Coberturas especiales


COBERTURA ESPECIAL

Beijing+20
       
9 DE MARZO DE 2015
8 de marzo en las calles de Manhattan
Por Norma Loto
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Nueva York, marzo 2015, (SEMlac).- Aunque con un sol no muy decidido a quedarse, las calles de Manhattan brillaban, a pesar de su paisaje aún enmarcado por el frío. Sucede que este 8 de marzo Nueva York fue escenario de la fervorosa proclama de las mujeres que piden por un Planeta 50 y 50, en igualdad para las mujeres. 
Ellas llegaron de todo el mundo y cada rostro significaba algo distinto, pero todas conjugaban en la misma necesidad: más derechos y más igualdad. A lo largo de decenas de cuadras caminaron centenares de mujeres activistas, funcionarias.
La marcha estuvo organizada por ONU Mujeres bajo el lema "Por un planeta 50- 50 en 2030", que busca alcanzar la igualdad de género en 15 años. La caminata inició en cercanías de la sede de Naciones Unidas y finalizó en Times Square. "We want equality, we want now!"--Queremos igualdad, la queremos ahora-- fue el pedido más escuchado a los largo del trayecto.
Pancartas y carteles representaban las luchas de las activistas: "¡Con vida los queremos!" por 43 normalistas de México y la emoción las delataba al acercar la cámara: "¡Nos faltan 43!", repetían. "Step up for women's rights", el lema de la Campaña --"Demos el paso por los derechos de las mujeres"-- o coreaban "Sexism in media: stop it now!" --Sexismo en los medios, ¡alto ya!--, o pidiendo derecho al aborto en Brasil. 
En cualquier país del planeta, "ocupar las calles" es una acción política para la lucha de las mujeres. Hasta no hace mucho tiempo, ellas solo fueron sujetos integrantes de la vida privada. Y esta vez, las mujeres de todos los continentes llenaron las calles de Manhattan con reclamos por sus derechos. El matiz singular fue la importante concurrencia de hombres y familias enteras que marchaban o de transeúntes y trabajadores que salieron a aplaudir a las manifestantes. 
Han pasado 20 años desde la IV Conferencia Internacional sobre la Mujer, que tuvo como objetivo comprometer a los gobiernos a luchar en favor de la igualdad entre varones y mujeres. Poco es lo que se consiguió.
Según el nuevo informe de Phumzile Mlambo-Ngcuka, directora ejecutiva de ONU Mujeres: "si los países hubieran cumplido todas esas promesas, hoy estaríamos observando muchísimos más avances en materia de igualdad que las pequeñas conquistas que estamos celebrando en algunas áreas. Estaríamos hablando de igualdad para las mujeres en todos los ámbitos y podríamos estar hablando de un mundo más sano, con una prosperidad más uniforme y sosteniblemente más pacífico".
Por un lado, los datos de diversos informes arrojan que los países redujeron la brecha de género en educación, se logró disminuir los índices de mortalidad y morbilidad materna. Creció el número de mujeres que sobrevive al embarazo y al parto con respecto a una década atrás. También muchas naciones crearon instituciones dedicadas a enfrentar la desigualdad de género y otros tantos aprobaron leyes contra la discriminación y se tipificó la violencia de género.
Sin embargo, según ONU Mujeres, la ejecución de políticas eficientes fue irregular en el mundo: "la asignación de los recursos necesarios para la implementación eficaz fue insuficiente para dotar de fondos a los ministerios de la mujer, a las comisiones de género, a los coordinadores de cuestiones de género y para la elaboración de presupuestos sensibles al género".
Ello se refleja, principalmente, en países de menos desarrollo, como lo ilustró la directora de ONU Mujeres al referirse a África, donde 70 por ciento de la producción agrícola depende de las mujeres: "sin embargo, todavía poseen apenas el dos por ciento de la tierra (…) la violencia contra las mujeres continúa asolando vidas en todos los países del mundo. Y ningún país ha alcanzado la igualdad de género".
Este 8 de marzo fue de "furia y es muy impresionante no sabernos solas, estamos acá reclamando nuestros derechos: igualdad para las niñas, para las mujeres. En esta revolución tienen que estar comprometidos los hombres, sino nunca alcanzaremos la igualdad", refirió a SEMlac una joven activista colombiana. 
Sin dudas que sin la participación de los hombres nada será posible y quizás, como una muestra de compromiso, uno de los últimos gritos de proclamas que se escuchó fue: "He for She!" --Él por ella. 


Dominicana: Avances en la igualdad formal y metas ampliasen la real
Por Mercedes Alonso
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Santo Domingo, marzo (Especial de SEMlac).- Al evaluar los 20 años transcurridos desde la aprobación de la Plataforma Mundial de Acción de Beijing, las mujeres dominicanas continúan sus luchas y tres de sus más destacadas activistas explican a SEMlac que, si bien ha habido avances significativos en materia de institucionalidad en política de género, los logros en este período han sido limitados.
La directora del Centro de Investigaciones para la Acción Femenina (Cipaf), Magaly Pineda, habla de la urgencia en la implementación de políticas públicas sostenidas, bien fundamentadas, "con presupuesto, voluntad, y que en todas las instancias del poder dominicano exista la decisión de la equidad de género".
"Para mucha gente, 20 años no son nada, pero para las dominicanas son dos décadas de sufrimiento, vejaciones, maltrato físico, altas cifras de feminicidios y dolor", afirma la también socióloga y advierte que mientras el machismo vea el desarrollo de la mujer como algo que le perjudica y no como un progreso para ambos, seguirán las desigualdades.
Este 3 de marzo, en el contexto de los 20 años de aprobación de la Plataforma Mundial de Acción de Beijing, representantes de distintas organizaciones feministas de República Dominicana se reunieron para evaluar resultados y desafíos.
El multimedios DominicanosHoy publicó ese día las conclusiones de dicho encuentro, en el cual se argumenta que "en el país debe producirse una verdadera revolución para que las mujeres puedan conquistar los derechos que por siglos les han negado la sociedad y el mundo".

Otras reflexiones
Sergia Galván, de Colectiva Mujer y Salud, expresó a SEMlac que las metas para alcanzar la igualdad son aún amplias y se reflejan "en la cosificación del cuerpo de la mujer, en la feminización de la pobreza y en la violencia de género; trabas que pesan en su integración plena a nivel social, económico, político y cultural como ciudadanas con derechos a disfrutar de libertad, seguridad, calidad de vida y oportunidades".
Tanto Magaly Pineda como Sergia Galván vinculan este lastre a las limitaciones para implementar acciones públicas más inclusivas, con mejores presupuestos.
En el ámbito de la participación política, persiste en la nación dominicana una baja representación femenina, que no se corresponde con el ascenso de las mujeres a las universidades: "En 20 años no hemos logrado sobrepasar el 18 por ciento de los puestos ministeriales, el 20 por ciento en el Congreso y el siete por ciento en el Senado", precisa Galván.
La directora de Colectiva Mujer y Salud nombra los elevados niveles de pobreza, que han impedido el empoderamiento femenino en diversos ámbitos: "El 50 por ciento de hogares cuya cabeza son mujeres están en situación de pobreza y 22 por ciento en indigencia; apenas 18 por ciento de los ministerios está representado por mujeres", asevera.
Y agrega: "La violencia no puede ser solo un tema de los ministerios de la Mujer y Público. Una revolución educativa y ministerial es necesaria. Necesitamos una sociedad donde lo que se ha avanzado en el marco legal se haga realidad. La implementación y los presupuestos nunca están listos en esa igualdad de género, los partidos políticos, otrora aliados de las mujeres, hoy les interesan menos a muchos.
"Seguimos con la doble carga del trabajo doméstico, que significa también una barrera. Y no se concibe que, pese a que 98 por ciento de las mujeres parturientas son atendidas en hospitales, exhibamos uno de los más altos índices por muertes maternas", remarca Galván.
SEMlac indaga detalles sobre lo que se ha avanzado en marcos jurídicos en el ámbito de la violencia contra la mujer y, en este punto, interviene Lourdes Contreras, del Foro Feminista Dominicano, quien reconoce como un paso de trascendencia la aprobación de la despenalización del aborto terapéutico y cuando el embarazo ha sido producto de una violación sexual e incesto, o por malformaciones genéticas incompatibles con la vida; pero objeta que están sujetos aún a la aprobación de protocolos de regulación.
"Resulta imprescindible definir mecanismos de rendición de cuentas, monitoreo y evaluación, desde el enfoque de derechos humanos; aprobar lo antes posible una ley que regule los protocolos de atención al aborto producto de violación sexual o incesto, y cuando el feto presenta malformación incompatible con la vida", subraya Contreras.
"Hemos avanzando en igualdad formal, hay un salto cualitativo en el estatus legislativo; existen leyes con mandatos en términos de enfoque de género en todas las estructuras. Pero todo esto está en blanco y negro, todavía no hay un compromiso real del Estado", insiste.

Tras Beijing
Magaly Pineda reflexiona sobre la manera en que el proceso de Beijing imaginó la igualdad de género en todas las dimensiones de la vida, "pero ningún país ha logrado completar ese programa".
Sergia Galván recuerda cómo las mujeres ganan menos que los hombres y trabajan en empleos de baja calidad, pese a estar más preparadas. La tercera parte de ellas sufre violencia física o sexual en el transcurso de su vida. "Las brechas en los derechos reproductivos y la atención de salud causan la muerte de centenares de mujeres al dar a luz", observa.
Las tres activistas concuerdan en que la Plataforma Mundial de Beijing, aprobada en septiembre de 1995, constituyó el mayor consenso para eliminar la discriminación de género y el enfrentamiento a 12 áreas críticas, que son pobreza, educación, derechos humanos, violencia contra la mujer, salud, ejercicio del poder y toma de decisiones, tecnologías, las niñas, medio ambiente, medios de comunicación, mecanismos institucionales de género y mujer en los conflictos armados.

Conquistas a medias, estrategias…
Las especialistas mencionan, entre algunas conquistas alcanzadas en estas décadas, la implementación de la Ley 2497 sobre Violencia Intrafamiliar y la 5597, concerniente a la Reforma Agraria. Sin embargo, alegan que no existe suficiente voluntad política para poner en marcha dichas legislaciones.
En el caso de la ley 2497, declaran que nunca ha tenido un suficiente presupuesto y, por lo tanto, las mujeres no encuentran una respuesta estatal a la violencia, sino que enfrentan obstáculos para acceder a estos sistemas de justicia.
Estrategias de luchas no faltan. Estas tres feministas han sido incansables guerreras por más de cuatro lustros y Pineda reconoce que "el desafío mayor es la consolidación del movimiento feminista como resistencia. Se tiene que dar una transformación cultural", dice.
Galván anuncia que ahora dirigirán sus esfuerzos hacia el gobierno y solicitarán al canciller, al ministro de Economía y otras instituciones, que integren en las delegaciones de 2015 a las mujeres, para que estas puedan participar en las propuestas del país. 
"Hay 17 Objetivos del Milenio y ahí el tema de la mujer está en el número cinco. Tiene que existir una transversalidad que cuente con la presencia femenina en los debates", resalta.
Los tiempos después de Beijing marcan en República Dominicana un escollo que sobresale con el rostro femenino de la pobreza, "producto de la implementación de políticas públicas excluyentes, que han favorecido a un sector minoritario de la población, sin que se le haya concedido a la mujer un derecho tan fundamental como es el de decidir sobre su cuerpo y su salud reproductiva", expone Contreras.
La presidenta de la Comisión de Equidad y Género de la Cámara de Diputados, Magda Rodríguez, al referirse a la controvertida Ley de Partidos, cuyo proyecto fue retirado este 5 de marzo por falta de consenso para su aprobación en segunda lectura, manifestó al multimedios DominicanosHoy su inconformidad con los acuerdos preliminares a que arribaron las distintas fuerzas políticas en su debate, por entender "que es arbitrario y antidemocrático pretender fijar cuotas, cuando se trata de candidaturas femeninas".
Para Rodríguez, la iniciativa que lleva más de dos décadas en el Congreso Nacional debe cumplir con las normativas de igualdad que establece la Constitución en su artículo 39, donde señala que el Estado debe promover y garantizar la participación equilibrada de la mujer y el hombre en los cargos electivos.
Galván concluye que "para lograr transformaciones en República Dominicana, donde las conductas siguen siendo patriarcales y machistas, tiene que ocurrir un cambio cultural que pueda derribar estos muros contenciosos".


COBERTURA ESPECIAL

Beijing+20

       
9 DE MARZO DE 2015


Lideresas del mundo buscan acelerar el acceso de las mujeres al poder
Ningún país ha alcanzado la igualdad de género en todos los ámbitos de la vida

Lideresas del mundo buscan acelerar el acceso de las mujeres al poder
Por Tamara Vidaurrázaga Aránguiz
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Santiago de Chile, marzo (SEMlac).- Con un llamado a la paridad y equidad total de aquí a 2030 por parte de la presidenta chilena, Michelle Bachelet, finalizó el evento de Alto Nivel "Mujeres y Poder: Construyendo un Mundo Diferente", realizado los días 27 y 28 de febrero en esta capital, objetivo que también planteó en la inauguración de la actividad la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka.
El documento con las conclusiones del encuentro, llamado "Unidas para el logro de la igualdad de género ahora ya", será presentado en la próxima sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW 59), que se efectúa del 9 al 20 de marzo de 2015 en Nueva Cork con el objetivo revisar los avances y desafíos de la Declaración de Beijing.
El encuentro Mujeres y Poder, organizado por ONU Mujeres y el Gobierno de Chile -a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y el Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) -, se enmarcó en una serie de reuniones multilaterales que se están realizando en el mundo como parte de la conmemoración del vigésimo aniversario de la Plataforma acordada en la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer de 1995 en Beijing, China, en la cual se elaboraron recomendaciones para que los gobiernos y las sociedades promuevan avances significativos para las mujeres.
La Directora Ejecutiva de ONU Mujeres indicó a SEMlac que la relevancia del evento fue "reunir a mujeres lideresas de todo el mundo para cambiar los liderazgos que necesitamos y acelerar los cambios para conseguir la equidad de género".
En el encuentro se reunieron mujeres líderes de diversos sectores y 60 países con el objetivo de aportar para el avance en el área de la Plataforma de Beijing, referida al acceso equitativo de las mujeres y su plena participación en las estructuras de poder y toma de decisiones.
Claudia Pascual, ministra directora del Sernam, señaló a SEMlac que este encuentro "coloca a Chile en el centro del debate acerca de qué más hacemos aceleradamente para que las mujeres lleguen a los espacios de toma de decisión, que se represente una visión más equilibrada e igualitaria de lo que somos en el país y en el mundo, y sobre todo de tener la posibilidad inédita de que lideresas tan importantes, de distintas regiones y de espacios público y privado, vengan a discutir a Chile sobre los desafíos de agenda 2015, avances y obstáculos para poder llegar a la igualdad plena que se planteó en Beijing en 1995".

Encuentro previo
Previo al evento internacional, ONU Mujeres y el Sernam convocaron a mujeres y organizaciones de mujeres de la sociedad civil chilena al encuentro "La contribución de la sociedad civil al empoderamiento de las mujeres: avanzando en igualdad y equidad", realizado el 26 de febrero en Santiago.
La ministra del Sernam señaló a SEMlac que esta oportunidad "era un espacio de diálogo donde pudiera haber representaciones de la sociedad civil con vasta experiencia -aunque evidentemente esto no es la totalidad-, para poder dialogar en torno a cómo se ven estos ámbitos y reconocer cuál es el papel que han tenido las organizaciones de mujeres de la sociedad civil en los avances en los derechos de las mujeres".
En la oportunidad, la directora ejecutiva de ONU Mujeres se refirió a los avances logrados desde Beijing, al tiempo que indicó qué falta y hacia dónde enfocarse para lograr la plena igualdad de las mujeres en el mundo. Destacó la necesidad de hablar de recursos en este ámbito, al señalar que "no es suficiente tener la voluntad política, hay que tener la voluntad de la cartera. En el 2015 tenemos que hablar de dinero".
El encuentro finalizó con una declaración que fue transmitida en el evento internacional por Carolina Carreras, delegada electa de la sociedad civil en este evento previo.
Carreras indicó a SEMlac que estamos "ad portas de que venga la evaluación de Beijing y la declaración de los Estados sobre Beijing+20, por lo que resulta relevante haber juntado a las mujeres y a las organizaciones de mujeres de la sociedad civil chilena para poder discutir un tema que tiene que ver con mujeres y poder, pero además todo lo que acá salió: el tema del desarrollo, el educacional, de autonomías económicas y del cuerpo, de la violencia".
"Es un momento muy importante que nos permite además mirarnos de nuevo las caras", insistió.
El evento previo acordó llevar varios temas al encuentro internacional, como la falta de recursos para las organizaciones de mujeres y la escasez de reconocimiento por parte de los gobiernos de la importancia que tiene la sociedad civil; la aceptación de la diversidad dentro de las mujeres, destacando principalmente las indígenas y quienes tienen necesidades especiales; y el aceleramiento en la incorporación de las mujeres al mundo del trabajo remunerado, especialmente en aquellos espacios masculinizados como la economía y la tecnología.

Inauguración
El evento Mujeres y Poder reunió a lideresas de 60 países y fue inaugurado por el secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, y la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.
La actividad inició con los saludos videograbados de la canciller alemana Ángela Merkel y la exsecretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton, y finalizó con el de la presidenta brasileña, Dilma Roussef, todos enviados especialmente para el encuentro.
En los discursos iniciales, la Directora de ONU Mujeres indicó que hay evidencias en el mundo de que la incorporación de mujeres lideresas ha provocado cambios positivos y destacó que la meta para 2030 será la paridad 50-50, al referirse a una participación equitativa de las mujeres en los puestos de poder.
Por su parte, el Secretario General de la ONU comenzó su discurso recordando a su madre, quien al cumplir la mayoría de edad no tuvo derecho a voto, y se refirió a que la vida de las mujeres ha mejorado desde entonces, aunque queda mucho por hacer. "Ningún país tiene una completa igualdad para las mujeres", señaló.
Ban Ki-moon agregó que todavía hay cinco parlamentos del mundo en los que no hay mujeres y ocho gobiernos en los que todos los ministros son varones. Al mismo tiempo, felicitó los avances de Latinoamérica en este plano, al indicar que el promedio de parlamentarias en esta región es mayor al mundial: una de cada cuatro, en vez de una cada cinco. "Insto al mundo a que siga el ejemplo de Latinoamérica", señaló.
Finalizó su discurso recordando a la educadora feminista chilena Amanda Labarca, quien fue delegada para la ONU en 1946, y en 1948 Jefa de la Sección Estatus de la Mujer, que hoy está subsumida en ONU Mujer.
La presidenta Bachelet se refirió a la lentitud con que se están produciendo los cambios y señaló que en los últimos nueve años se ha avanzado un cuatro por ciento en la igualdad para las mujeres, por lo que pasarán más de 80 años antes de lograr una igualdad deseable, cuestión que debe acelerarse.
Como ejemplo, indicó que el proyecto de aborto por tres causales, que su gobierno envió al Parlamento, será discutido por 86 por ciento de hombres, lo que demuestra la inequidad de voces que las mujeres todavía tenemos en estos temas. La mención del proyecto detonó fuertes aplausos entre la audiencia, mayoritariamente femenina.
La inauguración finalizó con la presentación de la pianista de origen rapanui, Mahani Teave, quien en 2007 fue destacada como una las 100 lideresas del país.

Resoluciones
El trabajo de reflexión de este encuentro se dividió en cinco sesiones durante un día y medio de trabajo, la primera de las cuales reflexionó en torno a cómo las mujeres consiguieron obtener puestos de liderazgos, y fue encabezada por la presidenta Bachelet y la directora de ONU Mujeres Mlambo-Ngcuka.
En la segunda sesión se trabajó en torno a las lecciones del liderazgo de las mujeres a 20 años de Beijing y fue dirigida por el canciller Heraldo Muñoz y la administradora del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), Helen Clark; mientras que la tercera se refirió a la importancia del liderazgo de las mujeres en la construcción de una sociedad más igualitaria y fue encabezada por la ministra Claudia Pascual, junto a la secretaria ejecutiva de la CEPAL (Comisión Económica para Latinoamérica y el Caribe), Alicia Bárcena.
En la cuarta sesión se reflexionó en torno a las buenas prácticas para asegurar la participación plena e igualitaria de las mujeres en la toma de decisión, y fue dirigida por la presidenta del Senado de Chile, Isabel Allende, y la titular de la Secretaría General Iberoamericana, Rebeca Grynspan; mientras que en la final la pregunta fue ¿qué hará falta para garantizar que las mujeres estén presentes en la toma de decisiones?, espacio encabezado por la alcaldesa de Santiago, Carolina Tohá, y la jefa de Gabinete del Secretario General de Naciones Unidas, Susana Malcorra.
La cita concluyó con un documento que se presentará en estos días en Nueva York, en el cual se relevan tres puntos principales: renovar el compromiso para eliminar los obstáculos que todavía encuentran las mujeres para implementar las 12 áreas críticas planteadas por Beijing; el empoderamiento de las mujeres, respeto por los derechos humanos de mujeres y niñas y fin de la desigualdad de género para 2030; y acabar con la brecha existente entre la importancia de la equidad de género y el escaso financiamiento para este objetivo.
Al respecto, se indica en el texto que se requiere aumentar "de manera significativa las inversiones para la igualdad de género; una transformación de la economía y sensibilización sobre presupuestos nacionales con enfoque de género; el apoyo financiero a las organizaciones que trabajan en materia de igualdad de género y la promoción de las mujeres en posiciones de liderazgo; y la rendición de cuentas por parte de los dirigentes sobre sus promesas".

Para recuadro
¿Igualdad?

Según datos de Naciones Unidas, a comienzos de 2014 existían 36 países con 30 por ciento o más de ministras, dirigiendo ellas solo 17 por ciento de los ministerios del mundo. Por su parte, las parlamentarias alcanzan casi 22 por ciento de los escaños mundiales, y en 46 países ellas ocupan 30 por ciento o más de los puestos. 
Respecto de las presidencias de los parlamentos, en 2013 casi un 15 por ciento de mujeres ocupaban este cargo, mientras la cifra se incrementa a 26,5 por ciento para las vicepresidencias de parlamentos.
Actualmente 19 jefaturas de países son ocupadas por mujeres y es Latinoamérica la que lleva la delantera con cinco presidencias femeninas. América Latina también encabeza los porcentajes de ministras, con casi 23 por ciento y poco más de 25 por ciento de parlamentarias, mientras la región árabe es la que evidencia menor cantidad de ministras con ocho por ciento, aunque es la zona donde más se han incrementado las mujeres en cargos del Parlamento, al elevarse de 13 a 16 por ciento.


Ningún país ha alcanzado la igualdad de género en todos los ámbitos de la vida
Por Norma Loto
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Buenos Aires, marzo (SEMlac).- Mujeres líderes de todo el mundo se reunieron en Chile la semana pasada para analizar su acceso a espacios de poder, convocadas por el gobierno de Chile junto a ONU Mujeres.
El evento se enmarcó dentro de las actividades que se vienen realizando en diferentes partes del planeta con motivo de la conmemoración del vigésimo Aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, adoptadas en la IV Conferencia Mundial de la Mujer en 1995 en Beijing, China.
La cumbre reunió casi un centenar de mujeres líderes que emitieron un Llamado a la Acción denominado "Unidas para el logro de la igualdad de género" que advierte: "Ningún país ha alcanzado la igualdad de género en todos los ámbitos de la vida pública y privada y la desigualdad entre mujeres y hombres continua".
En el documento acordado por las líderes exigen: un renovado compromiso político para eliminar los obstáculos aún persistentes y garantizar la implementación plena de las 12 áreas críticas de la Plataforma de Acción de Beijing para 2020; el empoderamiento de las mujeres, el cumplimiento efectivo de los derechos humanos de mujeres y niñas y el fin de la desigualdad de género para 2030 y acabar con la brecha de financiación para la igualdad de género equiparando los compromisos con los medios disponibles para su cumplimiento.
Dos décadas después, las necesidades para la plena igualdad persisten. Sobre este punto, SEMlac dialogó con Mabel Bianco, presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM) y participante de la reunión realizada en Chile.

A 20 años de la Plataforma de acción de Beijing, ¿cuál es su balance a nivel regional?

Avanzamos mucho en la región, pero aún faltan cosas por hacer. En el informe "A 20 años de la Plataforma de Acción de Beijing: objetivos estratégicos y esferas de preocupación", que elaboramos desde el Comité de ONG para la Condición de la Mujer de América Latina y el Caribe (CongOLac-CSW, por sus siglas en inglés), con aportes de 142 grupos y mujeres de la región, vimos que nuestra región es la que más mejoró y muchos de estos avances fueron por el esfuerzo, la perseverancia y la contribución de las organizaciones de mujeres y feministas.
Pero eso no nos tranquiliza frente a todo lo que pasa y "las mujeres y niñas de América Latina y el Caribe no podemos esperar otros 20 años", así lo hemos expresado en el informe.
En la reunión de Alto Nivel sobre Beijing+20, realizada en Chile, líderes, políticas, empresarias, de la sociedad civil y de agencias de Naciones Unidas coincidimos en que necesitamos urgentemente avanzar y no podemos esperar 80 años.

¿Cuál es el panorama en Argentina?
Como en muchos países de la región, en Argentina los avances fueron principalmente legales. Tenemos muchas leyes, aunque falta la ampliación de la despenalización del aborto; el gobierno se niega a facilitar la discusión y como son mayoría, la frenan.
Las principales falencias son: la falta de estadísticas sobre violencia contra mujeres y niñas; la dificultad en el acceso a la justicia y la actitud sexista de muchos agentes de justicia y de las fuerzas de seguridad. También la mortalidad materna, que no disminuye debido al aborto inseguro; y el embarazo en la adolescencia, que aumenta, sobre todo en las menores de 15 años. La debilidad y subordinación política del área gubernamental de las mujeres y su falta de presupuesto limita el desarrollo de las acciones que deberían hacerse.

Se perciben deudas pendientes por parte de los gobiernos respecto a políticas para acercar la igualdad y los derechos de las mujeres ¿a qué se debe: escasez de recursos, carencia de capacitación en el ámbito estatal o falta de voluntad política?
La falta de recursos económicos es una excusa, lo que limita es la falta de voluntad política del gobierno en su conjunto, no de un sector o grupo. Eso es lo grave, lo experimentan las propias responsables de los mecanismos de las áreas de mujeres en la mayoría de los países. Y no alcanza con que la presidenta sea una mujer, se necesitaría que sea todo el gobierno.

Uno de los puntos de la Plataforma se refiere a "La mujer en el ejercicio del poder y la adopción de decisiones", en estas dos décadas se han evidenciado casos de mujeres en cargos de importancia a nivel ejecutivo, legislativo y judicial. Pero, incluso con ellas en el poder, algunas deudas con el género siguen pendientes, por ejemplo: salario igualitario, derecho a decidir sobre los cuerpos, entre otras. Según su análisis, ¿cuáles son las causas por las cuales estas deudas perduran?
En la reunión de alto nivel realizada en Chile, quedó muy claro que necesitamos no solo mujeres en cargos de decisión, necesitamos que sean sensibles, con principios feministas y comprometidas con la igualdad de hombres y mujeres; eso necesitamos ahora. También se reconoció la necesidad de hacer una alianza entre mujeres del movimiento y las que ocupan cargos de decisión. Así todo será difícil, pero hay que empezar en este mismo momento. 

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