Dominican Republic: Women’s murders and family violence on the upswing


By Mercedes Alonso

 


Santo Domingo, November (SEMlac). – The nine-year-old daughter of Fidel Adón, a sergeant in the Dominican Navy, will never forget his shocking confession: “I have come to ask your forgiveness. I have to kill your mother and grandmother.”

Six months earlier, Aurelina Báez had decided to get divorced and move with her mother Juana because she had been living under constant abuse and threat.

Adón did not only kill the two women, but also hurt his brother-in-law and the one-year-old son of Aurelina’s sister. He hanged himself shortly afterwards.

The first half of 2017 closed with 50 women’s murders, as compared to 47 in the first six months of 2016, according to the Public Safety Observatory.

Local press reports indicated that 15 women have been killed in the last quarter of this year and that another five have been murdered in the last seven days. One of the murderers (Daniel Alfonso) is on the run.

Last October 28, Listín Diario (newspaper) published an article entitled Children’s sufferings after their parents commit crimes, including anger, depression, anxiety, isolation, low self-esteem, shame, and guilt.

Should a specialized police force be established?

The need to establish a specialized police force for violence-affected women was highlighted last October 27 by former district attorney José M. Hernández.

“When these women show up at police stations to report their cases, they are not well attended to,” he regretted.

“Police officers should be properly trained and sensitized,” he emphasized.

“We need to allocate adequate funding for education and awareness-raising actions,” he noted.

He recalled that two bills have been under review by the House and the Senate.

“They seek to help formulate prevention policies under a comprehensive care, sanction and eradication system that includes sexual and reproductive health and other issues that are contained in the criminal and civil codes,” he indicated.

He made the statement at a panel on policy proposals for gender violence prevention, which was sponsored by the Foundation for a Violence-Free Society and the Iberian-American University (UNIBE).

Speaking at the event, Foundation president Yadira Fondeur highlighted the need to promote equal rights for men and women, and foster knowledge generation, political will and commitment.

Estimates showed that over 60 per cent of victims had previously endured physical violence and 40 per cent, psychological violence.

“These acts have a very negative impact on boys and girls. In fact, 16 per cent of victims confessed that their children have also been abused by their sexual partners,” said PACAM president Soraya Lara.

One of the main recommendations of this local organization has to do with the provision of gender education since early childhood.

Uruguay: Siguen matando a nuestras niñas
Por Tamara Vidaurrázaga Aránguiz
(Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

Montevideo, noviembre (SEMlac).- Con acciones públicas y conferencia de prensa, organizaciones feministas y sociales llamaron la atención sobre la violencia de género como origen del crimen de Brissa González, pequeña de solo 12 años que fue encontrada el jueves 23, luego de tres días desaparecida, tras salir de su casa en dirección al colegio.


La conferencia se realizó en el Teatro Solís de Montevideo, donde la Coordinadora de Cotidiano Mujer señaló que "la ideología de género es este femicidio y no nosotras que estamos reunidas acá para combatir la violencia y gritarles nuestra indignación", y agregó: "Basta de hombres intelectuales de nuestro país que hablan de las feministas como el cuco. Lo peligroso son estas muertes".


En la misma actividad, la directora de Inmujeres Uruguay, Mariela Mazzoti, indicó que existe "un sistema de valores y de creencias que, de alguna manera, educa a los hombres y que permite que algunos de ellos asuman conductas agresivas y crean que pueden agredir el cuerpo de las mujeres".


La exlegisladora Carmen Beramendi convocó a la ciudadanía a evitar la respuesta de venganza violenta contra el culpable e indicó que lo relevante es condenar "el discurso que cosifica el cuerpo de las niñas y los discursos que validan la asimetría de poder".


La conferencia se realizó en el marco del 14º Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, realizado en Montevideo del 23 al 25 de noviembre en Rural del Campo, y en el que participaron más de 2.200 mujeres venidas de Latinoamérica y el Caribe.


Tras estar desaparecida durante tres días, en los que el rostro de la pequeña Brissa estuvo en los muros de la ciudad, su cuerpo fue hallado sin vida el jueves en el balneario Las Vegas del departamento de Canelones.
El Fiscal que investiga la causa definió prisión preventiva para el único sospechoso hasta ahora: un hombre que ya tenía antecedentes de abuso sexual; luego de que las cámaras de vigilancia evidenciaran que su automóvil se encontraba en el lugar donde se vio por última vez a la niña.


El mismo día en que la pequeña fue encontrada muerta, salieron cientos de personas al centro de Montevideo a mostrar su repudio por el crimen, mientras que en otros puntos del país se realizaron cacerolazos, acciones convocadas por el colectivo feminista "En Alerta y en las Calles". La misma organización realizó el viernes una vigilia en la que se recordó a Brissa y las otras 27 mujeres y niñas asesinadas en 2017 en Uruguay por la violencia machista.


Este domingo se cometieron otros dos femicidios, cuando un hombre asesinó a su expareja y la hija de ambos en Malvin Norte, y se suicidó posteriormente. La mujer vivía violencia, pero no había realizado denuncias. Ellas se convierten en las víctimas 26 y 27 de la violencia machista en el Uruguay durante este año.


En el estudio "Femicidios íntimos en el Uruguay. Homicidios a mujeres a manos de (ex) parejas", que publicó el Observatorio de Violencia y Criminalidad del Ministerio del Interior este año, se concluyó que la gran mayoría de ellos ocurren en el hogar, y que -del total de mujeres víctimas- lo fueron en sus propios hogares y por parte de hombres con quienes mantenían una relación cercana.

 
La misma investigación concluyó que las asesinadas se encuentran en un amplio rango de edad, entre los 12 y los 85 años, y que la gran mayoría de los feminicidas no tiene antecedentes penales al momento del crimen.

 

Volver