Coberturas especiales


COBERTURA ESPECIAL

Beijing+20
       
16 DE MARZO DE 2015
Los hombres deben trabajar también para alcanzar la igualdad
Por Gabriela Ramírez
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Nueva York, marzo (SEMlac).- La masculinidad es una norma social posible de modificar siempre y cuando los gobiernos no disminuyan el presupuesto designado para alcanzar la igualdad, lo que representaría un grave retroceso. 
Esta la conclusión a la que llegaron los y las representantes de los países miembros de Naciones Unidas durante la asamblea de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, CSW59.
Durante el panel "La responsabilidad de los hombres y los niños para alcanzar la igualdad de género" expertos señalaron que la igualdad beneficia a hombres y mujeres, mejora la salud, la educación y genera prosperidad en los países. 
Por ello, es de vital importancia trabajar conjuntamente y mirar a los hombres y a los niños como agentes de cambio. 
En el marco de la campaña impulsada por el Secretario General de ONU Ban Ki-Moon, He for She, representantes de diversos países analizaron el tema de la participación e inclusión de los hombres para alcanzar la igualdad y compartieron sus principales retos y experiencias. 

Nuevas masculinidades 
Gary Barker, representante de la organización ProMundo, señaló que la vida de los hombres mejora si participan y trabajan con las mujeres para alcanzar la igualdad. 
Para ello es necesario implementar estrategias en materia de educación y capacitación para que no haya varones violentos o pasivos ante la violencia y que se conviertan en "hombres de calidad" que puedan establecer alianzas con las mujeres, afirmó el activista. 
Asimismo, explicó que es necesario que los hombres puedan acceder a las licencias de paternidad y que tengan mayor participación en la familia. 
En este sentido, Natko Gereš, director de Status M, de Croacia, explicó que recientes estudios en su país, donde están difundiendo la masculinización positiva, señalan que los jóvenes perciben dos tipos de hombres: los machos (violentos, intolerantes y que reprimen sus emociones) y los que quieren ser (positivos, que respetan a las mujeres, que son tolerantes, que buscan ayuda y que no son violentos). 
Esto, dijo Gereš, ofrece una esperanza porque significa que los jóvenes están empezando a vislumbrar una nueva masculinidad y a dejar de lado los estereotipos. 
Por otro lado, Søren Feldbæk Winther, representante del Ministerio de la Mujer en Dinamarca, puso como ejemplo el trabajo que han realizado a través de campañas contra la violencia encabezadas por hombres.
También han impulsado el trabajo de cuidados profesionales para varones, quienes por temor o vergüenza no habían podido desarrollar ese tipo de actividades en las que han destacado. 

La igualdad mejora los países, tres ejemplos
Islandia es el país con mayor igualdad entre hombres y mujeres en el mundo. Hoy en día la mitad del parlamento está formado por mujeres, han logrado salarios iguales para hombres y mujeres y la licencia de maternidad. A
Además, fue el primer país en tener una mujer presidenta. Allí los hombres y las mujeres pueden desarrollar su potencial, según expertos de Naciones Unidas. 
El segundo caso al que se hizo referencia en el panel fue el de Ruanda, un país que ha sufrido genocidios y que hoy ocupa el lugar siete en brecha de igualdad entre hombres y mujeres.
La igualdad ha desencadenado avances en esa nación, como la reducción de la mortalidad infantil a casi la mitad, la existencia de más mujeres participando en negocios y en el parlamento, y la reducción de la violencia. 
Ruanda es hoy la economía que más rápido crece en el continente africano (8%).
También en Nicaragua existen pasos de avance. Los expertos señalaron que este país, que se vio afectado por la violencia, ha logrado reducir el número de homicidios. 
Hoy Nicaragua tiene el mayor número de mujeres en el cuerpo policiaco en el mundo y el 60 por ciento del personal de su gabinete son mujeres. 
Al respecto, Henry MacDonald, representante permanente de Surinam en Naciones Unidas, dijo que estos casos ponen de manifiesto que los cambios en las leyes no bastan para lograr la igualdad, porque es necesario que se lleve a cabo un cambio cultural. 
"Avanzar hacia la igualdad es lo más inteligente, porque no sólo se trata de mujeres y hombres, se trata también de la economía mundial", consideró.

El caso de México 
En el panel en representación de México intervino Claudia Alonso, directora general adjunta de Igualdad de Género de la Secretaría de Educación Pública (SEP). 
Alonso habló de la necesidad de incidir en todos los niveles de la sociedad para fortalecer la igualdad. 
Afirmó que actualmente se lleva a cabo un gran esfuerzo para lograr la transformación de identidades y la reconstrucción de las masculinidades y feminidades, sobre todo al interior de las instituciones gubernamentales. 
Explicó también que desde el sector educativo han trabajado para lograr el desarrollo integral de los niños y las niñas para transformar la idea indebida de lo masculino. 

Los medios de comunicación 
Especial atención en el debate se puso al papel de los medios de comunicación por considerar que juegan un papel fundamental en la difusión de estereotipos. 
Al respecto, los y las representantes de los países señalaron que es necesario trabajar para generar contenidos libres de estereotipos, discriminación, lenguaje sexista y dar voz a las mujeres, visibilizarlas. 
Finalmente, señalaron que las redes sociales son espacios que deben aprovecharse para llegar a los jóvenes, que son la generación más grande que ha existido y representa una oportunidad para lograr el cambio.
 

COBERTURA ESPECIAL

Beijing+20
       
18 DE MARZO DE 2015

Indispensable inversión en salud sexual y reproductiva
Por Gabriela Ramírez
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Nueva York, marzo, (SEMlac). En los países en vías de desarrollo mueren 290 mil mujeres cada año por causas relacionadas con la maternidad y 2.9 millones de niños y niñas mueren durante el primer mes de vida, según datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). 
En el marco del 59 periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de las Mujeres en Naciones Unidas tuvo lugar el debate interactivo "¿Cómo el acceso a datos sobre salud sexual y reproductiva puede reducir la violencia contra las mujeres?".
Ahí, Kate Gilmore, representante del UNFPA, afirmó que en las regiones en desarrollo 1.5 millones de mujeres que viven con VIH-Sida quedan embarazadas cada año, y aunque los tratamientos para evitar que el padecimiento afecte a las y los recién nacidos son cada vez más frecuentes, todavía 273 mil se infectan durante el embarazo, el parto o la lactancia.
Este tipo de datos que dan un panorama sobre la salud sexual y reproductiva podrían ayudar a los gobiernos a desarrollar políticas públicas para dar atención a las mujeres que están en una situación de mayor vulnerabilidad y eso se traduciría en beneficios que permitan acelerar el desarrollo, refirió.
Actualmente 225 mil mujeres en países desarrollados que desean evitar un embarazo no usan métodos anticonceptivos efectivos. Por ello, es urgente que tengan acceso a servicios de salud donde les puedan proporcionar información y los recursos necesarios para que planifiquen si quieren o no tener hijos y que logren desarrollarse en otras áreas como la académica o la laboral.
Si en los países en vías de desarrollo hubiera una fuerte inversión en el tema de salud sexual y reproductiva, los embarazos no deseados se podrían reducir en un 70 por ciento en un año, las muertes maternas podrían pasar de 290 mil a 96 mil por año y las muertes de recién nacidos 2.9 a 660 mil.
Además, esto permitiría que las mujeres elevaran su nivel de estudios, su productividad y sus ganancias; reduciría la violencia contra las mujeres y además implicaría un beneficio no solo para ellas sino para la sociedad y el país en general.
También, Kate Gilmore dijo que se estima que los países en vías de desarrollo invierten 35.8 billones de dólares en atención de mujeres embarazadas y recién nacidos, pero si hubiera una inversión mayor en planificación familiar, el costo se reduciría a 28 billones de dólares.
Finalmente, la representante de UNFPA concluyó que sólo se podrá pensar en la prosperidad y el desarrollo si hay estadísticas que permitan medir si las mujeres pueden o no realmente hacer efectivos sus derechos.
Niñas enfrentan discriminación y violencia
Por Gabriela Ramírez
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Nueva York, marzo (SEMlac) Aproximadamente una cuarta parte de las niñas de 15 a 19 años en el mundo son víctimas de violencia física, según el informe del Secretario General de Naciones Unidas sobre la aplicación de la Declaración y Plataforma de Beijing a 20 años.
El documento señala que 1 de cada 10 niñas en el mundo son víctimas de violencia sexual y que a pesar de los esfuerzos realizados, niñas en todo el mundo también padecen discriminación. 
La situación de las niñas engloba diversos problemas. Respecto a la salud reproductiva y sexual, estadísticas del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia señalan que en 2012 dos tercios de las víctimas de nuevas infecciones por el VIH- Sida en jóvenes de 15 a 19 años, eran niñas. 
Además, los embarazos en adolescentes van en aumento y están por lo general vinculados la violencia sexual, la explotación y el matrimonio forzado.
Al respecto, el informe señala que más de 16 millones de niñas de 15 a 19 años y alrededor de un millón de niñas menores de 15 años dan a luz cada año. 
En cuanto al tema de educación, datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) señalan que unos 58 millones de infantes en edad de asistir a la escuela primaria y 63 millones de adolescentes en edad de asistir al nivel inferior de la enseñanza secundaria no están en la escuela y la mayoría son niñas. 
Un tema de especial relevancia que destaca el informe de Ban Ki-Moon es el de la mutilación/ablación genital. En 29 países de África y Medio Oriente 125 millones de niñas y mujeres son sometidas a este proceso.
Además, el informe alerta sobre la situación del matrimonio infantil forzado y explica que sí continúan las tendencias actuales, el número de niñas que contraen matrimonios precoces cada año aumentará de 15 millones en 2014 a 16,5 millones en 2030 y a más de 18 millones en 2050. 
En el caso de la región de América Latina y el Caribe, la esfera de preocupación relacionada con las niñas fue una de las que menos avances presentó de acuerdo con el informe "A 20 años de la Plataforma de Acción de Beijing: objetivos estratégicos y esferas de preocupación", realizado por el Comité de ONG de América Latina y el Caribe para la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) y coordinado por la presidenta de la Fundación para el Estudio y la Investigación de la Mujer (Argentina), FEIM, Mabel Bianco.
En ese documento se da cuenta del aumento de embarazos en adolescentes y el abuso sexual infantil en la región y la falta de políticas claras que ayuden a combatirlos. Además, se explica que en algunos países latinoamericanos, la edad de casamiento permitido es menor a 18 años.
Ante la pobreza, el embarazo adolescente y la marginación: poco empoderamiento
*México promete educación sexual e información. 
Por Sara Lovera 
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Nueva York, marzo (SEMlac) - Una revisión de la condición de las mujeres más pobres, vulnerables y marginadas del planeta dejó ver que un conjunto de países, de sur a norte y de este a oeste, aplican las mismas políticas asistenciales: se les "atiende", "procura", se les proporciona "abrigo", "despensas" y en algunos casos capacitación para empoderarlas.
En el marco del 59 periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer se trataba de plantear cómo se han realizado las políticas focalizadas a mujeres en condiciones específicas, medir cómo se ha enfrentado la discriminación, la libre opción sexual, las edades y cómo arrancar los prejuicios sobre "niñas" de la calle.
Pero solo algunos de los panelistas hablaron de ello, las y los representantes de los países solo de vulnerabilidad, marginación y dificultades. Mostraron que su salida fue una fuerte política asistencial.
Entre las voces disidentes, en las participaciones nacionales, de las y los "expertos" destacó la de Marcela Eternod, secretaria ejecutiva del Instituto Nacional de las Mujeres de México (Inmujeres), quien habló del embarazo en niñas y adolescentes. 
Dijo que el problema es grave, uno de cada cinco nacimientos viene de un embarazo de niñas entre 9 y 13 años cuyas parejas son iguales en edad solo en el 20 por ciento de los casos, y en el 80 por ciento restante, los responsables del embarazo son hombres mayores a ellas entre 10 y 50 años. Ello hace pensar o presumir que muchos de esos embarazos provienen de violencia sexual.
Pero ese problemaen México se enfrentará recientemente, con un programa donde, por primera vez, se intentará poner a trabajar a 13 dependencias en una política de estado que busca erradicar el embarazo adolescente, reducirlo a la mitad en 2030, según explicó. 
Esto se hace con una estrategia integral, que ofrezca libertad y derechos sexuales a estas niñas, garantice sus oportunidades educativas y un plan de información sexual, refirió.
Eso ahorra dinero, prevendrá la violencia contra las mujeres y niñas y evitará la descoordinación, que es lo más grave para cualquier política pública.
No se trata de algo asistencial, sino de educación y empoderamiento. Tal vez también, como es preocupación del Secretario General de la ONU, otorgue cambio cultural.
En esta mesa redonda de la sala ministerial solamente hubo otras voces diversas. La coordinadora de la mesa fue la destacada feminista costarricense Alda Facio.
La idea era también tratar todo lo relativo a la marginación por condición sexual, el transgénero, la discapacidad, y otros fenómenos de la vida humana que han aparecido nítidamente en las últimas dos décadas.
La Unión Europea manifestó ahí que se han desarrollado importantes legislaciones. Sin embargo, hay problemas graves de empobrecimiento, de distribución del poder y de violencia contra las mujeres.
En los países europeos la pobreza afecta al 50 por ciento de la población, dijo, por la enorme migración, el asilo político, mujeres que no se han adaptado a las costumbres europeas y otros problemas.
En los Emiratos Árabes conviven 200 nacionalidades, aunque sus pocos habitantes, confirmó el orador, no viven pobreza. No obstante, las mujeres no están empoderadas, el contexto urge a reconocer sus derechos y ciudadanía, y existen zonas apartadas donde se tienen que llevar "servicios" de educación, salud, talleres y micro proyectos.
Otras oradoras plantearon las dificultades para atender las particularidades que atomizan la condición de las mujeres, enormes distancias para aplicar una política de empoderamiento que las prepare para tomar la vida en sus manos.
Hay problemas gigantes a causa de la pobreza. Una de las líderes guatemaltecas más reconocidas del continente, Patrona Laura Reyes, que es consultora de sindicatos y líderes políticas y agencias de Naciones Unidas y Gobiernos, dijo que las mujeres son esforzadas, trabajan duro contra viento y marea.
Son valientes y fuertes, inteligentes, deben levantarse ante la negativa sistemática a sus derechos y tienen que trabajar con ahínco y "con el corazón", agregó.
Después de Patrona, una mujer con discapacidad que del pueblo donde nació pasó a las universidades, se expresaron una cadena de países, donde las representantes hablaron de esta situación de vulnerabilidad de millones de mujeres.
En la mayoría, los relatos de las delegadas hablaron de los programas de ayuda, casi todos iguales: escuelas para personas con discapacidad, ayudas materiales para apoyar a las familias, becas, transferencia de recursos para microempresas y honda reafirmación de la política familista.
La representante de Uganda afirmó que gracias a las mujeres organizadas en asociaciones muy activas han logrado derechos, dinero y trabajo con aliados del desarrollo.
Hay en Uganda consejos de mujeres en todo el país, y trabajan a fondo el empoderamiento, resultados de VIH/Sida, la aplicación de la plataforma y se consiguió que la Constitución reconociera la igualdad.
En Gabón, donde el 50 por ciento de la población es rural, se ha desarrollado una política de asistencia social, redes de protección y se ha conseguido dar servicios prenatales, una libreta de vacunación para las y los niños y un sistema de microcréditos y entrega de tierras a las mujeres. Se dijo que con estas medidas se camina hacia la ruptura del círculo de la pobreza.
En Indonesia hay un programa para la juventud que ha reconocido problemas de la actualidad: la trata, la violencia contra las mujeres, la salud sexual y reproductiva y los problemas de la transmisión de enfermedades sexuales.
Se ha invertido en servicios, pero también en educación, se ha focalizado a la educación dando becas en todos los niveles y a quien vive en zonas rurales.
La representante de Estados Unidos sorprendió. Opinó que es un grave problema el de la violencia contra las mujeres jóvenes, indígenas o de pueblos originarios, mujeres que no hablan inglés que viven discapacidades, violaciones sexuales y embarazos no deseados.
Se trabaja con un departamento de asistencia social en colaboración con el departamento de justicia.
En Guyana hay una enorme preocupación por el agua, porque las mujeres, 9.2 por ciento de origen indígena, tienen que hacer grandes caminatas para conseguirla.
La expositora señaló que no son fáciles los cambios de costumbres que detienen sistemáticamente las posibilidades de empoderamiento de las mujeres.
La muestra es amplia. Finlandia habló de cómo es lento el progreso. Este país de grandes adelantos económicos reconoce que tiene que poner en el centro el tema de la salud sexual y reproductiva como factor central del empoderamiento de las mujeres, pero ahí no puede hablarse todavía de la plenitud de los derechos sociales, económicos, culturales y políticos de las mujeres. Es necesario, dijo, aumentar la conciencia.
Nigeria y otros países hablaron solo de discapacidad. Y en otros casos los derechos de las mujeres fueron omitidos. Se abordó solo lo referente a niños y pobreza, sin perspectiva de género.
 
 

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