóvenes es muy alto", advertía ya el doctor Roberto Álvarez Fumero, director del Programa de Atención Materno Infantil del Ministerio de Salud, durante un panel convocado con motivo del Día Mundial de la Población, el 11 de julio de 2016.
Así, aunque no alcanza las cifras de los años 80 del pasado siglo, cuando se producían más de 70 nacimientos por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 19 años, el embarazo en la adolescencia vuelve a posicionarse en Cuba como un bombillo rojo que atrae la atención de investigadores y especialistas.
Actualmente, "buena parte de las mujeres cubanas tiene sus hijos entre los 20 y los 24 años, pues una combinación de voluntad política y educación logró disminuir el embarazo en la adolescencia de los altos niveles de fines de los años 80, pero es evidente que el tema no está resuelto", explicó la doctora Rodríguez Gómez.
"Los embarazos de madres adolescentes están aumentando en números absolutos y eso es un tema al que hay que volver a prestar atención en términos de política", alertó.
Por su parte, Rodríguez Javiqué y Molina Cintra insisten en la necesidad de analizar los datos desagregados.
"Es muy evidente que el comportamiento de la fecundidad adolescente no es homogéneo, ni por edades ni al interior de los territorios", confirmó Rodríguez Javiqué durante una conferencia impartida a periodistas a finales de mayo. 

1 A solicitud de la pareja entrevistada, los nombres propios y de algunas localidades han sido cambiados. 

 

Por Gloria Analco
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México, abril (SEMlac).- México, junto con El Salvador y Guatemala, se encuentra entre los países con los más altos porcentajes, por encima de 25 por ciento, de jóvenes que no tienen empleo, no estudian ni reciben capacitación, fenómeno que afecta más a las mujeres, en un 76 por ciento, que a los hombres en América Latina y el Caribe.
Para comentar el informe "Perspectivas Económicas de América Latina 2017: juventud, competencias y emprendimiento", elaborado por el Centro de Desarrollo de la OCDE, la CEPAL y el CAF, senadoras mexicanas organizaron una reunión con representantes del cuerpo diplomático acreditado en el país, organizaciones internacionales y de la sociedad civil.
En conjunto resaltaron que en México hay un panorama poco esperanzador para las y los jóvenes, pero que además existe una importante brecha de género, ya que las jóvenes tienen tres veces más probabilidad de no tener empleo, no estudiar o recibir capacitación, en comparación con los hombres, porque se dedican más tiempo al cuidado y a las tareas del hogar.
En referencia al informe, que enfocó su atención en la situación que enfrentan millones de mujeres en la región por sus condiciones sociales, étnicas, de género y geográficas, la senadora Angélica Rojas Hernández, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores Organismos Internacionales, dijo que, además, México tiene altas tasas de deserción escolar y bajo índice de finalización de ciclos escolares.
Apuntó que las y los jóvenes en condiciones de pobreza extrema o moderada representan más del 87 por ciento del grupo de población entre 15 y 29 años, los cuales tienen menos oportunidades de inserción social y laboral en el país.
A su vez, la senadora Diva Gastélum Bajo, presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género, recalcó que la desigualdad y la violencia de género es un sello distintivo que padecen las jóvenes.
Consideró que la situación de las jóvenes en la actualidad es peor que por la que atravesaron quienes hoy tienen más de 35 años, porque ser joven y ser mujer es más complicado ahora.
Agregó que las y los jóvenes de hoy dan más prioridad a buscar dinero, poder, popularidad, y en esa búsqueda de pertenencia, todo lo quieren más rápido, lo cual los hace caer más fácilmente en el crimen organizado y el narcotráfico.
La senadora Mariana Gómez del Campo Gurza, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores América Latina y el Caribe, dijo que la pobreza y la marginación están abriendo la puerta a la demagogia y el populismo, por lo cual, para superar el rezago entre las y los jóvenes, debe impulsarse el estado de derecho, dar estabilidad institucional y aplicar políticas de vanguardia.
Daniel Ávila Ruiz, secretario de la Comisión de Juventud y Deporte, señaló que los jóvenes de entre 15 y 29 años representan una cuarta parte de la población total de América Latina, y coloca a los gobiernos en una encrucijada que tendrán que resolver a la brevedad, por el bono demográfico que representan.
Insistió que en México hay un panorama poco esperanzador, porque existen severos rezagos en la atención de las necesidades elementales de la juventud; por lo que exhortó al Ejecutivo Federal a implementar una política pública de juventud eficaz.
Ángel Melguizo, jefe de la Unidad de América Latina y el Caribe del Centro de Desarrollo de la OCDE, explicó que cuatro de cada 10 jóvenes en América Latina trabajan en el sector informal o no estudian, ni trabajan, ni se capacitan; en el caso de México, son 45 de cada 100 jóvenes.
Por su parte, Moira Paz-Estenssoro, directora representante de CAF en México -Banco de Desarrollo de América Latina- subrayó que la región no alcanzará un proceso de desarrollo inclusivo si no se logra invertir, por lo menos, seis por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en infraestructura.
Berenice Alcalde, directora general adjunta del Instituto Mexicano de la Juventud, sostuvo que en México hay más de 37.5 millones de jóvenes, de entre 12 y 29 años, y de éstos, 16 millones tienen entre 15 y 29 años, es decir, en edad laboral, pero la mayoría está en la informalidad.
El informe, que elaboraron el Centro de Desarrollo de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), la CAF y la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), fue oficialmente presentado en la XXV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, en Cartagena, Colombia, el pasado mes de octubre.
En el documento se reconoce el papel de las y los jóvenes como catalizadores del desarrollo en el contexto de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, y que deben ser quienes reciban los beneficios de ella, por lo cual insta a los Estados de la región a promover políticas públicas con perspectiva de juventud y de género.

Por Lirians Gordillo Piña
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La Habana, octubre (SEMlac).- La convivencia de prejuicios machistas y la igualdad de derechos que disfrutan las niñas cubanas constituyen un reto en la isla del Caribe, constataron participantes en una de las celebraciones por el Día de la niña, el pasado martes 11 de octubre, en la capital cubana.
Organizado por el proyecto sociocultural de comunicación y activismo Súmate, el encuentro realizado en la escuela de secundaria básica Ormani Arenado, en la barriada del Vedado capitalino, sirvió de escenario para debatir con estudiantes de nivel secundario sobre avances y resistencias en materia de igualdad de género.
Kendry Alejandro Domínguez, y todos los niños varones de su clase, creen que las niñas que participan en juegos de niños son "marimachas". No obstante, él y sus amigos del aula afirman que sus compañeras pueden "ser lo que quieran de grandes".
Durante el debate muchachas y muchachos reconocieron disfrutar sin distinción de género de derechos fundamentales como el derecho a la educación, a la salud, al juego y la recreación, el derecho a un techo y a tener una familia y a no sufrir violencia.
Sin embargo, durante la conversación emergieron prejuicios culturales enraizados en la vida nacional y en la generación más joven.
Pese a que la isla ostenta importantes avances en materia educativa, la mayoría de los adolescentes varones afirmaron que hay juegos, espacios y modos de comportarse que son exclusivos de los niños y no son bien vistos en una niña.
Jugar a las bolas -canicas-, practicar determinados deportes, pasar largos ratos en la calle jugando con amigas y amigos son prácticas y prerrogativas que estos jovencitos del siglo XXI siguen reconociendo como masculinas.
No obstante, existen algunas rupturas del patrón tradicional. Para Carlos Antonio Fernández, "el papel de hombre" ha cambiado. Según dijo a SEMlac, este rol implica "respetar a las mujeres como son y no permitir que las maltraten".
El grupo pudo conocer sobre los objetivos del Día de la Niña, que en 2016 se dedica a prevenir el embarazo adolescente.
El debate permitió además contrastar la realidad de las adolescentes cubanas con la que viven muchachas de otras latitudes que no tienen acceso a la educación, son forzadas a casarse prematuramente o sufren aún la atrocidad de la mutilación genital.
"El desafío mayor es luchar contra los patrones culturales que limitan las oportunidades de las niñas. Si hay progreso en las niñas, que son las más desaventajadas a nivel mundial, también tendremos avances en los Objetivos de Desarrollo Sostenible", declaró a SEMlac Marielena Cué Gutiérrez, asistente de Programa Punto Focal de Género del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Cuba.
Cué Gutiérrez participó en el encuentro, junto a guionistas de la televisión cubana y representantes en Cuba de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa).
Danilo Jesús de la Rosa, coordinador de Súmate, explicó que ese proyecto se creó a principios de 2016 con la intención de trabajar desde el espacio comunitario a favor de una cultura de paz y por la no violencia de género.

Por Sara Más
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La Habana, septiembre (SEMlac).- Viejas y nuevas brechas de desigualdad impiden que las mujeres, la población joven y de piel negra y mestiza aproveche mejor las nuevas oportunidades de empleo que generan los cambios económicos en Cuba, señalaron especialistas durante un debate en la capital cubana.
Asistentes a un foro sobre Empleo y Juventud realizado en la sede del no gubernamental Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR), el pasado 22 de septiembre, expresaron que las políticas de equidad deben enfocarse más en esos grupos poblacionales.
Aun cuando el modelo cubano tiene como meta la justicia y la equidad social, y ese enfoque se tiene en cuenta en su plan de desarrollo económico y social, urgen políticas y programas que tengan en cuenta las desigualdades sociales, por color de la piel, de género y generacionales, alertaron asistentes a un foro sobre Empleo y Juventud realizado en la sede del no gubernamental Centro Oscar Arnulfo Romero (OAR).
La socióloga Dayma Echevarría León, investigadora del Centro de Estudios de la Economía Cubana, explicó que las cubanas, con una alta esperanza de vida de más de 80 años, son mayoría entre los graduados universitarios, los trabajadores de la ciencia y en los puestos técnicos y administrativos del sector estatal.
Sin embargo, han experimentado una salida sostenida del empleo, son minoría en el sector por cuenta propia y entre los usufructuarios de tierras, además de que decrecen en los sectores típicamente masculinos.
En el actual contexto cubano se han profundizado, además, otras brechas de desigualdad por color de la piel, generacional y territorial, agregó la profesora.
Las personas negras y mestizas están subrepresentados en el ámbito privado, las cooperativas no agropecuarias, los nuevos empleos mejor remunerados y puestos directivos, sostuvo Echevarría León.
Las diferencias son notables, igualmente, entre las comunidades rurales y urbanas, pues las primeras tienen pocas posibilidades para generar empleo e ingresos, así como de incorporarse a las tendencias de desarrollo nacionales
Las personas jóvenes, en tanto, son también minoría entre los usufructuarios y empleadores del trabajo por cuenta propia, además de que tienen menos garantías si quedan disponibles del empleo estatal porque su corta vida laboral no cubre los requisitos para una mejor compensación monetaria.
Empleados en empresas estatales de diverso tipo, los jóvenes participan del sector privado, sobre todo, como personal contratado de baja calificación y remuneración, apuntó Juan Carlos Campos Carrera, del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS).
Una buena parte funge como taxistas, cocineros, camareros y en otras labores gastronómicas, donde a veces trabajan fuera de la legalidad. Otro grupo también se emplea en labores de informática, arreglo de celulares, comunicación social y diseño, precisó.
En el escenario rural se vive un proceso complejo, donde la población de 15 a 29 años abandona ese espacio para ir a estudiar a la ciudad y nunca vuelven, pero también algunos empiezan a retornar, ya sea porque están pidiendo tierras para trabajar o porque las familias se las están dando, explicó Yenisei Bombino, igualmente investigadora del CIPS.
Pero falta motivación para que los jóvenes se inserten en ese entorno, reconoció, sea por el incremento sostenido de las migraciones hacia los espacios urbanos o por el poco reconocimiento al trabajo agropecuario o por la baja retención en carreras agropecuarias.
Por otra parte, las aspiraciones juveniles se orientan, fundamentalmente, a la profesionalización e idealizan prácticas de consumo y estilo de vida urbana, sostuvo la investigadora.
Persisten, también, iniquidades de género, pues las mujeres suelen contar con menos redes de apoyo, bienes productivos, activos o recursos para enfrentar el proceso productivo. A veces no reciben ni la poca herencia familiar de la tierra. 
Bombino y Echevarría alertaron acerca de hechos que están ocurriendo, como la contratación temporal de mujeres para determinadas cosechas y labores, en situación de vulnerabilidad y condiciones precarias de trabajo. 
No obstante, ambas investigadores consideran que la entrega de tierras y las cooperativas pueden ser oportunidades de trabajo para jóvenes y mujeres, si se contemplan políticas que tengan en cuenta a estos grupos y favorezcan su inserción en esas formas de gestión económica.
En su disertación, Echevarría hizo varias recomendaciones para revertir este panorama desventajoso para poblaciones vulnerables, como las mujeres y la juventud.
Abogó por desarrollar, dentro de la política de microcréditos para cooperativas y pequeños emprendimientos, incentivos y condiciones favorables para beneficiar a mujeres y otras personas de grupos y territorios en desventaja
Igualmente propuso ampliar el tiempo de amparo y las compensaciones y apoyos para emprendimientos productivos dirigidos a personas desempleadas, en especial a la madre jefa de hogar en condiciones de disponible o a hombres en situaciones similares.
Recomendó la creación de un fondo especial en los proyectos de iniciativa municipal para emprendimientos dirigidos por mujeres y otros grupos en desventaja, así como ampliar las licencias permitidas para el empleo privado, incluidas ocupaciones profesionales.
También habló de promover sistemas laborales más flexibles, como los de media jornada, algunos días a la semana, horario abierto o trabajo a domicilio para las mujeres jóvenes con hijos pequeños o personas a su cargo, como discapacitados y adultos mayores; y hacer extensivo este régimen a hombres que asuman el rol de cuidadores.

 

Por Sylvia R. Torres
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Managua, julio (Especial de SEMlac).- Una joven veinteañera falleció, el pasado 18 de junio, en un hospital privado de esta ciudad capital, horas después de realizarse una cirugía estética. Con la oportunidad de conocer, opinar y juzgar que brindan las redes sociales, la discusión del caso se ha vuelto viral. 
Desde el anonimato, personas, como Glenda A. se lamentan del fallecimiento de la joven, pero deploran el que ella, aparentemente, se sometiera a la cirugía para agradar al esposo, según la opinante, "ningún jodido aprecia el esfuerzo de su mujer, no vale la pena". Otras, acusan al marido de frívolo por haber financiado la cirugía y, en su pesar, reafirmar que su esposa era "bella".
Tras el fatal desenlace, una tensa discusión se mantiene entre quienes acusan a la fallecida de ser vanidosa, y quienes reclaman la responsabilidad del facultativo. 
"El control sobre el cuerpo femenino es uno de los pilares fundamentales del patriarcado. Según tiempo y geografía, este regula en qué espacio se mantiene, qué se muestra, qué se cubre, cómo, cuándo y con quién se reproduce", indicó Eva Blanco, del Grupo Feminista de León.
El debate sobre esta muerte se inserta en un terreno clave de la confrontación feminismo/patriarcado: el control del cuerpo. 
Muchas han criticado la presión social hacia las mujeres para encajar en un modelo de belleza que no coincide con las mujeres reales y cómo ese mandato empuja a muchas a poner en riesgo su salud y su vida. Al mismo tiempo, también defienden la idea de que cada persona decide sobre su cuerpo y puede intervenirlo para alcanzar comodidad con la identidad sexual respectiva. 
En este sentido, la feminista Gracia Oro manifiesta, en un ensayo disponible en la web ("Soy feminista y tengo un implante de mamas"), su irritación porque, entre algunos feminismos, "hay un fuerte apoyo al derecho a decidir sobre su vida y lo más importante, su cuerpo, por ejemplo, a practicarse un aborto, pero el quirófano para fines cosméticos es un paso demasiado lejos. ¿No se deberían respetar todas las opciones de las mujeres acerca de la modificación del cuerpo - ya sea que estemos hablando de maquillaje, color de pelo, tatuajes,piercings o sí, incluso, la cirugía estética?, asegura.
A las operaciones de cirugía plástica, otras personas las ubican dentro de las "burkas ideológicas", una opinión en línea con Fatema Mernissi, desaparecida feminista marroquí, quien escribió en uno sus más famosos libros, El harén de Occidente: "La diferencia básica entre musulmanas y cristianas consiste en que el velo de las segundas es invisible. El ayatolá de las mujeres occidentales es, pues, la anorexia… y su extremismo, la moda… la burka de occidente es la talla", ha escrito.
Refiriéndose a las cirugías estéticas, Frank Hooker Solano, del Programa Feminista La Corriente, muestra lo paradójico del mandato de ser atractivo, pues "el sistema (patriarcal), que produce y fomenta estereotipos de belleza y vigila a los cuerpos que no encajan en tales estándares, [mientras que a la vez], culpa cruelmente a la joven que murió tras cirugía estética de "provocarse su muerte" por "vanidosa". 
El médico David Páramo, quien ha sido acusado de iatrogenia o mala práctica médica por otros casos, fue acusado días atrás por homicidio involuntario. Páramo, quien que guarda prisión preventiva, se anuncia en revistas de carteleras de cine o redes sociales, y ofrece un catálogo de procedimientos que va desde el aumento de glúteos hasta maquillaje permanente. 
El listado ya no incluye agrandamiento de pene, procedimiento que lo hizo "famoso" en 2001, después de que un joven ingresara a un hospital público con piel necrosada en el pene, por causa de un mal implante de grasa, supuesto a mejorar el desempeño viril del paciente. 
A pesar de ese escándalo, Páramo continuó ofreciendo toda suerte de procedimientos que van desde la liposucción, el aumento de glúteos, la aplicación de botox, el levantamiento de párpados, de glúteos y abdominoplastia, hasta el maquillaje permanente, con un rango de costos entre los 230 a los 3.200 dólares. 
La mayoría de las personas pide un castigo para el médico, ya que, aunque él caracterizó el resultado de la intervención como "una desgracia quirúrgica", hay otras cinco denuncias en su contra.
Una de ellas es la de Allison Molina, de 26 años, que data de julio de 2014. Precisamente el día de la fatídica cirugía del 18 de junio, ella esperaba al médico en un juzgado local para que Páramo respondiera por mala práctica. El médico le practicó a Molina un aumento de senos que, presuntamente, derivó en una complicación pulmonar, ya que le perforó el tórax y la pleura (el tejido que rodea los pulmones).
"Lo peor de todo es que yo me salvé, pero esta otra mujer no, yo sé lo que es eso, casi muero, y por eso me solidarizo con su familia y voy a mantener mi denuncia", declaró Molina, públicamente. Ella dijo que desincentivó a otras mujeres de tratarse con Páramo, pero se lamenta de no haber hecho público su caso con anterioridad. La joven agregó que muchas personas tuvieron problemas y no quisieron denunciar por temor a someterse al examen popular. 
Sin embargo, desde 2001, el urólogo Jorge Saborío acusó a Páramo de "negligencia médica y falta de profesionalismo". Según el urólogo, quien salvó la vida y el miembro viril del paciente con las iniciales A.M., el cirujano plástico no comunicó al paciente que desconocía cómo hacer una cirugía de elongación y engrosamiento de pene, y la realizó en condiciones inadecuadas, sin equipos médicos apropiados, medicinas, no antibióticos. 
Esta antigua negligencia médica estuvo en los juzgados capitalinos, pero el director de regulación y acreditación del Ministerio de Salud, en ese tiempo Norman Jirón, aseguró que en esta institución no se interpuso ninguna denuncia sobre este caso, quedando Páramo libre de toda responsabilidad. 
Por su parte el director Armando Siú director del Colegio de Cirujanos Plásticos, declaró días atrás a un medio televisivo que Páramo tiene una deuda con el Colegio y que este último decidió no aceptarlo en él. 
De 55 cirujanos plásticos existentes en el país, solo 35 están colegiados. Cada cirujano realiza por lo menos tres cirugías al mes; las más comunes son la liposucción y el aumento mamario. En 2010, una enfermera anestesióloga fue a la cárcel por la muerte de una paciente, mientras el médico se libró de la condena, con el pago de una indemnización económica a la familia de la víctima.
En medio de esta controversia, el tema no ha sido parte del debate feminista. Pero la docente universitaria Ana Victoria Portocarrero dijo que "hay que profundizar en la reflexión, enfocándose en que "en efecto existe una gran presión hacia las mujeres para que calcemos con estereotipos de belleza determinados, y que esto tiene que ver, sin duda, con elementos patriarcales y raciales que deben cuestionarse. Pero tampoco se puede ver esto únicamente como un acto de vanidad y complacencia genérica, pues no debemos olvidar que la 'belleza' constituye para mucha gente, también una suerte de capital que permite obtener trabajos y notoriedad, entre otras cosas".
Portocarrero también precisó que mujeres y hombres intervienen su cuerpo para sentirse bien con ellas mismas y con el estilo que les define. "El ejercicio, el teñirse el pelo, el hacerse un tatuaje o instalarse una chapa en la nariz son todas modificaciones corporales que se hacen, no necesariamente para agradar a otras personas, sino para sentirse cómodas con cierto estilo", dijo.
Finalmente, dijo que ella defiende el derecho de las trans, por ejemplo, a "hacer y rehacer sus cuerpos, y ¿por qué no podrían hacerlo las mujeres cisgénero o los mismos hombres?". Estas últimas son las personas conformes con el género que le fue asignado al nacer. 
Lo que se debe atender es cómo funciona la industria alrededor de esos temas, y exigir los derechos a la salud y a la información completa y veraz sobre estos procedimientos, concluyó. 

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