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Colombia: Para disminuir la brecha salarial entre mujeres y hombres

Por Ángela Castellanos Aranguren

 

Bogotá, abril (Especial de SEMlac).- Gremios económicos se comprometieron con el gobierno de Colombia a disminuir la brecha salarial entre mujeres y hombres y a estimular la inclusión de las colombianas en el mercado laboral formal. Sin embargo, el pacto no tiene metas, indicadores, ni mecanismos de cumplimiento.

 

Mediante la Agenda por la Igualdad Laboral, suscrita el pasado 6 de marzo, entre la Consejería Presidencial para la Equidad y 12 gremios de industriales y comerciantes, los empresarios se comprometieron a desarrollar doce objetivos, entre los que se destacan identificar y eliminar las diferencias salariales entre mujeres y hombres para un mismo cargo.

 

Asimismo, se acordó promover el acceso de las mujeres a los niveles más altos de la administración y gerencia de las empresas, y a considerar las necesidades específicas de las trabajadoras.

 

Los gremios económicos también aceptan definir y desarrollar acciones sectoriales para conciliar la vida laboral y la vida familiar, así como adelantar campañas para retirar los criterios que obstaculizan la contratación laboral de mujeres y para valorar el trabajo doméstico.

 

Adicionalmente, el pacto contempla compromisos tendientes a brindar capacitación en perspectiva de género a los encargados de contratación en las empresas, a hacer estudios sobre la situación laboral en zonas rurales desagregada por género, y a promover la distribución equitativa de las responsabilidades familiares de cuidado entre mujeres y hombres.

 

A fin de asegurar su cumplimiento, el pacto estableció solicitar al Consejo Gremial —que reúne a las principales agrupaciones de industriales y comerciantes— dar seguimiento a los compromisos.

 

"Me parece que, aunque bien intencionada, (la Agenda) es ingenua. En particular, no tiene metas claras ni tiempos de cumplimiento, lo cual es importante para poder medir los avances", afirmó a SEMlac Ximena Peña, investigadora experta en economía laboral.

 

"Si el pacto no tiene 'dientes' (mecanismos para exigir su cumplimiento) es difícil que se cumpla. Además, el Consejo Gremial es juez y parte: debe cumplir los compromisos y decidir si los está cumpliendo", anotó Peña, quien también es profesora de Economía de la Universidad de Los Andes y co-autora con Alejando Badel, del estudio "Descomposición de la Brecha Salarial de Género con ajuste por selección: el caso colombiano" (2007).

 

Por su parte, los sindicatos de trabajadores manifestaron a SEMlac que no fueron consultados en la elaboración de la agenda, y son escépticos frente al cumplimiento del pacto, pues ni aun la legislación vigente se está cumpliendo plenamente.

 

"En materia de eliminar la discriminación hacia las mujeres, en el mundo laboral, hay muchas normas pero no se aplican", afirmó para SEMlac Rosa Elena Flerez, directora del departamento de mujer de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC).

 

"Por ejemplo, según la legislación, no se puede solicitar examen de embarazo como requisito para contratación y, sin embargo, muchos patrones solicitan a las mujeres pruebas de sangre que no piden a los varones, en una maniobra discreta para hacer la prueba de embarazo", añadió.

 

La dirigente sindical Mirta Rodríguez, también de la CTC, puntualizó que a la agenda le hacen falta mecanismos para dar cumplimiento a los propósitos que plantea.

 

Mientras, Ligia Inés Alzate, encargada de temas de mujer de la Confederación Unitaria de Trabajadores, aseguró a SEMlac que la crisis económica amplía las desigualdades y disparidades que soportan las mujeres en el acceso al empleo, al salario, y al trabajo decente.

 

En el contexto latinoamericano

Colombia no escapa al fenómeno mundial de desigualdad salarial entre mujeres y hombres en iguales cargos, o brecha salarial de género. Según datos de 2009 de la Confederación Sindical Internacional, en promedio, las mujeres ganan 22,4 por ciento menos que hombres en iguales trabajos, de acuerdo con un estudio que incluye 20 países.

 

La brecha salarial de género del país es, en promedio, de 14-15 por ciento, alcanzando 17 por ciento entre las mujeres entre 18 y 25 años. Es decir, que las jóvenes trabajadoras están en peores condiciones de desigualdad salarial.

 

"Esto se debe, en parte, a que las trabajadoras resultan más costosas debido a la maternidad y los empresarios buscan cobrarse esos costos de licencia de maternidad y permisos de lactancia pagando salarios más bajos. De otro lado, ellas no saben negociar salarios", precisó Peña.

 

Además, esta brecha es muy grande entre las personas que ganan mucho y entre las que ganan poco, mientras resulta pequeña entre los salarios medios. En los extremos, puede llegar a ser de 25 a 30 por ciento.

 

De otro lado, en el contexto latinoamericano, Colombia es uno de los países donde las mujeres participan del mercado laboral remunerado en una mayor proporción. En las últimas tres décadas, la tasa de participación laboral femenina se duplicó.

 

No obstante, muchas colombianas están trabajando en el mercado informal sin seguridad social, ni amparos ante riesgos derivados del desempeño laboral.

 

Según datos del Departamento Nacional de Estadísticas, en Colombia hay 17.259.000 mujeres en edad de trabajar y de ellas, el 46,3 por ciento forma parte de la Población Económicamente Activa (PEA).

 

Las mujeres incluidas en la PEA y que están ocupadas son aproximadamente siete millones y, de estas, cerca de cuatro millones viven en las 13 áreas metropolitanas, donde más de la mitad se ubica en la economía informal, en su mayoría en empleos precarios y de poco amparo en los derechos establecidos por ley.

 

En tanto, más de nueve millones de colombianas (53,7 % restante) se considera población inactiva, aunque en la realidad más de la mitad se dedica al trabajo reproductivo, es decir al cuidado de familiares y al mantenimiento de la fuerza de trabajo remunerada.

 

Históricamente, el trabajo reproductivo ha sido invisible a los análisis económicos, pero el pacto suscrito lo incluye en los acuerdos.